He visto una sed de Dios que necesita ser alimentada con libros que no renuncien a su profundidad teológica y devocional

ENTREVISTA AL ESCRITOR Y PASTOR EVANGÉLICO ALBERTO GARRIDO

POR AMIR VALLE


En 1984, en Santiago de Cuba, cuando por invitación de mi asesora literaria Maritza Ramírez comencé a participar en las sesiones de los talleres literarios que dirigía la escritora Aida Bahr Valcárcel, conocí a quienes se convertirían, más que en colegas escritores, en hermanos de sueños y luchas: José Mariano Torralbas, Ricardo Hodelín, José Manuel Poveda Ruiz, Marcos González y Alberto Garrido. Terminamos formando el grupo literario SEIS DEL OCHENTA (el otro miembro, la única mujer, fue la excelente poeta Radhis Curie, aunque nunca asistió a nuestros encuentros). Queríamos dinamitar la anquilosada y elitista escena literaria santiaguera. Queríamos imponer nuestras visiones realmente libertinas sobre la literatura es un escenario donde predominaba el clientelismo cultural, el sociolismo literario y la cultura filtrada por la ideología. Creo que nadie duda que lo logramos, unidos en ese espíritu rompedor con nuestros amigos del grupo LA ESCALERA (cuya valía se demuestra solo con mencionar la presencia entre ellos de esa enorme poeta que es hoy Odette Alonso Yodú).

Jamás imaginamos entonces ni Garrido ni yo que un día esa hermandad se consolidaría en el descubrimiento de un Salvador: Jesucristo. Garrido vio Su rostro primero; después, otro hermano del alma, ese ser humano inolvidable y especial (excepcional escritor también) llamado Guillermo Vidal… Y ambos se confabularon en un encuentro literario en Las Tunas, ciudad donde ambos vivían por esos tiempos, para hacer que yo cayera rendido a los pies de ese Jesucristo del que ellos insistían en hablar pese a que en nuestra generación, integrada entonces por más de 50 jóvenes escritores, los tildáramos de ingenuos, locos, ciegos «con esa bobería de creer en algo que hasta ellos reconoce no pueden ver».

Cuando me desterraron pude cumplir un viejo sueño: tener mi propia editorial. Y he visto realizarse otro: tener una colección dedicada a publicar esas obras que la gente perdida en este mundo perdido necesita leer para encontrar la luz de la salvación en medio de tanta oscuridad. Y he tenido el privilegio de haber publicado todos los libros cristianos escritos hasta la fecha por Alberto Garrido: La verdadera batalla del creyente (2017), La gloria de la cruz (2018), La gloria de la resurrección (2022), ¡Llenos del Espíritu! (2023) y Evidencias de nuestra salvación (2025).

Garrido es, sin dudas, uno de los autores imprescindibles de la literatura cubana. Pero también es Pastor y desde República Dominicana, el país que lo acogió como a un hijo, se ha convertido también en un autor imprescindible de ensayos cristianos en Cuba y en la lengua española.

Así surge esta entrevista.

Diferencia básica: el tema. Mis libros cristianos son ensayos de certezas vitales, un testimonio de mi gratitud infinita al Señor por salvarme de pura gracia y por darme el don de escribir, un don en el que (debo decirlo) no he sido muy fiel, porque he intentado dejar de escribir varias veces. Lo he intentado, pero siempre vuelvo, como el hijo pródigo de la parábola. Los libros de ficción son actos de kamikaze o de voyerismo: a veces interrogo mis dudas; a veces me meto en las habitaciones privadas de los otros.


Esa “acusación” de pornógrafos fue una clasificación exagerada a la que contribuyeron las presentaciones públicas en ferias de buenos amigos que querían que nuestros libros se vendieran, aunque no podemos negar la carga erótica de algunos de nuestros mejores cuentos y novelas.

En cuanto a la pregunta, si Dios no lo permitiera, ni una palabra saldría de nuestra cabeza al teclado (y te lo dice alguien a quien Dios literalmente enmudeció una vez). Estoy persuadido de que no cae un gorrión del cielo sin el control soberano de Dios. Dios tiene, sin duda, planes que nuestra razón no alcanza a comprender, que siempre redundan en que Él sea glorificado y nosotros seamos bendecidos.

Por otro lado, creo que Dios nos permite el aprendizaje, especialmente el aprendizaje de conocerlo a Él, a través de pruebas, aflicciones e incluso de los frecuentes fallos de nuestro libre albedrío, entre ellos el ejercicio de la escritura. Creo que Dios me ha permitido escribir algunos libros malos para que pueda escribir otros mejores. Juzguen los lectores. Por cierto, que Dios permita muchas cosas no nos excusa ni de las motivaciones ni de los actos que hagamos: somos responsables no solo de nuestras acciones, sino también de sus consecuencias. No todo lo que hagamos expresa necesariamente Su aprobación moral.


Cuando vi que no tenía en mi biblioteca personal ciertos libros que dijeran lo que yo quería leer. Desde que comencé a predicar en los montes de Cuba, en casas con piso de tierra y a la luz de una vela, al ver los milagros del Señor en respuesta a la glorificación de Su Hijo, me di cuenta de que había mucho error que quería introducirse en las iglesias históricas cubanas. Como una voz que clama en el desierto, denuncié esos errores. Y comprendí que debía escribir esa denuncia para que quedara como un testimonio que perdurase en el tiempo. Así salió el primer ensayo: La verdadera batalla del creyente.

Esta denuncia sigue en pie porque esas herejías continúan escuchándose de la boca de nuevos lobos, especialmente de falsos apóstoles del evangelio de la prosperidad. Así que he intentado exaltar a Cristo y denunciar el error.

Otra razón de mis ensayos son los lectores. Hay muy buenos libros que son muy difíciles de leer. He sido misionero, pastor y maestro bíblico al mismo tiempo que editor, corrector, profesor y director de un departamento universitario. He visto una sed de Dios que necesita ser alimentada con libros que no renuncien a su profundidad teológica y devocional, pero que sean comprensibles para cualquier lector. Es lo que he intentado en cada uno de mis ensayos.


El privilegio es mío por haber sido tú mi editor, sin duda. También agradezco el espacio que me ha dado la editorial Ilíada. En cuanto a la pregunta, ¿acaso los temas se gastan? Esto también podría decirse del amor, la guerra, el exilio, la vida o la muerte, que siguen siendo los grandes temas del hombre.

Si se sigue escribiendo sobre ellos es porque algunos logran una mirada inusual, de oscuro esplendor, o un texto original, y el poder de las palabras sigue subyugando al lector a vivir y morir esas vidas y esos mundos.

Así que le preguntaría a tu inquisidor: ¿por qué no escribir sobre Aquel que ha hecho las declaraciones más asombrosas lanzadas por boca de hombre alguno? ¿Por qué no hacerlo por quien realizó las señales más poderosas sobre el polvo del Medio Oriente y que las sigue haciendo por medio de Su Espíritu en Su iglesia? ¿Por qué no escribir con gratitud a Quien está tatuando ahora mismo su huella dentro de mí?

Cristo me salvó, me sacó del lugar más oscuro y terrible de mi vida y enderezó mis pasos. Me dio nueva vida y la esperanza de resurrección. Y no deja de ser extraordinario que se hayan escrito más libros sobre Él que sobre cualquier otra persona de la historia, aunque Él mismo no haya escrito ninguno. El apóstol Juan dijo que si se escribieran todos los actos y dichos de Jesús no alcanzarían todos los libros del mundo.


La verdadera batalla del creyente: Una pelea contra los demonios y herejías del apostolado moderno y el falso evangelio de la prosperidad. Excelente como Manual de discipulado y como vacuna antiherejías. Como dijo Chesterton: “Dios dijo que nos quitáramos el sombrero al entrar a la iglesia, no la cabeza”.

La gloria de la cruz: ¿Qué somos, para que Él nos haya amado de tal modo que vino a morir? Una inmersión en el hecho más extraordinario de la historia, la muerte de Cristo en lugar de los pecadores. Un estudio de los pasajes que expresan su significado y beneficios para el creyente, desde Génesis hasta Apocalipsis. Un libro que nos recuerda por qué debemos amar a Cristo y, sobre todo, que Él nos amó primero.

La gloria de la resurrección: La doctrina más esperanzadora para el creyente está anclada en la resurrección del Hijo de Dios. Nuestra unión con Él garantiza el cumplimiento de esta promesa en Su regreso. Una demostración de por qué estamos bajo un mejor pacto, con mejores promesas.

¡Llenos del Espíritu!: en un mundo donde las experiencias emocionales y los testimonios privados se han convertido en doctrina y, lo peor, en traspié, conviene huir de las cisternas rotas del emocionalismo y el misticismo y regresar a las fuentes de la salvación de la palabra profética más segura. Se denuncia el pecado más frecuente de la iglesia (la falta de llenura espiritual) y somos animados con las palabras de Pablo: ¡sed llenos del Espíritu! Libro desafiante y de gracia abundante para volvernos al primer amor.

Evidencias de nuestra salvación: un examen que responde, con 14 evidencias de 1 de Juan, a la pregunta más importante que debe hacerse todo creyente: ¿soy un verdadero hijo de Dios.

Vivir para la gloria de Dios, experimentar Su amor y Su gracia y mirar el mundo con lentes bíblicos ha cambiado mi forma de verlo todo. Escribir para Dios ha profundizado algunos elementos de este cambio, sin duda. Antes yo era muy, muy irónico y muy vanidoso. Son perros que intento matar de hambre cada día. No debo olvidar nunca que soy un pecador salvado por gracia y que Dios extiende esa gracia a todos los pecadores que, como yo, se acercan en busca de su oportuno socorro en Cristo.


