

El ajedrez ha sido una de las aficiones de mi vida. Un pasatiempo que por suerte comparto con algunos buenos amigos. Mempo Giardinelli, por ejemplo, a falta de un cuarteto para el dominó, no desdeña cambiar fichas por trebejos y retarme a una partida. Durante los años en que coincidí en París con el colombiano Santiago Gamboa, íbamos por las noches al acogedor bar del hotel Ritz, el Hemingway, donde entonces había instalada una mesita de ajedrez para entretener a los parroquianos. Ahí jugamos multitud de partidas mientras yo paladeaba unos whiskies y él cierta bebida exótica, de la que he olvidado el nombre, con la que nuestro cantinero había ganado un certamen internacional en Shanghai. No voy a decir el resultado de nuestros encuentros para no avergonzar a Gamboa, pero cada nueva noche, mientras acomodábamos las piezas para la primera partida, Santiago, con oportuna mala memoria, repetía una frase que se ha hecho célebre entre los dos: “¿cómo quedamos la última vez… dos a uno, verdad?”.
Otros muchos autores, desde Omar Khayam a Borges y de T.S. Eliot a Nabokov o Arreola, han sentido la misma pasión por el ajedrez. El autor de Lolita, quien elevaba el juego al rango de poesía, hasta se entretenía componiendo mates en dos o tres movimientos. La semana pasada, leyendo a Pessoa o, mejor dicho, a su eterónimo Ricardo Reis, me encontré con un hermoso poema relativo al juego y me distraje traduciéndolo. Por cierto, tuve un problema que tal vez algún lector portugués me ayude a dislucidar. Fue en el verso que dice E o de marfim peão mais avançado / pronto a comprar a torre, ¿Qué significa en portugués, en términos ajedrecísticos comprar a torre? Yo tuve la opción de traducir listo a tomar la torre, pero pensé, mala intución tal vez, que como era el peón más avanzado estaba a punto de llegar a la última hilera y convertirse en torre. Cualquier aclaración al respecto será más que bienvenida. Se me ocurre publicar la traducción ahora junto con un poco conocido texto de Arreola, a quien se le podía considerar un verdadero fanático del juego-ciencia, y los dos poemas inolvidables de Borges que se refieren al juego. Se admiten aportaciones y sugerencias para ampliar la página.
(México D.F., 1944). Estudia la escuela Primaria y la Secundaria en el D.F. Hace la Preparatoria en el Instituto de Ciencias de Guadalajara, Jalisco, antes de volver al Distrito Federal para ingresar a Ciencias de la Comunicación en la Universidad Iberoamericana. Su primer cuento, Paredes, aparece por esa época en una antología de jóvenes escritores mexicanos publicada por Editorial Novaro en 1967. En 1978, Bellas Artes de Jalisco le edita un libro de poemas titulado Tres Pies al Gato. En 1981 se marcha a Europa y radica desde entonces entre París, Francia y Guadalajara, México. Su primera novela, El Alba de la Muerte, es finalista del Premio Internacional Diana Novedades en 1988. Nombre de su esposa: María Lorenza Cuzín Javelly. Hijos: Mónica Sarabia Smilgus y Bruno René Sarabia Cuzín. Lo representa la agencia literaria de Carmen Balcells, en Barcelona, España. Sus libros más recientes son: El retorno del paladín (Ediciones B, 2005, RBA, 2006 y Casa das Letras, 2007), Troya al Atardecer (Belacqva/La otra orilla, 2007 y Casa das letras, 2008, Premio Espartaco 2008 a la mejor novela histórica publicada en lengua española) y Primeras noticias de Noela Duarte, novela a seis manos en colaboración con José Manuel Fajardo y José Obejero (Belacqva/La otra orilla, 2008).