Hace ya varias décadas conocí a esta infatigable creadora. Fue durante la preparación y la feliz puesta que hiciera de la novela de Julio Verne La vuelta al mundo en ochenta días, en el mejor espacio que tuvo la escena cubana durante mucho tiempo: la Sala Hubert de Blanck, sede de la Compañía Teatro Estudio, dirigida por la mítica actriz y directora escénica Raquel Revuelta (homenajeada en Miami por mi colegamigo Juan Cueto-Roig con un amplio volumen dedicado a su vida y obra). Leer más…
