Anunciación (y otros poemas)

DEL POEMARIO ABUNDANTIA CORDIS


MANUEL NETO DOS SANTOS (Alcantarilha, Silves-Algarve, Portugal, 1959). Poeta, actor, declamador, traductor. Es una figura ineludible en la poesía portuguesa moderna. Autor de una importante y polifacética obra poética integrada por treinta y seis libros, es también colaborador habitual de importantes revistas de poesía, tanto en Portugal como en España. En reconocimiento a su vasta actividad literaria, tanto en lo que se refiere a su obra como a la difusión de poetas portugueses y españoles, Arandis Editora le honra con la creación del Premio Literario de Poesía “Manuel Neto Dos Santos”, que se encuentra en su cuarta edición anual. Está traducido al español, francés, inglés, árabe y rumano. Ilíada Ediciones ha publicado sus poemarios Abundantia Cordis (2022) y Piedra de Canto / Pedra de Canto (edición bilingüe español/portugués, 2024).



Anunciación

El lugar de la Madre está siempre en el trono del alma y de la memoria. Aun cuando el cuerpo se ausenta de nosotros, el azul verdoso de sus ojos rumorea en el lago más plácido que podamos imaginar.

El lugar de la Madre está siempre en la muralla centenaria que nos vislumbra el futuro, en la alfombra de los valles y de las laderas hasta donde se diluyen en la placidez de la acuarela de un cielo, en el letárgico momento del adormecimiento de la tarde.

El lugar de la Madre … Está, siempre, en mis versos, en la esperanza –quién sabe– de un día poder con ella, del trono de la muralla, la eternidad contemplar.

Y si viviéramos sin alma ni palabras. En el corazón del sonido, la sangre que lo serpentea y la melodía del golpe de la lluvia sobre los tejados, y la ventanilla se une a ellos, a la melodía, y al silencio; y despierta el poema, de un sueño letárgico y suspendido, y la memoria de ti me dice, vacilante; estamos cansados.


A pesar de eso

Escudriño el antiquísimo misterio del origen y del sentido de la vida y de la muerte, para encontrar el don visionario y subversivo, tal como hablo del tiempo que me ofrece la conciencia de la frágil mortalidad. Busco el antiquísimo misterio, pues todo lo que hay de inferior, en nosotros, regresa para que se revele en el impulso, que me lanza hacia lo alto, porque la ironía fingida de amargura habla por etéreos poemas, como fugaces son los sueños a pesar del día de la hora y de los minutos en que se revelaron sobre la hoja. Escudriño, entre los cardos y los espárragos, entre la hoja mugrienta de un país aturdido de hipocresía, el antiquísimo misterio del origen y descubro el silencio como ojos llanos de paisajes, y un anhelo de escribir irrumpe, al sonido de mis pasos, recordando el silencio, en su más fecunda melodía.


Por saber que

El interior de la existencia de un hombre es el planeta más desconocido que podamos imaginar, un poder tan firme y silencioso, como si los pensamientos se hermanaran con las piedras y las piedras, a su vez, fuesen el diálogo más puro entre el cielo y la tierra.

El interior de la existencia de un hombre es el océano más profundo que podamos navegar; por dentro de un constante rumor bajo la maestría de la luna para que la melancolía nos llegue como quien vive a través de los libros, por los poemas, por las profesías que lee….

Todo de tal modo, desconocido, que sólo un instante en cada primavera florece sin que nadie se de cuenta de ello… Y una secreta eternidad arde, despacio, como arden los reflejos del sol sobre el erizo de las mieses.

El interior de la existencia de un hombre sugiere ventanas por abrir, para que los paisajes habiten los ojos, por entero, como si una voz buscando refugio y el alma se delinease a sí misma con la forma de una copa de piedra, para servir la esencia rubia; como son rubros la sangre y el vino.

El interior de la existencia de un hombre es una semilla inventada, de que germina el peso íntimo de la alegría y una historia infinita, para la convulsión del deseo …

Y todo de tal modo sabido por la esencia … Que los ritmos, sobresaltados y antiguos, se adormecen en el vagido inicial del poema, para que las arpas de sombra se punteen en mis ojos.


Para pediros prestado

Dejadme regresar a la fuente de la frase, de donde el sentido desemboca hacia el mundo. Sobre nuestras almas, una tiniebla celeste se pega al letárgico torpor de la monotonía y un manantial mientras nada pasa por aquí. Y leo. Leo poetas “endiosados” por la verborrea compulsiva e inconexa, como rostros de niños lanzando las manos a las tintas y lamiéndose de incoherencia de colores.

No me decores, que yo no soy más que esterilidad fosilizada en la desesperación del poeta “enjaulado”.

Mi alma tiene el camino como una vereda ritualmente recorrida;

Vereda de pasos repetidos por el mapa único y discontinuo de la desesperación …

Dejadme regresar al nacimiento salvaje que despierta, dentro de los ojos, la forma abarrotada de seguir las huellas de la visión ante las flores llameantes de las laderas, y la noche se desbordará en la claridad de las estrellas para que los únicos poetas celebrados sean los candelabros de esperanza … Alumbrados en los sentidos.


Reconocidamente, os agradezco

Vengo a devolver la corona de agonía con que la mezquindad y la envidia de las amigas, que no lo eran, me pusieron sobre la frente.

Atesto el repudio de vuestros aullidos de hienas mortíferas, por la calada de vuestro silencio sobre mí. Vengo a devolver la corona de agonía, a vosotras, unas escasas tres, que me desconocéis … Que vuestra putrefacción de alma os harte y empuje a la esencia de cloaca máxima, de la que vuestras vidas son eructos

Quién diría…


PUEDE ADQUIRIR ESTE POEMARIO EN ESTE LINK: Abundantia Cordis – Poemario – Manuel Neto Dos Santos

Como si fuese un verso náufrago

DEL POEMARIO CEREZAS EN EL CIELO


MANUEL GONZÁLEZ BUSTO (Sancti Spíritus, Cuba, 1957). Poeta y crítico. Ha publicado los libros Caramba, Manuel (1994), Testamento del loco (1998), Adán, evidencia de los límites (2007) y El reino de los dilemas (2013), todos por Letras Cubanas. En Ediciones Luminaria, de su provincia natal, han visto la luz Magio, la rotura de mis flautas (1991), Confesiones de un loco descreído (1993), Ebriedad de los credos (2005), Delirios del aprendiz que quiso ser rey (2006), Nueces para una añoranza (2008), Cartas a Giselle (2010), Mítico segundo (2012) y El invierno de la novia (2015, publicada también en España por Ediciones Samarcanda, en 2016). En otros sellos editoriales cubanos han aparecido Último incendio en la memoria (Casa Editora Abril, 1993), La noche del visionario (Editorial Capiro, 2002), Poemas de cuando el hombre pudo razonar (Editorial Oriente, 2005) y Parábola del triste (Ediciones Unión, 2007). Su poesía y su obra crítica ha sido incluida en numerosas publicaciones y antologías cubanas y extranjeras.