En los cinco ensayos publicados por Ilíada he intentado tratar temas esenciales para todo el pueblo de Dios, sin importar su denominación. Tal vez en el futuro pueda escribir otro ensayo titulado “La gloria de la iglesia”. Esta idea se me hace más importante cada día ante el peligro creciente de millones de cristianos “virtuales”, personas que ven cultos por Internet y dicen que aman a Cristo, pero que no necesitan a la iglesia.

¿Símbolo de la egolatría exagerada de estos tiempos o del fracaso de una iglesia que ha dejado el primer amor? ¿De ambas?

No se puede amar a Cristo y despreciar al objeto de Su amor. La Biblia dice: “Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella” (Ef. 5:25). No se puede amar a Cristo y despreciar a la esposa del Cordero al mismo tiempo.

Tengo aún en mente un libro que quise escribir a cuatro manos con mi madre espiritual en República Dominicana, Doña Liliana de Bobea, y que no pudimos concretar porque el Señor la llamó a Su presencia. Se titularía “Misterios y paradojas”. También me ha dado vueltas, al ver a mi alrededor cómo la fe en las sanidades ha decrecido tanto, otro ensayo que titularé “Palabras de sanidad”. Como misionero y pastor, estos ojos dan fe de sanidades y milagros extraordinarios, aunque sin duda el mayor es ver a alguien, que estaba muerto en sus pecados, ser regenerado.

Por otro lado, tengo como proyecto más ambicioso para los próximos años escribir una novela sobre uno de mis héroes de la fe: Casiodoro de Reina, a quien la Inquisición persiguió y Ginebra miró con recelo, y que nos entregó una de las mayores joyas literarias de todos los tiempos: la traducción de las Escrituras.

Dime, editor mío: ¿por dónde debería comenzar?


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Cuando se dice que “el pueblo” es soberano, siempre aparece alguien que pretende hablar en nombre de ese pueblo

ENTREVISTA CON FAISEL IGLESIAS

POR AMIR VALLE


Mi insistencia nace de una larga experiencia de vida como ciudadano en un régimen totalitario, donde no se reconocen los derechos ciudadanos, de mi condición de abogado, perseguido y preso político, de mi sensibilidad de escritor, de mi condición de académico, de mi convicción jurídica, filosófica y espiritual.

Una tradición literaria cubana me ilumino: la metáfora como creadora de realidades. En Jesus, Ignacio Agramjonte, José Marti y José Lezama Lima las encontré: Dios hizo a su imagen y semejanza, el individuo es soberano de sí mismo, y la ley primera de la republica como culto a la dignidad plena del hombre.

Los peregrinos que arribaron al continente americano no eran únicamente aventureros económicos. Muchos de ellos constituían comunidades religiosas perseguidas que concebían la libertad de conciencia como atributo esencial de la dignidad humana. Esa experiencia espiritual marcaría decisivamente el desarrollo posterior de nuestros patricios. La idea de que existen derechos anteriores al Estado, derechos que no dependen de la voluntad del gobernante, hunde sus raíces precisamente en esa tradición religiosa y jurídica.

Ahí aparece una diferencia esencial entre el pacto social y el contrato social desarrollado posteriormente por gran parte de la tradición revolucionaria francesa. Parte de la tradición americana, basado por el pacto social de la cristiandad, e influido por pensamiento protestante, por el Common Law y por la filosofía política inglesa, concibió los derechos individuales como anteriores al Estado. El poder político no crea esos derechos; apenas los reconoce y debe protegerlos. La Revolución Francesa, en cambio, aunque proclamó los derechos del hombre, terminó organizando la soberanía alrededor de la nación abstracta representada por el Estado. La Asamblea Nacional se convirtió entonces en intérprete suprema de la voluntad general y el ciudadano quedó progresivamente subordinado al aparato político encargado de representar esa soberanía nacional.

La Constitución norteamericana siguió un camino distinto. La expresión “We the People” posee una profundidad filológica y filosófica extraordinaria que frecuentemente se pierde en las traducciones convencionales al español. El problema no es meramente lingüístico. Es civilizatorio, jurídico y político. En buena medida, dos concepciones distintas de la soberanía permanecen ocultas detrás de dos estructuras gramaticales diferentes.

En inglés, la fórmula “We the People” comienza con el pronombre personal “We”: “nosotros”. Y ese detalle aparentemente simple resulta decisivo. Porque el “nosotros” anglosajón no funciona exactamente igual que la noción abstracta de “el pueblo” desarrollada posteriormente por gran parte del constitucionalismo continental europeo influido por la Revolución Francesa. En la tradición política inglesa y norteamericana, el plural conserva una fuerte carga individualizante. “Nosotros” significa una pluralidad concreta de sujetos determinados que actúan conjuntamente sin desaparecer completamente dentro de una masa colectiva indiferenciada. Ahí reside una diferencia filológica fundamental.

El inglés político heredero de la tradición anglosajona mantiene una relación mucho más estrecha entre pluralidad y personalidad individual. “We” no absorbe al individuo dentro de una entidad metafísica superior. Al contrario: presupone sujetos concretos que permanecen reconocibles dentro del conjunto. Por eso “We the People” puede entenderse, desde una lectura filológica profunda, como “Nosotros, cada uno de los ciudadanos que integramos el cuerpo político”. Ese matiz transforma completamente el problema de la soberanía. La soberanía deja entonces de residir en una abstracción colectiva separada de las personas reales y pasa a concebirse como algo distribuido entre ciudadanos concretos que pactan limitar el poder político mediante una Constitución.

Ello condujo a que los Padres Fundadores de la Nacion Cubana procuraran un proyecto de país basado el la soberanía del ciudadano, la incviolabilidad de los derechos inalienables y la justicia como fin del derecho.

En la tradición francesa revolucionaria, “el pueblo” tendería progresivamente a adquirir una dimensión abstracta susceptible de ser interpretada por una asamblea, un partido, una vanguardia revolucionaria o incluso un Estado centralizado que afirma actuar en su nombre. El individuo termina subordinado a la voluntad general. En cambio, la estructura lingüística de “We the People” conserva mucho más claramente la idea de pluralidad operativa. No habla una masa homogénea. Hablan ciudadanos concretos. Desde el punto de vista filológico, incluso puede observarse algo todavía más profundo: el sujeto sintáctico verdadero de la frase no es “People”, sino “We”. El núcleo activo de legitimidad permanece entonces vinculado a la persona y no exclusivamente a la colectividad abstracta.

Esa diferencia filológica termina produciendo consecuencias jurídicas enormes. El Estado queda limitado; los derechos son anteriores al poder; la Constitución funciona como pacto y no simplemente como contrato social; el juez adquiere centralidad protectora; y la soberanía permanece distribuida en la ciudadanía. Las civilizaciones también organizan el poder mediante el lenguaje. Precisamente por eso la diferencia entre “We the People” y “La soberanía reside en el pueblo” no constituye únicamente una cuestión semántica. Es una diferencia de antropología política.

La soberanía deja entonces de residir en una abstracción colectiva llamada pueblo o nación y se traslada hacia el ciudadano concreto. El individuo aparece como sujeto primario de derechos inviolables frente al Estado. La función del gobierno deja de ser únicamente administrar la voluntad colectiva y pasa además a garantizar espacios de libertad personal que el poder político no puede legítimamente destruir.

Pueblo es una categoría colectiva; el ciudadano es una persona concreta. Cuando se dice que “el pueblo” es soberano, siempre aparece alguien que pretende hablar en nombre de ese pueblo: el partido, la revolución, el caudillo, la mayoría circunstancial o el Estado. En cambio, cuando afirmamos que el soberano es el ciudadano, colocamos el poder político bajo la autoridad moral y jurídica de cada ser humano, creado por Dios a su imagen y semejanza, titular de derechos inalienables que ningún Estado, partido ni mayoría puede confiscar.


Fidel Castro manipuló el concepto «poder del pueblo», un monopolio del poder en sus manos.

El peligro de mantener la soberanía popular, la soberanía residiendo en el pueblo, que es la gran muchedumbre donde el ciudadano se diluye, como fórmula, permite convertir una abstracción en instrumento de dominación, que las castas políticas y económicas usurpen ilegitima, pero legalmente, la soberanía de los ciudadanos. En Cuba, desde 1959, Fidel Castro, decía en sus maratónicos discursos, una y mil veces, “nosotros el pueblo”, y era una gran mentira. Era solo él;  Fidel Castro, el poder, invocando constantemente al pueblo para su obra mesiánica, para reprimir al ciudadano. En nombre del pueblo se ha encarcelado, confiscado, exiliado, censurado y vigilado. Por eso sostengo que la futura República no puede limitarse a cambiar gobernantes; debe cambiar el fundamento mismo del poder, debe cambiar el sujeto político. Si el pueblo sigue siendo una masa manipulable, el ciudadano volverá a quedar indefenso ante quienes digan representarlo.


