El Paraíso de Marco Tulio Aguilera Garramuño


Recientemente Marco Tulio Aguilera Garramuño (MTAG) nos ha entregado Nostalgia del Paraíso, obra que no es novela ni crónica ni testimonio. Sino todo eso y mucho más. Nostalgia… tiene como escenario en primer lugar, la Amazonia, en segundo el Amazonas y en tercero Colombia.

Son dos planos narrativos que se cruzan o a veces se fragmentan. En uno va el recorrido amazónico de un turista, escritor parco por demás; en el otro un científico maromero que quisiera tomarse a sí mismo por aventurero. Ambos viven en México —ambos nacidos en Colombia—, uno en Querétaro, el otro en Cuernavaca. Ambos —con 49 años de edad— tienen esposas que sufren por la irresponsabilidad marital de quien se ausenta del hogar durante una racha considerable para viajar hasta Colombia y ya en este país adonde el Amazonas, la Amazonia. Leer más…

Una literatura de la diáspora


Amar a Olga
Gustavo Valle
Pre-Textos, Valencia, España, 2021

 

La literatura venezolana contemporánea se caracteriza porque, en ocasiones, se hace con cierta premura, desde la angustia o el desconocimiento, y suele tener cierta prisa para concretar sus propósitos. ¿Existe, por consiguiente, una literatura de la diáspora, como manifiestan algunos jóvenes autores cuando afirman que el país se lleva donde quiera que se vaya? La realidad concreta para ellos, es demasiado desconcertante y no menos dramática, e intentan explicar con sus poemas, narraciones o crónicas que sus textos suponen el arraigo que les recuerda su lugar de procedencia. Poetas y narradores sobreviven y componen las voces de un exilio que se disemina por Madrid, Málaga, Las Palmas, o Buenos Aires, y presupone la identidad de Golcar Rojas (Mérida, Venezuela, 1964), Laura Gracco (Lara, Venezuela, 1959), Rodrigo Blanco Calderón (Caracas, 1981), Ángela Molina (Caracas, 1967), o Gustavo Valle (Caracas, 1967) que realizó su doctorado en Madrid, y durante dos años permaneció en la capital española hasta su definitivo traslado a Buenos Aires en 2005, donde reside actualmente, enseña en talleres literarios, escribe sus libros, y colabora en los suplementos, Revista Ñ. de Clarín, y en el suplemento cultural del diario Perfil. Leer más…

La sensación del otro hasta el desdoblamiento en algunos cuentistas


…y siempre recuerda que tú
eres el otro para los demás

Para Jorge Luis Borges (1899-1986), Juan Carlos Onetti (1909-1994), Julio Cortázar (1914-1984) y Julio Ramón Ribeyro (1929–1994), la idea de construir en sus cuentos a “el otro” hasta alcanzar el desdoblamiento (considerado como la formación de dos o más cosas a partir de una sola, y dentro del arte literario como una forma en que el personaje desarrolla una interiorización lectora hablándose a sí mismo, e intentar una angustiosa ficción para una comunicación profunda con su propia conciencia), ha sido un tema que abordaron una y otra vez para liberar pliegues temporales: Leer más…

A través del espejo (V): ¿Raza o espíritu de una raza?


INTRODUCCIÓN

En los filmes analizados en los ensayos Buñuel in memoriam y Cine Latino de Humor Negro, así como en la presente serie de artículos A través del espejo Volumen II (1), nos hemos referido en varias oportunidades al cine español de la era franquista (1936-1976).

Ha quedado como una asignatura pendiente de examen, escribir una sección sobre filmes que encajen en esa perspectiva en conjunto y no solo como películas aisladas de directores como Buñuel, Saura, Berlanga o de la Iglesia. Leer más…

Academia, intelectualidad y cultura occidental  


¿Cómo es posible, que luego de saberse los errores y horrores de gobernantes en nombre del marxismo (Stalin, Mao, Castro I y II y Pol Pot…) sobrevivan y peor aún, se les considere hoy con cierta simpatía o muy ligero rechazo en muchas universidades? ¿Están vigentes en las sociedades modernas, las ideas de Robespierre y Rousseau, Marx y Engels, Lenin, Trotsky y Mao…?¿Pueden ser referidas como Ciencia las ideas conexas, análogas o derivadas de Sartre, Marcuse, Derrida, Foucault…?¿Cómo es posible que tantos académicos norteamericanos viajen hoy a Cuba para mostrarles a sus estudiantes, con expresada admiración, un “sistema alternativo al capitalismo”…? ¿Sistema? ¿Cómo es posible, que tantos académicos consideren la igualdad como algo deseable en las sociedades humanas, cuando observando superficialmente la fisiología de cualquier ser vivo o de sus conjuntos (ecosistemas) vemos que fuerte y consistentemente tienden a crear diversidad y discriminar la opción mejor?¿Pueden evolucionar contranatura los grupos humanos? Leer más…

