A pocos meses de llegado a Miami, en 2012 tuve el feliz reencuentro con una artistamiga que mucho admiro por su incansable labor, durante décadas, en su lucha en favor de la pantomima en Cuba, en uno de cuyos proyectos colaboré.
No obstante estar ella desde años atrás residiendo en Miami, solo aquella inolvidable tarde-noche aconteció el feliz reencuentro en el foyer del Teatro Trail, donde habíamos ido Mayra y yo a disfrutar una de las buenas puestas que auspicia en ese coliseo —como en su ‘hermano menor’ al lado: el café-cantante Catarsis— la intérprete y gerente colombiana Marisol Correa. Leer más…