Todos los líderes opositores al castrismo. tanto los que están dentro de la isla como los del exilio y la diáspora, intuyen la necesidad de la democracia, los derechos humanos y las elecciones libres, pero no siempre advierten la profundidad conceptual de esta diferencia.  La democracia, por si sola no es suficiente. Muchos déspotas han ganado las elecciones. La democracia popular puede convertirse en una casta corrupta. No basta con sustituir una dictadura por un sistema electoral. La pregunta esencial es: ¿quién será el verdadero soberano al día siguiente de la transición? Si la respuesta sigue siendo una entidad colectiva superior al individuo, entonces no habremos fundado plenamente una República  de todos y para bien de todos, donde el soberano sea el ciudadano, porque Dios nos hizo a su imagen y semejanza,  donde los derechos inviolables sean los inalienables, por la dignidad humana y donde el fin del derecho sea la justica, que es lo armónico, lo equilibrado, lo que se merece cada quien teniendo en cuenta la totalidad de las circunstancias, sino apenas una democracia vulnerable a nuevos autoritarismos.


El ciudadano soberano debe ser la primera y última fuente de poder. Los políticos, desde las instituciones no deben ser más que servidores públicos, un servidor del ciudadano, el verdadero soberano. En consecuencia, debe elegir a sus servidores públicos, a sus políticos, fiscalizar el poder mediante instituciones, pero también mediante una cultura constitucional. Debe existir separación, división e independencia  real de los poderes públicos: tribunales independientes, prensa libre, acceso a la información pública, revocación de mandatos en determinados casos, elecciones periódicas, control judicial de la constitucionalidad, transparencia administrativa y responsabilidad civil y penal de los funcionarios. Pero, sobre todo, debe existir la conciencia de que el político no es dueño del poder: es apenas un depositario temporal de una autoridad delegada por el soberano, el ciudadano.


Los políticos y los partidos que, en la nueva Era de la Revolución Digital, más que partidos deben corriente de pensamiento respetuosa de la pluralidad, son necesarios, pero no pueden convertirse en nuevos soberanos. Deben estar al servicio de los ciudadanos. Su función debe ser organizar propuestas, articular intereses legítimos, formar gobiernos y ofrecer caminos de administración pública, Pero en una República fundada sobre la soberanía ciudadana, los partidos no están por encima de la Constitución, ni de los derechos, ni del ciudadano. Son instrumentos de representación, no propietarios de la nación.


Los poderes del Estado deben mantener más que su independencia, su separación y división, precisamente porque esa independencia es una garantía del ciudadano soberano. El Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial, el Fiscal y el Electoral, deben ser elegidos por los viudadanos, pero no deben someterse a una voluntad popular manipulada ni a un partido dominante, sino al orden constitucional que reconoce al ciudadano como fuente primera y última y límite del poder. La soberanía ciudadana no significa que cada ciudadano gobierne directamente cada acto del Estado; significa que todo poder público existe para servir, proteger y garantizar sus derechos.


La pluralidad ciudadana exige mecanismos amplios de participación. Cuba no puede ser reconstruida excluyendo a la diáspora, ni reduciendo la nación a quienes viven dentro de la isla. Deben existir elecciones libres, representación de los cubanos en el exterior, consultas vinculantes sobre asuntos fundamentales, iniciativa legislativa ciudadana, autonomía municipal, libertad de asociación, universidades libres, medios independientes y una justicia accesible. La soberanía ciudadana no elimina la diversidad: la organiza jurídicamente para que ninguna voz sea aplastada por otra. Con todos y para el bien de todos, con multiciudadanía, con un Estado Posmoderno, insertado en las interdependencias nacionales, en procesos legítimos de integración, para contribuir al equilibrio aun vacilante del mundo, como nos enseñara José Marti; patria es humanidad.


En Cuba, la llamada “fuerza del pueblo” fue deformada hasta convertirse en mecanismo de vigilancia y represión contra el ciudadano. En una Cuba futura, las Fuerzas Armadas, la policía y los órganos de seguridad deberán estar subordinados estrictamente a la Constitución, al poder civil legítimo y al respeto de los derechos fundamentales. Su función no será defender a un partido ni disciplinar ideológicamente a la sociedad, sino proteger la soberanía nacional, el orden constitucional y la seguridad y servir de protector de todos los ciudadanos.


En De la soberanía popular a la soberanía ciudadana, el lector encontrará una reflexión sobre el problema central de la historia política cubana: la sustitución del ciudadano por abstracciones colectivas que han terminado justificando el poder absoluto. El libro propone una nueva arquitectura constitucional para Cuba, fundada en la dignidad de la persona humana, los derechos inalienables, la separación de poderes, la justicia como fin del derecho y la reintegración de la nación cubana —isla y diáspora— en una misma comunidad histórico cultural con una personalidad jurídica. No es solamente un libro contra la dictadura; es una propuesta para impedir que, después de la dictadura, vuelva a nacer otra forma de poder contra el ciudadano.

PUEDE ADQUIRIR ESTE LIBRO EN ESTE LINK: De la soberanía popular a la soberanía ciudadana, ensayo, de Faisel Iglesias.

Una recomendación para los amantes de la poesía cubana


  • Espejo de paciencia – Silvestre de Balboa (1608)
  • Poesías – José María Heredia (1825)
  • Hojas al viento – Julián del Casal (1890)
  • Versos sencillos – José Martí (1891)
  • Rimas – Juana Borrero (1895)
  • La zafra – Agustín Acosta (1926)
  • Surco – Manuel Navarro Luna (1927)
  • Versos Precursores _ José Manuel Poveda (1927)
  • Songoro Cosongo – Nicolás Guillén (1931)
  • La pupila insomne – Rubén Martínez Villena (1936)

Más allá canta el mar – Regino Pedroso (1939)

  • Enemigo rumor – José Lezama Lima (1941)
  • Nuestra señora del mar – Emilio Ballagas (1943)
  • La isla en peso – Virgilio Piñera (1943)
  • Oásis – José Ángel Buesa (1943)
  • Viaje al sueño – Rafaela Chacón Nardi (1948)
  • En la Calzada de Jesús del Monte – Eliseo Diego (1949)
  • Al sur de mi garganta – Carilda Oliver Labra (1949)
  • Conversación a mi padre – Eugenio Florit (1949)
  • Las miradas perdidas – Fina García Marruz (1951)

  • Patrias – Roberto Fernández Retamar (1951)
  • Gradual de laúdes – Ángel Gaztelu (1955)
  • Poesía, Revolución del Ser – José A. Baragaño (1960)
  • El grito – José Mario (1960)
  • Libro de Rolando – Rolando T. Escardó (1961)
  • La pedrada – Fayad Jamis (1962)
  • La piedrafina y el pavorreal – Miguel Barnet (1963)
  • El libro de los héroes – Pablo Armando Fernández (1964)
  • Memorial de un testigo – Gastón Baquero (1966)
  • Cabeza de zanahoria – Luis Rogelio Nogueras (1967)

  • Primer libro de la ciudad – César López (1967)
  • Richard trajo su flauta – Nancy Morejón (1967)
  • Vivir es eso – Manuel Díaz Martínez (1967)
  • Fuera del juego – Heberto Padilla (1968)
  • Juego de damas – Belkis Cuza Malé (1968)
  • Lenguaje de mudos – Delfin Prats (1968)
  • Entre, y perdone usted – Jesús Orta Ruiz “El Indio Naborí” (1973)
  • Sola… Desnuda… Sin nombre – Maya Islas (1974)
  • Big Bang – Severo Sarduy (1974)
  • Y así tomaron posesión en las ciudades – José Kozer (1978)

  • Viejas palabras de uso – Ángel Escobar (1978)
  • La aguja en el pajar – Marilyn Bobes (1979)
  • Rueda del exiliado – Nivaria Tejeda (1983)
  • Agradecido como un perro – Rafael Alcides (1983)
  • Para un cordero blanco – Reina María Rodríguez (1984)
  • El pasado del cielo – Ramón Fernández Larrea (1985)
  • El buen peligro – Reinaldo García Ramos (1987)
  • Todas las jaurías del rey – Alberto Rodríguez Tosca (1987)
  • Animal civil – Raúl Hernández Novás (1987)
  • Platea a oscuras – Wendy Guerra (1987)

  • Tratado de licantropía – Rodolfo Häsler (1988)
  • Grande es el tiempo – Georgina Herrera (1989)
  • Donde se dice que el mundo es una esfera que dios hace bailar sobre un pingüino ebrio – María Elena Hernández Caballero (1989)
  • La noche – Excilia Saldaña (1989)
  • El correo de la noche – Frank Abel Dopico (1990)
  • El retorno del maestro – Raúl Ferrer (1990)
  • El encanto perdido de la felicidad – Emilio García Montiel (1991)
  • El ángel agotado – María Elena Cruz Varela (1991)
  • Hemos llegado a Ilión – Magali Alabau (1992)
  • El camión verde – Alberto Sicilia (1994)

  • Un libro raro – Liudmila Quincoses (1995)
  • Cuarto de mala música – Alexis Díaz Pimienta (1995)
  • Vagón para fumadores – Zoé Valdés (1996)
  • Revelaciones atado al mástil – Francis Sánchez (1996)
  • Hotel Central – Sifredo Ariel (1998)
  • El vino del error – Teresa Melo (1998)
  • Perros ladrándole a Dios – Carlos Esquivel (1998)
  • Insomnios en la noche del espejo – Odette Alonso Yodú (1999)
  • De los ínferos – Jorge Luis Arcos La Rosa (1999)
  • La vasta lejanía – Agustín Labrada Aguilera (2000)

