Me abraza ahora tu nombre y otros poemas

Poesía

Del libro Las horas sumergidas

Jorge de Arco

Jorge de Arco, poeta, traductor, crítico y editor español.

Jorge de Arco, poeta, traductor, crítico y editor español.

Con alegría doble, el equipo de OtroLunes anuncia la publicación de un nuevo libro de poesía.

Primero, porque en estos tiempos que corren, la aparición de un libro de poesía es casi un milagro (con lo cual estamos aplaudiendo aquellos pocos editores “locos” que aún insisten en publicar poesía); y segundo, porque se trata del libro de uno de nuestros más queridos escritores, miembro del Consejo Editorial de nuestra revista: Jorge de Arco, quien con el poemario Las horas sumergidas, publicado ahora por Algaida, resultó ganador del I Premio Nacional de Poesía José Zorrilla.

Para celebrarlo, publicamos a continuación una reseña sobre este poemario y ponemos a disposición de nuestros lectores algunos poemas del libro premiado.

 

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El amor y las horas sumergidas

(Reseña)

Por Francisco Mena Cantero

Las horas sumergidas
Jorge de Arco
Algaida, 2013

 

las-horas-sumergidas.jorge-de-arco-otrolunes28Todo libro es una fuente, manantial seguro donde apagar nuestra sed interior. Después de leerlo nadie queda como si tal cosa. El ánimo es otro, ha cambiado, aunque sea todo lo modesta que se quiera la transformación de nuestro modo de ver las cosas que nos rodean.

Y refiero esto, tras la lectura de “Las horas sumergidas” de Jorge de Arco (Madrid, 1969), poemario que obtuvo el Premio José Zorrilla y, del que me atrevería a decir, que es un libro de amor. Si bien habría que explicar esta atrevida síntesis para dejar más claras las cosas.
Dice Santo Tomás que el amor no se contrae a algún género determinado de virtud o vicio. Lo cual quiere decir que todo acto voluntario en sentido amplio, es acto de amor. Teniendo en cuenta lo dicho y, una vez leídos poemas tales, “Hay una isla al borde de tus ojos” o “Tu falda es un verano”…, y tantos otros como, “Mi voz es la campana”, en los que el poeta  refleja el amor a su tierra de sangre, puede afirmarse, que este volumen, magnífico y estimulante, es, en verdad, un poemario amoroso en su mejor y más amplio sentido. Su fondo, circular y perfecto, es grato al tiempo que evocador de nuestro ayer.

El amor es también “apetición”, “querencia”, o como bien lo definió el Dr. Aranguren, “una estructura fundamental de la existencia”. Y en este poemario de Jorge de Arco, hallamos el plano amatorio de la vida, lo cual es de agradecer, aún más en estos tiempos complejos y de dura realidad.

Además, hay instantes donde el verso se hace sugerente, estremecedor y donde las imágenes referidas ahondan en las aguas del tiempo, del olvido y de los sueños, para resolver los oscuros misterios de la vida y que sólo la poesía desvela: “Desciendo por las ramas de la noche./ Soy una espada/ que afila su memoria. Y que recuerda/ que una casa es un túnel,/ un billete sin vuelta y sin salida,/ un tren que va camino de otro sueño.”

El Jurado que concedió este galardón, destacó “los versos llenos de ritmo, de intensidad extraordinaria, su profunda melancolía y el sentido órfico que envuelve el conjunto”.

Virtudes, sin duda, que asaltan al lector que enfrenta sus ojos con este poemario también existencial, metafísico y que tan de manera tan rotunda define Luis María Anson en su prefacio: “Jorge de Arco escribe versos bellísimos, certeramente adjetivados, recostados en metáforas originales. En el entramado de todos ellos se enreda un temblor lírico que estremece los poemas de Las horas sumergidas de forma emocionante”.

Quede, como muestra y reflejo de tal emoción, este bellísimo poema: “Me abraza ahora tu nombre,/ que no la brisa./ Espigo tus vocales, rumio tus consonantes/ y en las venas frutece/ el sol de la memoria./ Doro en mi lengua/ aquel acento a mar, a playerío,/ a dos mitades/ de un limón semiabierto./ La sal de tu desnudo:/ inventario solemne/ de una misma y fugaz melancolía”.