El laberinto del fauno (2006), es la película que precipitó al director de cine mexicano Guillermo del Toro a la fama y lo colocó en la mira del cine mundial -particularmente norteamericano- donde se cotizaría alto en los años siguientes1.
Con el éxito de taquilla -más de ochenta y siete millones de dólares- recaudados por “El laberinto…”, el director empezó a dejar de ser un reo de las compañías productoras de cine pertenecientes a un arcoíris de nacionalidades diferentes regidas todas bajo el signo de las coproducciones2.
Seguro de que con este filme se anotaría un rotundo gol cinematográfico, no cedió ni un solo espacio en la realización y tan pronto se hizo cargo de la escritura del guion como de la dirección.
La película fue filmada en los pinares de San Rafael en la provincia española de Segovia entre julio y septiembre de 2005 (shooting time). Con una duración de dos horas, es una de las películas de tiempo en pantalla (running time) más largas de del Toro.
En ella siguen vivas muchas de sus obsesiones infantiles: las figuras superrealistas de gnomos, hadas, duendes, brujas, dioses tutelares y otros seres fantásticos que abundan en las leyendas y en la mitología.
Si comparamos al El laberinto del fauno con su precedente en el tiempo, el filme El espinazo del diablo (2001), en el que también se yuxtaponen dos mundos diferentes -la realidad y la fantasía-, El laberinto… sale vencedor pues, mientras en El espinazo… el mundo de la imaginación -un solitario fantasma- tarda en aparecer y su presencia es esporádica, gris y débil, en El laberinto… ambos mundos opuestos coexisten de principio a fin y en ningún momento las figuras fantásticas que aparecen lucen apenadas, esquivas y sombrías sino todo lo contrario, están llenas de vida y color.
¿Cuál es la historia que se cuenta en El laberinto del fauno?
En realidad, no se trata de una sino de varias historias contadas por medio de un eficaz montaje paralelo de una galería de personajes disímiles. Firmemente anclados del lado de la realidad, estarían una media docena de personajes principales; e igualmente bien establecidos dentro del universo de la fantasía, hay otra media docena de personajes de primera línea, contando entre ellos a un rey, un fauno, un hombre sin rostro con ojos en las palmas de las manos y tres hadas3.
Entre ambas entidades de signos opuestos -realidad y fantasía-, el personaje que sirve de guía a la historia y de enlace entre los dos mundos, en los cuales entra (fantasía) y sale (realidad) como Alicia en “A través del espejo” sin pedir permiso: la niña Ofelia (actriz Ivana Baquero) que da pie a la historia de El laberinto del fauno4.
Como dije antes, uno de los mayores logros -si no el más importante- del director del Toro es hacer creíble para los espectadores durante las dos horas del filme en pantalla, la presencia de estos dos mundos paralelos, uno en extremo realista sobre la superficie de la tierra en la Sierra de Guadarrama (España), con registro temporal simétrico en el año de 1944 en el período de la post guerra civil española, y el otro, atemporal, asimétrico y fantástico, localizado en las entrañas subterráneas de El laberinto del fauno.
Para hacer más comprensible la coexistencia -a veces pacífica y otras belicosa- de ambos mundos y sus múltiples interrelaciones espaciotemporales, vamos a exponer en orden lineal y cronológico, los principales hechos de la trama tanto los que ocurren en el mundo de la realidad como en el de la fantasía.
Al final de la yuxtaposición de planos que denominaré consecutivamente como 1 y 1(a), 2 y 2(b) hasta llegar a 8 y 8(h) para su mejor identificación, nos quedará la grata impresión de que estamos en presencia de un verdadero ejercicio magistral de empleo del montaje en el cine por parte de Guillermo del Toro.
Planos de la realidad / Planos de la fantasía
1.- Una niña de once años, Ofelia entregada a la lectura de cuentos y a la fantasía, viaja con su madre Carmen (actriz Ariadna Gil) embarazada y a punto de dar a luz, hacia el norte de España en 1944. El motivo del viaje es la reunificación con el padrastro de Ofelia, el implacable capitán Vidal (actor Sergi López) empeñado en exterminar a un grupo de partisanos en las montañas desde el fin de la guerra civil.
1(a). En ruta hacia el norte de España, Ofelia se encuentra con un insecto (¿grillo, cigarra, mantis?) que la sigue al campamento militar y una voz en off explica que en un mundo subterráneo vivía una princesa que quería vivir con los humanos, pero que un día regresaría al laberinto de donde salió.
