¿De qué está hecha La Flaca de Pau Donés Jarabe de Palo?

De Rock, son cubano y restos del Muro de Berlín.

Arsenio Rodríguez Quintana

Un analista de El Periódico, analiza la trayectoria de Pau Donés y arranca con un párrafo para embarcar por la cantidad de errores que presenta, supongo por absoluto desconocimiento de musicología o de memoria musical de este país. Y sus muchas y maravillosas influencias afrolatinas de las que se ha alimentado toda su existencia…

Pero, veamos que dice este señor.

«‘La flaca’ (1996)

El rock latino todavía no estaba de moda, pero Pau Donés se adelantó llenando este primer álbum de percusiones calientes (clave, congas) en connivencia con las guitarras eléctricas. La canción titular se llevó los mayores vítores, pero hay que prestar atención al fondo vulnerable de ‘Grita’ y a las convulsiones sensuales de ‘El lado oscuro’. Un debut que no es un croquis, sino una declaración rotunda de lo que él perseguía.»

Jarabe de Palo, disco a disco. Jordi Bianciotto. El Periódico.Barcelona martes 09/06/2020

Tomas del video original de la canción, sustituido después por otro grabado en Nueva York.

Tomas del video original de la canción, sustituido después por otro grabado en Nueva York.

A este periodista habría que recordarle que Radio Futura toca un hit, que tiene los mismos elementos que el cita en Jarabe de Palo, «La negra Flor», y lo hace nada menos que nueve años antes. Pero en vez de estar situada en La Habana, «La Negra Flor» está en Barcelona, precisamente donde hace vida Pau Dones. Hay que escuchar el comienzo de «La Negra Flor» para advertir una influencia directa en «La Flaca» con la percusión cubana en primer plano. Es evidente que Radio Futura no hace todo el tema con elementos de sincopa cubana del son, como sí hace Pau en un segundo arreglo de «La Flaca», pues el primer arreglo que está en el video de 1996, que puedes escuchar en este post y donde aparece la modelo que inspira la canción (Alsoris Guzmán), no tiene nada que ver con la versión del video de New York en la azotea (terrado) que es la que se hizo conocida en 1998, dos años después de haber grabado el CD. En esta última sí aparecen congas y claves y mucho son cubano.

Víctor Lanore, en Voz Populix (9 de junio 2020) lo dice:

«Artísticamente, la historia de Donés tiene mucha miga. Hablamos de un artista adorado por el público y desdeñado por la crítica, que nunca le perdonó que cosechara el éxito comercial que siempre se le negó a Santiago Auserón en solitario. También se le reprochó su formación como publicista, que se traducía en estribillos que apelaban de inmediato. Aquel pelotazo llamado “La Flaca” situó a Jarabe de Palo en el mapa, convirtiéndose de manera indiscutible en la canción del verano de 1997».

Pero sin dudas quien retrata de dónde toma Pau Donés sus herramientas para echar andar su proyecto musical es el periodista y crítico del periódico El País, Diego A Manrique:

Uno de sus (raros) momentos de liviandad, Santiago Auserón sugirió la etiqueta de rock montuno para su propuesta en Juan Perro: la imbricación del rock en la rítmica y la temática cubanas. Esa fue la vía elegida por Pau Donés para presentarse en sociedad, musicalmente hablando. «La flaca» llegó en buen momento: aparte de sus intrínsecos valores adhesivos, (…) 9 de junio del 2020.

Toma del video original grabado en La Habana con la verdadera inspiradora de la canción.

Toma del video original grabado en La Habana con la verdadera inspiradora de la canción.

Tras su muerte, todos unen su voz para exaltarlo, pero un su momento la mayoría de la prensa española le crucificó por «plagiar» o copiar la estética y, musicalmente, a Santiago Auserón. Pero como es políticamente incorrecto tras la muerte hablar de esto, todos se lo callan y aplauden en su despedida. Algo que me parece bien.

