Tiro de gracia desde un país de fondo

Luis Pérez de Castro

Trazado en el polvo
Tiro de gracia
País de fondo

Rafael Vilches
Ediciones Holguín, 2010 y Orto, 2011.

 

vilches-otrolunes30Después de la lectura de los libros Trazado en el polvo, Premio Ciudad de Holguín 2005, Ediciones Holguín 2006; Tiro de gracia, Premio Centenario Emilio Ballagas, UNEAC Holguín 2007, Ediciones Holguín 2010; y País de fondo, Premio Manuel Navarro Luna 2010, Ediciones Orto 2011, del escritor Rafael Vilches Proenza y de la asimilación del juego perpetuo de sus metáforas, no pude a más que asociar su imagen con la melancolía y la añoranza por aquellos viajes reales e imaginarios y a algún que otro amor abandonado en un parque de su ciudad. Viajes interiores, itinerario espiritual –para nada flagelado- de un hombre cuyo imaginario se torna cada vez más complejo, casi indescifrable. Más allá de cualquier búsqueda, de los datos cronológicos que aporta para dar estructura u organizar su trayectoria discursiva, permanece la imagen –en ocasiones no del todo revelada- de un hombre enigmático, que intenta huir del paisaje físico que le circunda, pero que regresa al lugar de origen.

Tres leitmotiv unen a estos tres libros, los que se articulan a través de la escritura y una misma imagen vital no para definirlos como textos aislados, diferentes, sino para tejer un solo texto, denso, embriagador a su alrededor. En efecto, la Ciudad, el Café y el Agua, son el leitmotiv que estarán asediando constantemente su existencia, palpitando en el interior de su escritura, intercambiándose y, por qué no, también re-inventándose entre sus propias carencias afectivas, estrechamente ligadas a sus estados de ánimos, de los que no puede escapar y los plasma de forma encubierta con cada metáfora.

 

Trazado en el polvo nos advierte con fino sentido del humor:

 

Jamás me senté en café alguno
en la rué des Lombards a beber
Madame Léonie no miró el secreto de mis años
no oí de su viva voz
viajes…

(página 11)

&

Pálidas alegrías carcomen la intimidad
deambulan en su recogimiento personal
siente terror de cenizas sus miedos
a orillas de un mar adolescente
a la luz materializa la noche inmediata
profunda solemnidad del agua

(página 32)

&

 

Trazado en polvo

Si tiemblo qué será la ciudad
qué rumbo tomarán sus inquilinos
qué será de la ciudad si resbalo
si mis pies se pierden lejos de sus calles…

(página 41)

 

Tiro de gracia, con un estilo punzante y en prosa, se revela contra el enajenamiento decadente.

 

Hombre Café

(Poema de Albvert Doyle)

Los Hombres Café, con palabra zonza, juegan a ser grandes escritores, artistas, intelectuales de la bohemia de tantos que no han escrito un verso, pintado un cuadro.

(página 21)

&

Animales indispensables

La ciudad abre sus calles a los árboles que enmudecen, un aire cruza lento, borra los pasos que arrastran las voces, hombre que mira hacia los muros y escribe en el polvo el silencio que puebla la nostalgia del mar.

(página 36)

&

Bebe el viento

Beber las aguas más limpias, desde arriba es fácil, tirar los hilos, por si un día se nos extravían las calles, y el pan y los muertos no son más nuestra única heredad.

(página 60)

 

País de fondo retoma la melancolía y la añoranza. A través de un lenguaje más suave, como liberado de las ataduras de una rabia ingobernable, muestra su lucha contra las prohibiciones, revela las huellas de un deseo inconsciente, pero a la vez plural, contradictorio, que se expresa por medio de sus propios códigos poéticos y por su propia existencialidad.

 

Bajar al Café

Los amigos trastocan identidades
han hecho de sus nombres otra magia,
inclinados en el café,
la Tres Lucia, La Isabelica,
La Bodeguita del Medio,
el Café Bonaparte, Café Gijón…

(página 11)

&

Santo patrón

Manzanillo configurando La Demajagua
sangre recobrándose en tinajas troyanas
sinfonía de ferrocarril.-

(página 52)

&

Bautismo

Bautismo de las aguas en tu nacimiento
santa inclinación bajo tus ojos
sorbiendo los humedales
prisioneros cercanos al recuento…

(página 55)

 

La nostalgia por un tiempo –no identificable en los textos- que pudo haber sido mejor es la irremediable aflicción de Rafael Vilches Proenza. En estos tres libros el amor no es sino un espejismo al final del cual está la decepción, el absurdo, la lucha por tantas cosas inalcanzables. Aquí el autor ama los itinerarios imposibles, imaginarios. Viaja a través de la escritura, reconstruye Cafés, Ciudades, estanques de Agua cristalina; reconstruye la vida, para a través de ella misma, superar la tristeza, el sentimiento de culpa heredado de un pasado que no  muestra su rostro, superar el deseo infranqueable de ser ese otro que alguna vez soñó.

En Trazado en el polvo, Tiro de gracia y País de fondo existe una descripción objetiva de lo público y como una ensoñación indescriptible de lo privado, impregnada siempre del recuerdo, en la que se desplaza con sutileza la contemplación, la mirada retrospectiva para nombrar cuantos parajes lo rodean, lo acorralan en esa única vida que le ha tocado vivir.

Son estos tres libros la visión de un poeta que no solo reconstruye sus memorias desde su propia visión, sino desde una pluralidad de voces donde, irremediablemente, nos encontramos todos como acto privilegiado del ser.