Los libros y los días

Por Temístocles Roncero

El amor es, de hecho, una dolencia del cerebro.
J. M. Barrie. Lady Nicotina.

 

Absolución, novela, de Luis Landero.Luis Landero (Alburquerque, Badajoz, 1948) es uno de los mejores novelistas españoles de nuestros días. Alejado de esa estirpe de escribidores que sólo saben producir novelas inanes y carentes de personalidad, Landero es dueño de un mundo propio, fraguado con una prosa delicada y personajes cervantinos, en donde los detalles tienen especial importancia. Después de seis novelas y una suerte de tratado acerca de la vida y la literatura, publica Absolución, un libro que ningún lector con buen gusto debería perderse. En él somos testigos de las andanzas de Lino, un treintañero a punto de casarse con Clara, su gran amor, y cuya existencia ha sido una constante lucha contra el tedio. Estructurada en tres partes que alternan pasado y presente, llena de reflexiones que en absoluto lastran el ritmo y de personajes inolvidables que acompañan al protagonista en busca de la felicidad, nos encontramos ante una de las novelas más redondas de Landero.

Lo que no está escrito, novela, Rafael Reig.Siempre leo con agrado los libros de Rafael Reig, cuyo sarcasmo y singularidad suelen convencerme. Su Manual de literatura para caníbales, publicado hace ya unos años, recorrido por las letras españolas e hispanoamericanas de los siglos XIX y XX, es buen ejemplo de ello. Lo que no está escrito, su recién editada novela y quizá la mejor, nos muestra a un autor en plena madurez creativa. Magistralmente escrita y de estructura ambiciosa, Reig trenza una narración plagada de claroscuros y terrores cotidianos, que te mantiene en vilo hasta el final.

Ah, por cierto, tanto Landero como Reig publican en Tusquets.

 

(Me está costando mucho esfuerzo escribir esta lista de recomendaciones. La razón es la siguiente: el matrimonio joven que vivía en el piso de al lado ha tenido que mudarse debido a la crisis, buscarse un barrio más barato, y hoy han llegado los nuevos inquilinos. Con el trajín de la mudanza llevan todo el día haciendo un ruido atronador y no puedo concentrarme. Si a eso se le suma que mi espíritu curioso me empuja a observarles por la mirilla a cada rato, apaga y vámonos).

 

Mala índole, Javier Marías.Javier Cercas obtuvo un éxito clamoroso con Soldados de Salamina, llevada al cine por David Trueba. Después vino La velocidad de la luz, novela que, por lo que recuerdo, indagaba en las consecuencias devastadoras del éxito, y Anatomía de un instante, artefacto que mezcla géneros para retratar la Transición española y que fue reconocido con el Premio Nacional de Narrativa 2010 (galardón que actualmente está en boca de todos tras haberlo rechazado Javier Marías, cuyos espléndidos cuentos acaba de reunirlos Alfaguara bajo el título de Mala índole). Ahora aparece Las leyes de la frontera (Mondadori), que cuenta la historia de Zarco, un delincuente de finales de los setenta, y el proceso de documentación en el que se ve inmerso un escritor –trasunto de Cercas– para pergeñar una novela sobre él.Las leyes de la frontera, Javier Cercas.

 

(Un tráfago de cajas, bártulos, paquetes, bultos, trastos, cachivaches, armatostes invade el rellano de la escalera. ¿Qué clase de psicópatas voy a tener que padecer al otro lado del tabique? ¿Contendrá libros alguna de esas cajas? ¿Y cuáles? Oh, qué asco, uno de los mozos de carga acaba de escupir un gargajo en mi felpudo…)

 

El mapa y el territorio, Poesía, Michel Houllebecq.Todavía me ronda el placer que experimenté leyendo El mapa y el territorio de Michel Houllebecq. Ya hablé acerca de este libro y no quiero repetirme. Ahora Anagrama nos ofrece su poesía completa (conjunto de cuatro poemarios) en edición bilingüe, ocasión perfecta para disfrutar de las dotes líricas de este polémico  –y sensible– escritor. En uno de sus poemas dice así:

 No temáis, amigos, vuestra pérdida es mínima:
El amor no existe en ninguna parte.
Sólo es una broma cruel de la que vosotros sois víctimas,
Una jugada de experto.   

 (Llaman a la puerta y abro: ‹‹Hola, soy tu nueva vecina. Espero que la mudanza no te esté ocasionando demasiadas molestias››. La que habla es una mujer de más o menos mi edad, pelo castaño recogido en un moño y grandes ojos claros. No acierto a decir nada, pero en este momento, entre el caos de las cajas, pienso que el amigo Houllebecq está equivocado.)