La lejanía, Inocencio, es un barco que parte, un sábado apenas, una página en el desasosiego de una ciudad ensortijada y melancólica. La lejanía solo se tiene a sí misma: cifrada va en un mar de páginas que aún esperan por Virgilio. La lejanía degusta el amor como si fuese un verso náufrago, una epístola cómplice, un rumor añejado. ¿Serán sus destellos los monarcas del sol? ¿Serán sus predicciones una isla —dígase: el boleto que todos añoramos?  ¿Será el tranvía que aguarda en cada esquina? Ideas no esperan. Ideas insisten: imposible la postergación. Entonces, escribes. De un modo tristemente absurdo, pero escribes:

Es como si hubiesen quitado un país y puesto otro. Ni deseos de salir te dan:  gente, mucha gente, y colas, infinitas colas cuyo nacimiento ya no encuentras. ¿A qué se juega? ¿A qué se está jugando? Por favor, con un país no se juega. Con la esquizofrenia de los olvidados tampoco. Es como si los reinos del país ya no tuviesen nombre: esa estatua irreverente. Es como si la docilidad tuviese iris: miradas que rasgan y profundizan. El país tiene almendras que no aceptan la postergación. El país tiene labios donde la noche ancla su redondez extasiada y fugitiva. Amemos la noche, amémosla: tiene lunas que reescriben la cadencia de los relojes y el tibio recinto de la espera.  Un país necesita la febrilidad del ritmo, su prontitud en los acordes. Al país, como al amor, le urge un nuevo nacimiento: los sueños siguen despeñándose como copla enamorada: ola transgresora. Hay reclamos, silbatos en el óleo de la tarde. Oh, Dios, ya la nulidez tiene nombre: comensales que buscan y no encuentran, actores que transgreden. ¿Tendrán trono, los ordenamientos? ¿Reinará, airoso, El Pequeño Príncipe? Sabedlo de una vez: hay rituales como estrellas: rituales martes, rituales números: directivos rituales y una hoguera en el mismísimo centro del cónclave donde el inquisidor se sienta y ordena… Ah, no esperes nunca de la realidad lo que la realidad nunca podrá darte: certezas que se fugan: las tardes son iguales salvo el modo en que las miras. Con las voces del país sucede igual: siempre reclaman: el dólar es una góndola huidiza y trasnochada. Lejanísima. Es cierto: Es como si hubiesen quitado un país y puesto otro. Ni deseos de salir te dan…


Te sientes ahora más calmado: nada hay como escribir. Es una magia que no logras detallar y nunca cesa. Es como un sortilegio de nieve que echas a rodar y se despeña en infinitas aguas que son como cristales de una febrilidad taciturna y recurrente. Es como si escribieras nuevas historias hasta conformar una historia real y convincente. Ah, Inocencio, la vida es el pliego que todos escribimos antes de partir y nunca estamos conformes. Te sientes como el payaso que no puede. Entonces, y solo entonces, estacionas tus inviernos en el iris de la emperatriz como si fuese la más divina reencarnación. Y huyes de las despedidas. Y te deslizas por la nieve como en una secuencia fílmica donde sigue nevando a pesar de las voces y los reclamos del país. ¿Será madre, la balada suprema? ¿Dónde está el país? ¿Dónde la ciudad? ¿Dónde el ademán imantado, el iris cómplice, la voz de madre como un concierto en las noches invernales? Antes la ciudad te esperaba en cada esquina, en cada rostro, en cada casa que ofrecíase como un happybirthday y en cada pulsación que aún nombran los misterios de una isla bendecida. ¿Dónde está mi ciudad?, repites, y nadie responde. Tal vez debiste preguntar: ¿dónde está mi país?, ¿dónde las promesas y los sueños y las esperanzas y los acuerdos y los por cuanto y las utopías que aún siguen derramándose mar adentro, isla afuera, hasta ser un concierto en las noches invernales? Dónde, dónde, dónde…


El farolero, el único farolero lúcido del reino, quebró con su voz la cuerda más doliente:

Yo tenía un país pero un cóndor pasó demasiado cerca y del país aún ruedan lágrimas que nombran los mares más lejanos. Yo necesito creer en mi país. Por favor, dejadme creer en mi país…

Los moradores, asombrados de tanta geometría, así preguntaron:

¿Por qué miente el fabulador? ¿Por qué vientre en popa el orador si un país no lo hacen los historiadores ni las ciudades ni los oradores ni las casualidades ni las puras verdades ni la suerte ni la geografía ni los rezos carnales, ay, ni las urgibles necesidades?… ¿Por qué?

Sabrá Dios, Inocencio, quiénes hacen un país. ¿Se habrá fugado? ¿Acaso airoso el que no encuentras en las colas que de tan largas no logras precisar?  ¿Será el país esa aparición que se derrama en los caminos y en los tronos y en las aldabas y en las almas que desempolvan la desmemoria? ¿Qué melancolía habrá cenado su quietud de ciervo triste? Hoy lo sabes: hay que evadir la densidad para comprender las esencias.  Evadir la densidad es el secreto. Onírico vas hacia una originalidad que cuestiona y propicia el equilibrio: escribir es la gravedad, fuerza que nos salva de toda densidad. Hoy lo sabes: la vida es una sucesión de sonidos, imágenes y gestualidades. La vida es sonreír, sonreír siempre.  Ya lo dijo el polvo cansado de ser el huésped eterno:

Fácil olvida la historia lo que descifra el misterio. Fácil borda la palabra cuando sin ventura nace. Fácil, muy fácil, derrama el corazón sus miserias: rumores que sobrevuelan la inquietante quietud: luna en los temblores fugitivos de la alcoba: sueños de siempre…


Procurando sigues, Inocencio, un vaso de agua desvergonzado y mínimo como si El reino del agua fuese tangible y promisorio. ¿Será el fin? ¿Será el agua la procesión definitoria? ¿Habrá olvidado Dios su isla país que es como decir su casa himno, su vaso de agua desvergonzado y mínimo?   Ah, si el dolor pudiera cortarse, dárselo de comer a las palomas. Pero nadie merece este dolor que de tan vasto se ha vuelto universal. Ah, si pudiésemos enrejarlo.  Si pudiésemos…

No lo piensas más y escribes:

Yo quiero una patria. Yo siempre quise una patria, una esperanza, un beso cósmico, un cuerpo mar. Hay una tristeza múltiple, un corazón sepultado. Hay también unos caballos que quieren decir,  irse de caballos a pastar las delicias vedadas de la patria pero hay quienes dan órdenes como si fuesen soldados prestos al disparo, al galope ensordecedor, a la sangre fluidora de los que hunden bayonetas y se van.  El que va delante  increpa a los caballos:No miren, no giren, no respiren, simplemente corran y cáiganse y vuélvanse a caer y pórtense como caballos, simplemente caballos que deleitan…

¿Habrá olvidado Dios su isla país que es como decir su casa himno, su vaso de agua desvergonzado y mínimo para un éxtasis crepuscular?

Es cierto, Inocencio, la lejanía es un barco que parte, un sábado apenas, una página en el desasosiego de una ciudad ensortijada y melancólica. La lejanía solo se tiene a sí misma: cifrada va en un mar de páginas que aún esperan por nosotros.


PUEDE ADQUIRIR ESTE POEMARIO EN ESTE LINK: Cerezas en el cielo – Poemario – Manuel González Busto

El grito del perro y otros poemas sueltos


NÉSTOR PONCE (La Plata, Argentina, 1955). Aunque ya en 1975 obtuvo premio en su país con la novela La impostura, su producción literaria es la de un escritor exiliado, que tuvo que huir de la dictadura militar. Radicado en Francia desde 1979, ha publicado, entre otros títulos, las novelas El intérprete (1998), La bestia de las diagonales (1999), Hijos nuestros y Perdidos por ahí (2001), Una vaca ya pronto serás (2005), y Toda la ceguera del mundo (2013), con una segunda parte (que se puede leer de manera independiente) publicada en 2016 y titulada El lado bestia de la vida (El asesinato de Néstor K.). Gran parte de su obra ha sido traducida al francés y a otros idiomas, galardonada por varios premios, y objeto de interés de la crítica.



Soy un perro abandonado
un pobre dogo perdido
de blanca piel
manchada de tránsito
sucia y deletérea
muerto de hambre
lengua colgante
en el tráfico de la urbe

Un dogo argentino
siempre muy hambriento
de patas torcidas
olfato oblicuo
y ojos sin destino

Nadie me quiere
raras son las caricias
o las frases cariñosas
soy un perro solitario
un bicho maloliente
ave callejera
nadie me ve no existo
atravieso plazas y calles
invisible y transparente
un hielo cristalino
en la tormenta

No soy nadie
no soy ninguno
soy nunca y jamás
quizás tal vez
nada más
que un pobrecito
perro de juguete
un peluche
made in taiwan
Un dogo de fauces babeantes
que erra por las calles
solito
gambeteando desprecios
un miserable perro de la calle

sin domicilio fijo
uno más
uno de tantos
ausente en la penumbra
prisionero de la lumbre
sujeto de la calle
Solo solito
hasta que llegaste vos
piojoso mendigo
perrito lindo
murmuraste
animal abandonado
tirado como yo
Y la caricia fue cierta
una espuma en el túnel
un fulgor en el hueco

