De amor y de poesía y de tener patria

Jorge de Arco

Serena ciencia. Antología poética
Jorge de Sena
Pre-Textos, Valencia, 2012

 

serena-ciencia-antologia-poetica-jorge-de-senaDesde hace tiempo, la poesía portuguesa tiene en España cálida acogida. Y por fortuna para el lector, traductores y editoriales siguen arriesgando con lúcido empeño para dar a conocer las voces más nuevas del país vecino.

La antología poética de Jorge de Sena, que nos brinda ahora Pre-Textos, amplía y confirma la vigencia de una lírica vigorosa y pujante, donde pueden hallarse muchas claves que ayuden a entender la existencia propia de una patria sobrada de cordialidad y melancolía.

 

Nacido en Lisboa en 1919, Sena está considerado uno de los grandes intelectuales del “Siglo de Oro portugués”. Una denominación, que no está exenta de razón, pues fue uno de los más grandes escritores de aquella dorada época, Eugenio de Andrade, quien pusiera nombre a tal grupo de excelentes creadores -Florbela Espanca, Fernando Pessoa, Mario Sá-Carneiro, Casimiro de Brito, Gastao Cruz, Sophia de Mello, Pedro Tamen, Nuno Judice, Antonio Manuel Pires, Ana Luisa Amaral…-.

Jorge de Sena vivió con apasionamiento su filiación literaria: cultivó la novela, la traducción, la crítica, y por encima de cualquier otro género, la poesía. En ella, encontró la forma más exacta de comunicación, y a través de la misma, supo articular un mensaje que le sirvió como hondo desahogo de su radical inconformismo. Porque el poeta portugués convirtió buena parte de su rebeldía en amarga vitalidad, en obstinada rigidez. En 1959, Sena tuvo que abandonar Portugal tras un golpe de estado fallido contra la dictadura de Salazar, y después de permanecer en Brasil seis años, se trasladó a Estados Unidos en 1965, país que ya no abandonaría hasta su muerte, acaecida en 1978.

 

Del prólogo, selección y traducción de los textos, se ha ocupado Martín López-Vega, quien en su extenso y lúcido estudio previo, aporta relevantes noticias sobre el sentir humano y poético del vate luso. “Su voluntario (si bien forzado) exilio, su carácter, su abierto enfrentamiento a los vicios del medio universitario portugués, y su sincero desprecio de las flaquezas de los creadores contemporáneos suyos, sin olvidar la magnitud y complejidad de su obra, continúan manteniendo a Jorge de Sena -quien merece un puesto al lado de los mayores poetas de su lengua-, en una inexplicable penumbra”, afirma el compilador.

Sin duda que esas sombras que impedían ver la luminosa apuesta que guarda la lírica de Sena, quedan ahora disipadas, con este volumen intenso y extenso, donde se descubre la voz de un autor de variada temática -lo civil, lo político, lo erótico, lo material, lo amoroso…-, cuyo anhelo principal se basaba en alcanzar un universo equilibrado e igualitario, donde la libertad fuera común y solidaria para todos los seres humanos. Con vistas a consolidar su ambicioso y complejo proyecto, supo dotar a su poesía de un lenguaje directo, coloquialmente culto, que pudiera avivar la conciencia de cualquier lector potencial.

 

Al adentrarse en su hondo discurso, puede descubrirse el  fluir natural de su verso, la prestancia que adquiere su cántico siempre acordado, y traspasado por una veta de clasicismo que no lo aleja de la tradición portuguesa. Entre el desasosiego y la claridad, entre la certidumbre y el desorden, entre la lucha y la razón, entre el hábito y el exceso, discurre, al cabo, esta compilación.

Se recogen aquí y ahora, muestras de diez poemarios, que ilustran más de tres décadas (1942-1974) de producción y, se da cuenta, a su vez, de algunos textos descartados en su día por el propio Sena. Buena parte de su quehacer, nace de una experiencia sensible, que resuelve o analiza con pluma artesanal, y cuya razón primera surge de una concreta temporeidad, o lo que es lo mismo, de una palpable realidad que no acepta nada como mero hecho, sino como devenir lógico del comportamiento del hombre: “Por eso hoy cantemos otra vida/ no de otro mundo, que no lo hay sin nosotros,/ sino de este mundo cuando recuerda/ que la vida es todo cuanto no vive,/ cuanto triunfa incluso en la derrota,/ incluso en no saber que somos cuanto vence/ en todo cuanto, muriendo, nunca muere”.

 

Aseveraba el poeta catalán Josep Palau i Fabre, que “no hay traducción sin acto de amor”. Martín López-Vega, ha puesto empeño y cariño en versionar al castellano este nutrido compendio seniano y, bien podría tomar para sí y para cualquiera que se acerque a este ameno volumen, los versos que Jorge de Sena incorporase a su libro “Exorcismos” (1972): “Y que huya de este libro quien de amor no sepa:/ cualquier amor, desde el de la carne a ese/ que por sí solo se mueve, no movido/ por premio vil, sino alto y casi eterno./ De amor y de poesía y de tener patria/ aquí se trata”.