

Igual que a muchos nos quedó la desazón de que Franco acabara sus días de muerte natural, tampoco estoy dispuesto a perdonarles este año a los suecos, al concederle el Nobel a un miembro del llamado boom latinoamericano, que dejaran fuera del palmarés para siempre a Julio Cortazar, pero aún así me tomo la elección de Vargas Llosa para el galardón como una buena noticia.
En el seno de las corrientes actuales, en las que editores, reseñistas y lectores encumbran sobre todo valor la simplicidad y los dones para la repetición más o menos encubierta, Mario nos recuerda otra época marcada por la labor de los autores que, empeñados en renovar las técnicas literarias, por mucho que después se haya criticado su vacuidad formal, que no faltó, contribuyeron a ampliar el herramental de los que nos dedicamos a esto.
Por muy alejados ideológicamente que nos encontremos y aunque sus historias pocas veces me hayan conmovido, Vargas Llosa es un soberbio ingeniero narrativo, poseedor de un importantísimo corpus y de algunas obras confeccionadas con una precisión y complejidad de la que hoy nos llegan pocos ejemplos -me pregunto, por otra parte, si un escritor sin su nombre lograría publicar en nuestros días una novela como La casa verde- que le hacen merecedor innegable del premio.
![]() |
Nace en Sevilla, estudia Derecho, y durante años simultanea su actividad en la gestión de emergencias con la de locutor de radio, guionista, crítico musical y cinematográfico; actualmente colabora en diversas publicaciones y páginas webs. Su primera novela El manuscrito de Dios fue designada Mención Especial del Jurado en el II Premio de Novela fallado en la Semana Negra de Gijón del 2004 y finalista del Premio Memorial Silverio Cañada; la obra ha sido reeditada continuamente desde su publicación. Con su segunda obra, El espejo del monstruo, inicia una serie de novelas por entregas protagonizadas por el abogado Set Santiago, que interrumpe para presentar El imán y la brújula, una intriga histórico-criminal ambientada en la España de 1926. Desde abril del 2008 está en las librerías su nueva novela, El efecto Transilvania,. Acaba de publicar El humo en la botella, novela independiente de la anterior pero que complementa un experimento narrativo sobre el mundo de las alteraciones mentales.