Categoría: Unos escriben

Crónicas del Amazonas, por Vicente Francisco Torres

La selva Lacandona y los ríos Orinoco y Amazonas, desde los años de la Conquista, han sido mecas de aventureros, artistas, religiosos y hombres de ciencia. Primero fueron los viajes de descubrimiento, conquista y estudio, pero los escritores de hoy repiten los periplos como una suerte de culto, de pruebas de resistencia y como un recurso para dar testimonio de lo que hemos perdido.

En el más reciente número de la revista poblana Crítica (agosto-septiembre de 2006), el escritor colombiano Marco Tulio Aguilera Garramuño entrega su “Crónica del Amazonas” que tiene una singularidad: mientras la mayoría de los libros de viajes y aventuras testimoniales se empeñan en mostrar los riesgos pasados y ponen especial interés en las fotografías con serpientes muertas y fieras cazadas, Marco Tulio nunca oculta que su crónica proviene de una excursión a Leticia, en la Amazonia colombiana, vecina de Brasil y de Perú. Lo extraordinario de esta crónica es que a pesar de ser producto de un viaje poco heroico, está magistralmente elaborada y cristaliza en un texto literario valioso por su escritura, independientemente de las cosas que va mostrando. Leer más…

Nueva novela de Marco Tulio Aguilera Garramuño en México, por Veracruz Cultural

El año 2010 será un año atareado para el escritor colombiano Marco Tulio Aguilera Garramuño. El 8 de mayo presentará su nueva novela Agua clara en el Alto Amazonas en la Feria del Libro de Puebla, en el nuevo Complejo Cultural de la Benemérita Universidad de Puebla. La novela será presentada por el director del Fondo de Cultura Económica Joaquín Díez-Canedo. La obra fue publicada por la Editorial de la Universidad de Puebla, que ya había publicado dos obras más de Aguilera: Juegos de la imaginación y La pequeña maestra de violín.

Agua clara en el Alto Amazonas, previa a su publicación, ya había cosechado tres reconocimientos: fue Mención Honorífica en el Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos en México, finalista en el Concurso de Novela Ciudad de Barbastro en España el año pasado y seleccionada para representar a Colombia en el Concurso Juan Rulfo de París hace varios años. Leer más…

El Amazonas de Garramuño, por Stanislaus Bhor

La diferencia entre los viajeros franceses y alemanes del siglo XVIII, con los turistas que visitan el Amazonas hoy, sigue siendo la misma: la mirada. Los franceses y alemanes llevaban un diario, pero en su diario escribían todo: a qué hora llovía, cuántos milímetros por segundo, qué tipo de planta curaba las chagas y el dibujo de la ramificación de sus vasos de savia, las clases de peces, los tipos de palma, la acidez del suelo, transcripciones fonéticas de las lenguas indígenas, los mitos, las infinitas variedades del Yuruparí, la matrilinealidad, cartografiaban, se arruinaban, subsistían. De modo que sus diarios son hoy el laboratorio, la etnografía, la gramática, la botánica, y se leen como se estudian. Leer más…

El quinto río del Edén, por Saúl Ibargoyen

Hace unos 10 años tuve ocasión de pasar algo más de una semana en la fascinante Manaos, en la juntura del río Negro y el río Solimoes, era inimaginable pensar que en este mayo de 2010 Marco Tulio Aguilera me entregaría el ejemplar de su libro Agua clara en el Alto Amazonas.(*) Mi agradecimiento es doble, al menos. Por un lado, el de un lector que ha ido eliminando prejuicios y rescatado al menos una parte de su ingenuidad literaria, o sea que se permite rememorar libremente su propio viaje amazónico; y por otro lado, disfrutar a plenitud y sin trabas este viaje que un egocéntrico escritor y científico de 53 años realiza a la Amazonia colombiana cual un Dante guiado por su Virgilio, Mariño Riascos. Leer más…

El Amazonas de Garramuño, por Rafael Antúnez

Hace cosa de un mes, o un poco más, estuvo en Xalapa el gran poeta Tomás Segovia. El motivo, o el pretexto de su charla, era presentar su reciente traducción de una pieza de William Shakespeare. Tomás habló largo y tendido sobre Shakespeare, la traducción y la poesía. Cuando llegó el momento de que dialogara con el público, alguien, sin venir a cuento con el tema, le preguntó cuál era el destino de la novela. Esta pregunta hecha a un novelista parece una impertinencia, pero hecha a un poeta parecía, y era, una barbaridad. Tomás la sorteó como pudo y acabó hablando de una novela escrita por él.

