Sobre Agua clara en el Alto Amazonas

Sobre la novela homónima

Jaime Luis Albores Téllez

Marco Tulio Aguilera Garramuño nos presenta en este libro una crónica de viaje, contada en primera persona, donde el amor al lugar (Las Amazonas) y a la vida hecha de amor y aventura, los toma como pretexto para revelarnos un sentido humano cotidiano en cuanto a las relaciones -y sorprendente- en cuanto lo inesperado que puede ser viajar por la selva. Además -y a favor del lector- las descripciones son certeras y meticulosas, creando una atmósfera de riesgo y de fantástico paisaje.

Marco Tulio Aguilera es un maestro para crear atmósferas en sus relatos, recuerdo hasta la fecha como nos contaba cada sábado en el suplemento cultural Sábado de Unomásuno, cómo vivía en Canadá, qué lo rodeaba y cómo era lo que lo rodeaba y nos hacía vivir junto con él sus peripecias y aventuras amorosas.

Y en este libro logra también logra hacer cómplices a sus lectores, en cuanto a su forma de pensar, percibir y hacer en cada situación que se presenta durante su viaje al Alto Amazonas (selva del Putumayo, Colombia).

También este viaje es el pretexto para contarnos que el protagonista tiene una esposa e hijos, y qué sucede con ellos y cómo perciben su viaje y también tiene un trabajo al cual debe regresar.

Marco Tulio sabe, y sabe hacerlo muy bien, en qué momento debe mezclar las situaciones, por decirlo de alguna forma, hogareñas y de seducción, de seducción y aventura. Cito unas líneas de su libro: “¿A qué había ido a la selva si no era en busca de algo de lo que no tenía necesidad? ¿Por qué no me podía quedar tranquilo en casa, donde dispongo de todo? La verdadera verdad debe ser ésta: estoy insatisfecho con mi vida, espero mucho más de ella, soy uno de esos personajes que corren de un lado a otro sin sosiego, que gritan, alborotan, protestan, critican, un individuo que debe ser casi insoportable. Veo que los años se me vienen encima y no he hecho lo que quería. Asunto de vanidad, excesivo autoaprecio, sin duda. Tal vez de ahí salga también mi necesidad de fingir que imagino seducciones y caer en todas las tentaciones que se me atraviesan en el camino. Debo ir más allá de mi limitado pellejo.”

Marco Tulio nos presenta a unos personajes desolados por el lugar en donde se dan las situaciones, ya sea en la selva, donde se refugian todo tipo de personas, desde guerrilleros hasta nativos con sus propias creencias, o narcos. Todos ellos capaces de cambiar la vida del personaje que viaja (Marco Tulio), ya sea por un amor fugaz, real o imaginario con una nativa dispuesta a todo por cambiar su vida enajenada de tanta soledad. O ser atrapado por algunos guerrilleros o narcos, cualquiera de los dos, que -lo más probable- lo dejarían morir en la selva amarrado de un árbol. Y si es en la cuidad donde se dan las situaciones con su familia puede el tedio matarlo más rápido que cualquier hecho en la selva. Donde sería una muerte fulminante, sólo para él y que nunca se daría cuenta su familia por la indiferencia en sus relaciones.

Este narrador nos cuenta toda una historia, donde se refleja el tedio actual en las relaciones sociales; y de la pareja que cae en la monotonía amorosa, y deducimos, por los desenlaces amorosos que se dan en esta historia,  ya sea una relación real o ficticia de amor, que dichas circunstancias son necesarias para poder sobrevivir a la vida tan compleja,  actualmente, para todos los seres humanos.

No cabe duda, ésta es una de las mejores novelas que se han escrito actualmente: Agua clara en el Alto Amazonas, y es una obra que se convertirá en señera para cualquier otro escritor que tenga las intenciones de escribir una historia de viajes.