Julia Piastro García (México, 1989). Poeta, traductora, cronista y editora de fanzines. Estudió la carrera en Letras Francesas, y la maestría en Letras Latinoamericanas, ambas en la UNAM. Becaria en la Fundación para las Letras Mexicanas en el área de Poesía (2017-2018). Es autora de Pies en la tierra (Editorial Literal, 2016). Ha publicado en las revistas Punto de Partida, Punto en línea, la Revista de la Universidad, Periódico de Poesía, Este País y Tierra Adentro, entre otras, y en los suplementos culturales Confabulario y Viernes Cultural. Los poemas aquí publicados son cortesía de la editorial mexicana Los libros del perro.
–***–
Fabricantes de espejos
1
Mis primas buscan su raíz
al otro lado del océano.
Aprendieron a hablar
lenguas dulces como dátiles;
se miran al espejo
con ojos almendrados,
y practican de nuevo viejos ritos
que las unen a un pasado incierto.
De este lado del mar,
mis ojos beben acertijos
en los cristales de las dulcerías,
en las puertas del metro,
o en el opaco brillo
de la Torre Latino.
Somos retazos
de ciudades y pueblos
zurcidos al azar.
Nos cubrimos el pelo
con paisajes prestados.
Cualquier gajo de tierra
es amargo y ajeno.
2
Mi abuelo trabajó
en una fábrica de espejos.
Lo veo caminando
temprano en la mañana:
detenerse un momento
cerca de algún mercado;
escuchar los pregones,
las pláticas y risas.
Después seguir su ruta
con paso de fantasma.
Nunca lo conocí.
Sólo guardo mis conjeturas,
y una foto en que posa junto al mar.
No sé si él podría explicarme cuándo
el pasado se convirtió
en un oleaje de vidrio y por qué
si me quito la máscara
el rostro se me quiebra en pedazos.
–***–
Oración a Janis Joplin
Diosa de ronca voz y lisérgica mirada
eléctrica heredera de los campos de algodón
fiera predicadora del regocijo
de ocultar la timidez tras la melena,
ten piedad de nosotros, mortales
que sólo nos inyectamos antibióticos
y en la noche apagamos las bocinas
para no despertar a nuestros roomies.
Madre de todos los ávandaros y woodstocks
ten compasión de nuestras guitarras
maltratadas por los camiones
y afónicas ya de tanto esmog.
Cachondísima virgen del blues
perdónanos
porque ya cumplimos veintiocho
y no hemos muerto.
Cósmica chamana
ayúdanos a huir un rato de este siglo
ahora que se han gastado todas las utopías.
Patrona de los viajes
danos un aventón.
