Con todo el odio de nuestro corazón
Fernando Cámara
Rey Lear, 2013
De entre los muchos clichés que ahondan en la cada vez más absurda distinción entre alta y baja cultura es frecuente el que dicta que una buena obra (una obra de calidad) es también una obra necesaria. Decir que un libro, una película o una obra de teatro es necesario es tanto como decir que trasciende el género al que supuestamente se adscribe, otro de los lugares comunes con que la vieja crítica se empeña en separar el grano de la paja. Una obra necesaria, entonces, es aquella que, además de proporcionar al lector un placer digamos estrictamente narrativo, aporta una visión, una reflexión inédita o sencillamente una batería de ideas más o menos provocadoras al mundo al que pertenece. Aclaremos esto: un libro como Con todo el odio de nuestro corazón, segunda novela de Fernando Cámara tras Necróparis (NGC ficción, 2010), tiene todos los ingredientes para ser considerada una obra necesaria: es una narración que retrata, de frente y sin fisuras, las miserias del mundo post-apocalíptico que nos ha tocado en suerte sufrir, tomando la estafa de las preferentes bancarias como un hilo del que tirar para, finalmente, concluir con un fresco social en el que los de abajo siguen siendo los de abajo y los de arriba están aún más arriba. Leer más…
