Delito de vida
Alda Merini
Vaso Roto Ediciones. Madrid, 2019
Luisella Veroli nunca se rindió. No fue fácil encontrar a Alda Merini (Milán, 1931 -2009) , pero su ahínco y su deseo dieron finalmente sus frutos. Quería saber más de la vida y del decir de la autora italiana. Y a fe que lo consiguió al entablar con ella una confidencial amistad en 1994. De ahí, surgió este volumen, que bajo el título de Autobiografía y poesía relata y “documenta los años más oscuros y luminosos de la Merini: manicomios, centros de rehabilitación mental, amores, pobreza y angustias”. Porque fue la propia poetisa quien concibió la idea de dar a la luz un libro que reuniera aspectos vitales y líricos capaces de hacer entender al público cuáles fueron sus realidades, sus anhelos y sus desdichas. Alda Merini siempre fue consciente de que la voz poética redimiría su tormento. Y a pesar de sus penalidades, apostó siempre por defender lo sagrado de la escritura: “Los poetas claman por la verdad”, dejó escrito. Y quien se acerque hasta estas páginas, sabrá bien el porqué de tal aseveración, pues en su resistencia y en su solidaridad estuvo su razón de ser: “Pero mi corazón, atravesado por el amor/ siente deseo de purificarse vivo”.