Me hiciste amor perro
un dogo acompañado
nunca más me sentí solo
nunca más olvidado
en la fábrica
de tus sueños tránsfugas
en el tránsito
de tus noches con arrugas
Fui tu guardián
tu respiración del alba
un caimán
errando en el Amazonas
barrilete en el cielo
escarcha del amanecer
un yeti
perdido en la nieve
un bagre
naufragando
en el barro leve
del río amarillo

Nací
para ser tu dogo
tu perro amigo
dejé la ingratitud
(qué voy a hacer
me habían hecho así
así me habían armado
mi modo de ser)

Me construyeron
entre pedradas y escupidas
siempre me esperaban a la salida
con los colmillos más largos
que los míos
y carajo
me pegaban abajo

Órbitas del desamparo
Cénit del rechazo
Gloria del fracaso
Intermitencia del faro
Palidez del sol avaro

Pero crecí / luché / entendí

Y ahora
Soy que lo soy
Soy lo que fui
Soy lo puedo ser
Soy lo que seré

A tu lado linyera
conocí la sed
compartir la humedad de la noche
beber las estrellas
cantarle a la luna
bailar descalzos en el asfalto
A tu lado jefe linyera
conocí el hambre
como nunca
escarbando el estómago
la dura pelambre que rasca
la noche del dolor

Compartir los cantos de las aves
oler el humo ajeno
el trino oblicuo de los teros
reír a carcajadas
Somos un coro
un foro
de condenados de la tierra
bajo nuestros pescuezos
vibra la tierra civilizada
la motosierra
de los de traje y antifaz

Compartimos la comida
tus caricias en mi hocico
mis gruñidos amistosos
tu risa desdentada
mis colmillos largos
Soy tu dentadura
soy tu defensa
en el abismo del mundo
mis dientes son la miel
protectora
que cobija tu sueño
Siempre alerta
en la intemperie vacía
aguzando las orejas
husmeando el horizonte
de las sospechas nocturnas

Gruño en sueños
sueño gruñidos

La calle está dura
me decías con tu voz ronca
acariciándome el lomo
perseguimos sombras
sonidos desvelados
Yo apoyaba mi cabeza
en tus rodillas
a tu lado
siempre alerta
los ataques podían venir
-como las balas perdidas-de cualquier parte

Aquí no hay fronteras
no existen límites
es un vasto desierto ciego
que bulle en el perfume
turbio de la madrugada
en los púlpitos
de las financieras
en las burlas
de los que esperan

Una noche
de maullidos y ladridos
desesperados y perdidos
siempre al acecho
dogo contrahecho
pasos en la noche
sigilos de ataque
dientes afilados

Yo dormía
plácidamente
oído alerta
hocico atento
colmillos contentos
y los olí sentí viví
un ojo cerrado
el otro despierto

La pandilla de muchachos
se acercaba cautamente
los dejé venir
se acercaban
jadeantes
botín iluso
botín grandioso

En mi piel en la bolsa
las uñas sucias
angurrientas
aliento satisfecho

Los dejé venir

Estaban en pleno regocijo
babeantes y sedientos
susurros de pasos
y me erguí triunfal
colmillos al viento
aullido de dogo bestial
ladrido crujiente
que sopla las vertientes

Corrieron corrieron corrieron
Huyeron huyeron huyeron
Se despertó mi linyera
“Los oí también
los oí como vos
perrito bueno
esqueleto de la bruma”

Y tu risa desdentada
fue una avalancha
de buenas noticias
una catarata
llena de lunas llenas

Cómo te reías
cómo
contagiabas perros
bestias nocturnas
gatos ciegos

Éramos tan buenos


PUEDE ADQUIRIR ESTE LIBRO EN ESTE LINK: El grito del perro y otros poemas sueltos – Poemario – Néstor Ponce

CONFESIONES RUTINARIAS Y OTROS POEMAS


ISMAEL SAMBRA (autor cubano-canadiense, 1947). DESNUDOS es su quinto libro de poemas. Entre estos cinco libros hay dos premiados uno en un concurso internacional y otro nacional, además de una trilogía poética Los ángulos del silencio (Editorial Verbum, 2001, con tres libros reeditados posteriormente en ediciones bilingües por Edizioni Il Foglio, Italia, y por la Editorial Primigenios, Miami): Orgía del miedo (2021, italiano-español, y español-inglés, para celebrar el 20 aniversario de la primera publicación), Señales de la espiral (2023, inglés-español) y A través de las rejas (2024, español-inglés). Una trilogía que refleja tres momentos históricos en la vida del autor y su adverso medio. Es decir, que Desnudos es una obra creada en la madurez del poeta. Tiene publicado además dos libros con poemas seleccionados: Para no ser leído en recital, Editorial Oriente, 1991, y Seis poemas desesperados y uno de esperanza, (Edición trilingüe-español, inglés, francés), Ilíada ediciones, 2022.



CONFESIONES RUTINARIAS

“Ya su sexo había probado el rocío.
Tú supiste que sus nalgas habían sido tocadas por Cristo
y por eso jamás morirían”.
Félix Luis Viera

Es un pecado estar contigo
y no amarte.
Perdido en la maraña de la entrepierna
se me hace imposible ignorar tu apremio
por llegar primero al orgasmo: Me tomo el tiempo:
Y te dejo cabalgar al infinito.
Te dejo plena en los instintos: Por mis instintos:
Pájaro hambriento
plácidamente hambriento de tus semillas
para que no emigre en invierno
y retorne con su canto al comedero: Cada mañana.
Es un pecado también
los diseños que grabo al chupar
las termas suplicantes de tus senos
que me ponen tierno por arriba y duro por abajo: Así lo acepto.
Hacerme esclavo de tus olores
y sabores: Besos per-versos:
Son sin duda
estos que me incitan al vital poema: Tema que quema.
Es un pecado y no me niego
a ser condenado al fuego eterno
aunque esto fuera únicamente mi único pecado.


IMPRONTA DEL EBRIO O DEL LOCO

Así va todo:
¿Guerra perenne entre el bien y el mal?
¿Entre los indiferentes y los comprometidos?
¿Entre el sexo y la apatía sexual?
Esta es la pregunta: Este el dilema.
¿Todo fuera de control?
¿Para qué tanto control?
No más:
¿Hay algo más?
Saturado de la otra poesía
me levanté y tuve que continuar:
Los versos agresivos no me dejan dormir…


VARIANTES DEL SILENCIO INAGOTABLE

“…Para el amigo sincero
que me da su mano franca.”
José Martí.

A mis amigos Manuel Gayol y Félix Luis Viera.
A mi editor y amigo Amir Valle, siempre optimista.

Todavía hacemos del sexo-carnal el centro de la vida
aunque “nos lleve de la bondad al crimen”:
Trofeo que merecemos para que sea interminable cada
contrato en los circuitos amatorios.

Todavía nos alienamos en la droga ilícita o en la lícita
en las laceraciones amigas o la traición
en los cultivos del rencor o en la venganza
en la brasa del fogón o de la cama
en el tráfico de mujeres o de menores
en las violaciones sexuales o de derechos
en el robo de los bancos solitarios.
(Me refiero a los parques).
O en el robo de los bancos que guardan el dinero.
Estos son los verdaderos delincuentes.
(Me refiero a los banqueros).

Todavía se adopta el «silencio competitivo»: ¡Super carajo!
Para no reconocer el valor de los demás
para no hablar de las virtudes
del colega o del amigo: ¡Casos flagrantes!
Nos enfrascamos en competencias ilusas-ilusorias
que podrían argumentar la ignorancia de los ignorantes
cuando se olvida que “honrar honra”
cuando tratan-hacen difícil lo que aparenta ser complicado
estridente lo que es evidente
veracidad lo que es vaguedad.

Todavía elegimos candidatos que a los ricos vuelven pobres
y a los pobres miserables
a pesar de sus campañas populistas que prometen
lo contrario: ¡Casos infames!
Autócratas que se auto-llaman demócratas: Nacionalistas:
Que invaden pueblos: Que colonizan:
Basura bio-degradable con energías antiguas
no renovables: El oro negro.
¿Por qué someternos a los «desgobiernos»
para no decir claramente «dictaduras» y que
me acusen de extremista escudados tras el cliché de:
«yo-no-me-meto-en-política»
cuando todo se envuelve con papel-política?
(Me refiero a los cobardes que justifican así su cobardía).

