Lectores y críticos opinan - Selección

Sobre su cuentística y su novelística

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La obra fue publicada originalmente en el año 2004 por la Editorial Costa Rica. Desde entonces se ha convertido en un hito en la literatura costarricense y centroamericana, así como en un libro de culto que ha sido premiado (premio Áncora) y traducido a otros idiomas, entre ellos el inglés y el serbocroata. Igualmente ha gozado de una muy amplia difusión en diversos medios de América Latina, Estados Unidos y España.

Warren Ulloa
Sobre el libro de cuentos Lejos, Tan Lejos.

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“Posee algunos de los mejores relatos de la reciente literatura centroamericana gracias a su renovación del género, de la temática y de la representación de la sociedad costarricense”.

Carlos Cortés
Sobre el libro de cuentos Lejos, Tan Lejos.

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Otro aspecto importante de la novela y que explota el lenguaje polisémico es el simbolismo que la convierte en un enigma por resolver y la elevan significativamente. Observemos algunos de ellos: La canaria no solo es una indigente propia de las ciudades sino que es un testimonio ante el gobierno de lo que ella representa, una amenaza. Su mudez oculta lo que ha visto y vea todos los días en las altas esferas del poder y por ello El Ministro desea desaparecerla, además se convierte en la conciencia social y abre el horizonte de Leandro, su proyecto vital y le despierta de su letargo político, su utilización por los políticos de turno.

(…)

En otras palabras la novela se convierte en un gran símbolo de los malos tiempos, la decadencia social, el deterioro de la clase gobernante, la educación, los medios de comunicación, y  los valores. No antepone, esta degradación, a tiempos pasados mejores sino la plantea como una realidad cruel, degradada, decadente. Una sociedad donde el único valor idolatrado es el dinero y su culto es indiscriminado y los medios para obtenerlos no son los mejores y tras esa meta, sucumbe cualquier interés humano elemental.

Nos gustó esta novela. Es una radiografía, un tac, una resonancia magnética de nuestra sociedad, sencilla, simbólica, crítica, irónica de un momento presente, una voz de alarma, un diagnóstico profundo simbolizado por un polémico lenguaje que la eleva al rango de literatura y de la buena.

Benedicto Víquez Guzmán
Sobre la novela Si trina la canaria.

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“Bienvenido a tu nueva vida” fue publicado primeramente —hará unos tres años— en el Suplemento Cultural Áncora, del periódico La Nación. Las críticas y la censura que recibió, por la temática gay y homoerótica propuesta, evidenciaron, sin lugar a dudas, la ideología patriarcal y homofóbica imperante e impidieron que un sector, amante de la buena literatura, expresara su satisfacción por la puesta en circulación —en un texto escrito estupendamente— de situaciones de la vida contemporánea, que nos involucra a quienes aún soñamos con vivir en una sociedad donde cada ser humano, sin distingos de ninguna índole, tenga su lugar y sus derechos reconocidos y respetados.

(…)

El narrador, testigo y protagonista a la vez, nos cuenta esta historia por medio de imágenes claras y precisas: está en un tren y mira por la ventana hacia un grupo de personas que, en el andén, despiden a alguien a quien no alcanza a ver. La curiosidad lo estimula a no perder detalle. Acto seguido, nos sitúa en el tiempo: principios de diciembre del 86 a las 2 y 45 de la tarde; y en el espacio: un compartimento de un tren en la ciudad de Londres. Nos dice, además, que tiene 24 años y hace unos meses dejó Costa Rica y casi todo lo que lo ataba y se vino “a reventar a Europa”, con el propósito de “recorrer todo lugar posible, comer cuando pudiera, trabajar si alguien se arriesgaba con un desconocido, sudaca por más señas y de un país cuyo nombre resulta imposible retener en la memoria” (Quesada 1999: 237).