2.- En el campamento militar al pie de un molino, Ofelia conoce a otras figuras como Mercedes (actriz Maribel Verdú), empleada doméstica de los militares quien junto al doctor Ferreiro (actor Álex Agudo), entrega comida y medicinas clandestinamente a los guerrilleros que comanda Pedro (actor Roger Casamayor), hermano de Mercedes.
2(b). De noche, el insecto vuelve por Ofelia, la lleva del campamento al laberinto y la presenta al fauno (actor Doug Jones), quien le asegura es una princesa y que su padre la busca. Para regresar al mundo subterráneo, debe pasar tres pruebas. El fauno le da un libro en blanco que la ayudará y tres piedras de ámbar para su primera misión5.
3.El capitán Vidal emprende la cacería de los rebeldes antifranquistas. Detiene a un par de campesinos (padre e hijo) por ayudar a los guerrilleros – en realidad son cazadores de conejos. Al hijo le destroza la cara con el vidrio de una botella rota y lo mata a tiros e igual hace con el padre.
3(c). En la primera prueba debe ir a una cueva y hallar a un sapo que envenena a un árbol seco oculto en sus raíces. Le debe dar a comer las tres piedras y extraer una llave dorada del vientre del sapo. Ofelia pasa satisfactoriamente la primera prueba.
4.- En una escaramuza Vidal captura a un rebelde tartamudo y promete dejarlo escapar si cuenta hasta tres sin fallar, al no hacerlo, lo revienta a martillazos. Con las demás víctimas, se complace en mostrarles, antes de torturarlos, como en el tiempo feudal de la Inquisición Española, los instrumentos del suplicio: martillos, estiletes, sierras, etc.
4(d). Para la segunda misión, dibuja una puerta en la pared con una tiza mágica, entra a una habitación donde hay una mesa con exquisitas comidas y un monstruo sin ojos (El hombre Pálido), pone a funcionar el reloj de arena que indica cuando debe regresar y libera a las tres hadas que la guían hacia tres puertas en la pared6.
5.- Al saber que el doctor Ferreiro y Mercedes ayudan a los guerrilleros que atacaron al campamento militar, Vidal mata al primero de un disparo y a la segunda la tortura en un oscuro galpón hasta que, en un descuido, le clava un cuchillo en el pecho y le deforma el rostro de un tajo entre los labios.
5(e). Ofelia abre con la llave dorada la puerta izquierda. No resiste la tentación de comer uvas pese a la advertencia del fauno de no probar nada. El Hombre Pálido despierta y con los ojos ocultos en las palmas de las manos persigue y devora a un par de hadas. Ofelia se salva tras pintar con tiza mágica otra puerta por donde escapa con un hada. El fauno pide a Ofelia detalles de la segunda misión. El hada sobreviviente le cuenta. El fauno, furioso, le dice a Ofelia que cometió un error y ya no es la elegida para volver al reino con sus padres y deberá seguir de humana7.
6.- Mercedes escapa hacia las montañas donde es apresada por la tropa franquista del capitán Vidal y se salva de morir por la oportuna intervención de su hermano Pedro con los guerrilleros. Ofelia, solitaria tras morir su madre, vaga desesperada por el bosque con el bebé en brazos en busca del laberinto. Mal herido y adormecido por una pócima que le dio a beber Ofelia para escapar con el bebé al bosque, Vidal sale tras de ambas.
6(f). Ofelia es visitada otra vez por el fauno. Se le abraza y el fauno le concede otra oportunidad con la condición de que haga lo que le ordene: debe llevar al recién nacido al laberinto. Ofelia cumple y se adentra en el laberinto con el bebé en brazos, el fauno le dice que para llegar al reino se debe derramar sangre inocente. Ofelia se niega a herir a su hermanito y el fauno, enfurecido, se aparta y le dice que haga lo que quiera.
7.- Mercedes, su hermano Pedro y el grupo de guerrilleros buscan a Ofelia y al capitán Vidal. En la búsqueda, se sitúan a corta distancia del lugar donde ha tenido el último encuentro entre el fauno y Ofelia. El capitán Vidal, por ser ajeno al mundo mágico que se teje en torno a él, es incapaz de visualizar al fauno ni de escuchar qué dice a dos metros de él.
7(g). Ofelia siempre con el bebé en brazos sale del laberinto y ronda a la entrada del pozo que permite el acceso al laberinto donde habita el fauno. Ahí la encuentra su padrastro, el capitán Vidal, quien prácticamente le arrebata al niño de las manos y le dispara varias veces.
