Descubrí la novela Naufragios (2002) por casualidad en una librería en España hace unos años. Como típica y desafortunadamente a veces ocurre cuando uno está llevando a cabo una investigación en particular, nos fijamos más en los elementos relacionados con el estudio de uno a costa de otros detalles que podrían ser aún más relevantes. De esta novela muy emblemática, tenía plantada en mi memoria durante años sólo una frase “La rusita era linda y estaba consciente de ello. La mezcla de sangre la había favorecido mucho. Tenía a un tiempo la enigmática belleza de las mujeres rusas y la salsa. . . de las chicas cubanas” (74). Esta imagen sirvió más de una vez como la contraparte de otra representación de una cubana rusa que sale en una novela de un autor norteamericano Martin Cruz Smith. Leer más…
Categoría: Unos escriben
A modo de biografía: Antonio Álvarez Gil
Antonio Álvarez Gil nació en Melena del Sur, Cuba, pero ha pasado gran parte de su vida fuera de su patria. En 1983 ganó el Premio David de Cuento con el volumen titulado Una muchacha en el andén (Unión, 1986). Le siguieron los cuadernos Unos y otros y Del tiempo y las cosas, también de cuentos y publicados por la misma editorial en 1990 y 93, respectivamente. En 1994 abandonó la Isla y se radicó en Estocolmo, Suecia. Desde entonces ha publicado otros doce títulos, varios de ellos premiados en España y Puerto Rico. Además de dedicarse a escribir su obra, Álvarez Gil ha ejercido la docencia, el periodismo y la traducción literaria. Cuentos y artículos suyos han aparecido en publicaciones de España, Italia, Suecia, Estados Unidos y Latinoamérica. Leer más…
Antonio Álvarez Gil “llora” lágrimas negras
Todo lo que pudo ser, aunque haya sido,
jamás ha sido como fue soñado.
El dios de la miseria se ha encargado
de darle a la realidad otro sentido.
“Sonetos desde el infierno”, Reinaldo Arenas
El fuego ya no arde en el hogar. La llama sigue viva en el recuerdo pero solo queda ceniza. Ulises no debió regresar a Ítaca. Es mentira que Penélope le esperara tejiendo un velo. El tiempo sin nosotros es el tiempo de los otros, no es el nuestro. Por eso el retorno siempre es doloroso. La nostalgia muere asesinada por la realidad. Más aún si se regresa a una distopía como Cuba donde es necesario sonreír y esconder el cuerpo, como el gato de Cheshire, para que a uno no le corten la cabeza.
Antonio Álvarez Gil regresa a Cuba desde el exilio con Rolando Ortega, el protagonista de su novela Después de Cuba, y como Pablo Neruda se interroga por el niño que fue y también como el poeta chileno puede responder con la pregunta: “por qué no morimos los dos/cuando mi infancia se murió”. Leer más…
Antonio Álvarez Gil: un autor multinacional

“Siempre he preferido los amigos francos y sencillos, que suelen ser más verdaderos y fieles que el dinero”.
La literatura de Antonio Álvarez Gil tiene un sabor multicultural. Lo descubrí al leer Callejones de Arbat, que además me sorprendió por la mirada cubana sobre la Perestroika. Éste no es un tema frecuente en la literatura cubana, visto que muchos escritores se enfocan (nos enfocamos) en el ombligo isleño de nuestro país. Las referencias a El Maestro y Margarita le dan una suerte de telón de fondo universal a la obra. En cuanto a la pregunta: ¿qué se supone que haga un escritor, cuál es la función de éste en la sociedad? no hay una respuesta absoluta, pero el leer la novela puede ayudar a formarse la propia. Leer más…
Nueve cuentos para recordar
La Fundación José Manuel Lara edita este ‘relato fragmentado’ de Antonio Álvarez Gil,
que ha sido premiado en Málaga.
