Hace algún tiempo este lector conoció la literatura de Rita Martin a través de Sin perro y sin Penélope (Ediciones Universal, 2003) un libro lírico y dinámico a la vez, donde convergían una serie de narraciones que dejaba entrever la voz poética de la escritora. Ahora he tenido la oportunidad de leer sus poemas en Tocada por el astro (La Torre de Papel, 2006), Colección Las Bragas del Tucán, un volumen de 72 páginas, cuyo título es mucho más que enigmático.
Hay en los poemas un decir intimista, delicado, con un toque feminista y humano. En algunos descuella el misterio: “Roe gusano, el cuerpo. / El ser es ido./ Polvo de olvido./ Solamente espero”. En otros como La horas, con el que abre el libro, recoge un episodio de fe: “Señor, Señor, estoy tan sola/ que miro tu bondad en mi agonía./ Señor, Señor, las horas pasan/ y heme aquí, estrecha, detenida./ De la luz vengo, Señor,/ mas de las sombras/ parece brotar mi cancioncilla./ Señor, Señor, estoy tan sola/ que pido a tu amor la nueva vida”.
Los poemas que nos ofrece Rita Martin tienen diferentes registros, como en los tres sonetos que nos regala. En el tercero de ellos expresa en el primer cuarteto: “Y como si del verbo resurgieras/ escuchas nuevamente la promesa/ de soñar y soñar, tal es la meta/ que imponen a la mente recubierta”.
Este es un libro donde abundan las preguntas. La tarde se inicia con: “Lento es el paso que en la tarde cae/ sobre la mirada de las cosas”… Luego la autora se pregunta: “¿Qué es esta soledad si no se llena?”; “¿Qué es este presentir si no se muestra?”. En otros poemas también se plantean interrogantes: “¿Por este sendero que entra a la paz manifiesta?”… “¿Sueñas, duermes, adivinas/ la eternidad de un ala?”
Entre los poemas más sobrecogedores se encuentran “Sombras”, “La neblina”; la serie de poemas cortos “Ruegos”, “Abismos”, “Permanencias”, “Tú”, “El mar” y desde luego “Tocada por el astro”, un poema perfectamente estructurado, cuyo ritmo interior hace sobresalir la voz lírica de Rita Martin, que nos entrega una poesía clásicamente sosegada, de atardeceres barrocos, intimista y serena, que se pasea y recoge lo mejor del Siglo de Oro Español, y trae libre a nuestros días el dolor antiguo del desterrado: “es el mar la muerte o es la vida”.
Este libro hace un recorrido por diversas formas poéticas. La mencionada serie de XIV poemas cortos bajo el nombre de “Ruegos”, es sugerente, en el X se dice escuetamente: “Soy porque nunca he sido:/ he vivido”. Tocada por el astro es un poemario sobre vivencias, deseos, meditaciones; también una manifestación de esperanzas y de fe. Un volumen que sin duda alguna, ofrece la voz de una mujer sensible y observadora… que ha sido tocada por el astro.
Esta reseña fue publicada anteriormente en la versión digital de La Revista del Diario el 8 de marzo del 2007: http://www.larevistadeldiario.com/noticia/561/1/0/tocada-por-el-astro