Todavía esos pendejos celebran aniversarios
del discurso represivo
“Palabras a los intelectuales” con pistola comandante
sobre una mesa de libros en la biblioteca nacional:
Un homenaje a la censura: A la ignominia:
Esos seudo intelectos predilectos de poca monta:
¡Caso de ultraje!

¿Por qué rendirnos a dictadores
a los dictámenes de esos que
se creen sabios empoderados o esos que
quieren globalizarnos para explotarnos como un globo?
Mezclando izquierda con derecha capitalismo con comunismo
en el llamado Nuevo Orden Mundial: Meta-histerismo.
Feliz-ticistas: El reseteo: Tota-litario: Los globalistas.
«No tendrás nada y serás feliz»: Puro chantaje:
Puro ataque atómico-nuclear a la naturaleza humana:
Compuesta-descompuesta-repuesta: La meta-física:
Tecnología: Post-realidad:
Unión de la realdad física con la virtual-digital: El meta-verso:
Criptomoneda: Mono-Clonar:
Inteligencia Artificial
que pinta, que escribe, que compone o descompone
que hace poemas cuasi poesía
 aunque sin alma sin espíritu sin poeta sin músico de orquesta.
¿Habrá arte o superficie en lo artificial-superficial?
(Me preocupa la pérdida de la inteligencia natural)
¿Habrá empleos suficientes para evitar la rebelión?
¿Habrá márgenes para parar la guerra?: ¿La disuasión?
¿Para qué camuflarnos la cara como soldados guerreros
bajo un misil supersónico-nuclear?:
¿Será para que la muerte nos ignore
o para alejarnos de una muerte pálida sin nada de color?
¿O para disfrazarse de muerte antes de la muerte?
Nos hacen polvo: Nos hacen mierda: La meta-mierda.
¿Qué número ocupará el humano en la contienda futurista?

Todavía visitamos los pozos virulentos sin pareja adecuada
cuando apenas tenemos buen elemento orgánico
para el pugilato y el culto a la erección
como para imponer récord en horas-placer no solo
en calidad y/o raras posiciones: ¡Detonaciones!
Qué nadie diga si va a decir «pornografía»
en lugar de «errotismo» articulado: Comunicante.
Mezclar lo erótico con el entorno
para que pasen mejor los espinosos asuntos
de plano en lo per-verso
al ritmo del penta-verso: En-la-ca-den-cia:
Del pentasílabo:
Del pensamiento: Del verso errótico:
Del multiverso.
Para que quepa ancha: Ca-si-com-ple-ta:
Para que el gancho entronque bien con o sin vaselina:
Porque hay quien la tiene muy pequeña
y otros que la tienen demasiado grande y sufren más.
(Me refiero a la imaginación).
Más que infinito el multi-verso: Te excita inmerso:
Lo natural de la conquista espacial: Más que expedito:
Se vuelve rito: ¡Buen apetito!

Humanamente vencidos a corto o a largo plazo
esos que lanzaron falacias para la integral asfixia
(Me refiero a las prisiones de la mente y de la lengua)
tendrán bumerán en la pocilga de sus rejas…
Garfio pirata: ¡Al abordaje!:
Potro al potrero: Potro salvaje: Potro cerrero: Caballo fiero…


PUEDE ADQUIRIR ESTE LIBRO EN ESTE LINK: Desnudos – Poemas erróticos – Poemario -Ismael Sambra

Y el pan fue primero (y otros poemas)

DEL POEMARIO Palabras escritas en el pan


ALEJANDRA G. BARBÓN (La Habana, Cuba, 1979) Es escritora e investigadora. Reside en Miami, donde trabaja como profesora y bibliotecaria especializada en colecciones patrimoniales, archivo y libros raros. Su escritura se sitúa entre poesía, narrativa y ensayo, y explora la memoria, el exilio, la herencia afectiva y el cuerpo como archivo vivo. Desde una atención a lo mínimo —gestos, manos y silencios— su poética indaga en lo que persiste más allá del relato lineal. Palabras escritas en el pan se articula como un libro de fragmentos donde voces heredadas y experiencia íntima se entrelazan para pensar la memoria como materia que se amasa y deja migas —como el pan— en el cuerpo y en el tiempo.


Y el pan fue primero
(Los silencios de Amelia)

En el principio,
no hubo verbo,
sino gesto.

El pan fue primero que la palabra.
Y las manos supieron
antes que la boca.

Todo lo que nació,
nació del silencio.
Una foto,
un temblor,
una mujer buscando su nombre
en la harina del tiempo.

Y antes de Alba,
hubo una promesa:
la de sostener la memoria
aunque el mundo se partiera en dos.

Hubo olor.
Hubo tacto.
Hubo un gesto que persistió
cuando ya no quedaban palabras.

Y de esas manos, no siempre recordadas,
nació la historia.
No por lo que dijeron,
sino por lo que sostuvieron.

Porque, a veces,
el pan sabe más que quien lo amasa.


Memoria amasada

La foto en sepia

Cuánto puede caber
en una imagen detenida,
cuando el tiempo no ha deshecho
el gesto ni el temblor.

Están ahí,
plantados frente a lo que fue su pan
y su promesa:
él con la firmeza callada
de quien no baja la mirada,
ella con la ternura tensa
y un futuro entre ceja y ceja
que aún no ha nacido,
pero ya arde.

Nadie podría decir que posan.
Se sostienen,
como quien sabe que de esa imagen
penderá una genealogía,
una historia aún sin contar,
una mujer del porvenir
buscándose en los trazos
de una sonrisa antigua.

No hay polvo que borre
la dignidad de esa escena:
ni el muro carcomido,
ni el cartel torcido,
ni el eco de lo que vendría
a derrumbarlo todo.

Miro la foto
y algo de mí se alinea.
Me encuentro en su gesto
como si esa leve capa del tiempo
fuera una puerta
que sólo se abre desde adentro.


El pan que no salió

Los cuerpos que nos devuelven

Las he encontrado
en cuerpos que me sostuvieron.
Manos que me recogieron
cuando no supe cómo volver.
Miradas que me devolvieron
lo que había dejado caer.

Pero hay una que no cabe en las formas.
La que empieza donde otros terminan.
La que está.
La que sigue estando.

Habita mis días
con la naturalidad
de quien nunca se va.
Me completa sin proponérselo,
me ofrece sitio sin darse cuenta,
me acompaña sin medida.

La busco en cada cosa
que me sabe a casa.

ESTE POEMARIO PUEDE ADQUIRIRSE EN ESTE LINK: Palabras escritas en el pan, poemario, de Alejandra G. Barbón

Patria (y otros poemas)

DEL POEMARIO LOCAL DEL HOMICIDA


JOAQUÍN CABEZAS DE LEÓN (Camajuaní, Cuba, 1957) Graduado por la Universidad Marta Abreu de las Villas, de Licenciatura en Contabilidad y Finanzas. En 1992 obtuvo el Premio Fundación de la Ciudad de Santa Clara. La Editorial Capiro de esa provincia cubana publicó en 1993 su poemario Mundos desarmables. Poemas suyos han sido publicados en revistas y sitios literarios impresos y de internet en Cuba y el extranjero. Actualmente reside en Cuba.



Patria

Es una incógnita
donde náufragos se aferran a criar escorpiones;
los cazadores perdieron sus cotos
y solo acarician historias escritas
bajo el influjo de la melancolía;
los felices en sus quimeras adolescentes
parecen mendigos consagrados al desamparo;
las novias y los travestis
consuelan turistas fugados de sus puertos.
En mi país hay repúblicas descubiertas
entre una muchacha y los rostros de la eternidad,
los carniceros esconden los cuchillos
ante los animales que desandan los corrales
y la patria da un traspié en el rostro de los bufones.
Voy a alquilar un país a los mercaderes de los bulevares,
ellos ruedan las húmedas mentiras,
inflan los precios en la inseguridad de los funcionarios
y los decretos desconciertan a los transeúntes
de vocación feminista.
Esto es también mi patria:
un trofeo o el polvo de algunas mentiras.


