Estamos hechos de la misma madera que nuestros sueños.
Shakespeare.El alma, sin el cuerpo, juega.
Petronio.
Creían firmemente los antiguos que el sueño era el viaje de las almas fuera de su prisión corporal. Cuando el intrépido Don Quijote desciende a la cueva de Montesinos, no hace otra cosa que iniciar un viaje que se continuará en el sueño, su necesaria prolongación. ¿Dónde se encuentra la realidad y dónde la fantasía? Leer más…
