(Cuba, 1967). Escritor y Periodista. Su obra narrativa ha sido elogiada, entre otros, por escritores como Augusto Roa Bastos, Manuel Vázquez Montalbán, Herta Müller y Mario Vargas Llosa. Ha publicado más de una veintena de títulos en los géneros cuento, novela, ensayo y testimonio. Saltó al reconocimiento internacional a través de su serie de novela negra “El descenso a los infiernos”, sobre la vida actual en Centro Habana, integrada por Las puertas de la noche (2001), Si Cristo te desnuda (2002), Entre el miedo y las sombras (2003), Últimas noticias del infierno (2004), Santuario de sombras (2006) y Largas noches con Flavia (2008). Sus libros más recientes son La Habana. Puerta de las Américas (una historia novelada sobre la capital cubana, Editorial alMED, España, 2010), Las raíces del odio (novela, Editorial El barco ebrio, España, 2012), Hugo Spadafora – Bajo la piel del hombre (biografía novelada, Aguilar-Santillana, 2013), Nunca dejes que te vean llorar (novela, Penguin Random House, 2014), la antología de sus mejores cuentos Nostalgias, ironías y otras alucinaciones (Editorial Betania, 2018) y el libro de ensayos La estrategia del verdugo. Breve historia de la censura cultural en Cuba. Actualmente reside en Berlín desde donde dirige OtroLunes – Revista Hispanoamericana de Cultura.
El presente Acuerdo Marco establece los principios fundamentales para la reconstrucción económica de Cuba bajo un futuro orden democrático, con el objetivo de:
establecer un entorno de inversión seguro, transparente y predecible,
priorizar la participación de los ciudadanos cubanos —en la Isla, el exilio y la diáspora—,
facilitar la inversión extranjera responsable bajo un sistema basado en normas claras,
promover un modelo productivo sustentado en el trabajo libre y digno,
y garantizar la estabilidad, sostenibilidad y legitimidad institucional a largo plazo.
PRINCIPIOS ESTRATÉGICOS
Soberanía económica ciudadana: los ciudadanos cubanos son los actores centrales del desarrollo nacional.
Estado de Derecho y seguridad jurídica: las inversiones estarán protegidas mediante normas estables, cumplimiento contractual y justicia independiente.
Transparencia y control público: la actividad económica estará sujeta a supervisión y acceso a la información.
Crecimiento inclusivo y sostenible: desarrollo económico con inclusión social y responsabilidad ambiental.
MARCO DE INVERSIÓN
Se garantiza la protección de:
la inversión nacional cubana (incluyendo el capital del exilio y la diáspora),
la inversión extranjera directa.
Bajo estándares internacionalmente reconocidos:
protección de la propiedad,
libre transferencia de utilidades,
acceso a arbitraje independiente,
y protección frente a expropiaciones sin causa de utilidad pública y sin compensación pronta, adecuada y efectiva.
REESTRUCTURACIÓN ECONÓMICA
Auditoría integral de los acuerdos económicos vigentes.
Renegociación o anulación de contratos que carezcan de transparencia, resulten desproporcionados o contravengan el interés nacional y los estándares legales internacionales.
MODELO DE PARTICIPACIÓN
Fase inicial: 60% inversión internacional y del exilio / 40% inversión interna
Fase de transición: 30–40% inversión extranjera / 60–70% inversión cubana
Este modelo fortalece la capacidad económica nacional manteniendo la apertura al capital global.
TRABAJO Y ÉTICA ECONÓMICA
Prohibición absoluta de toda forma de trabajo forzoso o coercitivo.
Relación laboral directa entre empleador y trabajador.
Salario justo, libertad de asociación y cumplimiento de estándares laborales internacionales.
El trabajo libre constituye una condición esencial de legitimidad económica y cooperación internacional.
LEGITIMIDAD INSTITUCIONAL
Reconocimiento del derecho a la verdad sobre las prácticas económicas del pasado.
Creación de mecanismos para documentar confiscaciones, distorsiones estructurales y abusos institucionales.
TRANSPARENCIA Y GOBERNANZA
Acceso público a información económica relevante.
Publicidad de contratos, concesiones e inversiones estratégicas.
SOSTENIBILIDAD
Toda inversión deberá cumplir estándares de protección ambiental y uso responsable de los recursos naturales.
GARANTÍAS
Resolución de controversias mediante tribunales independientes o arbitraje internacional reconocido.
Protección frente a intervenciones estatales arbitrarias.
CLÁUSULA ESTRUCTURAL
La libertad económica, la protección de la inversión y el derecho de los ciudadanos cubanos —dentro y fuera del país— a participar en la economía nacional constituyen principios irreversibles del nuevo orden económico.