El cubano Antonio Álvarez Gil nos regala en este volumen nueve bellas historias cortas que, aunque no son autobiográficas, sí están inspiradas en el universo del autor. Así, los escenarios son, por ejemplo, los cuatro países en los que el escritor y traductor literario ha vivido a lo largo de su vida: Cuba, Rusia, Suecia y España. La obra, ganadora del primer certamen del Premio de Narrativa Corta convocado por el Centro Cultural de la Generación del 27 de la Diputación de Málaga, tiene así un hilo común, aunque cada cuento pueda leerse de manera independiente. Leer más…
Un Capablanca que convence
Hay dos personajes cubanos que, en mi opinión, son extremadamente cinematográficos: Kid Chocolate y José Raúl Capablanca. Asombra que ningún director de fuste haya reparado en el detalle. En realidad ya hubo un intento en lo que se refiere al ajedrecista, mas todos sabemos que fue polvora mal gastada: resultó una cinta mediocre y aburrida.
Sin embargo, a la hora de novelar la vida de Capablanca, parece que el acierto ha sido mayor. Le atinaron, como decían en mi pueblo. La prueba de lo que digo es Perdido en Buenos Aires, el excelente texto de Antonio Alvarez Gil. Leer más…
La novela Las largas horas de la noche, de Antonio Álvarez Gil
Las largas horas de la noche, de Antonio Álvarez Gil, es una novela cuya estructura narrativa evoca la tragedia. Aunque se trata de una narración lineal, estrictamente empieza por el final; desde el primer momento el autor decide no someternos a sorpresas inútiles, sino que nos dice cuál fue el destino de los personajes.
Aquí no hay, desde luego, ningún dios protagónico que los conduzca al cumplimiento de un destino que él mismo les hubiera trazado. Pero hay un contexto histórico, hay condiciones culturales, hay esquemas de valores como el honor y el deber ser, que sin duda encadenan, atan, limitan el actuar de los personajes. Leer más…
Perdido en Buenos Aires: la humanización del héroe
José Raúl Capablanca (La Habana 1888-New York 1942), probablemente el jugador de ajedrez más sobresaliente de todos los tiempos, es el protagonista de esta novela del cubano Antonio Álvarez Gil, ganadora del Premio de Novela Vargas Llosa de 1909.
La novela se concentra en los dos meses y medio que, en la ciudad de Buenos Aires, duró el decisivo encuentro entre el cubano, Campeón Mundial, y su retador, el emigrado ruso, de nacionalidad francesa, Alexander Alekhine. Al contrario de lo que se pudiera esperar, el relato fluye como una suerte de thriller, con una tensión creciente sobre el resultado del torneo. Leer más…
Delirio nórdico
Antonio Álvarez Gil (1947), pertenece a una promoción de narradores cubanos que hace su aparición con posterioridad a lo que se ha dado en llamar la novela épica de la revolución cubana, un conjunto de obras que se perfiló a partir de un compromiso explícito con los aspectos más sobresalientes de la lucha armada revolucionaria, fuera ésta contra Batista, la invasión de Playa Girón o el enfrentamiento con los alzados en el Escambray. Esta narrativa épica contó con nombres tan sobresalientes como Norberto Fuentes, Jesús Díaz y Eduardo Heras León, entre otros. Leer más…
Unas palabras sobre Naufragios, de Antonio Álvarez Gil
Esta novela se desarrolla en la Cuba de hoy en día y en ella se cuenta la vida cotidiana de la gente en un hipotético pueblo costero, situado en las cercanías de la capital. El argumento de la trama es sencillo: Durante una noche de tormenta un yate de recreo encalla en la costa donde está enclavada la población. Al otro día, desde muy temprano por la mañana, los vecinos se arremolinan junto a la embarcación. Los náufragos, que resultan ser tres canadienses que iban camino a la playa de Varadero, traban relación amistosa con algunos lugareños. Conocen a un electricista por cuenta propia, que domina el inglés y hace las veces de traductor. Invitados por él a cenar, terminan la noche en la casa de una vecina del electricista, una sencilla mujer del pueblo. Este hecho desencadena la trama, que va dejando al descubierto la vida de los cubanos en su país, mostrando la manera cómo se ganan la vida en las difíciles condiciones actuales. Leer más…