 
Virutas

Hay un lugar cubierto de hojarasca
donde el tiempo es una viruta disuelta en el lejano país
que entre sospecha y ruidosos desencantos
se fue convirtiendo en la muchedumbre del tabaco y ron;
tan desmemoriado que no recuerda a sus fantasmas
y a sus héroes.
¿Para qué se necesita a los héroes
si las mujeres solo miran el reloj
y las premuras del bodeguero?
Los héroes son como una carga,
una fatiga en los escombros del horizonte.
Hay un lugar cubierto de hojarasca
donde los niños dejaron de jugar,
tampoco sueñan con ser héroes,
perdieron la memoria en las capitales del mundo,
derrocharon la sonrisa en las tormentas.
Los hombres no quieren ser héroes,
es demasiado caro.
Los consumidores necesitan productos asequibles
que nada tengan que ver con los garabatos del futuro
ni con el orgullo de hacer la historia.
La historia es un payaso sereno que al final sonríe
aunque los cuervos se lleven los aplausos.
Albert Camus estornuda en esta temporada feroz,
él tampoco aspira a ser héroe:
quiere vivir en un mundo cubierto de hojarasca
y ser una simple viruta
que el agua se empeña en disolver.


El país que dibujaron de matices grises

La noche consuela a los espantapájaros
en el vórtice de las siempre magras cosechas,
el cielo no sostiene el miedo del niño
y el silencio condena cualquier codicia de hablar
con una estrella,
una mínima estrella de la edad del bronce,
una mínima estrella que no admite la mirada de los héroes
ni la soberbia de quien se cree Dios
cuando es un simple mortal cargado de soledad.

Al país o lo que fue,
lo dibujaron de matices grises,
tristes colores que castigan la pupila de los niños;
después comienza a confundirse
con toda la soledad y la multitud de fanáticos
que sueñan con la lluvia,
que sueñan no tener sueño
y comienzan a dialogar con su sombra,
con la nada y sus vestidos de domingo,
con la despiadada y cruel derrota
y los insectos que devoran flores.

Mi país,
esa geografía tímida que todavía nos pertenece
a pesar de los huecos negros de la historia;
esa pancarta que acariciamos cuando niños
y se convirtió en un bostezo,
una herida,
el dolor común de la gloria inhabitable y fría;
ese país que consuelo cada mañana al despertar
y a veces se  pierde entre mis miedos y las dudas.


ESTE POEMARIO PUEDE ADQUIRIRSE EN ESTE LINK: Local del homicida, poemario, de Joaquín Cabezas de León

Poesía cristiana cubana

DEL POEMARIO PALABRAS QUE ADORAN


«Poesía ésta cargada de la sinceridad y la humildad de quienes reconocen que Dios es quien rige sus vidas, el que ha escrito ya sus destinos, el que los ha sacado enriquecidos de los más desalentadores desiertos, el que pese a todos los retos que como humanos estamos llamados a vencer va a nuestro lado, casi siempre en silencio, sin alardes, sabiéndose vencedor de todas las batallas, y solo basta mirar con fe para saber que está ahí y recibir su abrazo cálido y su paz inexplicable.

Hay en estos poemas, además, esas preguntas que solo pueden lanzar quienes reconocen su insignificancia, quienes han aprendido y están dispuestos a no olvidar los comportamientos humanos que aborrece Dios: “Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos (Proverbios 6, 17-19), pero además quienes son capaces de entender que los talentos que poseen −en este caso el don de la poesía− se deben única y exclusivamente a la misericordia de Dios y a Su propósito de que “en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor (Filipenses, 2:10-11).

Estoy seguro de que esta andadura literaria, este hermoso proyecto de alabar a Dios desde la poesía, emprendido hace ya un tiempo por Arletty Romero Lafargue y Onel Pérez Izaguirre y que aglutina a otros 15 autores, llegará a muchos corazones que esperan entre las sombras que habitan este mundo. Los aquí reunidos, a través de estos poemas, cumplen su misión de poner delante de los ojos de todos a ese Señor y Salvador que promete que, como leemos en Romanos 10:11-15, “Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado” (…) porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!”.

AMIR VALLE


Alberto Garrido
Santiago de Cuba (1966)

Narrador, poeta, profesor y ensayista. Tiene más de veinte libros publicados. Entre sus premios internacionales destacan el Casa de las Américas con El muro de las lamentaciones (cuentos) y el Casa de Teatro con El círculo de los infieles (novela), La noche en la pared (cuento) y La hora de despertarnos juntos (poesía). Ganador del concurso La Gaceta de Cuba, el premio más importante que se le otorga a un cuento en Cuba. Premio de novela erótica La llama doble y Premio de la Crítica a los diez mejores libros publicados con La leve gracia de los desnudos. Recientemente publicó su antología personal de cuentos Gritos y susurros y su poesía esencial en el volumen Pan sobre las aguas. Reside en República Dominicana, donde dirige el departamento de Letras en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña. En Ilíada Ediciones ha publicado todos sus libros de tema cristiano.


Logos

En soledad con Dios la vida escribo
los oficios del hombre
y sus desiertos
la piedra memorable de los muertos
el corazón de un salmo
y lo que vivo.
De un viernes tan humano
ya cautivo
donde testamentar mis heredades.
Con Dios en soledad
y mis verdades
una mujer
mi justo tiempo humano
y la humilde intemperie de un hermano
y dos hijos
dos patrias
dos ciudades.

En soledad con Dios
por el espejo
oscuro como befa de un escriba
la muerte nos golpea tan arriba
que sorbemos
debajo
su reflejo.

Mas guardo una palabra
y la entretejo como un pastor callado
hasta que encienda.
Una sola palabra     tibia venda
la del único Verbo
que me nombra
así la soledad pierde su sombra
y Dios me da su voz
para que entienda.


Frank Castell
Las Tunas, Cuba (1976)

Licenciado en Español y Literatura. Egresado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Tiene publicados los libros El suave ruido de las sombras (Poesía, Editorial Sanlope, 2000), Confesiones a la eternidad (Poesía, Editorial Sanlope, 2002), Corazón de Barco (Poesía, Letras Cubanas, 2006), Final del Día (Poesía, Editorial Sanlope, 2012), Salmos oscuros (Poesía, Editorial Oriente, 2013), Fragmentos de Isla (Poesía, Letras Cubanas, 2015), El solitario oficio de la resistencia (Poesía, Valparaíso Ediciones, España, 2018), Como un país desierto (Poesía, Huerga Fierro Editores, España, 2019), La maquinaria (Novela, Ilíada Ediciones, Alemania, 2020), Redentor (Poesía, Ilíada Ediciones, Alemania, 2023), Paisaje humano (Ediciones Médanos, USA, 2024), El horizonte blanco de la bestia (Novela, Editorial Primigenios, USA, 2025) y Redeemer (Poesía, Ilíada Ediciones, Alemania, 2025).


Redentor

Eres el canto,
la empuñadura de mi espada,
juicio y sostén de mi familia.
De ti brota el aliento,
la luz y la gloria,
las cumbres perfectas,
el pan, el vino, el fuego
en noches que se inclinan.
Estás sobre las aves,
las mentes y los salmos,
sobre la mansedumbre de los redimidos
y las palabras que surcan
los sueños del mar.
Oh, Señor,
eres mi fortaleza
cuando la soledad hiere mi rostro.   
Eres el tiempo inevitable sobre el mundo.


Arletty Romero Lafargue
Guantánamo (1990)

Licenciada en Estudios Socioculturales. Diplomada en Periodismo. Miembro de la AHS. Graduada del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, 2013. Coordinadora del Proyecto Literario Grafomanía. Presentadora de Televisión. Poemas suyos aparecen publicados en diferentes antologías poéticas: El Mundo Lleva Alas, Ed. Voces de Hoy, Miami, Florida, Estados Unidos, 2017; Extremo Oriental, poetas guantanameros del Nuevo siglo, Ed. El Mar y la Montana 2018; Poetas cubanos ante la Palma Real, Ed. El Mar y la Montaña 2020; Antología Pequoud, Ediciones Callejas y Reina del Mar 2023; en la revista El Caimán Barbudo, Sección Por primera vez; la Revista digital Calle B; revista digital Alma Mater; revista Umbral, No. 85 ene-mar 2023. Incluida en el Plaquette De vals a rock y viceversa, selección de autores del Proyecto Grafomanía, diciembre, 2015. Incluida en el Audiolibro Fragmentos de Luz, coproducido por CMKC Radio Revolución y CMKS Radio Guantánamo, 2023. 


