Manifiesto del Pacto Social

Por una transformación democrática basada en soberanía ciudadana


DECLARACIÓN

Este documento expone los principios, fundamentos y propósito de una transformación democrática basada en la soberanía ciudadana.

Las grandes tradiciones jurídicas y morales de la civilización occidental coinciden en reconocer que la dignidad humana no puede ser subordinada a la voluntad de partidos políticos, castas o aparatos de poder. Allí donde el Estado deja de ser instrumento del ciudadano y pretende erigirse en su dueño, la libertad se marchita y la justicia se debilita, poniendo en riesgo la estabilidad de naciones y regiones enteras del planeta.

Cuba ha vivido durante décadas bajo un sistema político que invirtió ese principio esencial, implantando doctrinas ajenas a la tradición republicana de las Américas. De este modo, el Partido Comunista fue elevado a la condición de soberano, reduciendo el derecho a simple instrumento del poder.

Las consecuencias han sido profundas: una prolongada crisis económica e institucional y un deterioro de las condiciones humanas que limitan a millones de ciudadanos en su capacidad de desarrollar proyectos de vida libres y dignos.

Y, sin embargo, pese a la naturaleza autoritaria del régimen, existe en Cuba una población consciente de sus derechos proscritos y profundamente deseosa de libertad. Esas voces, durante demasiado tiempo silenciadas, merecen ser escuchadas.


PRINCIPIOS FUNDAMENTALES

De este principio, concordante con los valores históricos de nuestras naciones, se desprenden los pilares de una sociedad verdaderamente libre e independiente:

• la inviolabilidad de los derechos inalienables de la persona humana;
• el Ciudadano como primera y última fuente legítima de poder;
• la Justicia y la Equidad como fin supremo del derecho;
• la separación de los Poderes Públicos como garantía contra toda forma de tiranía o autocracia;
• y la organización del Estado como instrumento al servicio del ciudadano, condición necesaria para la prosperidad de la nación y para la integración armónica de las Américas.

Dentro de este horizonte histórico, sostenemos que una vía capaz de contribuir tanto a la estabilidad institucional de Cuba como al equilibrio político del hemisferio consiste en explorar formas de integración de Cuba al sistema constitucional de las Américas, participando plenamente en el orden federal que ha permitido a los Estados Unidos consolidar una de las democracias más estables y prósperas de la historia.

Tal evolución no implica la desaparición de nuestra identidad nacional. Por el contrario, requeriría que Cuba contase con su propia Carta Magna, inspirada en la tradición republicana defendida por los padres fundadores de nuestra nacionalidad, Ignacio Agramonte y José Martí, quienes soñaron una “Patria con todos y para el bien de todos”. Para contribuir a esta etapa de transformación, se propone un Pacto Social que recoge los principios fundamentales para una convivencia política fundada en la dignidad humana y en la soberanía ciudadana.

Este Pacto Social establece la posibilidad de una Constituyente Ciudadana, mediante la cual los propios ciudadanos —depositarios del poder constituyente originario— puedan suscribir directamente dicho Pacto utilizando los instrumentos que hoy ofrece la revolución digital.

De alcanzarse una mayoría ciudadana verificable, este Pacto adquiriría de manera inmediata legitimidad política y fuerza normativa como Ley Primera de la República, inaugurando así un proceso constituyente de carácter ciudadano capaz de resolver, de forma pacífica, institucional y democrática, un conflicto nacional que también posee implicaciones hemisféricas.

Declaración Final: Este manifiesto constituye un llamado a la reconstrucción de la legitimidad política desde la ciudadanía.