  • El tiempo afuera – José Abreu Felippe (2000)
  • Diez sonetos ocultos – Ángel Cuadra (2000)
  • Inferno – Reinaldo Arenas (2001)
  • Libro de Jóveno – Rafael Almanza (2003)
  • Sagradas pasiones – Arístides Vega Chapú (2005)
  • Synergos _Roberto Manzano Díaz (2005)
  • Asiento en las ruinas – Antonio José Ponte (2005)
  • Cuaderno blanco – Rolando Sánchez Mejía (2005)
  • Vidas y oficios. Los poemas de la cárcel – Raúl Rivero (2006)
  • Las noches del cuervo – Isel Rivero (2007)

  • Los conjuros del lirio – León Estrada (2008)
  • El contragolpe (y otros poemas horizontales) – Juan Carlos Flores (2009)
  • La patria es una naranja – Félix Luis Viera (2010)
  • Otros filos del fuego – Heriberto Hernández (2010, póstumo)
  • Escribir la noche – Ileana Álvarez (2010)
  • País de fondo – Rafael Vilches Proenza (2011)
  • Las pulsaciones de la derrota – Damaris Calderón (2012)
  • Vías de extinción – Antón Arrufat (2014)
  • Ánima vágula – Lourdes Gil (2014)
  • Buscar la lengua – Néstor Díaz de Villegas (2015)

  • La hora de despertarnos juntos – Alberto Garrido (2015)
  • Nada puedo enmendar de aquellos miércoles – Manuel Vázquez Portal (2016)
  • Despegue – Víctor Rodríguez Núñez (2016)
  • El frío de vivir – Sergio García Zamora (2017)
  • Esto es un disco de vinilo donde hay canciones rusas para escuchar en inglés y viceversa – Reinaldo García Blanco (2017)
  • Miami Century Fox – Legna Rodríguez Iglesias (2017)
  • País de la Siguaraya – Jamila Medina (2017)
  • Días de hormiga – Martha Luisa Hernández Cadenas (2018)
  • Bocaciega – Soleida Ríos (2018)
  • La catedral de la mujer – Gleyvis Coro Montanet (2025)

Otros poemas mencionados que no obtuvieron la mayoría de votos para entrar entre los 100:

  • Amores montaraces (Camilo y Estrella) – Chanito Isidrón (1938)
  • A golpe de maracas: poemas negros en papel mulato – Félix B. Caignet (1950)
  • Poemas del hombre común – Domingo Alfonso (1965)
  • Cambio de impresiones – Guillermo Rodríguez Rivera (1966)
  • Prisionero de Castro – Armando Valladares (1979)
  • Las islas y las luciérnagas – Jesús Cos Cause (1981)
  • Los ojos sobre el pañuelo – Víctor Casaus (1982)
  • Donde estoy no hay luz y está enrejado – Jorge Valls (1983)
  • Cordeles de humo – Alberto Serret (1987)
  • Los espacios llenos – Orlando Rossardi (1991)
  • Viendo los autos pasar hacia Occidente -Edel Morales (1994)
  • El amor de los pupitres – Felix Guerra (1994)
  • A la sombra de los muchachos en flor – Nelson Simón (2001)
  • El maquinista de Auschwitz – Víctor Fowler (2004)
  • Los malos inquilinos – Oscar Cruz (2006)
  • El idiota entre las hierbas – Dolan Mor (2010)
  • El libro de los sentidos – Caridad Atencio (2010)
  • Las fundaciones – Rito Ramón Aroche (2012)
  • Vidas de Gulliver – León de la Hoz (2012)
  • Hábitat – Joaquín Gálvez (2013)
  • Los cuervos y la infamia – Félix Anesio (2017)
  • Al cielo dividido – Miladis Hernández Espinosa (2023)

Entender Cuba: 100 libros de poesía

Una recomendación para los amantes de la poesía cubana

La jungla – Wifredo Lam (1943)

Proponer un listado de libros que indiquen los rumbos de la poesía cubana…

Por su complejidad, esta idea había quedado aparcada. Como explicamos en dossier similar sobre las novelas (Entender Cuba: 100 novelas – 100 Autores, publicado en nuestro número 65 del 2023) durante los casi dos años de pandemia del COVID-19 lanzamos a nuestros lectores (mayormente a los cubanos) un reto singular: ¿qué 20 novelas cubanas del siglo XX y XXI recomendarías a un lector no cubano que quisiera entender Cuba, su historia, su cultura, su sociedad?…

Hicimos lo mismo con la poesía, en este caso con lectores y escritores cubanos amigos de OtroLunes y aprovechando los intercambios con fieles seguidores de nuestra revista hasta 2025… pero ahora con la pregunta: ¿qué poemarios de autores cubanos consideras que han dejado una huella en la literatura cubana, ya sea en el aspecto de la historia literaria, el desarrollo de las promociones o generaciones poéticas y las corrientes literarias, e incluso los modismos, sin que importe qué circunstancias marcaran esa huella? Insistimos en hacerles entender a los participantes en esta idea que no se trataba, en ningún caso, de una selección para determinar ningún tipo de supuesta superioridad poética si no de impacto poético, ya fuera en el entorno literario o en el ámbito de lectores, aunque sabíamos que posiblemente el resultado apuntaría a libros de algún modo u otro «importantes» en la historia del género.

Bajo ese criterio recibimos la mención de un total de 142 poemarios, de los cuales seleccionamos 100 atendiendo al número de propuestas que tenían.

Como dijimos en nuestro dossier anterior dedicado a la novela, OtroLunes desea aclarar que este listado no apunta a ninguna selección de canon, no responde a ningún interés de priorización generacional, ni tampoco a la valoración de la literatura escrita en la isla o la diáspora. Y como en todo listado, seguramente se encontrarán muchas ausencias.


100 poemarios cubanos – Siglos XVII al XXI

PRIMER CONCURSO INTERNACIONAL DE CUENTOS ERROTICOS 2026

BASES

Foto cortesía: fransoto – Pixabay

1.- Los convocantes aclaran que no se trata de un concurso de literatura erótica, de modo que los cuentos deberán ajustarse a las normas de la “literatura errótica”, modalidad creativa del erotismo, cuyas normas, perspectivas estilísticas, temas y visión de las historias tratadas deberán ajustarse a una fórmula adicionada al final de esta convocatoria.

2.- El objetivo de este concurso literario se centra en la promoción del «errotismo» (escrito así con la penetración de la erre) como nuevo estilo de comunicación que mezcla lo erótico con otros asuntos espinosos difíciles de digerir por el lector per se. Los convocantes se basan en el éxito que tuvo la convocatoria internacional que se hizo en el 2015 para la compilación-selección de Cuentos erróticos, 2018 y Cuentos erróticos II, 2023, (este último solo con autores cubanos). Ambos libros con sus respectivos prólogos explicativos de la fórmula están disponibles en Amazon.  

3.- Los cuentos deberán estar escritos en lengua española y ser totalmente inéditos, entendiéndose esto como no haber sido publicados ni siquiera parcialmente en ningún medio o plataforma impresa o digital. Sólo se podrá enviar un cuento por autor.

4.- Los escritores que participaron gentilmente en las dos antologías de Cuentos erróticos y Cuentos erróticos II, tienen derecho a participar en este concurso con un nuevo cuento.

5.- El cuento llevará solo su título, sin ninguna señal que identifique al autor, e irá paginado, en formato A-4, con interlineado simple o de 1.15, y letra Times New Roman, a 12 puntos. La extensión tendrá un mínimo de cinco folios y un máximo de quince folios.

6.- Por favor, no confundir errótico con errático. Son dos palabras con significados diferentes. Los cuentos erróticos deben ser presentados en perfecta ortografía, coherencia y composición gramatical y estructural.

7.- La presentación de las obras a concurso será del modo siguiente:

A.- Envío de la obra al correo: premioerrotico@iliadaediciones.com

B.- En un mismo mensaje se incluirán dos archivos:

     – el archivo de la obra, en formato PDF, que deberá tener solamente como nombre el título de la obra.

   – el archivo, también en formato PDF, donde el autor deberá consignar su nombre y apellidos, breve nota bio-bibliográfica, indicando el título del cuento presentado, dirección postal, email y teléfono del autor.

7.- El plazo de admisión finalizará el lunes 16 de noviembre de 2026.

8.- Una comisión de lectores especializados de Ilíada Ediciones y colaboradores de OtroLunes-Revista Hispanoamericana de Cultura (en todos los casos, escritores latinoamericanos y españoles de reconocida trayectoria), seleccionará 10 finalistas, entre los que el jurado otorgará UN premio, dotado con 1500,00 USD.

—Tanto la obra ganadora como las finalistas serán publicadas en una antología bajo el sello de la casa editorial Ilíada Ediciones a principios del 2027.

—Al presentar sus obras a este concurso, todos los autores manifiestan su conformidad de que, en caso de resultar finalistas, sus obras sean publicadas en dicha antología, sin que ello implique que Ilíada Ediciones deba pagar derechos por las obras publicadas.

—Los escritores premiados no podrán publicar el cuento (haya sido premiado o finalista) en ningún sitio impreso ni digital, en el período de 5 años que dura el contrato de publicación en Ilíada Ediciones, pero sí podrán incluir dicha obra en libros, compilaciones o antologías personales de cuentos del autor, siempre consignando el premio obtenido.

—Los autores interesados en adquirir ejemplares de la antología podrán comprarlos a precio de coste editorial en Ilíada Ediciones.

—Por acuerdo entre los organizadores de este concurso, los hipotéticos royalties de las ventas de la antología serán destinados a la publicación de futuros libros dentro de la modalidad creativa de la literatura errótica en Ilíada Ediciones.

