Y sembré estrellas en Oriente
Ilia Galán
Ediciones de Detorres. Córdoba, 2019
Dos años después de Ars sacra, Ilia Galán da a la luz un nuevo poemario, Y sembré estrellas en Oriente. Bajo el subtítulo de Pseudohaikús, el escritor burgalés se deja llevar por su admiración ante el universo oriental y, más en concreto, por la cultura japonesa.
En su prólogo, reconoce que no son estos haikús de esquema canónico, pues “no cumplen con el modelo ni quieren cumplirlo (…) Prefiero el fluir libre del verbo, orante ante el Verbo, más allá de la materia y de los modelos cerrados”.
En su ya citado Ars sacra, el poeta volcaba su espiritualidad al hilo de una íntima plegaria, a la vez que intentaba responder y responderse antes los interrogantes que asediaban su interior. Ahora, su voz se reafirma y le sirve de alimento para desnudar al hombre de muchas de sus preguntas. Despojado de ese temblor que, en ocasiones, impide al ser humano avanzar en pos de su propia aventura, Ilia Galán se sabe “sol herido y alcanzado” y, por tanto, sabe trazar desde su empírica condición el camino preciso para encontrar su misma raíz. Las dudas de antaño son ahora certeza y luz: “De dónde,/ a dónde voy?/ No importa, vamos”.
En estos versos, la naturaleza reescribe su comunión y el rostro del yo lírico fusiona su verdad con cuanto gira en derredor de lo terrenal y celestial. Vida y muerte sostienen su eterna dicotomía mientras la pluma del poeta traza el rumor y la transparencia de su misterio: “Mariposa por las niñas capturada/ sobre mi libro de poemas reposa./ Esposa de nuestro viento,/ a mi lado,/ leo el color en sus alas y callo”.
Un libro, en suma, para leer junto a los espejos de la acordanza, para disfrutar entre el cromatismo de todo aquello que sabe a lumbre amatoria: “Sentado frente a tu recuerdo/ masticadas lágrimas trago/ y mi lucha te ofrezco en eterno beso”.