De los poetas canarios vivos sugiérame diez nombres imprescindibles.
En Canarias y en el Mundo todos los poetas son imprescindibles, porque pienso que la poesía, más que un hecho literario en sí mismo, es un hecho liberalizador. Hay muchos poetas, algunos de los cuales no tienen conciencia de esta responsabilidad. Paralelamente la poesía es lenguaje, es ir más allá de las palabras. Yo nombraría a Eugenio Padorno, Arturo Maccanti, Olga Rivero Jordán, Olga Luis Rivero, Alicia Llarena, Pedro Flores, Ernesto Suárez, Coriolano González Montañez, Anelio Rodríguez Concepción, Aquiles García Brito, y seguiría hasta 100.
Esa preguntita tiene, como diría mi madre, cara de conejo. Porque en una tierra en donde hay más poetas que habitantes, pedir 10 es dejar en el tintero a la mayoría. O decir nombres que comiencen por la letra A.. Jajajaja.
Pero diré nombres: Pedro Flores, Franca Dimar, Antonio Arroyo, Alicia Llarena, Berbel, Javier Cabrera, José Miguel Junco, Sergio Domínguez Jaén, Paula Nogales, Anelio Rodríguez Concepción (La Palma), Teodoro Santana… y a pesar de que no puedo mencionar tampoco a los numerosos poetas canarios que viven en Madrid o fuera de España, mencionaré a Maribel Lacave por si a alguien no tiene los diez….
Señalaré algunos de los poetas vivos por cuya obra siento especial interés, aunque este ejercicio es siempre una temeridad porque la dispersión y la desmemoria suelen jugarnos malas pasadas a la hora de nombrar.
Carlos Pinto Grote, Juan Jiménez, Arturo Maccanti, Eugenio Padorno, Elsa López, Cecilia Domínguez, Javier Cabrera, Berbel, María Jesús Alvarado, Sabas Martín, Macu Marrero, Andrés Sánchez Robayna, Pedro Flores, Santiago Gil, Verónica García, Paula Nogales, Tina Suárez, Alicia Llarena, Teodoro Santana, Rafael José Díaz, Antonio Arroyo, José Carlos Cataño…
Son sólo algunos de los muchos exponentes de la poesía canaria cuya obra conozco, valoro, y sigo en mayor o menor medida. Por eso, citar un número concreto es siempre temeridad.
Se me quedan muchos en el olvido y me cuesta elegir solo diez poetas: Alicia Llarena, María Jesús Alvarado, Federico J. Silva, Antonio Jiménez Paz, Rafael J. Díaz, Nicolás Melini, José Miguel Junco, Tina Suárez Rojas, Luis Antonio González y Juan Ramón Tramunt
Opino, gentilmente, que lo de ‘imprescindibles’ es un término excesivo y, más que rotundo, acogotador, pues en poesía, como en todo en la vida, lo imprescindible dependerá de la subjetividad de cada cual que dé una visión genérica, o incluso exhaustiva, sobre cualquier asunto.
Lo de dar nombres de ‘diez’ poetas me parece un poco distorsionador, por cuanto no hay cosa peor en el campo de la poesía que establecer ‘hit parades’ de autores como si de un asunto de consumo se tratara. Imagino que habrá tantas listas de ‘diez’ distintas como autores a consultar, así que procuraré ser más flexible y no ajustarme a la cantidad igual que no me ajusto a criterios estrictos y cerrados. Pero, si se trata de dar algunos nombres de los poetas que en mi parecer, particular y subjetivo, han aportado valores en su generación y época en Canarias, aquí van unos cuantos, bastantes más de diez.
De la generación de los cincuenta: Carlos Pinto Grote, Arturo Maccanti, Manuel Díaz Martínez. De la generación de los sesenta: Baltasar Espinosa, Lázaro Santana, Juan Jiménez. De la generación de los setenta: Elsa López, Ángel Sánchez, Juan Pedro Castañeda, Cecilia Domínguez Luis. En una generación intermedia: Carlos Pinto Trujillo, Andrés Sánchez Robayna, José Carlos Cataño. De la generación de los ochenta: Berbel, José Miguel Junco, Bernard Dietz, Sabas Martín. De la generación de los noventa: Antonio Jiménez Paz, Fernando Gómez Aguilera, Federico J. Silva, Rafael-José Díaz, Verónica García, Tina Suárez Rojas, Goretti Ramírez. De la generación última, aparecida con el siglo, Bruno Mesa, Daniela Martín, Mariano Rupérez.
