21 Relatos sobre las mujeres que lucharon por la independencia del Perú
Selección y prólogo de José Donayre Hoefken.
Ediciones Copé. Lima, 2021.
La publicación de 21. Relatos sobre mujeres que lucharon por la independencia del Perú ha sido una feliz iniciativa de José Donayre para celebrar el Bicentenario de la Independencia peruana con literatura escrita por mujeres y respaldado por la Gerencia de Comunicaciones de PetroPerú. Según tengo noticias, el libro ha recibido un premio en Colombia por su calidad en la impresión de la carátula.
El libro contiene historias de autoras que provienen de mundos muy diversos, son docentes, abogadas, literatas, periodistas, bibliotecarias, psicólogas, editoras, historiadoras, y a todas las une la pasión por la escritura, algunas de ellas han recibido importantes premios literarios y ensayos, dos de ellas nacieron el 90 y una, la más joven, el 96, sin embargo, son “viejas experimentadas”, en el oficio de escribidera. Por ejemplo, Lucía Noboa publicó Adagio el 2010 una sorprendente novela gótica.
Cada una de ellas recurre a los más diversos estilos literarios para contar todo lo que la historia oficial o libresca ha escamoteado o ha ocultado acerca de las mujeres que se involucraron en el proceso libertario. Historia y ficción, meta- e intertextualidad, mito y algunos aspectos de la crónica concurren para recuperar la memoria de una etapa crucial en la historia de Perú, en la construcción de 200 años de “república aristocrática” o “fallida”. En cada uno de los relatos destacan el valor de la mujer en el proceso de emancipación en el Perú y desde su perspectiva revaloran la importancia de aquellas luchas como un ejemplo inspirador a las actuales y futuras generaciones en la conquista de sus derechos.
Siete relatos están relacionados a la rebelión de José́ Gabriel Condorcanqui Túpac Amaru II y Micaela Bastidas, ocho de ellos se ligan a los movimientos insurgentes desde el grito de Tacna y las acciones de los hermanos Angulo, y otros siete describen los vaivenes de la Independencia desde el desembarco de San Martín en Paracas hasta las batallas de Junín y Ayacucho (y tiempos posteriores).
A través de todo el libro vamos a encontrar mujeres valientes y decididas que fueron maltratadas, pisoteadas, humilladas, asesinadas, torturadas, flageladas, abusadas, por el solo hecho de soñar con la libertad y vivir con dignidad; por jugarse la vida acompañando a los libertadores y líderes de sus comarcas; encabezar levantamientos; conformar ejércitos de espionaje e información a pesar de que muchas de ellas no sabían leer ni escribir; dar refugio y alimento a los patriotas; financiar la lucha liberadora. En ese proceso se les despertó la conciencia y la rebeldía de que ser mujer no es un impedimento para ingresar a un campo de batalla y levantar un arma contra el enemigo. Los españoles o realistas defendieron a sangre y fuego el llamado derecho de conquista” y ejercieron una represión sistemática alegando que actuaban en nombre del rey y de dios nuestro señor.
Se podría decir que pintar personajes en pocas líneas, caracterizarlas psicológicamente, conectar con ellas, dibujarlas, darle una voz, como pensaron en ese momento, crearles una atmósfera muy íntima, darle orden, pulirlas y dotarles un valor estético, visual y sonoro, seguro que fue trabajoso, muy diferente a inventar un personaje. Las historias están bien construidas pues mientras uno va leyendo va imaginando el universo del personaje, su entorno.
Todas las historias digitan espacios, hechos, descubren la amenaza permanente a la que está sometida la memoria; desde una mirada femenina se rescata el pasado heroico de aquellas mujeres siempre ignorado de manera intencional para arropar las luchas actuales, que, a pesar de lo avanzado en la conquista de derechos civiles, hay todavía mucho por hacer. Faltan muchas protagonistas que la historia y el tiempo las tiene relegadas, olvidadas, pero ya empiezan poco a poco a ser rescatadas, por cada héroe debería estar presente por lo menos una heroína, somos las dos mitades que se complementan para mantener el mundo. En resumen, este es un libro vivo teniendo a la mujer como sujeto histórico. Juntos y juntas haremos la historia.
