Rafael Vilches escudriña su propia avenencia a estos símbolos y los corrige desde una delirante nostalgia. Todos esos son sinónimos de un juicio arraigado en la lucidez y en su personal idea de la poesía. Eso y una perpetúa interrogación de los disímiles senderos que contraen y aducen el linde de una experiencia misteriosa y trasvertida. Este es el itinerario de un aislamiento. Es la búsqueda de todos los contrarios. Aislar como sinónimo de trasladar la vehemencia de una interpretación. Aislar: reaccionar ante la incontaminación de un límite místico pervertido por la literatura. Estos poemas traducen una especie de desaliento o de vacío, una pérdida de los emblemas depredadores de una cultura acorralada por la impasibilidad de su destino histórico. Poemas que no esconden un modo de interpretar la realidad, de interpretarla y de deshacerla. En fin, una verdadera antología de la rabia y el desencanto.
Una delirante nostalgia
Sobre el poemario Lunaciones
Carlos Esquivel Guerra