Otras opinionesbreves

Álvaro Bautista
Instituto Cervantes Burdeos
Maison des Femmes du Hédas
Pedro Escribano
Piedad Bonnet

Aún ahí

Ante la exposición “Violencia y fragilidad” de Carmen Herrera

Los esbozos de seres también son seres.
Quizás alguien implora.
El puño del hombre persiste.
Tiene rota la oreja y amordazados los labios.
De pronto un giro de espalda, la sangre actúa.
¿Puede sobreponerse con el cuerpo hecho fuego?
Como una reina vestida de altura y caderas.
Las tinieblas amparan la solitaria feminidad.
No se trata de erguirse: levantarse es todo.
Pueden usar de una vez la maldita puntería.
Han tomado las rejas el color de la herida.
Las vendas invaden el gravado.
Quizás un vestigio, tal vez un rostro.
Sostener la cabeza, aguantar, no aceptar.
Quizá las tres sombras no vienen
Quizá las tres sombras sólo pasan
Quizás las tres
Quizás

Álvaro Bautista
Filósofo y poeta Colombiano

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Saber que a veces tenerlas todas es no tener nada

Carmen Herrera Nolorve es una pintora peruana, nos cuenta cómo ha realizado esta exposición: “Al recibir el Premio Nobel de Literatura, el escritor Mario Vargas Llosa, afirma: « Un compatriota mío, José María Arguedas, llamó al Perú el país de “todas las sangres”. No creo que haya fórmula que lo defina mejor. Eso somos y eso llevamos dentro todos los peruanos, nos guste o no: una suma de tradiciones, razas, creencias y culturas procedentes de los cuatro puntos cardinales. » para finalmente cerrar su idea con la siguiente expresión : «¡Qué extraordinario privilegio el de un país que no tiene una identidad porque las tiene todas!» Ese privilegio, no obstante, nos lleva aún ahora a cuestionarnos de qué modo establecemos las coordenadas de nuestra identidad peruana.  En ese intento la literatura ha jugado un papel central y las preguntas cobran nueva actualidad con novelistas como José María Arguedas y Vargas Llosa, pero también con escritores peruanos de recientes generaciones que han continuado y cimentado esta tradición. En las obras de estos autores algunas veces la sumatoria de identidades construye una unidad y otras las desvanece, las pone en cuestionamiento. Y es en ese límite de rostros y gestos que se hacen o sucumben a sus propios trazos que la presente exposición de grabados se desenvuelve. Con la premisa de saber que a veces tenerlas todas es no tener nada.

Instituto Cervantes, Burdeos
Sobre la Exposición de Grabados: Las tenemos todas. El Perú en sus identidades literarias

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Textes des femmes de la Maison des Femmes du Hédas

(Sobre la exposición “Rostros Silenciosos”)

Doña Caytana : Elle tient dans sa main du sable et elle tire un fil du menton de l’autre main et après il se dévide par terre. Ses yeux sont fermées, sa bouche aussi, ses cheveux attachés et quand elle tire le fil du visage à la place il y a un trou et peut être elle disparait.

Fatmire

 

J’ai trouvé deux tableaux qui sont très intéressants. La dame avec le miel sur la tête, le corps nu et deux ailes de papillon elle me semble riche, avec son collier.

Angela

 

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Los rostros de Carmen Herrera

Grabadora peruana expone en el Instituto Cervantes de Burdeos, Francia. “Las tenemos todas” es una serie de rostros nutridos con relecturas de obras literarias peruanas.

Para la artista peruana, grabadora, Carmen Herrera Nolorve observar rostros en las calles de Burdeos o en el metro y callejuelas de París, fue inspirador. Acumuló visiones y se planteó un proyecto de una serie de grabados que ahora expone en el Instituto Cervantes de Burdeos con el título “Las tenemos todas”.

Con Carmen, que es esposa de un amigo nuestro, el escritor Ricardo Sumalavia, dialogamos a la distancia con las facilidades que nos brinda la tecnología. Ella, que estudió en la U. Católica del Perú y en el extranjero, ha expuesto más en galerías de ciudades extranjeras.

“Para mí –dice la artista–, un rostro es una parte del cuerpo que tiene una vida independiente del resto. Es decir, es como si el rostro actuara por sí solo sin tener que preocuparse de la mano, del pie, del tronco. Es como si pudieras ver en él un mapa, no solo porque encuentras huellas, trazos, formas, repartición de valores y de sombras, identidades, mestizaje; sino también porque muchas veces contienen todo nuestro mundo interior”.
“En mi observación cotidiana de los rostros–agrega–, encuentro gestos y situaciones que me inquietan, algunas veces son rostros angelicales, otros perturbados, algunos bizarros y otros demoniacos”.

Los grabados, también nutridos desde relecturas de obras de autores peruanos, transfiguran identidades, mestizajes, retratos no físicos, sino –allí la fuerza de su trabajo– rostros de mundos interiores.

“Me permitió, por ejemplo, releer a José María Arguedas, que fue un autor a quien leí siendo pequeña y del cual no recordaba mucho. Esta relectura me dio una panorámica de las diferentes visiones que tienen los escritores, dependiendo de sus búsquedas personales. En Arguedas me interesó, para citar solo un aspecto, lo migratorio”, dice Carmen Herrera Nolorve.

Pedro Escribano
Publicado el miércoles, 2 de marzo de 2011 en La república.pe

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La plástica de Carmen Herrera Nolorve

Cuando se observa en su conjunto la obra de la joven artista peruana Carmen Herrera Nolorve, lo primero que se evidencia es la consistencia de su quehacer, que revela no sólo unos intereses muy concretos, una mirada muy particular, sino una búsqueda de recursos formales que se adecuan en forma muy certera a la visión de mundo que ofrece al espectador.

Moviéndose en los límites de lo íntimo, la obra de Carmen Herrera, se mantiene, sin embargo, en un borde que la salva de cualquier narcisismo o tendencia confesional, entre otras cosas porque en ella es patente un diálogo muy fuerte con la tradición pictórica, en la que se inserta de forma ciertamente intelectual.

Y porque el yo que parece buscar es el yo de los otros, de seres sin rostro pero con existencias muy concretas, entre los cuales también quedamos nosotros incluidos. Con trazos que yo calificaría de expresionistas, Carmen muestra a la vez fuerza y delicadeza, y una gran capacidad de sugerencia y de hondura poética.

A pesar de que su trazo la revela como una excelente dibujante, Carmen ha escogido el grabado, que usa de una manera ecléctica, -en sus monotipos, hay presencia del intaglio, del collage, de la acua­rela, la aguatinta, la punta seca- para plasmar su repertorio de personajes desdibujados, en el que asoma, con lirismo, un universo donde el vacio, la tristeza, la melancolía y el misterio, pero también la serenidad, tienen su asiento.

Piedad Bonnet
Escritora colombiana