8.- Los guerrilleros detienen a Vidal cerca de las ruinas del laberinto. Se sabe condenado a muerte y pide que, como a él su padre -militar y firme franquista- le hagan saber a su hijo la hora en la cual murió. Mercedes confirma la sentencia y Vidal se entera, un segundo antes de que Pedro le encaje un tiro en el rostro, que su hijo no sabrá dónde, cómo ni cuándo murió su padre.
8(h). Ofelia se desangra en el suelo cerca del pozo que tapia la entrada del laberinto. Los guerrilleros entran al predio del laberinto y la encuentran moribunda. Ofelia sangra y las gotas caen sobre la estatua del laberinto del fauno. La luz de la luna ilumina la escena como en una pintura romántica: Ofelia mira a la faz de la luna y sonríe antes de expirar en brazos de Mercedes.
Conclusiones
1.- El filme de del Toro -que elocuentemente hemos descrito, se desarrolla en dos planos (realidad & fantasía) muy bien concebidos y en la explicación de ambos no podemos eludir, igualmente muy bien diseñado, el empleo del tiempo.
2.- Pese a ser un filme en el que abundan y coexisten sin elipsis temporales las secuencias reales y fantásticas, del Toro fija desde el plano inicial el momento en que se desarrolla El laberinto del fauno: 1944. Y luego sigue al pie de la letra una progresión de los hechos de forma lineal que, como recomendaba Aristóteles desde el siglo 350 A.C., debe ir del comienzo al medio y al final.
3.- Este hecho -la progresión lineal del tiempo sin flashbacks ni forwards-, clásico a más no poder, establece un interesante contrapunto al manifiesto carácter vanguardista del filme que se complace en mezclar realidad y fantasía sin transición espaciotemporal en dos horas de proyección. ¡Un tour de force!
4.- En concordancia con el carácter experimental y vanguardista de El laberinto… más que a la definición aristotélica (avant la lettre) del uso del tiempo a la cual se acogió del Toro, debía corresponderle un tratamiento (avant-garde) como el que propone irónicamente el director francés Jean Luc Godard, al hablar en la narrativa de las imágenes de “un comienzo, una mitad y un final, pero no necesariamente en ese orden”.
5.- Junto a la concepción lineal del tiempo donde se insertan sin contradicciones dos mundos paralelos (realidad & fantasía) a través de un eficaz montaje cinematográfico que concluye al borde del laberinto con las muertes a disparos de Ofelia y su padrastro, el malvado capitán Vidal, hay que señalar la excelencia en el empleo de la música en la banda sonora, el de la fotografía, el de la factura del guion, el de los efectos especiales, el del maquillaje y, por supuesto, el de la actuación de un grupo de actores entre profesionales y novatos, elegidos por del Toro para hacer de El laberinto del fauno un filme comercial de gran recaudación en las taquillas y también un verdadero filme de arte y de culto.
6.- Por ejemplo, la música empleada en la banda sonora a cargo de Javier Navarrete, le valió una nominación para el Premio Goya 2006 y otra para el Oscar de la Academia de Cine de Hollywood 2007 y ser ganadora del Premio Ariel 2006 por Mejor Música Original. La banda sonora del filme consta de veintiún temas musicales diferentes ensamblados en el momento preciso para puntear los diferentes clímax de la narrativa visual de El laberinto… como se entiende si mencionamos algunos de sus títulos (“Hace mucho, mucho tiempo”, “El laberinto”, “Las tres pruebas”, “Guerrilleros”, “El funeral”, “La luna llena y el fauno” “Ofelia” y “Canción de cuna del laberinto del fauno”) que nos traen a la memoria los diferentes Planos de la realidad/Planos de la fantasía señalados en este artículo.
7.- Dejamos para el final -valga la redundancia no fortuita-: “el final de la película”. En una suerte de juego malabar de la ficción cinematográfica, Ofelia muere doblemente y en tres posibles escenarios diferentes: (1) de forma real y verídica, sobre la tierra, cuando se desangra a la entrada del laberinto por los disparos del capitán Vidal, su padrastro (2) de forma imaginaria y simbólica cuando, al morir, como buena y humilde cristiana que ha sufrido las penas del mundo, le corresponde la santidad de la gloria en el cielo (3) de acuerdo al sentido de fábula mitológica que tiene el filme, Ofelia, al morir, finalmente logra adentrarse en la profundidad subterránea del laberinto, que es donde de veras está la gloria y existe la redención espiritual tras la muerte real.
