Los libros y los días
(XXI)

Por Temístocles Roncero

Cuando se está muy juntos se está seguro,
aunque fuera circulen los fantasmas.

Keyserling. Princesas

 

Mi nuevo amor se llama Elena, aunque ella todavía no lo sabe. Quién iba a decirme que, en este último tramo de la vida, en este invierno caldeado única y ocasionalmente por el calor de los libros y acaso también el de alguna charla con algún amigo o conocido, volvería a enamorarme…

1-la-lluvia-amarilla-y-las-lagrimas-de-san-lorenzo-julio-llamazares-librario-otrolunes28

Han pasado ya veinticinco años desde que Julio Llamazares publicara La lluvia amarilla, novela que aún hoy se sigue traduciendo y reeditando, verdadero long seller, como nos demuestra la edición especial que ha preparado Seix-Barral para celebrar este aniversario. Incluye un nuevo prólogo del autor y un documental, narrado por el actor José Sacristán, que muestra el escenario pirenaico donde se desarrolla la historia de Andrés y del pueblo abandonado en el que vive. Simultáneamente aparece Las lágrimas de San Lorenzo (Alfaguara), hermosa novela sobre el paso del tiempo, donde un padre le cuenta a su hijo los recuerdos que le van despertando las estrellas fugaces que atraviesan la famosa noche de agosto.

 

3-matar-al-padre-amelie-nothomb-librario-otrolunes28He leído varias novelas de Amélie Nothomb y, aunque me gustan sus inicios y planteamientos, los finales suelen decepcionarme. Estupor y temblores y Cosmética del enemigo son, para mí, sus libros más logrados, aunque siempre encuentro en todos algún detalle interesante. En el último publicado en España, Matar al padre (Anagrama), nos encontramos ante una de sus obras más retorcidas donde se insinúa una suerte de triángulo amoroso protagonizado por dos magos y una bailarina, cuyo desenlace deja ver al lector el artificio de un rebuscado truco de magia.

 

4-pequenas-historias-africanas-javier-puebla-librario-otrolunes28Javier Puebla, mi antiguo compañero de natación, publica Pequeñas historias africanas (Haz Milagros), conjunto de relatos ambientados en África, durísimos pero agradables de leer, de los que el autor asegura que están inspirados en historias reales.

Continúa Enrique Redel, al frente de Impedimenta, la tarea de publicar libros que aporten a la mesa de novedades literatura de calidad bellamente editada. A la lista de autores que no conocía y que he descubierto gracias a él tengo que sumar al rumano Cărtărescu, cuyos perturbadores relatos han suscitado en los últimos años un creciente interés entre crítica y lectores. Algunos de estos relatos se recogen en Nostalgia, su tercer libro en esta editorial. Son historias cuyos personajes se topan con mundos extraños en tramas que ahondan en la sexualidad y lo desconocido. De todos estos cuentos mi favorito es, sin embargo, el que más se aleja de estos aspectos: «El Ruletista», una nouvelle en la línea de la literatura rusa decimonónica que narra los avatares de un personaje perseguido por la mala suerte. Este sello también nos obsequia con ¡Abajo el colejio!, un libro de Geoffrey Willans e ilustrado por Ronald Searle en una colaboración al más puro estilo de Sempé y Goscinny, pero a la inglesa y muy gamberro. Excelentemente traducido por Jon Bilbao, que traslada al castellano la ortografía de un pésimo estudiante de un internado británico.

6-shakespeare-y-la-ballena-blanca-john-bilbao-librario-otrolunes28

Por cierto, si menciono a Bilbao no puedo pasar por alto Shakespeare y la ballena blanca, su regreso a la ficción de la mano de Tusquets, tras una prolongada estancia en Salto de Página, en lo que parece ser el comienzo de una larga amistad. La novela, protagonizada por el célebre dramaturgo y el mítico animal de Melville, oscila entre la novela de aventuras y la metaliteratura, con ese Shakespeare obsesionado por encontrar la mejor forma de llevar al escenario su encuentro con la ballena.

5-nostalgia-mircea-catarescu-y-abajo-el-colegio-g-willans-librario-otrolunes28

Unos se van y otros llegan, y Juan Pedro Aparicio acaba de aterrizar en Salto de Página con una reedición de El viajero de Leicester, novela de género poblada por personajes que viven a caballo entre la vida y la muerte. Aparicio, autor de novelas fundamentales como El año del francés, Retratos de ambigú y La forma de la noche, nos regala una espléndida novela de atmósfera fantástica poco vista por estos lares. En la misma senda imaginativa, Salto rescata La guerra de los dos mil años de Francisco García Pavón, uno de mis escritores favoritos. Conjunto de cuentos fantásticos (el único libro de este género, junto con la novela Cerca de Oviedo, que llegaría a escribir el autor), así como de ciencia ficción, en su época (años sesenta) supuso un acercamiento innovador y desacomplejado a la literatura de género en un país tristemente realista.

7-juan-pedro-aparicio-y-francisco-garcia-pavon-librario-otrolunes28

Ya recomendé aquí Una biblioteca de verano, de Mary Ann Clark Bremer, primera entrega de una serie de novelas autobiográficas que ahora prosigue Cuando acabe el invierno, librito agradable de leer que, al igual que el primero, constituye un canto de amor a los libros y a los lectores.

9--cuando-acabe-el-invierno-mary-ann-clark-librario-otrolunes28

10-amor-muy-fragil-ana-merino-librario-otrolunes28La poeta Ana Merino debuta como dramaturga con Amor: Muy Frágil, que el lector encontrará en Reino de Cordelia. La obra, delicada y llena de fuerza, expone las contradicciones y claroscuros de sus personajes con una tensión que va en aumento y que culmina en un final inesperado. Aplausos para la autora.

 

11--cuatro-novelas-felix-romeo-librario-otrolunes28Y ya, para terminar por esta vez, quiero recomendar a los seguidores de Félix Romeo sus cuatro novelas (Dibujos animados, Discothèque, Amarillo y Noche de los enamorados) agrupadas en un solo volumen en DeBolsillo, una excelente (y económica) oportunidad de conocer más a fondo la obra de este autor que no hace mucho nos abandonó.

 

… Vamos paseando por la calle con la lentitud que dan los años, bajo este sol de julio que acalla a todos aquellos lumbreras que vaticinaban que este año no habría verano, separados pero lo bastante juntos como para que, en el momento en que uno de los dos extienda levemente la mano, roce la del otro.

—¿Y todos esos libros te has leído? —me pregunta Elena con asombro.

—Y algunos más… —respondo.

—¡Oh!

Y ese ¡oh!, como por arte de magia, hace que olvide mis dolores de huesos.

 

Julio, 2013.