VALOR ESTRATÉGICO PARA LOS ESTADOS UNIDOS
Este marco contribuye a:
la estabilidad regional y la normalización económica,
la consolidación de un entorno económico basado en normas,
la reducción de presiones migratorias irregulares,
la generación de oportunidades para inversión responsable de los Estados Unidos,
y la alineación con estándares democráticos y laborales internacionales.
De la Ruptura Institucional a la Activación del Orden Ciudadano y la Consolidación Democrática
Entendiendo que, según la experiencia histórica, permitir a los sistemas totalitarios una transición mediante la vía de la transición económica, no ha terminado nunca en un sistema democrático y libre, se considera importante, y como paso primero, la obtención de la libertad política mediante una vía única: la salida del poder político y económico de la élite que durante más de seis décadas ha monopolizado el control del país. De modo que la libertad y democracia cubanas sea garantizada proponemos la siguiente Hoja de Ruta:
FASE 1: RUPTURA, LIBERACIÓN Y BLINDAJE (Meses 1–5)
Objetivo: Restablecer de forma inmediata los derechos fundamentales, eliminar el monopolio del poder político y garantizar la continuidad operativa del Estado bajo un nuevo orden jurídico centrado en el ciudadano. El éxito de esta fase depende de la acción simultánea de las medidas a implementar.
Medidas a implementar
Institucionalidad y orden jurídico
Entrada en vigor de un nuevo orden jurídico provisional basado en la soberanía ciudadana como fuente de legitimidad conforme a principios de legitimidad democrática y Estado de Derecho.
Establecimiento de un Gobierno Provisional de carácter técnico, limitado y funcional, encargado de garantizar estabilidad institucional, servicios esenciales y la conducción ordenada del proceso de transición.
Declaración de invalidez jurídica de toda estructura que haya ejercido control monopólico del poder político.
Liberación inmediata de personas privadas de libertad por motivos políticos junto con la revisión expedita e independiente de procesos judiciales, conforme a las garantías del debido proceso.
Seguridad y libertades civiles
Restablecimiento inmediato de las libertades de expresión, prensa, asociación y movimiento en conformidad con estándares internacionales de derechos humanos.
Suspensión de prácticas de censura y prohibición de la vigilancia ilegal de las comunicaciones, con sujeción a control judicial.
Reordenamiento de las fuerzas armadas y de seguridad bajo autoridad civil efectiva, con prohibición expresa de intervención política y garantías explícitas de neutralidad política.
Activación de mecanismos de participación ciudadana directa mediante plataformas transparentes, verificables y procesos inclusivos de consulta pública.
Economía y control del poder estructural
Inicio de auditorías transparentes sobre activos vinculados y estructuras económicas vinculadas a concentraciones de poder concentrado, tanto en el ámbito nacional como internacional, conforme a principios de legalidad y transparencia, acceso a la información pública y mecanismos efectivos de control y supervision.
Implementación de medidas de emergencia destinadas a garantizar el acceso a alimentos, energía, salud y servicios básicos.
Autorización inicial de actividades económicas independientes.
Intervención y auditoría de conglomerados económicos concentrados —incluyendo GAESA— bajo administración civil provisional y auditoría transparente. Todo ello con el fin de garantizar transparencia y responsabilidad.
Apertura inicial del mercado con prioridad a ciudadanos nacionales y la diáspora.
Implementación de medidas temporales de protección sobre activos estatales para prevenir su deterioro o apropiación indebida, garantizando al mismo tiempo el acceso equitativo a oportunidades económicas para emprendedores nacionales residents en la Isla y en el exilio.
FASE 2: INSTITUCIONALIZACIÓN CIVIL Y CONSOLIDACIÓN DEL ESTADO DE DERECHO (Meses 5–7)
Objetivo: Establecer un sistema institucional funcional en el que el poder público esté limitado, distribuido y permanentemente sujeto a la voluntad ciudadana, garantizando que el orden político y económico resultante proteja de forma duradera la iniciativa individual, la propiedad y la participación prioritaria de los ciudadanos en la vida económica nacional.
Medidas a implementar
Implementación progresiva de la separación de poderes, garantizando autonomía funcional, con mecanismos efectivos de control recíproco y límites efectivos al ejercicio del poder público.
Subordinación permanente de todas las instituciones al orden jurídico basado en los derechos del ciudadano.
Creación de un sistema judicial independiente, basado en la elección ciudadana y promocion basados en mérito.
Promulgación de una ley electoral provisional que garantice sufragio universal, libre y directo.
Creación de un registro electoral transparente, auditable y accesible.
Legalización de partidos políticos y organizaciones civiles bajo un sistema plural, con prohibición de estructuras y prácticas monopólicas.
Implementación de mecanismos de control ciudadano directo:
iniciativa legislativa
referéndum vinculante
mecanismos de revocación de mandato
Establecimiento de normas estrictas de transparencia, acceso a la información pública y explicación de gestión.
