Lance
Ernesto Pérez Zuñiga
Editorial Ya lo dijo Casimiro Parker. Madrid, 2021
En una declaración sobre su estilo exuberante, pero no desbordado, William Faulkner, confesó que ser poeta, aunque lo fuera con menos fortuna que novelista, le había hecho perder el temor a las palabras. Y a atenderse como venero del canto, del poema, diría Rainer María Rilke, para serlo con autenticidad. Algo así le ocurre a Ernesto Pérez Zúñiga en su último libro de poemas, incluso desde el juego paronomásico empleado entre Lazo, Liza y Lanza, que corresponden a las tres partes de este libro de amor, pero no solo. En efecto, frente a momentos y movimientos, Zúñiga se canta con la desenvoltura de quien se fía de la fortaleza de la emoción que ha generado el canto. Lo hace refiriéndose siempre, sin miedo, a su propia experiencia, visión. A su propio lance de amor con que rinde explícitamente homenaje a San Juan de la Cruz y sus conocidos “Más, por ser de amor el lance, / di un ciego y oscuro salto”. O la Cinta de Moebius, y subir para abajo o salir para adentro, como exponente de situarse fuera del espacio mental de la comodidad, para adentrarse en otro terreno, en el del amor y el lance, hacia el arder apasionado, el existir porque se quiere, y donde la vida, en ese dulce riesgo, se hace plena. Leer más…