¡Cuántas marginalidades pueden acarrear una persona con ella! Llega a Europa y no tiene un lugar fijo para vivir; solo podrá comer si trabaja, y es “sudaca”, ¿quién se arriesgaría a emplearlo? Viene de un país del cual, probablemente, muy pocos han oído hablar. Si tuvo suerte y trabajó y comió, no nos lo cuenta el joven, pero sí que se enamoró de París y quiso pertenecerle, pero la ciudad no lo aceptó: “es escurridiza, fría y lejana con los extranjeros” (237). Allí conoció a un joven australiano, muy alto y simpático, con quien se emparejó: “durmiendo muy juntos en modestas pensiones” (237). La voz del narrador es, a partir de este momento, no solo la de un hombre joven, sino la de un hombre gay, cuya sexualidad, estigmatizada, implica marginación y exclusión. Su discurso, de réplica, nos obliga a escuchar la palabra de muchos otros gays e integrantes de minorías sexuales, que fueron reducidos al silencio. La huida de Costa Rica para “reventar en Europa” adquiere entonces significación. Salir del país implica abandonar sus ciudades provincianas, donde no es posible guardar secretos que, de ser conocidos, generarían una cadena ascendente de mecanismos descalificadores, tales como miradas, comentarios, bromas y chistes, que terminarían, muy seguramente, en la burla cruel, el insulto y la agresión. Implica también salir de pueblos donde no se puede “ser” como se “es” y para sobrellevar tal diferencia se hace necesario ocultarse en el “closet”.

En este contexto, la palabra “closet” tiene una doble significación: por un lado, “designa el espacio, el lugar (social y psicológico) en donde están escondidos los gays y las lesbianas que disimulan su homosexualidad” (Eribon 2001: 73). Para los militantes gays, el closet es el símbolo de la vergüenza y de la sumisión a la opresión. Pero se olvidan de que también es el lugar de la resistencia a esa opresión, tal vez la única manera de vivir su sexualidad, en sitios donde no es posible hacerlo abiertamente.

Virginia Caamaño M.
Sobre el cuento “Bienvenido a tu nueva vida”.

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(…) el cuento de Uriel Quesada “El elefante birmano” resulta de la mayor actualidad y un ejemplo de que la literatura costarricense puede generar “estrategias de oposición, de resistencia y de transformación” (Jiménez, 2002:154). Se trata de un relato que trastoca puntos fundamentales del imaginario nacional con respecto a los inmigrantes nicaragüenses, que le da un giro a la tensa y publicitada relación entre ellos y las autoridades nacionales. Y esto se logra a través de su escritura a la manera de un ejercicio de literatura comparada, pues como metarelato incluye una adaptación del ensayo “Shooting an Elephant” del escritor inglés Georges Orwell.

(…)

Quesada nos presenta una cara distinta de aquello construido como acontecimiento en la sección sucesos y lo hace con tacto, pues no pretender apropiarse de la voz del muchacho, sino mirarlo de otra forma, es decir, a través de la confesión de un policía. Una persecución real de este estilo probablemente habría dado pie a una nota en la sección sucesos con un título de corte sensacionalista como “La policía saca de las calles a peligroso nica”, nota probablemente basada en el reporte del policía encargado y en la cual los nicaragüenses no son sujetos de su propia enunciación y el periódico asume la voz de las autoridades como propia (Sandoval: 64).

(…)

El policía demuestra, a diferencia de la multitud, que sí es posible imaginarse en la posición del muchacho, que también es posible establecer vínculos afectivos y reconocer particularidades, aunque estos lazos también pueden desembocar en nuevas generalizaciones. Demuestra ser capaz de imaginarse a sí mismo “como un otro para él mismo, no sólo en términos individuales o personales, sino también en términos más colectivos.” (Sandoval: 325), demuestra en sí la capacidad de formar un imaginario generoso. Además, él vivió en carne propia el sentirse perseguido, acorralado como el muchacho; vive también el miedo que sufren sus compatriotas y de su niño pequeño. Sus experiencias e incluso sus lecturas le han permitido expandir su universo, su forma de ver el mundo. Amador comprende que los inmigrantes no son agentes de contaminación, forman parte del barrio, se asocian a esa labor de reelaboración y de invención perpetua de nuestras identidades. (Acuña: 23)