I.

Sabes de las heridas
que he sufrido sin merecerlo,
sabes de mis pecados
y la necedad de ignorarlos,
como el ciervo sediento en el desierto, 
clamo a ti entre el polvo y el silencio. 
Eres Bálsamo de Galaad 
que fluye sobre mi piel quebrantada, 
Padre que corre hacia el hijo herido, 
mientras yo, frágil,
apenas doy el primer paso. 

II.

No soy la mujer justa que alza manos puras, 
ni el olivo verde junto al templo. 
Soy barro quebrado, 
arena que se escapa entre tus dedos, 
y aun así me levantas. 
Temo el trueno de tu voz, 
la hoz que separa el trigo de la paja, 
y sin embargo, 
—como el hijo que huye y olvida el pan— 
me aparto. 
Y aun así me das la fuerza
para apoyarme en ti,
como el junco que se mece en el río, 
sin romperse,
porque en la corriente 
sostiene tu mano lo que el mundo ve frágil. 

III.

Tú luchas
donde yo ya no tengo fuerzas, 
como David ante Goliat,
pequeño pero tuyo; 
mi enfermedad
es el valle de sombras, 
pero Tú eres el fuego
en la hoguera de Elias,
que no se apaga,
aunque el cuerpo desfallezca. 
Amén.
Porque aunque hoy
sea el surco estrecho, 
la semilla que cae en tierra buena 
—aun entre espinas—
florecerá en tu tiempo. 
Y mi fe,
débil como lágila de mostaza, 
será montaña movida por tu voz. 


Ania Lias González
Nuevitas, Camaguey  (1978)

Licenciada en Biología por la Universidad de Oriente. Licenciada en Estudios Bíblicos por Global University. Cursa la Maestría en Estudios Teológicos por la Universidad Teológica de Texas. Graduada del Centro de Formación literaria Onelio Jorge Cardoso, en Técnicas narrativas y en Literatura de ciencia ficción. Es Premio Internacional de Relato Cristiano 2017. Su relato histórico “El altar de Dionisio” fue publicado en un volumen homónimo por Christian Editing. Obtuvo mención de cuento y poesía en el concurso Oscar Hurtado 2021, obras publicadas en la enzine Korad número 40. Su cuento “Nervadura” forma parte de la antología de narrativa cubana Nos que ficamos en Brasil (Livraria Nobel, 2001). Su novela fantástica Antes de las aguas se encuentra en Amazon. Tiene gran parte de su obra aun inédita (poemarios, libros de cuentos y novelas).


Presencia

Como se mira a un niño dormir
deshojaste misterios sobre mí.

Te avisté algunas veces, en tu huida
si despertaba a medias.
Latigazo de aromas, llovizna
huella fresca.
Fuiste un hilo
dorado en los asombros
en la causalidad de los aconteceres
en la encubierta faz de los propósitos.

Te sentí en esas formas
del tiempo entre mis dedos, como un vórtice.
Yo sorbía el universo con los párpados
como embudo sensible
y acaparé las horas, los anhelos, el miedo
la punzada perpetua de vivir.
Tú latías entonces a ese ritmo
de la misma punzada
tras los astros
los párpados, el tiempo.

Te entreví de soslayo
en la espesura
al filo de una daga de preguntas
como una herida lúcida
anónima.

Y me atrapaste al fin
con esas cuerdas de tus ojos
que llaman de amor.

Ahora Tu Nombre es pronunciable
lo convoco
asciende o se sumerge
a muy bajo volumen
o a toda voz.

Sigues siendo mi asombro
misterio, dador
centinela en la noche del mundo.
Yo te persigo más.
Deseo que me atrapes
otra vez.

Despertar
del todo
es mi sueño.


Onel Pérez Izaguirre
Baire, Santiago de Cuba (1988)

Poeta. Miembro de la Asociación Hermanos Saiz y del Grupo Literario Café Bonaparte. Premio Poesía de Primavera en el 2017 en Ciego de Ávila con el libro Fosa común. Mención en el Hermanos Loynaz. Premio Calendario de Poesía en el año 2023 con el libro Cables de alta tensión.


I

Abro mis ojos. No puedo respirar ente tanta manigua y sal. Escapo de mí.
La cruz seduce, inquieta. El dolor me señala el camino para Aquel que forma todas las cosas. No puedo estar en pie, aun así, veo en el cielo esas preguntas que a veces desconozco.

II

Una alabanza es como un cuchillo en la oscuridad que se esconde detrás del muro.
Un poema, un hacha contra el yo. Un trazo del Ángel para descansar en la Roca que no termina. Una oración para no morir en el tedio y alzar de nuevo el vuelo hacia la estrella infinita.

III

Pienso otra fuga, otro paisaje roto. Pero sigo frente a la Roca en busca de un silencio para respirar.
El Ángel viene y siento como la luz me traspasa. La Roca Antigua sigue firme, me apoyo en ella y cobro aliento.


PUEDE ADQUIRIR ESTE POEMARIO EN ESTE LINK: Palabras que adoran. Poesía cristiana cubana

Última estancia (y otros poemas)

DEL POEMARIO SALÓN DEL REINO


RAFAEL VILCHES PROENZA (Cuba, 1965) Licenciado en Educación Artística en Artes Plásticas. Egresado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Premio Nacional de Poesía Manuel Navarro Luna, 2004 y 2010 con los libros El único hombre, poesía, Ediciones Orto,  2005 y País de fondo, poesía, Orto, 2011. Premio Nacional de Poesía De la Ciudad, 2005 con Trazado en el polvo, poesía, Ediciones Holguín, 2006. Premio Nacional de Poesía La Enorme Hoguera, 2006 con A ambos lados la sombra, inédito. Premio Nacional de Poesía, Centenario de Emilio Ballagas, UNEAC, 2008 con Tiro de Gracia, Ediciones Holguín, 2010. Mención Nósside Caribe, Italia, 2005. Mención  Poesía UNEAC Julián del Casal, 2007 con Erial de Dios, inédito. Otros libros publicados: Ángeles Desamparados, novela, Ediciones Bayamo, 2001. Dura silueta, La Luna, poesía, Ediciones Bayamo, 2003. Textos  suyos se han publicado en España, Italia, New Zealand, Alemania, Puerto Rico, México, Honduras, Brasil, Chile, Canadá  y EEUU.


Última estancia

Ahora que lo preguntas, la mayor parte de los días no puedo recordar.
Anne Sexton

Padre: ojos y huesos
pudren la espera, las arenas
de bahía de cochinos.

Horas eco, nefasta primavera.
1959
1961
Apostabas por un puñado de sol,
te segaron la utopía de abandonar el túnel
y respirar azul.

Padre, tus días son
arenas de aquella playa confusa,
policromadas banderitas deshechas,
engaño a los cuatro vientos.
Ciénaga en rojo,
seres anónimos, anodinos.
umbrío campo,
teatro de operaciones.

Mar: los difuntos reposan.
de un lado y otro, incertidumbre.
Segadas voces no asumen el suceso;
miedo, ejército amedrentado,
dislexia.

Divagas, entonas
una marcha sin júbilo,
empuñas áridas antorchas.


Su luz
en tus ojos
se extingue.


Máscara (uno)

María, quise amoldarme a ti
y echaron sal en la herida.

Fue Dios.

Mayo o diciembre. Estoy
en el lobby de tu corazón.

Te veo entrar con la mujer-hombre.
Dudo.
(Un escalofrío me atraviesa).

Sonríes. No sabes las máscaras
de la muchacha que observa
con ojos de varón,
(lobo que a su pecho devora).

Hago el tonto en la mesa del café.
Ofrezco mi torpeza. Hablas
de gatos astrológicos, marcas de vida
como quien enumera estrellas
en el cielo de la alcoba.
(Abruma el gardeo de la mujer
con antifaz de hombre).

