Cartografía de los mapas del té

Sobre Humo de té, de Verónica Aranda

Jorge de Arco


Humo de té
Verónica Aranda
Diputación Provincial de Soria, 2021

Galardonado con el premio “Leonor” de poesía, Humo de té suma un nuevo título a la prolífica y reconocida trayectoria literaria de Verónica Aranda (1982) que alterna sus labores de gestora cultural, traductora y  directora de una colección de lírica latinoamericana. Desde su primer libro editado en 2005, “Poeta en India” (premio “Joaquín Benito de Lucas”), la autora madrileña sostiene un diálogo constante con los paisajes y los protagonistas que acompañan su alma trotamunda. Porque su geografía vital es una manera de interiorizar esos mundos que luego se hacen verso, que se tornan íntima bitácora de cuanto ha sido contemplación y pensamiento.

En su anterior poemario, Cobalto oscuro -premio “Ciudad de Pamplona”- homenajeaba a un amplio grupo de pintoras de épocas muy diversas y permitía al lector sumergirse en un espacio cromático, atractivo, del que iban surgiendo autorretratos, desnudos, naturalezas muertas, instantáneas cotidianas…

En esta nueva entrega, Verónica Aranda cartografía los mapas del té, en sus aromas, en la reconstrucción de su esencia, de su itinerario…, y articula frente a su rito un verso sereno, límpido: “Hoy me aferro a la vida/ como esa muchacha sigilosa/ que escancia/ un té cargado/ frente a un palacio de cristal./ Tiene en su pasaporte,/ algunos sellos de países/ que cambiaron de nombre,/ más de una tachadura”.

Dividido en cuatro secciones, Rituales”, “Distancia y deseo”, “Bodegones” y “Postales de la ladea flotante”, hay en ellos un nexo común que traza la búsqueda de un destino no definitivo, sino coyuntural, que dibuja el azar de un alma viajera que necesita bosquejar  otros territorios para encontrar el suyo. De modo que en la vietnamita Bahía de Ha Long o en la misma Indochina, hay un yo que no se detiene, que mira hacia el mañana y hacia el ayer consciente de su fortaleza y de su fragilidad: “Siempre hiere el silencio/ dentro de un naranjal/ a la hora del té/ como hiere la taza/ cuando flotan recuerdos,/ cuando solo nos resta/ ir a buscar una hoja satinada/ y declinar la invitación”.

Un volumen, en suma, que alumbra humanamente la realidad de una poesía trascendente, plena de luz, renacida en su metafísica y que “escribe, de puntillas, su verdad”.