Asimismo, la inclusión del ensayo de Orwell permite hacer estallar los límites del imaginario nacional, pues los mecanismos presentes en el discurso nacional costarricense no son diferentes a los de otros discursos. La dinámica del poder no cambia y nos resistimos como sociedad ha comprender la elasticidad real de conceptos como la identidad, la nación. Hablar de inscripción del “otro” nicaragüense en la sociedad costarricense o de integración, resulta incorrecto, pues supondría que Costa Rica es una nación preconstituida, una especie de tabla periódica, donde los inmigrantes encuentran su lugar predestinado. (Sandoval: 246) Suponer que hay poblaciones que nunca han emigrado, que en sí mismas no son inmigrantes, significa que nosotros ni nuestros antepasados hemos debido cambiar de modo de vida, empleo, lugar de residencia, entre otros.

Verónika Ríos Quesada
Sobre el cuento “El elefante birmano”

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El gato de sí mismo, como se demostró, se sirve de la re-creación y se presenta como un collage. En este sentido, se concluyó que la intertextualidad participa de dicho trabajo artístico, cuya argamasa es lo carnavalesco, en tanto principio unificador de los más variados elementos (géneros) en la novela de Quesada. Lo artístico es, además, fundamental para la comprensión, valoración y tratamiento de la realidad del narrador protagonista, quien, a través del lenguaje literario, se reinventa. En esta novela, podría hablarse de una suma de realidades (una convencional y una inventada), las cuales, en el juego paródico activado por el narrador, se trasponen y resultan en este texto “incierto”, que, como se vio, presenta elementos de la sátira menipea y de los géneros emparentados con ella; sobre todo, recoge lo fantástico en la narración del protagonista, así como la excepcional libertad de la invención temática y filosófica.

Respecto al héroe de este texto costarricense, se logró definir a Germán Germanóvich como una “loca”, término que se resemantizó con el fin de señalar la relevancia –desde su sexualidad– de su insistencia por evadir la norma general. Germán es una ‘loca’ en tanto abandona la “vida habitual” y entra en una “vida excepcional”. Evidentemente, la anterior definición se dio a partir del establecimiento de este personaje como una nueva variante del “hombre del subsuelo” y del “soñador” bajtinianos. La narración de Germán es, por lo tanto, posible gracias a su singular conciencia: su fantasía, su “locura”, le permite una completa libertad en el acto de contar mismo, en el acto de contarse. Germán participa, pues, del tipo de personajes que, según se estudió, Bajtín caracteriza como “estrambóticos”, pero que, también, poseen una aguda conciencia de sí y no son para nada ingenuos, de ahí que se pudiera ligar a Germán Germanóvich con el sabio en la menipea, un sabio en tanto portador de la verdad, pero una verdad que los otros consideran locura.

Otro aspecto que se señaló es cómo la travestización, fruto de la narración del protagonista, alcanza incluso a los espacios que refiere Germán. Este punto es importante resaltarlo en la medida en que se trastoca la imagen de Cartago, ciudad que, en la novela, está impregnada por lo que Bajtín llama una manifiesta actitud de “familiaridad” y “profanación”. La travestización paródica en torno a Cartago, como se afirmó, desmitifica el lugar de esta ciudad emblemática para la “identidad” costarricense. La parodia, sin embargo, no se queda sólo en estos “lugares” sino que alcanza, incluso, a la familia del narrador: es claro, a lo largo del texto, que Germán abjura, con su parodia, del nombre del padre, de la ciudad del padre, del lenguaje del padre, etc., ello explicó, además, toda su labor desestructuradora de lo «establecido». La utopía fue otro elemento que se resaltó en relación con la menipea.

La utopía, en El gato de sí mismo, está en la añoranza de Germán por Íñigo, su amado. Íñigo se construye, en este texto, como un sueño que establece una situación excepcional, situación que, también, se entendió para el caso del viaje fantástico, como otra forma de lo utópico dentro del género de la menipea carnavalizada y, claro, dentro de la novela de Quesada. Según se vio, el sueño y el viaje fantástico funcionan como variedades genéricas y, en la novela, se pueden encontrar en el movimiento de Germán hacia Santa Cruz. El narrador huye hacia tierras más benignas con el fin de evitar la agresión de la tiranía, del condicionamiento. Santa Cruz, en oposición a Cartago, constituye, como se dijo, un extrañamiento a partir de las posibilidades que este “nuevo mundo” le ofrece a Germán.

