El ciervo escapa, lejos del cazador que lo persigue
Como el juglar al verso que entre nieblas discurr
Cercana la infancia, distantes las montañas.
Delfín Prats
Irse significa abandonarlo todo, Miro los lirios desde el último vagón el pecho inflamado por la brisa, desde su sitio el poeta siente la necesidad de buscar un lugar de reposo. Pero en su viaje no hay marcha atrás, es el último viaje en el último vagón del último tren desde el cual mira los lirios situados en algún lugar dejado en el abandono.
Pero a cada paso el tema insular salta a la vista en los versos del poeta El mapa memorable de la isla es palabra viva/ canto de tango a los pájaros entre las vicarias del patio/ consciente del dolor que implica desnudarse. Siempre a los humanos nos es difícil quitar las máscaras, dejar al descubierto nuestro yo más íntimo. Las corazas son útiles en la medida que se rompen para alguien que merece el acto de desnudez mayor.
Hay también palabras de dolor, de cierto arrepentimiento a los pasos que ya dio Duele ser hijo de una edad/ que hace sombra a su propia sombra. Construirse un mundo siempre será difícil, más teniendo tras sí el fantasma del tiempo perdido, de lo que no volverá, de aprovechar la única oportunidad que tienes para la acción que deseas.
Para él Las puertas cerradas hacen daño. Daño a quien las cierra, daño a quien son cerradas, cercándoles el paso, limitándole el tránsito a una escala superior que intentas traspasar. Son las puertas el símbolo de penetrar un espacio ajeno, medianamente lejano o con cierta dificultad para hacerlo.
Una palabra tiene la capacidad de expresar tanto, sin embargo, ellas pueden tener barreras, algo que les limite que le reste fuerza a su propia independencia. Este elemento pueden ser los muros, los que estuvieron antes de la palabra/ la palabra fue pólvora látigo debatiéndose entre ala y viento.
El sentimiento de culpa lo carga con dignidad, asumiendo que A nadie podemos culpar/ nosotros somos la culpa. Para él, la reconciliación tiene que hacerla consigo mismo. El único culpable de nuestras acciones, con todo el dolor que causa, es uno mismo.
Sacar del texto una palabra, una frase, un verso puede ser un acto lamentable. Romper la fuerza que cada una(o) tiene, la extraña capacidad para decirnos que, contarnos que, excluirnos o incluirnos en las travesías del poeta a través de la vida. Al final como ya ha dicho Ahí están los gladiolos nuevamente mostrándote la belleza del fin del camino, el resultado de tu viaje alrededor del punto de partida, desde donde partiste en aquel tren.
Todo lo que ha logrado el poeta está escrito en su libro Tiro de gracia, merecedor del Premio por el Centenario del Natalicio del poeta Emilio Ballagas. Ha logrado dar el verdadero tiro de gracia que logre rematar al ciervo herido, mortalmente herido.
El jurado presidido por César López, Premio Nacional de Literatura, Cira Romero y Luis Lorente premió a este cuaderno del escritor Rafael Vilches Proenza, que entre los concursantes resaltó por el peso de las imágenes y la fuerza de sus palabras.