8.- ¿Cuál es el punto de vista que asume el director al final de El laberinto del fauno? Consecuente con la mitad fantástica del filme -no con la mitad realista- Guillermo del Toro en el guion y en la narrativa visual del filme, hace que en una última visión antes de morir, Ofelia se vea a sí misma en un palacio dorado frente al rey (su padre sastre y no militar como Vidal) y la reina (su madre Carmen). Allí, en el palacio subterráneo tendrá lugar la resurrección -o última transfiguración- de Ofelia, de niña a princesa y como tal vivirá eternamente en el palacio dorado8.
9.- Siguiendo con el contrapunto de imágenes (reales & fantásticas) que ha sido la norma del filme en toda su extensión, mientras la Ofelia real muere en los brazos de Mercedes a la entrada del laberinto, la voz en off que se escuchó al principio, (re) aparece en el mero final para decirnos en una clara referencia al otro mundo (el fantástico) en yuxtaposición al otro mundo (el real) que “Ofelia reinó con justicia por muchos siglos y que fue amada por todos sus súbditos” Dice también la voz en off que “todo indicio de su existencia en este mundo fue borrado, con excepción de los pequeños detalles (como una flor blanca que retoña cada año sobre el árbol antes moribundo) visibles solo para aquellos que saben dónde mirar.
10.- Solo cabría añadir a lo dicho por la voz en off como cierre del filme algunos comentarios de la crítica que estiman que del Toro en la secuencia final inclinó la balanza del duelo entre realidad vs. fantasía que por casi dos horas mantuvo reñido entre ambas entidades, a favor de la fantasía y en detrimento de la realidad al cerrar El laberinto… con un happy end fantástico y alegórico que reafirma la idea de que la única y verdadera justicia para los desvalidos y los desamparados del mundo está en el más allá y no en el que habitamos.
11.- Por mi parte me limitaré a describir esta secuencia final y añadiré solo dos palabras y que juzguen los lectores tras ver el filme -si aún no lo han visto- si sobran o sin son acertadas.
12.- Tras ultimar al capitán Vidal de un balazo, Mercedes y su hermano Pedro se adentran en el laberinto rocoso en busca de Ofelia. Mercedes lleva en brazos al recién nacido que arrebatara al capitán Vidal. Es noche, hay luna llena y abundan los grises y los azules desvaídos en la excelente fotografía de Guillermo Navarro que le valió nada menos que el Oscar de la Academia de Hollywood 2007 a la mejor fotografía entre las decenas de filmes concursantes de todo el mundo. Mercedes encuentra a Ofelia derribada sobre el brocal del pozo y la ve sangrar del vientre y de una mano extendida al aire. La sangre de un intenso rojo carmesí gotea y cae sobre el agua estancada del pozo donde se refleja el fulgor de la luna sobre los círculos concéntricos de piedra del pozo y sobre un monolito con relieves humanos y de monstruos esculpidos sobre la piedra. Ofelia agoniza mientras mira a la luna y en el último momento una voz femenina en off le pide que se levante. Sin transición de tiempo -apenas dos segundos- en la siguiente secuencia, Ofelia aparece de pie y sonriente. La noche se ha vuelto día, la luna se ha vuelto sol. Los colores han cambiado: ya no son azules y grises desvaídos del laberinto sino naranjas y rojos radiantes del interior de algo que en primera instancia parece el interior de un palacio, pero que bien mirado semeja el interior de una catedral gótica. Ofelia ha cambiado su pobre vestimenta de negro y gris a un radiante saco de rojo púrpura y a zapatos rojos de cordones rojos. Está delante de tres altos tronos con fondo de paredes de ladrillos dorados -¿oro?- y vasto espacio con rosetón de cristales multicolores al fondo por donde se filtra a plenitud la luz del día. Dos tronos están ocupados y uno vacío: en el que ocupa el rey -actor Federico Luppi- está sentado el padre que nunca conoció. Le habla bondadoso y le dice que merece estar a su lado pues en lugar de derramar la sangre de su hermanito como le pidió el fauno derramó la propia. La reina-madre Carmen- asiente a lo dicho por el padre-rey y le pide que se siente a su lado por la eternidad, mientras, alrededor de la base de los tronos, un fauno sonriente asiente a lo dicho por el rey y la reina mientras ensaya unos pasos de baile como los de Versalles en la corte de los borbones y se refiere a la niña Ofelia como a vuestra majestad.
Demasiado, demasiado …