El gato de sí mismo está, según se evidenció, compenetrado de elementos de menipea, así como de otros géneros (como la diatriba, el soliloquio, la confesión, etc.). Lo anterior se explica en la medida en que las manifestaciones de naturaleza genérica de la menipea son el núcleo de la novela polifónica. El gato de sí mismo, entonces, participa de las características que Bajtín señaló para este tipo de novelas. Ante todo, se pudo resaltar su estructura en múltiples planos y su carencia de unidad monológica. La polifonía no es sino un ir y venir de voces, de tiempos, de espacios, de discursos, de “centros” que, como se vio, no pueden reducirse a un común denominador ideológico. En este sentido, El gato de sí mismo es profundamente pluralista, sobre todo porque busca verlo todo como algo coexistente.

José Pablo Rojas González
Sobre la novela El gato de sí mismo.

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La primer obra narrativa de Uriel Alejandro es Si trina la canaria que publico en 1999 novela corta de las que se leen de un tirón, presenta una estructura lineal, está dividida por siete partes de manera continua, sin subtítulos, así mismo es una creación que captura el interés del lector por conocer más sobre su desenlace. Esta historia inicia bajo una lluvia imparable, que desata un invierno amenazador causando apagones de luz, aguaceros, acumulación de basura, recuerdos y animales muertos. Todo lo que deja la decadencia de un mal tiempo.

Seguidamente la novela es interesante ya que introduce una crítica sutil y disimulada contra el gobierno, usando un lenguaje simbólico , que se convierte en un misterio por resolver por ejemplo, la ironía que se muestra dentro de la novela; En la litografía que representa la imagen de una pandilla de perros jugando billar, fumando y tomando tragos, haciendo actividades humanas, representando así a los políticos corruptos en su mayor esplendor de poder , así mismo, El hospital de electrodomésticos simbolizaba los daños causados en los aparatos en descomposición ,metafóricamente se expresa que los aparatos están tristes, dañados por el mal tiempo reflejándose así el desinterés de los funcionarios políticos por los hospitales a pesar de lo gravedad de los pacientes, igualmente me pareció interesante el significado de los sapos y lagartos que aparecían en los charcos en grandes cantidades y que simbolizaban los extranjeros que están llegando a apoderarse del país como grandes monstros Así mismo esta novela representa la decadencia social de un país, por causa de una recesión económica, ya que la producción ha decaído, por lo tanto la gente se ha vuelto pobre y triste También se identifica la perdida de los valores y el trabajo sucio de los medios de comunicación que con el objetivo de hacer su trabajo imponen toda su intriga, llevándose de encuentro la dignidad humana, por lo que muchas personas preferían fumar, dejar pasar el tiempo o entretenerse en cualquier cosa ya que habían perdido el interés por trabajar.

Otro aspecto importante del libro fue la descripción de los personajes y la relación entre ellos , de la canaria es interesante resaltar que trinaba como un pájaro , roía como un ratón y tenía el aspecto de un felino, la llamaban mujer pájaro o simplemente gata según los sonidos o movimientos que esta mujer evocaba, además la describían como un ser frágil comparándola con una hoja de papel , decían que tenia mas huesos que carne, que era como un ser curioso que lo único que hacía era deambular por las calles con una mirada distraída , desinteresada , características que la unen a Leandro que también había perdido el verdadero sentido de todo, por estar siempre relegado del mundo y de la política aspectos que compartía con la mujer- pájaro por lo que decidió no cumplir la misión de desaparecerla y más bien este encuentro con este personaje lo unió a ella . Para finalizar es necesario darse cuenta que el objetivo de Uriel Quesada sobre el papel que desempeña “la canaria” en la obra es la de un ser despreciable, miserable, una escoria, que lo único que representa es mala imagen en un país, por lo tanto este personaje provocaba amenaza ya que su mudes podría ser un arma de doble filo, por lo tanto este tipo de personas siempre son excluidas socialmente.