9.- El Jurado, cuyo fallo será inapelable, estará integrado por personas de reconocido prestigio en el ámbito de las letras en lengua castellana, y su identidad no será revelada hasta el día del fallo.

10.- La decisión final del jurado se dará a conocer el lunes 21 de diciembre de 2026 en el correspondiente número de OtroLunes – Revista Hispanoamericana de Cultura, y otros medios culturales.

A partir de esa fecha, en los casos que correspondan, Ilíada Ediciones se comunicará con los autores premiados para todo lo referente al proceso editorial de la antología que saldrá publicada durante el primer trimestre de 2027.

10.- Los premios se entregarán en una velada literaria virtual que se celebrará en los primeros meses de 2027 donde se presentará la antología publicada. El autor premiado y los autores finalistas se comprometen a participar de modo virtual en dicha velada.

11.- La participación en el Concurso Internacional de Cuentos Erróticos supone la plena aceptación de estas bases.

Decreto de inversión y reconstrucción económica en Cuba


PROPÓSITO

El presente Acuerdo Marco establece los principios fundamentales para la reconstrucción económica de Cuba bajo un futuro orden democrático, con el objetivo de:

  • establecer un entorno de inversión seguro, transparente y predecible,
  • priorizar la participación de los ciudadanos cubanos —en la Isla, el exilio y la diáspora—,
  • facilitar la inversión extranjera responsable bajo un sistema basado en normas claras,
  • promover un modelo productivo sustentado en el trabajo libre y digno,
  • y garantizar la estabilidad, sostenibilidad y legitimidad institucional a largo plazo.

PRINCIPIOS ESTRATÉGICOS

Soberanía económica ciudadana: los ciudadanos cubanos son los actores centrales del desarrollo nacional.

  • Estado de Derecho y seguridad jurídica: las inversiones estarán protegidas mediante normas estables, cumplimiento contractual y justicia independiente.
  • Transparencia y control público: la actividad económica estará sujeta a supervisión y acceso a la información.
  • Crecimiento inclusivo y sostenible: desarrollo económico con inclusión social y responsabilidad ambiental.

MARCO DE INVERSIÓN

Se garantiza la protección de:

  • la inversión nacional cubana (incluyendo el capital del exilio y la diáspora),
  • la inversión extranjera directa.

Bajo estándares internacionalmente reconocidos:

  • protección de la propiedad,
  • libre transferencia de utilidades,
  • acceso a arbitraje independiente,
  • y protección frente a expropiaciones sin causa de utilidad pública y sin compensación pronta, adecuada y efectiva.

REESTRUCTURACIÓN ECONÓMICA

  • Auditoría integral de los acuerdos económicos vigentes.
  • Renegociación o anulación de contratos que carezcan de transparencia, resulten desproporcionados o contravengan el interés nacional y los estándares legales internacionales.

MODELO DE PARTICIPACIÓN

  • Fase inicial:
    60% inversión internacional y del exilio / 40% inversión interna
  • Fase de transición:
    30–40% inversión extranjera / 60–70% inversión cubana

Este modelo fortalece la capacidad económica nacional manteniendo la apertura al capital global.

TRABAJO Y ÉTICA ECONÓMICA

  • Prohibición absoluta de toda forma de trabajo forzoso o coercitivo.
  • Relación laboral directa entre empleador y trabajador.
  • Salario justo, libertad de asociación y cumplimiento de estándares laborales internacionales.
  • El trabajo libre constituye una condición esencial de legitimidad económica y cooperación internacional.

LEGITIMIDAD INSTITUCIONAL

  • Reconocimiento del derecho a la verdad sobre las prácticas económicas del pasado.
  • Creación de mecanismos para documentar confiscaciones, distorsiones estructurales y abusos institucionales.

TRANSPARENCIA Y GOBERNANZA

  • Acceso público a información económica relevante.
  • Publicidad de contratos, concesiones e inversiones estratégicas.

SOSTENIBILIDAD

Toda inversión deberá cumplir estándares de protección ambiental y uso responsable de los recursos naturales.

GARANTÍAS

  • Resolución de controversias mediante tribunales independientes o arbitraje internacional reconocido.
  • Protección frente a intervenciones estatales arbitrarias.

CLÁUSULA ESTRUCTURAL

La libertad económica, la protección de la inversión y el derecho de los ciudadanos cubanos —dentro y fuera del país— a participar en la economía nacional constituyen principios irreversibles del nuevo orden económico.

VALOR ESTRATÉGICO PARA LOS ESTADOS UNIDOS

Este marco contribuye a:

  • la estabilidad regional y la normalización económica,
  • la consolidación de un entorno económico basado en normas,
  • la reducción de presiones migratorias irregulares,
  • la generación de oportunidades para inversión responsable de los Estados Unidos,
  • y la alineación con estándares democráticos y laborales internacionales.

Hoja de ruta integral

RECONSTRUCCIÓN SOBERANA DE CUBA
(12 meses)


De la Ruptura Institucional a la Activación del Orden Ciudadano y la Consolidación Democrática

Entendiendo que, según la experiencia histórica, permitir a los sistemas totalitarios una transición mediante la vía de la transición económica, no ha terminado nunca en un sistema democrático y libre, se considera importante, y como paso primero, la obtención de la libertad política mediante una vía única: la salida del poder político y económico de la élite que durante más de seis décadas ha monopolizado el control del país. De modo que la libertad y democracia cubanas sea garantizada proponemos la siguiente Hoja de Ruta:


FASE 1: RUPTURA, LIBERACIÓN Y BLINDAJE (Meses 1–5)

Objetivo: Restablecer de forma inmediata los derechos fundamentales, eliminar el monopolio del poder político y garantizar la continuidad operativa del Estado bajo un nuevo orden jurídico centrado en el ciudadano. El éxito de esta fase depende de la acción simultánea de las medidas a implementar.

Medidas a implementar

Institucionalidad y orden jurídico

  • Entrada en vigor de un nuevo orden jurídico provisional basado en la soberanía ciudadana como fuente de legitimidad conforme a principios de legitimidad democrática y Estado de Derecho.
  • Establecimiento de un Gobierno Provisional de carácter técnico, limitado y funcional, encargado de garantizar estabilidad institucional, servicios esenciales y la conducción ordenada del proceso de transición.
  • Declaración de invalidez jurídica de toda estructura que haya ejercido control monopólico del poder político.
  • Liberación inmediata de personas privadas de libertad por motivos políticos junto con la revisión expedita e independiente de procesos judiciales, conforme a las garantías del debido proceso.

Seguridad y libertades civiles

  • Restablecimiento inmediato de las libertades de expresión, prensa, asociación y movimiento en conformidad con estándares internacionales de derechos humanos.
  • Suspensión de prácticas de censura y prohibición de la vigilancia ilegal de las comunicaciones, con sujeción a control judicial.
  • Reordenamiento de las fuerzas armadas y de seguridad bajo autoridad civil efectiva, con prohibición expresa de intervención política y garantías explícitas de neutralidad política.
  • Activación de mecanismos de participación ciudadana directa mediante plataformas transparentes, verificables y procesos inclusivos de consulta pública.

Economía y control del poder estructural

  • Inicio de auditorías transparentes sobre activos vinculados y estructuras económicas vinculadas a concentraciones de poder concentrado, tanto en el ámbito nacional como internacional, conforme a principios de legalidad y transparencia, acceso a la información pública y mecanismos efectivos de control y supervision.
  • Implementación de medidas de emergencia destinadas a garantizar el acceso a alimentos, energía, salud y servicios básicos.
  • Autorización inicial de actividades económicas independientes.
  • Intervención y auditoría de conglomerados económicos concentrados —incluyendo GAESA— bajo administración civil provisional y auditoría transparente. Todo ello con el fin de garantizar transparencia y responsabilidad.
  • Apertura inicial del mercado con prioridad a ciudadanos nacionales y la diáspora.
  • Implementación de medidas temporales de protección sobre activos estatales para prevenir su deterioro o apropiación indebida, garantizando al mismo tiempo el acceso equitativo a oportunidades económicas para emprendedores nacionales residents en la Isla y en el exilio.

FASE 2: INSTITUCIONALIZACIÓN CIVIL Y CONSOLIDACIÓN DEL ESTADO DE DERECHO (Meses 5–7)

Objetivo: Establecer un sistema institucional funcional en el que el poder público esté limitado, distribuido y permanentemente sujeto a la voluntad ciudadana, garantizando que el orden político y económico resultante proteja de forma duradera la iniciativa individual, la propiedad y la participación prioritaria de los ciudadanos en la vida económica nacional.

Medidas a implementar

  • Implementación progresiva de la separación de poderes, garantizando autonomía funcional, con mecanismos efectivos de control recíproco y límites efectivos al ejercicio del poder público.
  • Subordinación permanente de todas las instituciones al orden jurídico basado en los derechos del ciudadano.
  • Creación de un sistema judicial independiente, basado en la elección ciudadana y promocion basados en mérito.
  • Promulgación de una ley electoral provisional que garantice sufragio universal, libre y directo.
  • Creación de un registro electoral transparente, auditable y accesible.
  • Legalización de partidos políticos y organizaciones civiles bajo un sistema plural, con prohibición de estructuras y prácticas monopólicas.
  • Implementación de mecanismos de control ciudadano directo:
  • iniciativa legislativa
  • referéndum vinculante
  • mecanismos de revocación de mandato
  • Establecimiento de normas estrictas de transparencia, acceso a la información pública y explicación de gestión.
  • Creación de filtros de idoneidad para el acceso a cargos públicos, evitando captura institucional.
  • Regulación inicial del sistema económico con protección de la propiedad, la libre iniciativa y límites a la concentración excesiva.
  • Prohibición expresa de cualquier forma de concentración o monopolio del poder político o económico.