Creo en el poder de la Literatura con mayúsculas


Después del Maleconazo y la consecuente crisis de los balseros del verano de 1994, el Estrecho de la Florida comenzó a ser patrullado por guardacostas norteamericanos, para deportar a los cubanos interceptados antes de tocar tierra. Una década más tarde, entre los mares del suroccidente de la isla y el noreste de la península de Yucatán fue cobrando auge una nueva ruta, a medida que el gobierno cubano hizo la vista gorda con tal de fomentar la que luego del colapso venezolano se convertiría en su primera industria: las remesas familiares.

Algunos mexicanos de la región propietarios de embarcaciones, que olieron dinero fresco, no tardaron en acoplarse en pequeños cárteles. Rescataban a los cubanos en alta mar, los ponían fuera del alcance de las autoridades locales, y de inmediato contactaban a los familiares en USA para extorsionarles $5000 dólares e incluso más: por el rescate, y por el traslado a la frontera norte, sin mayores contratiempos. Esto dio un vuelco el 12 de enero de 2017, cuando Obama eliminó por decreto la Ley de ajuste cubano.

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Antonio Espinosa. Dossier


 

Antonio Espinosa, en palabras de Ximo Sánchez, «es un artista capital en la actual escena del arte contemporáneo en Cuba. Desde el virtuosismo y la belleza de sus obras, nos hace reflexionar sobre diversos temas de corte político-social y de cuestionamientos del arte mismo. Antonio Espinosa emplea tanto la pintura, el dibujo, la fotografía y la instalación, para transmitir sentimientos y preocupaciones sobre lo que condiciona a los cubanos. El mar, el agua por todas partes, destaca como un motivo particularmente relevante en su obra, como ícono de la identidad nacional cubana. También destacan sus paisajes, que van más allá de la mera contemplación, se mueven en unos niveles comunicativos, de tipo conceptual; por ejemplo, sus palabras (Isla, País, Nación, Revolución) construidas con sellos y medallas, donde utiliza el signo lingüístico de forma dual, por su significación y como elemento gráfico. Indudablemente, el de Espinosa es un discurso auténtico que enriquece la poética y la visualidad del arte cubano contemporáneo». Este artista, además, ha recibido encendidos elogios de otros críticos de arte y su obra se expande cada vez a escenarios que van más allá de lo cubano.

Nuevamente OtroLunes agradece la colaboración de Alina Valle y Luiz Veiga, fundadores y directores de la galería virtual LINEA CONTEMPORARY ART, por permitirnos este acercamiento a la obra de este artista, así como al escritor y periodista cubano Ernesto Santana, que vuelve a regalarnos una entrevista al artista, en exclusiva para OtroLunes. Sabemos que nuestros lectores lo agradecerán. 

Amir Valle
Director General

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Entrevista

Sobre su obra

Galería

Presencia intelectual y artística en manifestaciones populares del 11J en Cuba


AUNQUE EL 11 DE JULIO EN CUBA se produjo un estallido genuino del pueblo descontento ante la pésima gestión gubernamental de seis décadas, a las manifestaciones que se continuaron en más de 50 ciudades de la isla durante las próximas horas se sumaron intelectuales, escritores y artistas. Algunos de ellos llevaban tiempo disintiendo del régimen, pero otra gran parte había permanecido en silencio o, en unos cuantos casos notorios, pertenecían a ese grupo que defendía la idea original que la Revolución representaba.