Bertha Dariela Ramos Pérez
Sobre la novela Si trina la canaria.

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Acercarse a los relatos de Uriel Quesada es casi como echar un vistazo al centro mismo de la humanidad.

Cada uno de los cuentos que se presentan en el libro son escenarios que el autor hace suyos, transmitiéndonos la soledad, la angustia, el dolor y ¿por qué no?, la felicidad de los diferentes personajes que intervienen, cada uno con un propósito, aunque la mayoría del tiempo inconsciente.

El contexto de cada cuento es extranjero y, al mismo tiempo, la trama lo hace local. Extranjero por cuanto cada narración se desarrolla en un lugar remoto, desde Nueva Orleans hasta París, pasando por Nueva York y Atlanta; no obstante, la trama de cada cuento nos refiere a ese lugar personal, ese lugar humano y común a todos que nos une aunque se hable en diferentes idiomas, aunque el clima obligue a vestir diferente, aunque el color de la piel sea distinto, aunque el sexo implique fisionomías opuestas.

Y resulta interesante tomar nota de esta pluralidad de actores, de este sinfín de interpretaciones, ya que el autor escribe desde su yo, ese formado por una sociedad y transformado por un estilo, un gusto, una orientación… una personalidad. Es en este tramo en que Uriel destaca dentro de los autores gays al escribir, ya que al acercarse a su obra no se encuentra un relato que se enmarque en la sexualidad o en la sensualidad de los actores, más bien, esta deviene en complemento obvio del proceso analítico en que se desempeña. No escribe sobre gays, escribe sobre personas comunes y corrientes que son gays y ahí hay una gran diferencia que refresca y provoca una lectura abierta y sin prejuicios. De aquí que se pueda decir de Uriel como dijo Klaich de Safo “Safo era una poetisa que amaba a las mujeres. No era una lesbiana que escribía poesía”; en este sentido, Uriel Quesada es un escritor de cuentos que ama a los hombres, no es un homosexual que escribe cuentos.

Gina Montenegro
Sobre el libro de cuentos Viajero que huye.

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Viajero que huye (2008) de Uriel Quesada (San José, 1962) contiene seis cuentos y una novela corta, con un estilo fluido, culto, sobre una temática recurrente: la vida del migrante en Estados Unidos. Quesada ha ganado varios premios en Costa Rica como cuentista y novelista.

“Viajero que huye” semeja una crónica del desarraigo, de la errancia (geográfica, temática) del migrante. Los cuentos se desenvuelven con estudiada lentitud y ofrecen un rango amplio de la geografía estadounidense. La mayoría de los relatos guardan alguna referencia al mundo letrado o académico, con inclinación a explorar el homoerotismo pero sin limitarse a dicha temática.

El libro se divide en dos: la primera parte aglutina siete cuentos y la segunda se compone en exclusiva de “Los territorios ausentes”, que puede clasificarse como una novela corta. “Viajero que huye”, la más reciente publicación de Quesada, confirma a un narrador logrado.

Ronald Flores
Sobre el libro de cuentos Viajero que huye.

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No cabe duda de que ya hace rato Uriel Quesada se ha consolidado como uno de los narradores más importantes de Costa Rica, y su novela El gato de sí mismo (Premio Aquileo J. Echeverría 2005) es testimonio de ello, de su estilo, de su calidad narrativa, de su visión de mundo, un mundo que es observado con lentes que se van cambiando conforme avanzamos en sus páginas.

La historia es relativamente sencilla: el protagonista (Germitán, Hermann, Germán, etc.), quien hace mucho fue echado de la casa paterna por su homosexualidad, regresa a su ciudad natal para ver a su padre. Ahora, lo complejo y enriquecedor de esta premisa básica es el verdadero viaje interior que realiza el personaje a través del tiempo y del espacio; pero especialmente mediante sus recuerdos y sus deseos, en una especie de ajuste de cuentas, más que con su familia, consigo mismo.

