Mi cuerpo posee una alarma que me levanta a las 6:00 a.m.
Suelo amanecer contenta, así que tal vez algunos me cataloguen como una “morning person”, pues durante las horas de la mañana funciono mejor para efectuar la mayoría de mis actividades (salvo cuando me pongo a escribir. En ese caso prefiero la noche).
Uno de mis deliciosos hábitos con el que inicio mi día, consiste en hacer mis prácticas de yoga.
Yoga significa “unión”. Es esa conexión entre mente, cuerpo y respiración.
Recuerdo hace unos 7 años, cuando inicié en esto, la mayoría lo veía como algo extraño, aburrido, loco y esotérico. El ver a un grupo de individuos hacer “saludos al sol” en un sitio público, era de lo más weird.
Hoy día, es impresionante la cantidad de personas en Panamá que asisten a un centro de yoga, y aunque algunos aún mantienen ciertos paradigmas, la realidad es que los seres humanos anhelamos paz, más allá de los antidepresivos.
Gracias al poder de las redes sociales, los eventos se difunden de forma masiva. Siempre hay lleno total en parques, noches de luna llena y tambores, ferias, cinta costera y estudios.
Existen varios tipos de yoga: Acroyoga, Hatha, Kundalini, Ashtanga, Viniyoga, entre otros.
He tenido la oportunidad de responder dudas a los principiantes y me he dado cuenta de que lo común, es el temor a ciertas asanas1.
–¿Cómo haces para pararte de cabeza? ¿Cómo logras estirarte tanto? Creo que esto no es para mí, pues me falta flexibilidad.
–Descuiden –respondo. Al menos la savasana2 siempre sale bien.
Entonces, aparece una carcajada colectiva que atenúa el miedo y la ansiedad.
En general, los neófitos llegan con sacos de inseguridades. Es ahí donde el instructor debe crear confianza.
Yoga no es sólo un conjunto de posturas. Va más allá. El esfuerzo es el lenguaje del cuerpo. Soltar sin esfuerzo, es el lenguaje de la mente.
Debe quedar claro que las prácticas son individuales y está de más comparar las habilidades de los demás con la de uno mismo. Da tu 100% y todo será perfecto. Recibirás grandes beneficios: eliminación de toxinas, incremento de energía, fuerza, enfoque, espiritualidad, aumento de las defensas, producción de endorfinas, disminución del estrés, estimulación del metabolismo, y tal vez con el tiempo, reemplaces tu café mañanero por bhastrika3.
En lo personal, he encontrado en esta forma de vida una opción para promover la literatura.
Durante las clases que imparto a los niños, les comparto mis cuentos. Cada postura tiene una historia distinta. De esta manera, les resulta más fácil aprender y, lo mejor, es más divertido.
Para los adultos, confecciono bolsas para guardar el yoga mat, en las que pinto algunos de mis microrrelatos.
Panamá está comenzando a entender que los problemas sociales y políticos no van a desparecer con protestas violentas.
Unirse para meditar por la paz y ofrecer nuestras prácticas tiene un efecto más fuerte y reparador.
El próximo 28 y 29 de marzo, en el centro de convenciones de la Ciudad del Saber, se realizará el festival 2015 “Panamá hace yoga”
Si eres nuevo, no te preocupes. Lleva tu mat, ve sin expectativas y entrégate al máximo.
Comparto este link de youtube: https://www.youtube.com/watch?v=hAalCn-JBYk titulado “No te rindas. La inspiradora transformación de Arthur”. Conoce cómo cambió su vida al descubrir el yoga.