FASE 3: SEGURIDAD JURÍDICA Y VINCULACIÓN INTERNACIONAL (Meses 8-10)

Objetivo: Consolidar un sistema económico abierto, justo y transparente, garantizando seguridad jurídica, estabilidad y credibilidad internacional, asegurando al mismo tiempo que la apertura económica fortalezca —y no desplace— las iniciativas empresariales y capitales nacionales, tanto de los ciudadanos residentes en la Isla como de la diáspora, promoviendo su participación prioritaria en el desarrollo económico de Cuba.

Medidas a implementar

  • Creación de un Tribunal de Transparencia Económica como órgano independiente encargado de auditar obligaciones financieras, contratos estatales y estructuras económicas heredadas o preexistentes.
  • Revisión técnica de acuerdos internacionales previos y vigentes, con vistas a su adecuación o renegociación conforme a principios de legalidad, equidad y sostenibilidad.
  • Establecimiento de un marco jurídico claro, predecible y estable para la inversión nacional e internacional, garantizando seguridad contractual.
  • Implementación de políticas de estabilización financiera y regulación del flujo de capitales.
  • Promoción de participación ciudadana en el debate económico mediante plataformas abiertas de deliberación pública.
  • Presentación del nuevo marco institucional ante organismos multilaterales como la Organización de los Estados Americanos y actores económicos internacionales, con el fin de fortalecer la confianza en el proceso de transición.

FASE 4: PROCESO CONSTITUYENTE, JUSTICIA Y TRANSFERENCIA DE AUTORIDAD (Meses 9-12)

Objetivo: Consagrar un orden constitucional definitivo basado en la voluntad soberana de la ciudadanía y garantizar una transferencia legítima, ordenada y conforme al derecho del poder público.

Medidas a implementar

  • Creación de una Comisión de Memoria y Justicia para el tratamiento de violaciones graves de derechos, conforme a principios de responsabilidad individual y debido proceso y estándares internacionales.
  • Disolución del Gobierno Provisional y transferencia ordenada de autoridad a las instituciones electas conforme al nuevo orden constitucional.

Síntesis estratégica del Pacto Social

FASE 1: RUPTURA, LIBERACIÓN Y BLINDAJE.

  • El Pacto Social actúa como Constitución, priorizando la ley sobre la fuerza.
  • Amnistía Inmediata: Liberación de presos políticos y despenalización judicial.
  • Disolución del sistema de partido-Estado: juicio sumario al PCC, con garantías de debido proceso, para determinar su responsabilidad en la imposición del partido único, la negación de las libertades políticas y la represión institucionalizada, con eventual declaración de disolución y separación de su élite dirigente de los mandos de poder.
  • Consulta Ciudadana: Voto digital (observado por la Fundación Carter, OEA y otras organizaciones internacionales) para solicitar intervención humanitaria con EE. UU. como garante.
  • Blindaje Económico: Moratoria de activos estatales para evitar saqueos y prioridad de mercado para emprendedores de nacionales residentes en la Isla y en el exilio.

Objetivo: demolición del sistema totalitario y abrir paso a la soberanía ciudadana.

FASE 2: INSTITUCIONALIZACIÓN CIVILISTA Y CONTROL DEL PODER.

  • Restitución de Poderes: Independencia total del Poder Ejecutivo, Judicial, Legislativo, Fiscal y Electoral.
  • Prohibición expresa de cualquier forma de concentración o monopolio del poder político o económico.

Objetivo: Estabilización e Institucionalidad Civilista. Una vez ejecutada la ruptura en la Fase 1, esta etapa se enfoca en construir los cimientos legales y administrativos de la Nueva República, asegurando que el vacío de poder sea llenado por la ley y no por la fuerza.

FASE 3: JUSTICIA CONTRACTUAL Y OFENSIVA DIPLOMÁTICA.

  • Auditoría de Deuda y Contratos: El Tribunal de Transparencia (TTE) identifica la «deuda odiosa» y anula contratos abusivos con potencias extranjeras.
  • Ofensiva Diplomática: Presentación de resultados de transparencia para atraer inversión masiva y validar el proceso ante organismos multilaterales.
  • Alfabetización Cívica: Debate nacional y preparación ciudadana para el voto constituyente a través de la plataforma digital del Pacto.

Objetivo: Limpiar las finanzas nacionales y preparar el terreno legal para la nueva Constitución

FASE 4: JUSTICIA HISTÓRICA, CONSTITUYENTE CIUDADANA Y TRASPASO DE PODER.

  • Justicia Histórica: Procesamiento legal y científico de los crímenes del totalitarismo a través de la Comisión de Memoria y Verdad.
  • Traspaso de Mando: Disolución del Gobierno de Transición y asunción de las nuevas autoridades electas bajo el nuevo orden constitucional.

Objetivo: cerrar el ciclo de la transición y fundar la nueva institucionalidad definitiva.

Pacto Social Soberano

Que la soberanía emane del ciudadano


(Conocido también como Pacto Social Postmoderno)

«Yo quiero que la primera Ley de la República
sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.
“Sigue viviendo la colonia en las repúblicas«.
José Martí, Cuba, 1853–1895

«El individuo mismo
es el guardián y soberano de sus intereses«.
Ignacio Agramonte y Loynaz, Cuba, 1841–1873

PREÁMBULO

Nosotros, los ciudadanos de Cuba, reconocemos este como nuestro Pacto Social; lo hacemos con el propósito de garantizar que la soberanía de nuestro país emane solo y totalmente de sus ciudadanos, como señalara Ignacio Agramonte: “El individuo mismo es el guardián y soberano de sus intereses. Consecuentemente, el Pacto Social establece la libertad, la dignidad humana y la justicia como fundamento de la armonía social; y afirma los derechos inalienables e inviolables restringidos por los gobiernos dictatoriales que ha tenido el país, el último instalando en Cuba una concepción monista del estado. Se garantiza en este Pacto Social el derecho a la vida, un debido proceso y juicio legal; control absoluto sobre el cuerpo; libertad de pensamiento, expresión, culto, reunión, asociación, circulación, prensa e imprenta; el derecho a vivir en paz libre de discriminación, abuso o tortura sin temor; tener un trabajo y sueldo dignos; promueve la cooperación entre los poderes cívicos e institucionales, y el diálogo ciudadano con la meta de contribuir al fortalecimiento de los poderes de los ciudadanos, sus comunidades y sus instituciones; y fomenta negociaciones por la paz y el bienestar en el mundo, sobre todo en las Américas, todo esto para reintegrarse al espacio vital y natural del Hemisferio Occidental, y reconstruir un próspero y fraternal país con los instrumentos que brinda la Nueva Era informática y tecnológica

NOSOTROS, los ciudadanos de Cuba, ratificamos por la presente este Pacto Social Soberano.

Refrendado por la presente por NOSOTROS, CIUDADANOS CUBANOS, el presente instrumento adquiere el significado jurídico y la trascendencia de un PACTO SOCIAL SOBERANO.


Artículo I. Soberanía

El Ciudadano es el Soberano y, en consecuencia, es la primera y última fuente de poder


Artículo II. De los derechos inalienables

Sección 1. Derecho a la vida.

Se reconoce el derecho de toda persona humana a la vida y a la búsqueda de la felicidad, en armonía con la sociedad y la naturaleza.

Sección 2. Dignidad e igualdad del ser humano.

La dignidad del ser humano es inviolable.

Sección 3. Ciudadanía.

Toda persona nacida en el territorio del Estado, así como sus descendientes, tienen derecho a la Ciudadanía Cubana.

El Estado Cubano también reconocerá la ciudadanía cubana a los naturalizados conforme a la ley.

Se admite la múltiple ciudadanía.

Sección 4. Sufragio, franquicia electoral.

Las leyes y la Judicatura garantizarán la expresión de la voluntad de los ciudadanos mediante medios legítimos y protegerán al ciudadano contra toda coacción en el ejercicio de su dignidad humana y sus derechos.

Sección 5. Libertad de opinión y expresión

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y difundirlas sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Sección 6. Libertad de culto.

No se aprobará ley ni resolución alguna relativa al establecimiento de cualquier religión ni se prohibirá el libre ejercicio del culto religioso. Habrá completa separación de la iglesia y el Estado.

No se podrá expresar poder alguno por el que se adopte una religión o una ideología como oficial del Estado o se prohíba practicarla libremente.

Sección 7. Libertad de movimiento.

Toda persona humana tiene el derecho de entrar y salir del territorio del Estado, así como circular y fijar su residencia donde su leal saber y entender lo consideren pertinente.

Sección 8.  Derecho a reunión pacífica.

La ciudadanía tiene derecho a la reunión pacífica.

Sección 9. Libertad de palabra y de prensa.

No se aprobará ley alguna que restrinja la libertad de palabra y de prensa.

Sección 10. Derecho a la reparación de agravios.

Sección 11. Libertad de organización.

Las personas podrán asociarse y organizarse libremente para cualquier fin lícito, salvo en organizaciones militares o cuasi militares o que promuevan el odio.

Sección 12. Igual protección de las leyes; debido proceso.

