Literatura de los migrantes / III

Una de las más numerosas minorías en Alemania es la población turca. Los primeros contingentes, inmediatamente después de la guerra, llegaron como Gastarbeiter / Trabajadores invitados, que contribuyeron a la reconstrucción del país y aquí se convirtieron en anfitriones y fundadores de las siguientes generaciones de migrantes turcos, actualmente nos encontramos ya con turcos-alemanes que mantienen aún su cultura como forma de vida aliada a la cultura alemana. Se dice que las leyes que norman la migración en Alemania se dictan contra la población turca, lo cual podría significar que todas las otras minorías son insignificantes para la economía y la política germana.

Fatih Akin

Las nuevas generaciones alemanas con ascendencia turca están insertadas a la sociedad aportando con profesionales en todas las áreas de la industria, salud, educación, el periodismo y las artes, entre otras. En el cine destaca, solo para mencionar a uno, Fatih Akin, propietario de la productora de películas Corazón Internacional. A lo largo de su carrera ha ganado varios premios, por ejemplo, el del Festival de Cine Internacional Berlinale, los Premios Europeos de Cine y los Globos de Oro. Algunas de sus películas más famosas son “Contra la pared”, “Al otro lado”, “Soul Kitchen” y “En la penumbra”.

En el marco de la música joven se destaca el hip-hop turco-alemán con temas que expresan su frustración y las desventajas que les ofrece la sociedad. Los jóvenes turcos alemanes asumen la «vida de un matón» para simbolizar la desviación de las estrictas tradiciones de sus padres y al mismo tiempo remarcar las diferencias con la sociedad alemana ‘pura’. A principios de la década de 1990 con la caída del muro de Berlín y el aumento del nacionalismo alemán, los inmigrantes turcos encontraron en el hip-hop el medio ideal para defender su identidad mixta.

El lanzamiento del primer sencillo de rap turco, Bir Yabancının Hayati / La vida del forastero, define la identidad y la vida de un extranjero en Alemania. En un álbum posterior, lanzado en Turquía y Alemania, para una audiencia turca con temas en base a la experiencia migratoria, la falta de permanencia y pertenencia, incluía la bandera turca en la portada. El rapero Eko Fresh de Mönchengladbach, en colaboración con artistas como Azra, lanzó un CD titulado König von Deutschland / Rey de Alemania y fue todo un éxito el 2003. Las letras describen la típica historia de chicos turcos que crecen en Alemania, se asimilan a ambas culturas, sintetizan un lenguaje que rebota entre los dos idiomas: áspero, directo, esa forma en que hablan muchos jóvenes. Sin duda esto podría indicar que el estado alemán no ofrece una alternativa realmente viable a esta nueva generación que busca su propio lugar y una nueva identidad dentro de un país que se pregona multicultural.

Emine Sevgi Özdamar

En la literatura destacan autores como Emine Sevgi Özdamar, actriz y directora de teatro nacida en Malatya/Turquía en 1946, publicó su primer libro de cuentos Mutterzunge (1990) / La lengua de mi madre (1996, Alfaguara), para luego escribir Das Leben iste in Karawanserei/ hat zwei Türen/ aus einer kam ich rein/ aus der anderer ging/ ich raus (1992)/ La vida es un caravasar (1992, Alfaguara) y luego Die Brücke vom Goldenen Horn (1998) / El puente del cuerno de oro (2000, Alfaguara). Todas sus historias tienen la fuerza de las viejas fábulas y la mejor poesía. El arte de la fabulación y las metáforas le inyectan al acartonado idioma alemán una nueva frescura, una sangre con ritmos maravillosos. La literatura de los “migrantisch” ha sido coronada con su reciente novela Ein von Schatten begrenzter Raum (2021).

Jakob Arjouni, nació en Frankfurt del Meno, tiene una vida de novela, después de abandonar los estudios encontró su profesión: escribir. Escribe novelas, teatro, guiones escenográficos y radiofónicos. Alcanza notoriedad con su primera novela Happy birthday Türke! (1987) que fue llevada al cine y traducida al español en 1993. Luego publicó Ein Mann, ein Mord (1991) traducida como Rakdee con dos Es (1994) y Magic Hoffmann (1996) centrada en la vida de tres jóvenes veinteañeros que, tras asaltar un banco en un Berlín reunificado, planean huir a Canadá. Practica la novela policial con relato casi picaresco, sórdido, pero siempre muy agudo para dibujar con trazos enérgicos y precisos, con visible escepticismo y amargura la vida en Alemania tras la caída del muro. K. Gökdemir, escribe un largo documento de la cruenta represión contra los sectores organizados en el Partido Comunista de Turquía/Unidad (KPdT/Einheit) y su activismo europeo en Danke, mir geht es gut (1987).