Por otra parte, me atrevería a decir que es la forma que utiliza Quesada para narrar donde radica lo mejor del texto (como debe ser). Desde un inicio, el protagonista divaga en lo que parecen ser epístolas o monólogos, y todo lo que vemos lo vemos a través de su mirada, que va elucubrando este universo en su propio interior.

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A lo largo del relato se nos va ofreciendo otra serie de intertextos, como el spaghetti western, en el que Germán se convierte en Skinny Hermann. También recurre el narrador a las canciones tradicionales, a otros géneros cinematográficos o a la historia. Un personaje que aparece varias veces es Hipatia de Alejandría, mujer que padeció precisamente los vejámenes de una época y una cultura intolerantes con la diferencia.  Junto con todos estos elementos, se muestra la relación, entre otros personajes, con Pseudo Longino e Íñigo, de quienes sabemos por esas retrospecciones que realiza el protagonista. En muchas de estas digresiones, un aspecto que resurge tiene que ver con el proceso mismo de la escritura, y el deseo reprimido, o pospuesto, para escribir como forma de des-sujetarse, es decir, de alcanzar la individuación.

En fin, sobra decir que estamos frente a un texto lleno de elementos por analizar, y que las posibilidades de lectura se abren constantemente. El gato de sí mismo da cuenta de una sociedad patriarcal occidental, y elabora la crítica de dicha sociedad a través del viaje interior de un ser que se transforma poco a poco, incluso a costa de transfigurarse en una serie de personajes, o de escindirse en diversas caras y personalidades, en un gesto esquizofrénico, como si esa fuese la única salida para el tormento de convivir en un mundo con seres que no aceptan su personalidad y actúan con el fin de invisibilizarla.

Gustavo Solórzano-Alfaro
Sobre la novela El gato de sí mismo.

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Viajero que huye explora escenarios que “normalmente” no se ven, en los morideros, colocados más en la lógica del campo de concentración; en la soledad del departamento de una viuda; en el barrio de Marigny de Nueva Orleáns… Es sintomático que los lugares en los que suele comer el protagonista de “Los territorios ausentes” cuando tiene suerte, compañía, o cuando es posible mencionarlos; sean los diners económicos que abundan en ese otro Estados Unidos que no retrata Hollywood; o restaurantes orientales baratos y anónimos de San José, donde se manduca una comida que nada tiene que ver con el gusto o con el apetito, con la gula o los placeres de la mesa.

La de Uriel Quesada no es la literatura de la gaydad, la de la agenda activista del empoderamiento. Sino una literatura queer que ya no se preocupa por justificar, o justificarse, por describir las formas de una supuesta manera de ser. Se trata de una literatura que cuestiona las políticas del Estado conservador y los efectos que han tenido políticas económicas abusivas en el sujeto desde el margen, en el punto de entrecruzamiento de los sistemas de género, clase, etnicidad.

Viajar se puede comparar a lo que es un descenso a los infiernos de la posmodernidad: la migración ilegal sobre la que pesa una marginación económica y una serie de fracasos personales, familiares y sociales que lleva como fardo el migrante. De pronto, un cuerpo es descubierto en el estacionamiento, “La multitud”; otro en el basurero, “Madame Sessmá”: tales hallazgos colocan al lector en el horizonte de la soledad como destino reiterado.

Antonio Marquet
Sobre el libro de cuentos Viajero que huye.

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Otro cuento parece romper totalmente con el ya tradicional uso del gay como objeto de curiosidad. Es un vehículo literario en extremo cargado de estetismo fantasmagórico: «Bienvenido a tu nueva vida», de Uriel Quesada, lo pone todo sobre la mesa, tan claro que su publicación en un diario local produjo gran revuelo 10. Según el autor, no sólo los beatos pusieron el grito al cielo, sino también algunos colegas escritores lo condenaron por desfachatez y, según ellos, poco valor literario. La simplicidad aparente del estilo y la transparencia del texto participan integralmente del mensaje del cuento: la denuncia de la hipocresía social. «Bienvenido a tu nueva vida» relata un encuentro fortuito en un tren entre un joven costarricense y una pareja de ingleses recién casados. El joven hispano trata de hacerse el dormido y dej ar que la nueva pareja encandilada por el amor, se hunda en caricias y besitos, pero su esfuerzo es en vano, dado que los pies del novio buscan repetidamente la pierna del joven. Por fin, sin intercambiar una sola palabra, el inglés lo lleva hasta el baño del tren (…)

