

Sin lugar a dudas, la irreverente y azarosa vida de Henry Miller es el reflejo de sus novelas, su prolífica obra y el legado a las nuevas generaciones. El autor de Trópico de Cáncer llega a París en 1930, una década después que los integrantes de la "generación perdida"1: Faulkner, Hemingway, Dos Passos, Scott Fitzgerald, Pound y Stein, entre otros. Según Miller: "en París por fin podía ser joven, mientras que en Nueva York, a los veinte años, había sido completamente viejo. Esto es inexplicable, pero allí no había alegría, ni bohemia".
En la capital francesa escapa de la extravagancia vanguardista (su ideal literario es todo menos modernista) para encontrarse a sí mismo y sobrevivir con muy poco dinero, este último suministrado por amigos y conocidos que le aprecian. Bohemia, amistad y sexualidad desenfrenada se dan la mano en materia prima de sus primeros textos. Engendra el manuscrito de los Trópicos influenciado por una lectura detallada del Ulises de James Joyce. Al referirse a esta etapa creativa Miller concluye: "el arte literario del futuro tendría que ser capaz de plasmar la realidad sexual con una rotundidad nunca antes ensayada".
Conoce a la escritora de origen cubano, Anaïs Nin2, con quien tiene un apasionado romance e intercambio epistolar. Algunos críticos consideran las lecturas del diario de Nin fuente de inspiración para la escritura y concepción de los Trópicos.
Lector empedernido. Autodidacta. Con sueños y grandes ambiciones literarias, se empeña en construir la obra cumbre de la literatura, el libro que ponga fin a los libros, que sancione el sin sentido y la gloria literaria: "El último libro". Lo anima su amigo Fraenkel: "Escribe como vives. Escribe como sientes y piensas".
¿Destellos de antinovela? No, si tenemos en cuenta su definición teórica: novela vanguardista que se aparta de las usanzas novelísticas tradicionales al ignorar elementos como el argumento, el diálogo y el interés humano. Y sí, porque la obra de Henry Miller se aparta, se empeña, y vive en eterna pugna contra las usanzas novelísticas tradicionales. Literatura anárquica, insubordinada, en la que prevalece el desprecio y aversión a las leyes, en su deseo de romper los contornos del orden establecido. Adelantada, a su época, con diferencia, marca un antes y un después en la Literatura Contemporánea.
Muestra de lo antes dicho es la publicación, tardía (1961), de Trópico de Cáncer en los Estados Unidos, si se tiene en cuenta que había sido escrito en 1934 y publicado en Francia casi tres décadas antes que Grove Press3. Pero los años 60s traen consigo la revolución sexual a Norteamérica, y con ella, una apertura social, que se vio reflejada editorialmente en la publicación legal, primero de El amante de Lady Chatterley, de D.H. Lawrence; luego Trópico de Cáncer de Henry Miller; y, posteriormente, Lolita de Nabokov.
Estamos ante una impresionante incógnita a la que no hicieron justicia, ni el ostracismo inicial ni el éxito posterior, ni el estudio académico ni la comercialización, es Henry Miller.
Notas del artículo
1.- Generación perdida: El término se acuña partir de una conversación de Gertrude Stein con Hemingway, en la que ésta le dice: «You're all a Lost Generation». La expresión fue popularizada por el escritor norteamericano en sus novelas Fiesta y Paris era una fiesta.
2.- Anaïs Nin: Nació en Neuilly, Francia, el 21 de febrero de 1903; falleció en Los Ángeles, 14 de enero de 1977. Escritora francesa de padres cubanos (su madre fue la cantante Rosa Culmell, de origen francés y danés; y su padre el compositor y pianista Joaquín Nin, de ascendencia catalana), es conocida por sus escritos sobre su vida y su tiempo recopilados en el libro Diarios de Anaïs Nin, publicado en 1966, con el que alcanza la fama definitiva. Entre sus obras destacan: La casa del incesto, Invierno de artificio y En una campana de cristal. Anaïs Nin es una de las pioneras de la liberación de la mujer en la sociedad contemporánea.
3.- Grove Press: sello editorial estadounidense fundado en 1951. Barney Rosset compró la compañía ese año y la convirtió en una prensa de datos alternativas en los Estados Unidos. En 1959, la editorial publicó una versión completa de El amante de Lady Chatterley de DH Lawrence. El departamento de Correos confiscó las copias enviadas. El abogado Carlos Rembar demandó al jefe de correos de la ciudad de Nueva York y ganó en la apelación federal. Luego, en 1961, tuvo lugar un episodio parecido cuando vio la luz Trópico de cáncer (vetada hasta ese momento por sus escenas de sexo explícito) y, a pesar de las demandas presentadas contra los vendedores de libros se impuso el veredicto de la Corte Suprema: "El Miller del caso Miller no tenía relación con Henry Miller".