Si hubiera escuchado antes de conocer a Rafael Vilches Proenza los nombres de los lugares: El Cero de las Mil Nueve y Vado del Yeso, hubiera pensado que se trataba de pueblos fundados por emigrantes de Macondo, pero estos nombres me llegaron de la mano del poeta y amigo que con la mayor dignidad y dulzura nos transmite la atmósfera cálida y familiar de los sitios que lo oyen pronunciar sus primeras palabras en la vida y en la poesía.
Por primera vez presento un libro, pero el gozo no me llega solo por eso, en realidad es lo menos relevante, lo trascendental es que sea el libro del amigo que admiro, Tiro de gracia es a mi juicio un pilar desgarrador e imprescindible en la poética de Vilches.
El poeta teje y desteje las fibras del alma de los poemas para mostrarnos más allá de lo superfluo la otra lectura desde la desnudez de sus sentimientos, en estos textos se evidencia herido por una soledad visceral, antigua como el mismo descubrimiento de la isla “me obsesionan los años por los que muero”, una mansedumbre casi total acompaña estos versos cuando nos dice, “manso me echo por gratitud en las aguas de la noche”, se ofrece alistándose lo mejor que puede para el lector que busca refugio en sus versos “ofrezco el cuerpo limpio bajo los árboles de luz”, los temores son heridas por las que no deja de fluir su voz hasta quedar plasmadas sobre la hoja como el testamento que nos ofrece “soy quien se duele”, “disimulo mansamente el miedo”
El poeta se muestra sincero cuando nos dice a toda voz “yo solo tengo mis palabras” y nos coloca “a la diestra de sus hambres” para iniciar de su mano la aventura dolorosa y aquietada de “Tiro de gracia”; mientras en los versos del libro transcurren las horas “contemplando los algodonales en la orilla del Cauto” o buscando “el puente para alejar el dolor y ser canto con graznido de gaviota desde la otredad” de todas formas La isla continua ciega, la fe ha sido colocada en las cafeterías y discotecas de moda y un Cristo anémico de tanto llorar su sangre, mira desde los paisajes placidos de la infancia.