Tras el acto sexual, el inglés se arregla, sale y sin tratar de comunicarse con el costarricense, vuelve al compartimento y a su joven esposa. Quesada denuncia aquí la doble vida que se imponen algunos seres por decisión propia o bajo el peso del convencionalismo. La homosexualidad del marido no es algo nuevo y episódico, la presencia en el andén de un muchacho de ojos tristes entre los invitados de la boda reunidos para despedirlos, ya anunciaba otro corazón destrozado por el recién casado. La conducta tan arrogante y desconsiderada que muestra el inglés en su trato con el costarricense, a quien usa sexual mente y ni siquiera mira a los ojos, como la indecencia y falta de consideración al estar besando a su joven esposa a la vez que acaricia la pierna de otro hombre, nos revelan cómo algunos seres humanos por miedo, u otra razón, pueden llevar una doble vida sin considerar para nada al prójimo y el daño que les puedan causar. El cuento de Quesada pone la experiencia homosexual al alcance de lo cotidiano; nada en este relato parece extraño y fantástico, todo es ordinario y común, por ello mismo desestabiliza y amenaza la sociedad, porque borra los estereotipos y subraya que los actos sexuales pueden existir entré cualquier individuo sin que estos sean o parezcan “entendidos”. Si cualquiera puede comportarse de manera gay sin aparentarlo, ¿cómo puede nuestra sociedad descansar en paz?

Candide Carrasco
Sobre el cuento “Bienvenido a tu nueva vida”. En: “Voces gay en la narrativa costarricense”.

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Quesada retrata a un joven cuya familia sufre de varios problemas de comunicación y de salud. La madre del protagonista no entiende qué le puede suceder a su hijo, pero, como aclara el propio autor, no acababa de comprender «que su hijo suspiraba en secreto por el heroísmo, la genialidad y las mujeres de fantasía». Su adolescencia estaba configurando sus proyecciones sexuales mediante fragmentos ideales de la mujer cinematográfica. Su deseo anida en el torrente de mujeres que fluctúa en el río de imágenes de la Modernidad:

Esas mujeres fueron en principio lo más abstracto —Greta Garbo, Laura Antonelli desnuda y gloriosa—, después un juego inalcanzable —las reinas de belleza, las modelos de t.v.— al final lo inmediato, las mujeres hermosas que simplemente caminaban por la calle, cuya virtud estaba en los ojos profundos, en las piernas bien moldeadas, en una sonrisa rebosante… (Quesada 1995: 107)

Entre las mujeres de cine y las mujeres de la televisión, el muchacho protagonista del relato se siente atraído y construye sus deseos mediante la contemplación imaginaria de esas mujeres. Lo singular del caso es que sufre una variación a medida que avanza su adolescencia en el tipo de mujer que ocupa sus deseos. Cuando el propio Quesada aclara que «esas mujeres fueron en principio lo más arte abstracto», ofrece una interesante lectura psicoanalítica de las mujeres de cine. Hemos abundado suficientemente en el carácter ideal de la feminidad del cine, pero en este relato se constata su funcionamiento en la psique de los espectadores. Se puede establecer una escala en el deseo a través de los modelos de mujeres que ocupan su imaginación sexual. Llama la atención que comenzara por lo abstracto, por la belleza idealizada de actrices como Greta Garbo, y que de ahí pasara a la realidad. Como en una estación de aprendizaje donde las estrellas de cine supusieran la primera parada. Pero subyace también en este viaje imaginativo que retrata Quesada, de lo abstracto a lo tangible, el recorrido que experimentan las ideas en la filosofía platónica.

Antonio Portela Lopa
Sobre Larga vida al deseo. En: “El mito de Greta Garbo en la literatura española e Hispanoamericana”.