Su respuesta no me convenció, aunque intuyo que no hay una respuesta a esa pregunta que pueda convencer a todos. ¿Cuál es el destino de la novela? Leer más…

Sobre El amor y la muerte, por Peter G. Broad

el-amor-y-la-muerte-otrolunes30En El amor y la muerte, Marco Tulio Aguilera Garramuño ha escrito el libro de su vida (y no El libro de la vida, serie de novelas suyas de la que ya aparecieron los tres primeros tomos). Por un lado, se trata de una autobiografía ligeramente novelada; por otro es la mejor novela que ha escrito hasta la fecha.

El narrador principal de la novela es un escritor colombiano, radicado en México, que ha regresado a Colombia para presenciar la muerte de su madre, doña Edith Viscontini. El narrador, Ricardo Rivera Viscontini, y sus seis hermanos se han reunido en Tuluá donde la madre de todos ha ido a morir de un cáncer de los pulmones, después de haber vivido una vida larga e interesantísima. Esta es la escena en que se centra la novela; pero mientras agoniza doña Edith, los lectores llegamos a conocer a fondo la historia de una familia, en un sentido venida a menos pero en otro sentido más profundo, venida a más, en la Latinoamérica de la segunda mitad del siglo veinte. Leer más…

El Amazonas de Marco Tulio, por Peter G. Broad

Agua turbia en la selva

Hace más de una década que Marco Tulio está hablando de su obsesión por la Amazonia y su deseo de escribir una novela ambientada en ese territorio. Hace varios años viajó a la Amazonia colombiana y escribió una crónica sobre su viaje. En el año 2010 esa novela tanto tiempo madurada fue publicada por la Benemérita Universidad de Puebla. En ella nos  ofrece dos relatos entrelazados que de alguna forma configuran una novela esquizofrénica o una novela onírica. Digo esto porque el narrador-protagonista es a la vez un tipo obsesionado con el misterio de la selva amazónica y un turista maravillado por todo lo que ve. O es una persona de doble personalidad o es un soñador que interpreta la realidad en términos de sus obsesiones. Los dos relatos tienen un narrador-protagonista, lo que es costumbre ya en la mayor parte de la narrativa de Aguilera. En un caso este narrador se identifica como un señor muy parecido a Marco Tulio: un profesor colombiano radicado en Xalapa, que trabaja en la Universidad. En el otro relato, tiene otro nombre y es de Querétaro, pero aparte de eso las diferencias entre los dos personajes son mínimas. Es difícil no ver a los dos como expresiones diferentes de una misma personalidad. Leer más…

Mensaje personal, por Noé Jitrik

Querido Marco Tulio:

Acabo de terminar la lectura de Agua clara en el Alto amazonas. Me he quedado encantado con el libro: echa humor a chorros, es ameno y divertido y la prosa fluye no como el Amazonas mismo sino como un río manso y claro. Leer más…

Primeras impresiones sobre Agua clara en el Alto Amazonas, por Martha Cecilia Cedeño Pérez

Las coincidencias son mágicas intersecciones de espacio tiempo acción. Eventos que se presentan sin buscarlos y que en algún momento se cruzan, se convierten en uno. Y eso es exactamente lo que me pasó con Agua clara en el alto Amazonas (finalista en el premio de novela Ciudad de Barbastro 2009), original que muy amablemente me envío el escritorMarco Tulio Aguilera Garramuño. Acabé de leerlo el sábado pasado después de viajar por sus páginas a un espacio que no me es del todo desconocido. Los ríos, los colores, los sonidos y aromas de la selva los llevo dentro de mí porque durante un tiempo, cuando era muy pequeñina, viví en la manigua (mi abuelo y mi padre colonizaron las selvas caqueteñas en la década de los 60 y 70, respectivamente). Leer más…

Sobre El amor y la muerte, por Luis Arturo Ramos

el-amor-y-la-muerte-otrolunes30Las  sagas familiares abundan en la literatura universal. Los Buddenbrook, los Buendía, los Karamazoff y hasta los Páramo, forman parte del referente dinástico obligado al leer  El amor y la muerte*, publicada por la editorial Alfaguara, obra que fuera finalista en el Concurso Internacional de dicha editorial celebrado en España. En su novela, Aguilera Garramuño aporta lo suyo para la  conformación del genoma literario  con la reconstrucción de la historia de los Rivera Constantini. Aunque en su caso el autor, tanto  real como ficticio, no acude a Comala para conocer a su padre, sino al recuerdo personal  y colectivo  para conocer a su madre y, de paso, verificar y estimar  los  veneros de  las dos fuentes fundamentales: los Rivera de Colombia por el lado paterno y los Constantini de Argentina, por el materno. Para conseguirlo,  el autor explícito, Ricardo de los mismos apellidos, acude a las voces disímbolas y complementarias, contradictorias y persuasivas, que desde perspectivas internas o periféricas, aportan datos para elaborar  la genealogía.       Leer más…