Toda persona humana será igual ante la ley. Todo imputado tendrá derecho a un debido proceso, con las garantías que reconocen las ciencias jurídicas, a fin de una resolución justa de los conflictos.

Sección 13. Pena de Muerte.

No existirá la pena de muerte.

Sección 14.  Derecho a la libertad.

El ser humano tiene derecho a la libertad. Ninguna persona será privada de su libertad sin debido proceso.

Sección 15. Propiedad.

Se reconocen todas las formas de propiedad a fin de satisfacer las necesidades del ser humano en armonía con la sociedad.

No se tomará o perjudicará la propiedad privada para uso público a no ser dado interés social, previa declaración judicial de necesidad y utilidad públicas, previa justa compensación, en virtud de procedimientos que fijará la Ley.

No se aprobarán leyes que menoscaben las obligaciones contractuales.

Sección 16. Protección contra ataques a la honra, a la reputación y a la vida privada.

Toda persona tiene derecho a protección de ley contra ataques abusivos a su honra, a su reputación y a su vida privada o familiar.

Sección 17. Registros e incautaciones; intercepción de comunicaciones telefónicas; mandamientos.

No se violará el derecho de los ciudadanos a la protección de sus personas, casas, documentos, efectos y archivos digitales contra registros, incautaciones y allanamientos irrazonables. No se interceptará la comunicación telefónica ni digital.

Solo se expedirán mandamientos autorizando registros, allanamientos o arrestos por autoridad judicial, únicamente cuando exista causa probable apoyada en evidencia, describiendo particularmente el lugar a registrarse, y las personas a detenerse o las cosas a ocuparse y de conformidad con la ley, en virtud de un debido proceso sustancial y procesal.

Prueba obtenida en violación de esta sección será inadmisible en los tribunales.

Sección 18. Procesos criminales.

Nadie podrá ser condenado sin celebración de juicio en virtud de un debido proceso de ley.

Nadie será obligado a incriminarse mediante su propio testimonio ni del testimonio de su padre, madre, esposa e hijos. El silencio del acusado no podrá tenerse en cuenta ni comentarse en su contra. Todo procesado tendrá derecho a juicio rápido, y a medidas cautelares que garanticen la presunción de inocencia y la capacidad de preparar una adecuada defensa y la paz publica. La detención preventiva antes del juicio no excederá de seis meses. Nadie será encarcelado por deuda.

Sección 19. Esclavitud; servidumbre involuntaria; tráfico humano, castigos crueles e inusitados; leyes «ex post facto».

No existirá la esclavitud, ni forma alguna de servidumbre involuntaria. No se impondrán castigos crueles e inusitados.

Sección 20. Hábeas corpus.

El auto de hábeas corpus será concedido con inmediatez y libre de costas. No se suspenderá el privilegio del auto de hábeas corpus a no ser que, en casos de rebelión, insurrección o invasión, así lo requiera la seguridad pública. Solo la Asamblea Legislativa tendrá el poder de suspender el privilegio del auto de hábeas corpus y las leyes que regulan su concesión.

Sección 21. Interpretación liberal de los derechos del ser humano.

Sección 22. La enumeración de derechos que antecede no se entenderá en forma restrictiva ni supone la exclusión de otros derechos pertenecientes a la dignidad humana y no mencionados específicamente, que el ser humano posee por el solo hecho de nacer.


Artículo III. Derechos humanos: derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales; de los ciudadanos en general; deber de los ciudadanos y del Estado.

Sección 1. Se reconocen y se hacen formar parte de este PACTO SOCIAL POSTMODERNO la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los pactos por los derechos civiles y políticos. Así como los derechos económicos, sociales y culturales de las Naciones Unidas.

Sección 2. Autoridad policial y militar. La autoridad policial y militar estará siempre subordinada a la autoridad civil.

Sección 3. El Estado reconoce, además, la existencia de los siguientes derechos humanos:

•      El derecho de toda persona a la protección social en el desempleo, la enfermedad, la vejez y la incapacidad física.

•      La mujer tiene el derecho, en estado grávido o en época de lactancia y el niño, a recibir cuidados y ayudas especiales. Se reconoce el derecho a la licencia por maternidad a ambos miembros de la pareja.

•      La niñez, por su especial condición de no haber alcanzado el pleno desarrollo físico y mental, tendrá en el Estado un defensor que deberá, en la medida de sus posibilidades, garantizar que se desarrollen en un medio seguro, que les garantice una familia armónica, educación, salud y protección contra el maltrato y la explotación sexual.

•      El adulto mayor tiene el derecho a que el Estado le garantice, en la medida de sus posibilidades, el cuidado en el hogar, salud, educación, trabajo, seguridad social, inserción social, conciencia de sus derechos, y protección jurídica contra la marginalidad y la discriminación y la segregación.

•      Las minorías, las personas pertenecientes a minorías podrán ejercer los derechos enunciados en el presente Pacto Social Postmoderno, sin discriminación alguna.

Los derechos reconocidos en este artículo están íntimamente vinculados a las posibilidades y el desarrollo progresivo del Estado.


Artículo IV. Organización del Estado

Todos los funcionarios encargados de ejercer las funciones de los poderes del estado deberán ser elegidos por los ciudadanos. Los ciudadanos elegidos a los poderes del Estado no podrán ejercer estas funciones por más de dos periodos consecutivos de cuatro (4) años cada uno.

Sección 1.  PODER JUDICIAL.

Su función deberá ser instrumento para impartir justicia, por encima del imperio de la ley, procurando la equidad y la armonía.

Interpretar las leyes y velar por la constitucionalidad de las mismas, así como la de los demás actos de cualquiera de los poderes del estado.

El Poder Judicial deberá tener profesionales de carreras y otros elegidos por los ciudadanos, a fin de que exista un balance entre funcionarios que deben responderle a los ciudadanos directamente, e implementar la política pública de un momento dado, junto a aquellos que deben ejercer su magisterio, en virtud de sus ciencias, de las virtudes de su arte, y la armonía con la naturaleza, sin tener que estar atento a las coyunturas económicas, políticas y sociales.

La Administración de Justicia permanecerá siempre independiente del Poder Ejecutivo. Las reglas a estos efectos serán fijadas por ley.

Sección 2. PODER LEGISLATIVO

Sus funciones serán legislar e investigar a los fines legislativos.

Sección 3. PODER EJECUTIVO

Será el encargado de desarrollar la obra de gobierno, dentro de los marcos institucionales y legales vigentes.

Sección 4. PODER FISCAL

Deberá ser un garante de la legalidad. Velar por la pulcritud de la administración pública y los derechos de los ciudadanos. Deberá auditar, controlar, fiscalizar y encausar a personas naturales y jurídicas.

Sección 5. PODER ELECTORAL

Será el encargado de certificar a cada funcionario en el puesto que ha ganado por oposición, en virtud de un mejor derecho, o para el que ha sido elegido en virtud de la voluntad ciudadana. Debe ser una garantía en contra del nepotismo, las influencias y la incapacidad.

Sección 6. UN PRESIDENTE QUE NO GOBIERNE

A fin de evitar la concentración de poderes en una persona, que lo puedan convertir en determinadas circunstancias históricas en otro de nuestros dictadores, el presidente de la república, deberá representar al país como jefe de Estado, recayendo la responsabilidad de gobernar en las instituciones.


República de Cuba.

Firmantes: Isla, exilio y diáspora.

Lista actualizada: 16 de mayo de 2026

Puede sumar su firma escribiendo a info@otrolunes.com


Escritores, periodistas e intelectuales:

