Del arte y la vida... reflexiones

Gregorio Vigil-Escalera
Asociaciones Española y Madrileña de Críticos de Arte (AECA/AMCA)


El Espejo-Philip Wilson Steer-Galería de Arte de Aberdeen

«El Espejo», Philip Wilson Steer

 

Somos unos pobres ciegos

Pues si no hay visibilidad sin visión, lo cierto es que nuestra propia visión nos vuelve ciegos en ocasiones. Quizás una de las causas es que, como señalaba Adrian Stokes, las últimas creaciones ya no envuelven ni abrazan al espectador. La otredad vuelva a ganar la batalla del distanciamiento.

Cornelisz van Haarlem. La monja y el monje.. 1591.

Cornelisz van Haarlem. La monja y el monje.. 1591.

Y es que la obra de arte responde a una sensualidad espiritual que pone a su servicio todo el aparato técnico y se sirve de él  en lugar de ser usada o utilizada por él (Jean-Luc Nancy). Así es como, según este autor, el arte nos proporciona la barandilla, nos sostiene, actúa de cortafuegos o antepecho, lo que nos protege y permite mantenernos al borde de un vacío desbordante.

No por ello hay que negar que entre arte y técnica hay una interacción constante, y no en vano toda manifestación artística pone en juego una serie de dispositivos operativos, los que, sin embargo, no poseen el poder de escrutar el mundo buscando imágenes poderosas conforme a la potencia y cualidad propias de la imaginación creativa.

No obstante, se evidencia en este momento una incapacidad para dar forma a valores espirituales (André Malraux), aunque el artista siga empeñado en la creación de nuevas formas, en trazar inéditas líneas de energía que se ajusten a las exigencias plásticas. Se olvida de que lo importante es que el mundo, la realidad, el pensamiento, han de transmitirse espiritualmente de otro modo y lograr que cada forma y contenido tengan un rostro, una fisonomía (Jeróme Lêbre). Sólo excepcionalmente está siendo así.

Si es que es cierto que los artistas han afrontado continuamente la decepción, la frustración, la impotencia y la herida de una sensibilidad dañada, desajustada, deteriorada (Jean-Luc Nancy), pero no es menos cierto que acaso haya de iniciar un nuevo impulso en la dirección opuesta y un empeño por la consecución de sincretismos, simbiosis y hallazgos desconocidos hasta ahora, sin que con ello se corra el peligro de una reducción estética circunscrita a la figura y el semblante humanos, tal como enfatizan algunos estudiosos, convencidos de que con ese alejamiento conceptual de estas premisas se ha pasado al antihumanismo presente.

Entonces, ¿esta situación coetánea es porque se carece de un absoluto, de que todo es relativo, de que los horizontes aparecen múltiples y cambiantes? Pues sí y no, ya que al arte le corresponde exceder toda significación, dado que su espíritu se muestra en la multiplicidad irreductible de un cuerpo que nunca está solo.

–***–

A este cuento le falta el final

Arte interactivo - Daniel Rozin (Israel).

Arte interactivo – Daniel Rozin (Israel).

¿Qué pasaría si el arte no fuese un sueño o un delirio del artista? Si no podemos percibir su verdadera estructura y ésta sigue siendo incognoscible, ¿por qué se da por cierta cualquier experiencia creativa que se ufana por producir una aparente sensación oceánica?

¿Por qué el autor ha de atenerse a unos singulares tipos de percepción y visión si no va a poder captar el objeto y el espacio artístico? ¿Si el arte ya no puede velar sobre la condición humana, ni es proyecto ni un medio de conexión existencial, es que el azar y la idea han muerto, o todo es un artificio de mentira? Y ¿si en los ámbitos oníricos y racionales no hay lugar para que la aprehensión sea más fluida y flexible y únicamente consigue el enfoque de un amaño con disfraz?

¿Es factible que puedan surgir obras con motivo de los cambios de técnicas, medios, materias, herramientas, software y digitalización, si adolecen de pensamientos fallidos e infectados? ¿Por qué se parte de la falsedad de que en la complejidad del proceso se estimulará la intuición inconsciente hasta que emerge la auténtica dimensión y extensión de lo que no es sino un mero pasatiempo?

¿Para qué tanta realidad de estratos, capas, densidades, estados, porosidades, canales, sustancias, alucinaciones, vidas, si no se halla ninguna en los momentos decisivos? ¿O es que lo que realmente se persiguen son incongruencias en forma de esparcimientos, entrenamientos, diversiones, distracciones, recreos y charadas? ¿Es que el uso de significados está agotado, lo mismo que los intercambios entre realidad y ficción?

¿Dónde están y aparecen las creaciones plásticas y estéticas que se transforman en un ámbito de resonancias plásticas? ¿Dado que hay millones de seres humanos que permanecen invisibles para el arte hay que recurrir a nuevas categorías como el Arte de la Telepresencia (unión de robótica y telecomunicaciones), la Biotelemática (procesos biológicos que se conectan intrínsecamente con las redes digitales) o el Arte Transgénico (uso de técnicas de ingeniería genética para crear seres vivos peculiares?)