Eso sí, llevan razón quienes le aplauden, pues tras «La Flaca», en sus diecinueve cedés, hizo varios temas que tocaron el techo de la popularidad, lo que les tapó la boca claramente a todos sus críticos. Demostró que él no nació para ser o crear un solo hit.

Pero volvamos al inicio.

En 1996. Ya en Barcelona rondaba una cubana llamada Lucrecia, que llenaba los escenarios catalanes con su ritmo cubano y su gracia personal haciendo cine y televisión. También en Madrid estaban unos jóvenes roqueros que se llamaron primero Habana Oculta; luego, Habana Abierta, que grabaron sus CDs con una disquera independiente y multinacional, y antes que «La Flaca» fuera un hit en 1997, la canción del año, en 1996 hubo un hit que vendió trescientas mil copias: «Tú me amas», grabado por Ana Belén con Ketama, canción del grupo Habana Abierta que hizo conocida.

Pero para rematar la popularidad de los discos latinos en los años noventa, a nivel nacional, hay que recordarle al señor Jordi Bianciotto, que el disco quizás más importante del quinquenio 1990-1995, es sin dudas, De AkI a Ketama, donde sus piezas, «No estamos locos», «Vente Pá Madrid», gozan de la misma sincopa latina que luego va a incorporar Pau Donés en «La flaca». Ketama, en ese momento que Pau entra a grabar, había puesto el nuevo flamenco en un lugar muy alto, cuando introducen el son cubano, los metales (saxo: Valentin Alvarez, cubano, con Ketama desde 1990, en todas sus giras y en todos sus discos), y las congas tocadas por cubanos (Luis Dulzaides) en sus grabaciones.

Y a nivel internacional es la cubana Gloria Estefan quien influye determinantemente con su disco Mi Tierra, de 1993, que es el disco de música latina más vendido del mundo, y uno de los más vendidos en España en la historia de la música de este país. Y en Mi tierra, el rock, el latin jazz, y los ritmos cubanos y montunos son la esencia. Que influye a todos en ese tiempo.

 

Recordar fechas

«La flaca» salió en marzo de 1996, por Virgin Records. No es hasta el año siguiente que se convirtió en un rotundo éxito durante el verano de 1997, alcanzando el número 1 de los 40 Principales, el 6 de septiembre de 1997 y llegando a ventas superiores a las 600.000 copias en España.​ Posteriormente, el éxito se extendería por Latinoamérica, logrando colarse en el número 9 de la lista Billboard Latin Pop Song, en Estados Unidos, el 5 de septiembre de 1998.

Toma del video original grabado en La Habana con la verdadera inspiradora de la canción.

Toma del video original grabado en La Habana con la verdadera inspiradora de la canción.

«La Flaca» se había convertido en el éxito estival gracias a un anuncio de Duca-2 Music, que lanzó al grupo al estrellato. Ahora quiero recordar que la versión que hoy todos conocemos, con percusión cubana y sincopa del son, no tiene nada que ver con la versión primigenia, que es una balada y que, sin esos elementos, no hubiese funcionado igual.

IMAGEN AQUI

La Flaca original, o sea, Alsoris Guzmán de perfil en el video de 1996. Ante el vacío de una nevera cubana en pleno período especial.

IMAGEN AQUI

Primer plano de sus ojos que sin palabras hablan…

 

Pau y su admiración por Auserón

Contrario a lo que puede pensarse, Pau Donés jamás negó la influencia de Auserón y, en declaraciones a El País en 1997, se puede leer claramente que Diego A. Manrique no se equivocaba:

La historia de una mulata cubana, La flaca, se ha convertido en la canción del verano. El tema del grupo catalán Jarabe de Palo es un perfecto ejemplo de rock latino, según reconoce el cantante, Pau Donés, al punto de que algunos les han tachado de ser una imitación de Radio Futura, una de las grandes formaciones de la música española de los ochenta, liderada por Santiago Auserón. Donés admite con naturalidad las semejanzas, porque «Io que está claro es que en el rock español hubo un antes y un después de Santiago Auserón, al que, por cierto, en muchos conciertos le piden que toque La flaca, creyendo que es de él». El músico barcelonés señala que sus influencias musicales vienen «de toda la vida»: «Desde que empecé a oír música con mis padres, como Antonio Machín, hasta Bob Marley, los Rolling Stones o los Beatles».