Es conocido que justo cuando surge el proyecto social libertario que desembocó en la Revolución Cubana gran parte de la intelectualidad cubana abrazó esa idea. Todos los estudios históricos serios apuntan a una realidad insoslayable: pese a la prosperidad y el nivel internacional alcanzado en ciertas áreas de la sociedad cubana, el país necesitaba cambios profundos en otros aspectos, entre ellos la corrupción administrativa, el gangsterismo organizado, el clientelismo político hacia Estados Unidos, la distribución desequilibrada de la riqueza nacional, la desigualdad entre el campo y la ciudad, e incluso se precisaba alcanzar cotas más amplias de desarrollo en aquellos asuntos, como la educación, la salud y la vivienda, en los que Cuba se encontraba muy adelantada respecto a otros países de la región, y en los cuales, se avanzaba cada año desde fórmulas instauradas por una imperfecta, pero existente democracia.  A esa situación objetiva se sumó el impacto nacional que tuvo la coartación de ese entorno democrático con el golpe de Estado de Fulgencio Batista, el 10 de marzo de 1952.

A las aspiraciones populares de construir un país mejor se sumó con no escaso protagonismo la intelectualidad cubana. Era lógico que así sucediera: desde el siglo XVIII, los intelectuales habían ido adquiriendo cada vez más presencia en las luchas sociales y políticas por construir una nación libre de las taras que enfermaban la sociedad cubana. Esa participación queda evidenciada, por sólo poner algunos ejemplos, en momentos como las luchas por la Reforma Universitaria en 1923; el alcance de los proyectos generados por el Grupo Minorista en 1927; la unidad y protagonismo de periodistas, escritores y otros líderes del pensamiento social cubano en la llamada “Revolución del 33” que sacó del poder al dictador Gerardo Machado y permitió el retorno del país a la democracia; el tejido intelectual visible en prominentes figuras de la cultura cubana que contribuyeron a la elaboración de la Constitución de 1940, considerada la más avanzada del mundo en su época, o incluso el activismo periodístico, mediático e intelectual que propició la aceptación social casi masiva de Fidel Castro, una figura polémica sobre la que gravitaban antes de 1953 las sombras negras de probadas acusaciones de asesinato, revanchismo político, contubernio con las peores fuerzas del gangsterismo nacional, abiertas traiciones a proyectos en los que en sus años de líder estudiantil había participado…, en fin una desconfianza casi absoluta hacia su honestidad como individuo y como político.

“La Revolución” ─que como se sabe, originalmente fue la conjunción de los intereses de todo el espectro político nacional en torno a un propósito: derrotar a Fulgencio Batista y recuperar la democracia─ era el único camino que parecía conducir hacia un país más tranquilo, menos corrompido y sangriento que el que Batista había implantado tras el golpe de Estado, de ahí el apoyo que desde antes del triunfo recibió un Fidel Castro que, utilizando su seductor camaleonismo ─y ayudado por una plataforma de propaganda creada por los sectores pensantes e intelectuales de la sociedad─, fue dando pasos agiles e inteligentes para que el resto de las fuerzas políticas se le subordinaran hasta conseguir el poder total en sus manos.

Pese al miedo impuesto mediante la represión cultural desde los primeros años, a la compra mediante favores de una buena parte de los protagonistas de la cultura cubana, a los oportunismos usuales en el sector, a la desinformación manipulada por los comisarios culturales y otras estrategias maquiavélicas de control por parte del régimen, los intelectuales, escritores y artistas ─entre dientes mayormente y, en unos cuantos casos, abiertamente, pagando caro por esa rebeldía─  siempre manifestaron su inconformidad con muchas de las políticas y modos de actuar del régimen. Por ello nadie debe asombrarse de las voces que dentro de la isla (en el exilio fue unánime el grito) se alzaron junto a su pueblo el 11 de julio, para protestar por la situación y, después, para condenar la represión oficializada por el presidente “puesto a dedo” Miguel Díaz Canel.

Aquí recopilamos algunas de esas voces.

Amir Valle
Director General Leer más…

Soy una escritora con ambiciones


Hacerle la interviú a una intelectual española que tiene una columna en El País, ha sido guionista cinematográfica y, por sobre todo lo dicho, es la madre de uno de los más entrañables personajes de la Literatura Infantil y Juvenil de habla hispana, fue un sueño largamente acariciado por este escribidor. Un sueño al que los avatares del precario acceso a internet que tenemos los cubanos de la isla pusieron más de una zancadilla que parecía echarlo a pique. Finalmente, las modernas redes sociales, el bastante más antiguo servicio de correo electrónico y la buena voluntad de mi entrevistada se conjugaron para que Elvira Lindo respondiese cortito y al pie a un cuestionario todo lo inocentemente abarcador que puede esperarse en alguien que no cree posible repetir la experiencia. Leer más…