Cito estos nombres de memoria, en la seguridad de haberme dejado alguno fuera, y desde una voluntad particular por el gusto y la apreciación de la obra de estos autores.
Eugenio Padorno, Ángel Sánchez, Andrés Sánchez Robayna, José Carlos Cataño, Fermín Higuera, Rafael-José Díaz, Antonio Jiménez Paz, Daniel Bellón, Cecilia Domínguez Luis, Juan Pedro Castañeda. Añadiría también a Sergio Domínguez Jaén, Juan Jiménez y a Bruno Mesa, Sin orden entre ellos y por motivos distintos. También puede ser interesante sugerir diez libros concretos. Ahí es donde se puede discutir realmente el poema y la poesía. Por ejemplo, Paseo antes de la tormenta, de Eugenio Padorno; Muerte sin ahí, de Cataño; Un manojo de arcilla, de Juan Pedro Castañeda, La roca y Fuego blanco, de Sánchez Robayna; Coltán, de Daniel Bellón; Epigramas, de Juan Jiménez, Diario de la distancia, de Jiménez Paz; El hijo del ir, de Fermín Higuera o Viajero insomne, de Arturo Maccanti.
Es muy difícil reducir a diez nombres el extenso plantel de poetas que pueblan nuestras islas. Hay poetas ya consagrados, indiscutibles, con muchos años de experiencia y versos (Elsa López, Arturo Macanti, Cecilia Domínguez, Eugenio Padorno…), pero si hablamos de generaciones algo más recientes, para conocer la poesía canaria actual hay muchos importantes, especialmente en Gran Canaria y Tenerife, e incluso algunos que residen en el continente pero que siguen ligados a las islas, y hay que destacar también la cantidad de nuevos poetas que van apareciendo, aún sin obra publicada o muy escasa, pero con gran calidad, que seguramente serán nombres importantes en los próximos años.
Así pues, insistiendo en que dejo fuera a muchísimos que merecen estar, “para ir abriendo boca” podrían irse leyendo algo de Federico J. Silva, Alicia Llarena, Tina Suárez Rojas, Pedro Flores, Berbel, Paula Nogales, Franca Dimar, Santiago Gil, José Miguel Junco o Coriolano González Montañes. Son todos muy diferentes, pero todos escriben muy bien y con cualquiera de ellos quedarán satisfechos.
Los nombres de los poetas no son imprescindibles; solo sus libros, en el supuesto de que alguno de ellos así merecieran ser considerado. Teniendo en cuenta este apunte confecciono la siguiente lista que se me solicita, primando en su elaboración la diversidad de propuestas estéticas, diferenciadas las unas de las otras: José Carlos Cataño, Elsa López, Bruno Mesa, Federico J. Silva, Ricardo Hernández Bravo, Tina Suárez Rojas, Iván Cabrera Cartaya, Pedro Flores, Rafael-José Díaz y Nicolás Melini.
Estas listas siempre resultan comprometidas o, más bien, comprometedoras, porque después de hacerlas siempre nos queda la sensación de haber dejado fuera, injustamente, algún nombre que mereciera estar en ellas. En cualquier caso, son nombres imprescindibles para mí, que anoto sin pensar demasiado ni escrutar minuciosamente mi memoria, con toda la subjetividad y la parcialidad que esto implica: Arturo Maccanti, Eugenio Padorno, Berbel, Tina Suárez, Federico J. Silva, Cecilia Domínguez Luis, Rafael José Díaz, Andrés Sánchez Robayna, José Carlos Cataño, Antonio Jiménez Paz.
Juan Jiménez, Eugenio Padorno, Elsa López, Miguel Martinón, Juan José Delgado, Andrés Sánchez Robayna, Sergio Domínguez Jaén, Ernesto Suárez, Alicia LLarena, Verónica García.