Asisto al asecho de la chica leopardo.
Angustia el reposo en tu mirada.
El agua serena tu risa cuando se detiene
a especularse en mis ojos.
Celebro tu voz, tu inocencia.
Palpas el vacío, la redondez del desamparo
en las yemas de mis dedos,
el aroma del café
y el patio familiar.

Tu alma entona la ciudad para que mis días
canten un himno en la plaza de la patria.
Redobla tu risa
instantánea al amparo de las campanas
en la catedral de San Salvador.

Tu mano en mi mano es fuego íntimo.
La misa de mañana arropa en mis oídos
alusiones entroncadas.
Eres rosa de mayo que bajo la lluvia aguarda
por el tiempo justo,
Yo, puente
que te resistes
a cruzar.
Allende recuento a flor de agua tus días,
tus pasos por los adoquines
contemplando la ciudad.

Reconstruirse piedra
a piedra.

Canto a la ventana, a Luz Vázquez.
Doy mi pan, mi vino, mi costilla.
Sostengo la mirada de tus labios,
rezo el frágil amanecer
del ensueño en los vitrales.
Hilvanas De profundis,
cárcel de reading.

La herida de poeta en mi pecho
irriga este silencio,
máscara que traviste
tras el dolor, el miedo.
Y yo solo canto para sostener
tu presencia única,
irreal e irreverente.

Contigo no estoy solo.
Mi vida sale del pozo con la remembranza
de quien se reconoce
y asiste a su café.

Te alejo de la mujer con ojos de acero.

Bebamos néctar,
no nos dejemos confundir
por quien trastoca nuestra identidad.


Deja cantar al reloj

Si te vas,
si me quedo,
no digas nada,
nada,
nada.

¿Quién ha de contar las espigas del trigo?
¿Quién te asiste y comulga en tu costilla?
¿Quién, con mis sueños, ve el advenimiento de los hijos?
¿Quién arropa tus pies si el áspero frío muerde tu casa?
¿Quién escribe tu nombre en los muros de la isla
y deshace la soledad?
¿Quién, en tus noches, enciende las velas?
¿Quién te mira el sueño sin el cansancio de las horas vivas?
¿Quién amansa en tu corazón la jauría que acecha?
¿Quién se despierta y te llama patria, muchachita mía?


Máscara (diez)

Inferno.
¿Cómo saco el corazón de las brasas, si te alejas?

Canta como si no pasara nada. Limpiemos la sangre y el agua que flota
en las burbujas del pez.
No dejes que mi llanto acuda
o se fatigue la espléndida risa de tus labios. Recojamos juntos
los frutos de estación para escribir con su pulpa toda el agua del río en la piedra.

Ya pienso en tu ausencia, en estas calles sin ti.
Me remuerde el perfume de la luz solar, los astros, los días…
Duele como nunca, salen de mí hacia la soledad.

Tomemos una última taza de té con secreto aroma. Deja que gaste la
ternura de tus pechos, el polen de tu selva se esparce en el bosque mío.
Lengua mía, no escuches graznar la noche.
Bajo el sol me abochorno, y me hundo en la orilla fangosa del Cauto.


PUEDE ADQUIRIR ESTE POEMARIO EN ESTE LINK: Salón del Reino, de Rafael Vilches Proenza

Frente a frente al sur de París (y otros poemas erróticos)

DEL POEMARIO DESNUDOS – POEMAS ERRÓTICOS-


ISMAEL SAMBRA (autor cubano-canadiense, 1947). DESNUDOS es su quinto libro de poemas. Entre estos cinco libros hay dos premiados uno en un concurso internacional y otro nacional, además de una trilogía poética Los ángulos del silencio (Editorial Verbum, 2001, con tres libros reeditados posteriormente en ediciones bilingües por Edizioni Il Foglio, Italia, y por la Editorial Primigenios, Miami): Orgía del miedo (2021, italiano-español, y español-inglés, para celebrar el 20 aniversario de la primera publicación), Señales de la espiral (2023, inglés-español) y A través de las rejas (2024, español-inglés). Una trilogía que refleja tres momentos históricos en la vida del autor y su adverso medio. Es decir, que Desnudos es una obra creada en la madurez del poeta. Tiene publicado además dos libros con poemas seleccionados: Para no ser leído en recital, Editorial Oriente, 1991, y Seis poemas desesperados y uno de esperanza, (Edición trilingüe-español, inglés, francés), Ilíada ediciones, 2022.


FRENTE A FRENTE AL SUR DE PARÍS (Errótico variante uno)

                                    A la usanza de las aguas milenarias

No habrá ola suficiente que rompa nuestro abrazo.
No habrá nada más sensible y lujurioso
que nuestros cuerpos sumergidos
enfrentados a la ingratitud humana.
Déjalos navegar con sus desnudos entre dos continentes
tan llenos de historias y codicias
de invasiones de imperios.
Estrechamente separados

más bien incompatibles
de traiciones imperiales de conquistas egoístas
creadoramente renegadas
que trataron de saciar la sed del Mediterráneo.
Ayúdalos a romper los cercos fratricidas
en estos paisajes del mar al sur de París
en estas aguas protocolares de Nice: Mi buen pretexto:
Tambores y trompetas para el viaje

que tan lindamente has orquestado.
Conquistemos libertades 

deroguemos opresiones: La traba inexorable del esquema.
Conquistemos más que territorios el necesario tiempo

para que la maldad termine

para que sigas orgullosa de mis genitales

de mi buen paquete —como le llamas—.

Mis buenos cojones —a lo cubano—.

Para luchar también contra el miedo

contra la chusma que aún postula y elige dictadores.
Para declararte redentora diosa rebelde y pacifista de estos mares.
Parce que tu as le goût nouveau de la vie. Porque posees

el nuevo sabor de la vida.

                                                                                   Octubre 2011


SOLAMENTE TÚ Y LAS ESTRELLAS

“Mujeres lo que nos pidan podemos
Lo que no podemos no existe
Y si no existe lo inventamos por ustedes.”
(Canción Ricardo Arjona)

El día de la mujer
es el día de tu nacimiento: Dios te dio todo:
Porque Dios sabe lo que me gusta.
Ahora celebremos:
Finalmente eres tú desde adentro.
Eres árbol fértil con todas sus raíces en mi cuerpo.
Tus hormonas.
Tus deseos.
Las pulsaciones de tus células en la madurez.
Tu nueva edad colgado del agravio
pero siempre bonita: Dulce y bonita: Blanca pureza:
Puti putica: Bien renovada: Muy laboriosa:
En el trabajo: En la cocina: En nuestra cama: En las virtudes:
Dulce y bonita: Tierna y discreta.
Es un cóctel. Una manera nueva de menear la postura
y la quebrada cintura: Una la química.
Una la entrega de las partes más finas de tus atributos.
Una ensalada. Una en mis trincheras de tetas-talle-caderas.
Una en la perversión de mi fórmula: Pinga y comida.
Que siempre funciona: Que te alimenta.
Resplandeciente: Voluminosa: Una en la única.
Ya estás frente al espejo: Entronizada:
Entronizando. Excitada y excitando.
Mujer divina: Divina mía:
Al sur de tu cuerpo hay una isla muy especial.
Ven por favor.
No te bañes.
Tienes el olor del amor en tu piel.

                                               28 de marzo…


FRENTE A LA EXPERIENCIA DEL MEDITERRÁNEO

(Errótico variante dos)

No habrá ola suficiente que rompa nuestro abrazo.
No habrá mujer más sensitiva en la inocente rebeldía
de llameante desnudo chocando con mis tres piernas
en las aguas heladas del Mediterráneo: ¡Abusadora!
Sueltos en el París adorado
para descubrir desde el Sena su torre omnipresente.
Sueltos a la orilla de Nice en la French Riviera
en Eze medieval con su árbol
que en el pórtico nos dejó caer al paso su único higo maduro.
Sueltos en la capilla de la Santa Cruz en la punta de su cerro
desde Monte Carlo a Mónaco minúsculo país dentro del país.
Vamos al viaje concebido con tanta precisión y tanta fantasía
a beber del vino
de tu madre patria: Vino en el agua:
Agua hasta el cuello: Mi francesita.
Empujada a la inyección de mi atrevido erecto
ante el asombro de miradas maliciosas
y cuchicheos de bañistas con tetas liberadas: Poco indulgentes.
Vamos con tus besos graduados en mi escuela
cuando te buscaba y todavía eras la efigie salvadora
de mis caídas: En la agonía.
En la tortura de mi muerte-lenta por el despotismo
de un único partido: Entre las rejas:
Cuando visitabas mi ciudad como turista sin saber que era la mía.
Detrás de rejas: Contra las rejas:
Tan cerca de mis rejas al este de la isla: Perros hambrientos:
Al sur de la loma de Quintero en mi Santiago:

Sin saber nada:

Cuando yo sólo sabía que existías
cuando ya nos conocíamos sin siquiera conocernos.
Vamos con mis restos desechos-desechados
a ignorar las demandas
los decretos que hacen y deshacen
a sentir el estilo parisino con nuestras apetencias descocadas
para que puedas cumplir mi sueño con lo prometido.
Vamos a calentar el océano como habíamos programado.
Vamos a enaltecer la puta vida.

