

Desde las décadas finales del siglo XX asistimos a la irrupción del libro electrónico, que no solo afecta la forma de leer sino también implica el modo de escribir. Los hipertextos y los hipervínculos, los links que minan el texto base para ampliar un concepto o bifurcar un camino, serán cada vez más frecuentes. Lo sabe el escritor cubano José Manuel Prieto (La Habana, 1962), quien en su obra juega con la escritura hipertextual, como si construyera argumentos trapezoidales y frases aljofaradas. No en balde Prieto declaró que su narrativa "tiene que ver con el hipertexto. Pienso que podría ser fácilmente colocada como un texto en computadora". Asimismo, el mundo de sus personajes está globalizado, lleno de códigos e influjos culturales, des-jerarquizado hasta la alucinación. De ahí la mezcla de géneros y el pastiche de sus argumentos, donde imbrica ensayo, poesía, ciencia, aventura, erotismo, thriller y comic.
Licenciado en Ingeniería en 1986 en Novosibirsk, Siberia, José Manuel Prieto vivió en Rusia durante 12 años, en una etapa clave que cambió el mapamundi y diseñó el presente. Las experiencias de la metamorfosis en la antigua URSS y su labor como traductor, desembocaron en la ficción. Hoy cuenta en su bibliografía con varios libros que han despertado, casi por igual, admiración y críticas, dada su novedad vanguardista: Nuncaantes habías visto el rojo (cuento, 1996); Treinta días en Moscú (cuento, 2001); El tartamudo y la rusa (cuento, 2002); Enciclopedia de una vida en Rusia (novela, 1997); Livadia (novela, 1999) y Rex (novela, 2007). Aunque en sus textos se nota el trasfondo científico, la historia será su otro referente clave. Doctorado en Historia por la Universidad Autónoma de México, en el 2004 abandona la patria de Juan Rulfo trasladándose a los EE.UU. con una beca de investigación que marca una nueva etapa en su existencia y que le lleva a radicarse, finalmente, en Nueva York, donde dirige el Joseph A. Unanue Latino Institute de la Universidad Seton Hall.
Deudor de Nabokov, Proust, Faulkner, Borges, Javier Marías, José Martí, Alejo Carpentier, Lezama Lima, entre muchos otros escritores cautivados por las reminiscencias léxicas, Prieto puede resultar denso y su lenguaje excesivamente artificial, sin embargo se trata de un autor que consagra cada título a la experimentación literaria, a riesgo de no ser leído, por lo que hibrida géneros y registros lingüísticos resultando en una obra metapoética, repleta de intertextualidades y homenajes. Pese a su dificultad (o quizás por lo que tiene de reto), su narrativa le ha ganado reconocimientos y seguidores. Livadia ha sido traducida a una decena de lenguas y a fines del 2004 el prestigioso Frankfurter Allgemeine Zeitung la proclamó como uno de los más importantes títulos de ficción publicados ese año en Alemania. Especie de "novela-diccionario", Enciclopedia de una vida en Rusia actualiza, desde el hipertexto, la técnica de los "vasos comunicantes". Reveló el autor en una entrevista que se trata de "una obra escrita en voces o artículos de enciclopedia ordenados alfabéticamente. De modo que el orden cronológico de lo que se cuenta aparece alterado". En cuanto a Rex, como afirma el crítico Rafael Lemus: "es una novela arrojada", que concluye su "trilogía rusa -compuesta también por Encliclopedia de una vida en Rusia y Livadia-," es un libro en que la trama, el ritmo y la prosa misma parecen arrastrados "hasta su extremo". Con un argumento disparatado y un lenguaje enrarecido que pudiera ser un peculiar homenaje a Marcel Proust, convierte al discurso en el protagonista de la obra. Autor antitético de la narrativa que ha puesto de moda el mercado, José Manuel Prieto gusta de las exuberancias verbales y las experimentaciones sintácticas, mixturando prosa y lírica, acercándonos en sus libros (todavía sobre el papel), lo que será la escritura hipertextual, multiplicadora gracias al mundo globalizado, internet y el libro electrónico.