Al final, de lo que se trata, echando mano de nuestra invocación a Ernesto Leal, es de imágenes que son solamente cuerpos frágiles, vacíos, siempre disponibles a ser apreciados como cualquier otra cosa en cualquier momento.

–***–

Los artistas no cuentan cuentos, ¿o sí?

"Dolor" - Marco Rea.

«Dolor» – Marco Rea.

Se supone que el artista ha de estar poseído por una vocación irresistible, un saber dibujar y conocer todas las técnicas y procedimientos que en cada momento, e incluso antes, estén vigentes. También de una visión aguda, precisa e intuitiva de las formas y de los espectros cromáticos.

Y, ¿qué haría sin una imaginación creadora, un sentido de la realidad, una fantasía y dotes de invención? Pues absolutamente nada si con todo ello no extrae su inspiración de los estratos de la conciencia, utilizando los soportes y materiales más variados sin desdeñar las posibilidades creativas tradicionales y los más diversos tratamientos tecnológicos.

Aun así, algunos especialistas y autores opinan que el arte formula lo que no se puede formular, y la razón de ello está  basada justamente en que la prescripción de tal eventualidad es un ser presa de una emoción vehemente, profunda, destinada a perpetuarse sin cesar y acaparar todas las fuerzas del espíritu desde el primer día. Por tanto, el artista confinado en sus síndromes pasionales y sus delirios alucinatorios, está al servicio de un único interés: el arte.

Pues el delirio es un discurso vivo, individual y dislocado de toda norma, en el que los universos creativos se configuran a través de la yuxtaposición de memorias y realidades distintas, en pensamientos y acciones que se organizan en un complejo caos viviente repleto de sentimientos, en expresión a un tiempo colmada de visión y destino, de vida y trascendencia.

Y tal complejo existencial y creador da lugar a que tanto lo plástico como lo estético lo abarquen todo, a que establezcan un ámbito de resonancias cósmicas, a que desencadenen el arrebato y la experiencia que incita al diálogo, habilitando con ello al espectador en la búsqueda de conclusiones propias.

 

Yo me quedo con lo universal; el otro, con lo global

Zafec Zec (Bornia,1943).

Zafec Zec (Bornia,1943).

Cuando pusimos pie en la globalización pensamos que la integración e interacción abriría las puertas y ventanas a la cultura y el arte de la geografía marginal y suburbial. La facilidad de las comunicaciones permitiría acceder a espacios y experiencias artísticas hasta ahora desconocidas, y de esta forma circularía en todo el mundo esta información y además esas construcciones estéticas y visuales que llegarían a  desplazarse a nuestros ámbitos locales, sociales y culturales.

Tal vez tal fenómeno tuvo lugar en sus comienzos y aún hoy sigue teniendo parcialmente vigencia, pero la trampa estaba echada, dada la tendencia posterior a la unificación económica, política, cultural y comunicacional mundial, constituyendo y planteando así uno de los rasgos definidores de esta época. Si bien, tales tipos de utopías han perdido credibilidad puesto que han dejado tras de sí ruinas de impunidad y oprobio.

La dinámica de la globalización estás avanzando de forma imparable sin importarle todos aquellos elementos que la cuestionen o puedan hacerle frente, con lo que está anulando la singularidad y la creatividad nacidas en otras fronteras, y los progresos y desarrollos brotados desde cualquier confín del planeta. Se alcanza, en consecuencia, la proclividad a una uniformidad y homogeneización que han sido impuestas por los centros neurálgicos occidentales –Europa y USA principalmente- implacablemente.

Por eso, ciertos autores establecen una clara distinción entre globalización y universalidad, al entender que cuando hablamos de arte y de cultura la referencia contemporánea es su tratamiento universal, no una globalización que solamente sirve para señalar el juego de un sistema económico, tanto en sus beneficios como en sus grupos y estructuras de dominación.

Braque quería que el objeto perdiese su destino usual, pues solamente entonces el arte le habría conferido su destino universal. Ésta es precisamente la aspiración que se convierte en una grave cuestión para el arte actual, dada su conciencia de crisis, y lo es tanto en sí misma como en su proyección humana porque sigue estando sin resolver y que además puede entrañar que se acorte y empobrezca el pensamiento, siendo incluso sustituido por un fenómeno automático.

Del Autor

Gregorio Vigil-Escalera
Oviedo, Asturias, 1950. Reside en Madrid y es Licenciado en Derecho. Colabora en la sección de cultura de noticias digital y en la revista de arte Latin American Art.Autor de un pintor habanero conjugador de la luz y la penumbra (dedicado a Humberto Viñas) y la Universalidad del rapsoda sobre Felipe Alarcón Echenique. También es el creador de los blogs Goyo-Vigil Blogspot y Goyo-Vigil Wordpress, así como de la presentación de Catálogos de diversos artistas. También es miembro de la Asociación Española de Críticos de Arte (AECA). En 2013 publicó la obra El camino es el arte y en 2014 No hagan preguntas de arte en la España de hoy.