Octubre 2011


MI GRAN DILEMA

Una mujer de tetas firmes y caderas anchas

es la típica mujer de mi raza.
Pero hay una mujer que se queja de mi memoria mientras
calienta su carne con mi temperatura: Defensa «a priori»:
Veneno de mujer que muerde mis tetillas: En lo flexible.
Desnuda mejor que vestida. Habla de su poca suerte
de su mala suerte de su karma
y quiere mucho más que este acto penetrante hasta la total fatiga.
No es una mujer diferente, pero es locura cuando beso
su abismal incertidumbre de mujer casada
cuando beso la dura porción de sus debilidades
la gracia de sus magnos vacíos.
No es diferente pero me dice yes yes yes
cuando quiere
que libere
mi energía
en sus pulcros precipicios.
No sé qué hacer al final de mis días pues dice que me ama.

Perentoriamente me ama
en los oscuros parajes de amores ilegales
cuando todo comenzaba fuego y el sexo fue rutina.
Me dice que me ama además en su francés natal.

Perentoriamente me ama.
Ella ha sufrido su fracaso. Ella estuvo con el hombre
de la droga el alcohol el juego.
Ella sabe que soy el hombre equivocado.
Me da promete: Me da presiona: Me da ternura.
Mi diabla en tentaciones: Virgen penuria: La que bien chupa.
La que está recóndita de todo: Puta ternera:
La que esta-lla para amar y ser amada: La que apuesta su vida
para socorrer la mía.


LA VANIDAD DE MI PREMIO

“ocurrió…
que la lengua descubrió su deleite.”

José Agustín Goitisolo

Más acá de la amante ciudad que me dijo adiós
y en esta otra que me dio refugio
encontré tu lengua: Tu boca-niña:
Creada para los caprichos de mi boca: En su textura.
Boca piadosa que provoca: Lengua sin tregua.
Lengua cetrina sin la mía: ¡Melocotón!
Lengua perdida en mi boca: Boca melosa: Jacarandosa.
No hay dudas que Dios la hizo fibra ligera
para que yo dibuje su contorno con la punta
de mi lengua: Por lo que gana.
Asiduamente me chorreo en el asalto a la guarida
donde escondes ilusiones y pócimas curativas:
reposadas vibraciones: Tus potenciales: Toda mi lengua:
Mi lengua entera: Por lo ganado.
Mi lengua nutrida-nutritiva en cada hueco: Mis favoritos.
Mi lengua recordando-conociendo cada hambre de tu cuerpo:
Cada elipse cada trigo de tu lengua: De caramelo.
Mi lengua que nunca duerme con el deseo reprimido.
Mi lengua coercitiva
insolente
tarambana
desquiciada
que ya no sé si es mía
o solo tuya
mi puta lengua…


CUERPO A CUERPO

Deja que los cuerpos se acostumbren a no estar separados.
Deja que en el apretón descubran pantanos generosos
que liberen los impulsos reprimidos: Que coman sobre

el verbo que creamos juntos: Hirsuto-ríspido.

Deja que en el contacto se fundan y se multipliquen
que sepan que no habrá desidia
que no hay nada oculto

nada que no se pueda.
Déjalos que sean locura que se encharca en la locura
que hace más intenso el germen del amor
Déjalos que inventen su idioma en los sitios

follados por primera vez
para que puedan parir sin recelo a la profana caricia
a la liberación brutal de siderales orgasmos

a los límites
ungidos en los diluvios que se crean para comenzar lo nuevo.

 
Déjalos navegar en los honestos atajos
con sus curvas naturales y su ajuste simétrico.
Déjalos en sus prolongados ríos…
Mientras
me entrego y te entregas en este largo beso.
Mientras
te miro y te cosecho la ternura virginal a toda vela.
Because you are pretty “inside and out”.
Enteramente bella.


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El olvido

Del poemario inédito El olvido, de próxima aparición en Ilíada Ediciones.

Patricia Alejandra Núñez (Buenos Aires, Argentina). Poeta y psicoanalista. Ha publicado los libros Los rostros y la noche, Flores blancas, Pájaros en el desierto, La vida entre los ojos, La noche en la orilla de la luna, El sueño en mis manos, La mirada y Un relámpago de otoño. Ha participado en numerosos encuentros y festivales de poesía.


I

¡Mezquindad!
Escuche
dijiste mezquindad
mientras veías sobre las calles
el colchón sucio de un joven.
La calle
el paranoico mundo que nos habita.
¿Por dónde iras?
En este desamparo
en este cuerpo que se calla,
en esta venganza
en esta indiferencia.
¿Por dónde irás?
Junto a la bolsa llevabas
la fuerza terrible de tu trabajo.
¿La basura del mundo sobre el peso de tu cuerpo?
Te mire:
¡Tan hermoso tan joven!
Arrastrabas con valentía el peso,
la basura del mundo
mientras tu cuerpo, tu cuerpo…


II

Era la fiesta
me alejabas, no.
Un esfuerzo, la ración
la multitud, la muchedumbre.
Me iba, deseaba irme
salir, decir las palabras
La voz, la reprimenda, lo obligado.
Me rodeaban, ellos
el deseo oprimido me rodeaba.
Deseaba salir
la palabra deseaba decir.
La muchedumbre, el ruido
me asaltaban por la espalda
me vigilaban, me reprimían.
Me sujetabas con la culpa.
La palabra deseaba crear.
Saltar en un salto bello
parir los diferente
de indescifrables deseos.
La fiesta, los ruidos, el estar cercados
hasta que soltaste el insulto.
La palabra heriste
con resentimiento, con violencia soltaste.
Pusiste en peligro el amor
hasta silenciarme y dudar.
Así creció el escenario de la duda.
Salte,
una y otra vez salte
con el alma y sus heridas.
Hasta encontrar las palabras salte,
en silencio salte
hasta romper los muros.
Luego fue correr, correr, mirando atrás.
¡Que nadie venga a buscarme! dije
Corrí muy lejos hasta respirar
 y quebrar en llanto.


III

Respirar profundo mientras el corazón siente el rumor, ninguna arena pisada por las calles, ninguna flor arrastrada a las manos que oscurecen. Amanece el alba en estos dedos que señalan con inocencia la alegría.

Quisiera abrazarte en el instante que la inmensidad se esfuma y vuelve la bruma a los ojos con el canto de la voz.

Tu voz, mis ojos, estas manos retrasando la espera hasta llegar sobre la delgadez del cuerpo.

La frágil esperanza de los años, el universo estallando en sinuosas brevedades, la constancia de la nada, ecos donde la inmensidad es generosa y nos llama por el sonido que viaja hacia el corazón esculpido por atardeceres.

Sobre la luna los ojos de la ternura guiándonos.


IV

¡Enigma del amor aventurándose!
Este pecho abierto
en las fantasías despierta
por las noches, junto al alba.
¿Qué dichoso amor será?
No es un presagio
ni una revelación ni la certidumbre
es un preludio,
la premura, una sinfonía.
Este amor un despertar
una esperanza lucida
la espiritualidad de la voz.
El corazón
El cuerpo en el eco
de quien responde con la voz dulce
la firmeza de la ternura
la sinceridad del dolor.
La risa habla entre tambores
el cuerpo danza sobre la historia.
Esta fragilidad, esta levedad, este cielo