Por su lado Güner Yasemin Balci, nacida en Berlín en 1975 de padres turcos, estudió literatura y como trabajadora social colaboró en proyectos juveniles en barrios donde predominaban la violencia, la droga y la prostitución. Precisamente estas experiencias las vuelca en Arabboy – Eine Jugend in Deutschland oder Das kurze Leben des Rashid A. / Arabboy – Un joven en Alemania o la corta vida de Rashid A. (2010). Es una historia dura y sin maquillajes. La vida disipada y la calle es rutina del joven Rashid donde el odio y la destrucción hacen volar por los aires toda posibilidad de integración. La autora, que también vivió en Neukölln, un agitado barrio berlinés, lo cuenta de una manera desgarradora y muestra un desconocido mundo paralelo que para muchos jóvenes en Alemania encierra una amarga realidad. Actualmente Güner Yasemin Balci trabaja como redactora para la ZDF-radio y televisión.

En Colonia nació Selim Özdogan en 1971 y publicó Es ist so Einsam im Sattel, seit das Pferd tot ist /Desde que murió el caballo la montura está tan solitaria (1995). La trama empieza en un bar cuando el personaje de esta historia descubre cuatro medias palabras NO RISK – NO FUN. A pesar de que no quiere arriesgar, se enamora de Esther. De pronto se siente invencible e inmortal, pero mientras se siente en las nubes, el caos y la soledad lo rodean. Lo interesante de estos jóvenes autores turco-alemanes es la innovación y los giros idiomáticos dándole al alemán una luz diferente y amena. Los vernáculos turco-alemanes ha desarrollado una terminología propia de un nuevo lenguaje denominado Kanak Sprak, Kiez-Deutsch, Türkendeutsch / hablar kanake o turcoalemán y que se le puede definir como Multiethnolektale Jugendsprache, lenguaje juvenil multiétnico.

Se atribuye a Feridun Zaimoğlu, autor de Kanak Sprak – 24 Mißtöne vom Rande der Gesellschaft / Kanak Sprak – 24 tonos discordantes desde los márgenes de la sociedad (1995), ser el creador de esta nueva jerga, aunque inicialmente se le consideró un “autor clandestino” y el “terror ciudadano de la escena literaria alemana”. Al ganar el premio Ingeborg Bachmann por el cuento Häutes / Pieles, recién se le reconoce como un autor serio. El título del libro describe a un alemán estropeado. Con una gramática simplificada, cambios de sonido y muchas chispas de turco e inglés. Zaimoğlu enfatiza que los «canacos» descritos en su libro no deben confundirse con descendientes de los círculos burgueses que cultivaron palabras de cuatro letras y parados en las puertas de los grandes almacenes con latas de cerveza en la mano trataban de ofender a la gente.

El neologismo proviene del nombre Kanaken que los alemanes dieron a los inmigrantes y ex trabajadores invitados, especialmente de ascendencia turca y árabe, con un signo despectivamente racista. Al usar conscientemente el término, los jóvenes turcos asumen su papel como forasteros, de esta manera el abusivo «Kanaken» / «turco-alemán» se convierte en positivo en el sentido de una palabra “Geusen”, la pertenencia a una «cultura» agresiva entre culturas. Rolf-Bernhard Essig apoyó la tesis cuando señaló en 2007 que el lenguaje artificial desarrollado por Zaimoğlu debía mucho tanto al Antiguo Testamento como a los discursos de maldición del turco arcaico. En 1998 apareció Koppstoff – Kanaka Sprak vom Rande der Gesselschaft / Burka – Kanak Sprak desde los márgenes de la sociedad, que junto al primer volumen le otorgó un nuevo tono a la literatura alemana actual y el autor se convirtió en el portavoz de los jóvenes alemanes de ascendencia turca.

Esta es apenas una mínima muestra del ambiente cultural y literario de la comunidad turco-alemana en Alemania.