  • Faisel Iglesias, abogado y escritor, Cuba–Puerto Rico–EE.UU.
  • Ángel Santiesteban, escritor, Cuba.
  • Camila Acosta, periodista y escritora, Cuba.
  • Rita Martin, escritora y profesora titular, Cuba–EE.UU.
  • Rafael Vilches Proenza, escritor y artista de la plástica, Cuba–España.
  • Amir Valle, escritor y analista político, Cuba–Alemania.
  • Manuel Vázquez Portal, escritor, Cuba–EE.UU.
  • Félix Luis Viera. escritor, Cuba-EE-UU.
  • Luis de la Paz, escritor, Cuba–EE.UU.
  • Gustavo Pérez-Firmat, escritor y profesor emérito, Cuba-EE.UU.
  • Antonio Álvarez Gil, escritor, Cuba-España.
  • Luis Álvarez Álvarez, escritor, investigador y periodista independiente, Cuba–Brasil.
  • Olga García Yero, escritora, investigadora y periodista independiente, Cuba–Brasil.
  • María Cristina Garrido, escritora y actual presa política, Cuba.
  • Manuel García Verdecia, escritor y traductor, Cuba.
  • Rebeca Ulloa, escritora, Cuba–Colombia–EE.UU.
  • Alberto Garrido, escritor, Cuba–República Dominicana.
  • Ghabriel Pérez, escritor, Cuba.
  • Jorge Ángel Pérez, escritor y periodista independiente en Cubanet, Cuba.
  • Ramón Fernández Larrea, escritor, Cuba–EE.UU.–España.
  • Ismael Sambra, escritor, Cuba–Canadá.
  • Beatriz del Rosario Torrente Garcés, escritora, Cuba–México.
  • Samuel Perdomo, escritor y traductor, Cuba–EE.UU.
  • Roberto de Jesús Quiñones, escritor, Cuba–EE.UU.
  • Mayda Anias Martínez, escritora, Cuba–España.
  • Francis Sánchez, escritor, Cuba–España.
  • Ileana Pérez Drago, escritora, Cuba–EE.UU.
  • Julio Gómez Molinette, escritor, Cuba–EE.UU.
  • Nuvia Inés Estévez, escritora, Cuba–EE.UU.
  • Camilo Venegas Yero, escritor, Cuba–República Dominicana–España.
  • José Raúl Rodríguez Rangel, escritor, Cuba–Argentina.
  • Yoe Suárez, periodista, escritor y documentalista, Cuba–EE.UU.
  • Joaquín Gálvez, escritor, Cuba–EE.UU.
  • Ileana Álvarez González, escritora, Cuba–Madrid.
  • Sarays Guerrero Hernández, escritora de literatura infantil y juvenil, Cuba–México.
  • Osvaldo Antonio Ramírez, escritor, Cuba–España.
  • Yanetsy Pino, escritora, Cuba–EE.UU.
  • Floriselda Camejo Hernández, escritora, Cuba–EE.UU.
  • Irisandra Figueredo Rivas, escritora, Cuba–EE.UU.
  • Alexander Jiménez, escritor, Cuba–EE.UU.
  • Carlos Aguilera, escritor, Cuba–República Checa.
  • David Mitrani, escritor, Cuba–Italia.
  • Joel Franz Rosell, escritor, Cuba–Francia.
  • Annery Rivera Velasco, periodista y escritora, Cuba–España.
  • Juan Juan Almeida, escritor y youtuber, Cuba–EE.UU.
  • Niurys Enersida Hechavarria Salvia, escritora, Cuba–México.
  • Katia Gutiérrez Miró, escritora, Cuba.
  • Leonardo Rodríguez Alonso, decimista, Cuba.
  • Liliana Rodríguez, escritora y repentista, Cuba–EE.UU.
  • Sonia Bravo Utrera, traductora literaria, narradora e investigadora. Catedrática universitaria, Cuba-Canarias-España.
  • Alfonso Quiñones, escritor y periodista, Cuba-República Dominicana.
  • Yankilé Hidalgo, escritora, Cuba-Ecuador.
  • Alexis García Somodevilla, escritor y editor, Cuba.
  • Roberto J. Álvarez San Martín, escritor, periodista, analista, director de Radio y Televisión, Cuba-EE.UU.
  • Jorge Luis Lufriú Beade, escritor, doctor en Ciencias Pedagógicas, Cuba-EE.UU.
  • César Álvarez, escritor y médico psiquiatra, Cuba-Canada.
  • Waldo Gonzalez, escritor y periodista, Cuba-EE.UU.
  • Mayra del Carmen Hernandez, editora, Cuba-EE.UU.

Artes visuales, cine, fotografía, audiovisual y escena:

  • Lilo Vilaplana, escritor y director de cine, Cuba–Colombia–EE.UU.
  • Ana Rosa Díaz Naranjo, escritora, actriz y artista de la plástica, Cuba–España.
  • Leticia Pérez Carrazana, realizadora audiovisual y promotora cultural, Cuba.
  • Jimmy Verdecia, artista de la plástica, Cuba–República Dominicana.
  • Arístide Pumariega, artista de la plástica, Cuba–Colombia–EE.UU.
  • Rigoberto Carceller, artivista, Cuba–España.
  • George Riverón, escritor, actor y artista visual, Cuba–EE.UU.
  • Yanira Reina, fotógrafa, Cuba–EE.UU.
  • Enmanuel Lorenzo, actor y modelo, Cuba–EE.UU.
  • Hermes Entenza, artista de la plástica y escritor, Cuba–Alemania.
  • Nonardo Perea, escritor y artista visual, Cuba–España.
  • María del Carmen Ares Marrero, escritora, dramaturga y cineasta, Cuba–Berlín.
  • Ana Valdés Mirada, pintora, poeta y cantante, Cuba–España.
  • Teresa Casanueva, artista de la plástica, Cuba–Alemania.
  • Aisar Abdalá Jalil Martínez, artista visual, Cuba–EE.UU.
  • Raychel Carrión, artista de la plástica, Cuba-España.
  • José René del Pozo, actor y escritor, Cuba-EE.UU.
  • Yasser Enrique Vázquez Pedrosa, consultor de DD.HH. y artista urbano independiente, Cuba-EE.UU.
  • Arien Guerra, artista de la plástica, Cuba-EE.UU.

Teatro, poesía, música y tradición oral:

  • Arístides Naranjo, escritor y actor, Cuba–España.
  • Carlos Armando Ramos, dramaturgo, Cuba–España.
  • Yoshvani Medina, dramaturgo, Cuba–EE.UU.
  • Felipe Lázaro, poeta y editor, Cuba–España.
  • Reynel Lino Hechavarria Salvia, coreógrafo, Cuba–México.
  • Grisell Cruz Sierra, músico, Cuba–España.
  • Norge Batista, cantautor, Cuba–España.
  • Ernesto Enrique Rodríguez, cantautor, Cuba–Alemania.
  • Carlos Laza Rodríguez, productor musical, Cuba-España.
  • Alexander Diego Gil Valle, actor y performer, Cuba-Italia.
  • Gabriela Martínez, cantante y profesora de canto, Cuba-EE.UU.
  • Orlando J Coré Fernández, poeta, cantautor, teatrista, Cuba-EE.UU.
  • Gradelio Pérez Romero, poeta y compositor, Cuba-España.
  • Hector Vladimir Asensio Diaz,  poeta, Cuba-EE.UU.
  • Manuel Cepero, poeta, Cuba

Activismo, comunicación, academia y otros ámbitos profesionales:

  • Pedro M. González, comunicador social y actor, Cuba–España.
  • Carlos Manuel Pérez, periodista, Cuba–EE.UU.
  • Fernando Ginarte, artesano, Cuba.
  • Julián Daniel Jiménez Krause, activista, Cuba–Alemania.
  • Angélica Garrido, activista, EE.UU.
  • Javier Alejandro Bobadilla Díaz, licenciado en Cibernética y escritor, Cuba.
  • Marina Hernández, profesora y traductora, Cuba–Francia.
  • Yennys Hernández Molina, química y periodista, Cuba–España.
  • José Manuel González Rubines, periodista y activista, Cuba.
  • Hector Danilo Pompa Dominique, ingeniero, Cuba-Argentina
  • Mayra Mixon, Realtor, Cuba-EE.UU.
  • Diana Mendiluza Díaz, Historiadora, Cuba-España.
  • Annabell Rodriguez Salgado, ingeniero, Cuba-Canadá.
  • Hipólito Román Robaina Guerra, abogado, Cuba-España.
  • Leandro J. de la Torriente Guerra, economista, Cuba-EE.UU.
  • Edelma Yanes León, ingeniera, Cuba- Canadá.
  • Ailema Rodríguez Guzmán, Licenciada en Contabilidad y Finanzas, Cuba-EE.UU.
  • Daris Esmeralda Fonseca Navarro, ingeniera química, Cuba-España.
  • Miguel Pérez Avila, pediatra, Cuba-Colombia-EE.UU.
  • Rafael Coutin Lambert, ingeniero, consultor e investigador, Cuba-EE.UU.
  • Irmino Espinosa Espinosa, ingeniero en Telecomunicaciones y Electrónica, Cuba.
  • Teresa Ortiz, J.D., abogada, Cuba-EE.UU.
  • Maritza Pellon, ingeniera electronica, Cuba-EE.UU.
  • Rosa María Hernández Tosca, filóloga, editora y profesora universitaria, Cuba.
  • Joaquín Garriga Guelmes, profesor, Cuba-Canadá.
  • Yoamis Lopez, enfermera registrada, Cuba-EE.UU.
  • Pablo González Ruiz, ingeniero mecánico, Cuba-EE.UU.
  • Gloria Guillén, licenciada en contabilidad y finanzas, Cuba-México.
  • Elsa María Ronquillo Hernández, profesora titular y doctora en Ciencias de la Educación, Cuba-España.
  • José Alain Palenzuela, ingeniero de computación, Cuba-EE.UU.
  • Roberto A. González Ruso, medico, Cuba.
  • Roynell Bacallao Suárez, joyero orfebre, Cuba.
  • Rosangela de la Caridad Barreto Espinosa, graduada en Ciencias Médicas, Cuba-EE.UU.
  • Maité Seoane, doctora en Oncología Clínica, Cuba.
  • José Luis Rodríguez, ingeniero químico, Cuba-EE.UU.
  • Ramón Francisco Arencibia, ingeniero civil, Cuba-EE.UU.
  • Adrián Aguilera, retirado de la Fuerza Aérea, Cuba-EE.UU.
  • Álex San Pedro, trabajador del comercio y la salud, Cuba-Italia.
  • Adriel Almeira Martin, ingeniero industrial, Cuba-EE.UU. 
  • Ada Volkmann, estomatóloga, Cuba-Alemania.
  • Jiordan Marrero Huerta, presidente del Partido Demócrata Cristiano en Camagüey, Cuba.
  • Maritza Aguirre, arquitecta, Cuba-EE.UU.
  • Yanira Méndez Gómez, química, Cuba-España.
  • Ricardo de la Fuente Crespo, médico, Cuba-España.
  • Noelia González Hernández, jubilada, Cuba-Canadá.
  • Roberto Álvarez Cuevas, Auditor Contador y Sistematizador, Cuba.
  • Antonio López, odontólogo, Cuba-EE.UU.
  • Nadia Helen Corona, Abogada de Inmigración, EE.UU.