El país, 07 de agosto de 1997.

Toma del video original grabado en La Habana con la verdadera inspiradora de la canción.

Toma del video original grabado en La Habana con la verdadera inspiradora de la canción.

Cuando solo «La Flaca» había vendido 50 mil copias, la explicación anterior es dirigida a un público español. A un latino de Nueva York y Miami, con decirle que las fuentes sincopadas de «La Flaca» están en «Oye como va», de Tito Puente, que hace famosa Santana, quien curiosamente termina cantando «La Flaca» hace dos años en su último CD, y a un cubano le dices que escuche a Los Van Van de los ochenta, y se entiende perfectamente.

Este texto y todo lo expuesto, en ningún momento pretende demeritar o desacreditar la obra musical de Pau Donés que, por suerte, no solo tuvo éxito con «La Flaca». «Grita», que está en ese disco primigenio del 1996, es para mí un gran tema también, y luego se reafirma creativamente con «Depende» o «Bonito».

Reseñar sus confluencias musicales no es rebajar su obra, sino destacar la presencia de ritmos traídos de Cuba a Catalunya y España con las habaneras y los boleros y congas de Antonio Machín, que él mismo destaca como influencias.

«La Flaca» es una canción recurrente y maravillosa, pues me devuelve un país entero en la memoria al que no he vuelto en 20 años. Y a pesar de la precariedad que refleja la modelo, su vestimenta, un piso muy vejado por el tiempo y un período especial tras la caída del Muro de Berlín, es para siempre esa Paradiso donde nací, y alberga sin modificar mi infancia, adolescencia y el sitio donde me hice escritor. Su perdida es una putada grande, con tanto malo conocido que habita este mundo.

Del Autor

Arsenio Rodríguez Quintana

(La Habana,1964). Historiador cubano-español. Poeta, narrador, ensayista y blogger. En Cuba trabajó en el Archivo Nacional y como promotor de música en la empresa ANTONIO MARÍA ROMEU. En Europa ha trabajado en servicios editoriales (Editorial Linkgua) y durante siete años fue colaborador fijo de la web de Encuentro de la Cultura Cubana. Ha impartido charlas y conferencias en Catalunya y en Cuba. Marchó de su país a París en 1999, donde no ha vuelto en 20 años. Ha residido en París, Sevilla y Barcelona. Ha publicado Ensayo y crónicas periodísticas: El Arte del Sabor. Tres de Café y Dos de Azúcar. Dos Siglos de Música Cubana (ed Muntaner, julio 2020), La Música entre Cuba i Catalunya (ed Muntaner, 2020), Historia del Malecón habanero (ed Muntaner, 2019), Cuba i Catalunya influencias mutuas (ed Muntaner, 2019), Del Procés a la República. Crónicas de un blogger cubano en Barcelona (Ed. La Tempestad, Barcelona, marzo, 2018), y El Curso Délfico y Confluencias musicales de José Lezama Lima, en colaboración con Manuel Pereira (ed Muntaner, enero 2019). En literatura de ficción: Erótika Summa (ed Muntaner 2020), Notas escritas en Sant Cugat del Vallès, (ed Muntaner), Me gusta dar de comer a los elefantes (ed Muntaner, 2020), Me hubiese encantado parir a mi hija (ed Muntaner, 2019), Síndrome de Ulises (Editorial Linkgua, Barcelona, 2004, reeditado por Muntaner en 2019). En 1998 ganó el Premio Nacional Calendario (cuentos cortos), por el que publicó su primer libro de cuentos La caída y otros deseos (Editorial Abril, Ciudad de la Habana, 1999, reeditado y aumentado por Muntaner en 2019). La mayoría de sus libros pueden encontrarse en Amazon.