Creación de filtros de idoneidad para el acceso a cargos públicos, evitando captura institucional.
Regulación inicial del sistema económico con protección de la propiedad, la libre iniciativa y límites a la concentración excesiva.
Prohibición expresa de cualquier forma de concentración o monopolio del poder político o económico.
FASE 3: SEGURIDAD JURÍDICA Y VINCULACIÓN INTERNACIONAL (Meses 8-10)
Objetivo: Consolidar un sistema económico abierto, justo y transparente, garantizando seguridad jurídica, estabilidad y credibilidad internacional, asegurando al mismo tiempo que la apertura económica fortalezca —y no desplace— las iniciativas empresariales y capitales nacionales, tanto de los ciudadanos residentes en la Isla como de la diáspora, promoviendo su participación prioritaria en el desarrollo económico de Cuba.
Medidas a implementar
Creación de un Tribunal de Transparencia Económica como órgano independiente encargado de auditar obligaciones financieras, contratos estatales y estructuras económicas heredadas o preexistentes.
Revisión técnica de acuerdos internacionales previos y vigentes, con vistas a su adecuación o renegociación conforme a principios de legalidad, equidad y sostenibilidad.
Establecimiento de un marco jurídico claro, predecible y estable para la inversión nacional e internacional, garantizando seguridad contractual.
Implementación de políticas de estabilización financiera y regulación del flujo de capitales.
Promoción de participación ciudadana en el debate económico mediante plataformas abiertas de deliberación pública.
Presentación del nuevo marco institucional ante organismos multilaterales como la Organización de los Estados Americanos y actores económicos internacionales, con el fin de fortalecer la confianza en el proceso de transición.
FASE 4: PROCESO CONSTITUYENTE, JUSTICIA Y TRANSFERENCIA DE AUTORIDAD (Meses 9-12)
Objetivo: Consagrar un orden constitucional definitivo basado en la voluntad soberana de la ciudadanía y garantizar una transferencia legítima, ordenada y conforme al derecho del poder público.
Medidas a implementar
Creación de una Comisión de Memoria y Justicia para el tratamiento de violaciones graves de derechos, conforme a principios de responsabilidad individual y debido proceso y estándares internacionales.
Disolución del Gobierno Provisional y transferencia ordenada de autoridad a las instituciones electas conforme al nuevo orden constitucional.
El Pacto Social actúa como Constitución, priorizando la ley sobre la fuerza.
Amnistía Inmediata: Liberación de presos políticos y despenalización judicial.
Disolución del sistema de partido-Estado: juicio sumario al PCC, con garantías de debido proceso, para determinar su responsabilidad en la imposición del partido único, la negación de las libertades políticas y la represión institucionalizada, con eventual declaración de disolución y separación de su élite dirigente de los mandos de poder.
Consulta Ciudadana: Voto digital (observado por la Fundación Carter, OEA y otras organizaciones internacionales) para solicitar intervención humanitaria con EE. UU. como garante.
Blindaje Económico: Moratoria de activos estatales para evitar saqueos y prioridad de mercado para emprendedores de nacionales residentes en la Isla y en el exilio.
Objetivo: demolición del sistema totalitario y abrir paso a la soberanía ciudadana.
FASE 2: INSTITUCIONALIZACIÓN CIVILISTA Y CONTROL DEL PODER.
Restitución de Poderes: Independencia total del Poder Ejecutivo, Judicial, Legislativo, Fiscal y Electoral.
Prohibición expresa de cualquier forma de concentración o monopolio del poder político o económico.
Objetivo: Estabilización e Institucionalidad Civilista. Una vez ejecutada la ruptura en la Fase 1, esta etapa se enfoca en construir los cimientos legales y administrativos de la Nueva República, asegurando que el vacío de poder sea llenado por la ley y no por la fuerza.
FASE 3: JUSTICIA CONTRACTUAL Y OFENSIVA DIPLOMÁTICA.
Auditoría de Deuda y Contratos: El Tribunal de Transparencia (TTE) identifica la «deuda odiosa» y anula contratos abusivos con potencias extranjeras.
Ofensiva Diplomática: Presentación de resultados de transparencia para atraer inversión masiva y validar el proceso ante organismos multilaterales.
Alfabetización Cívica: Debate nacional y preparación ciudadana para el voto constituyente a través de la plataforma digital del Pacto.
Objetivo: Limpiar las finanzas nacionales y preparar el terreno legal para la nueva Constitución
FASE 4: JUSTICIA HISTÓRICA, CONSTITUYENTE CIUDADANA Y TRASPASO DE PODER.
Justicia Histórica: Procesamiento legal y científico de los crímenes del totalitarismo a través de la Comisión de Memoria y Verdad.
Traspaso de Mando: Disolución del Gobierno de Transición y asunción de las nuevas autoridades electas bajo el nuevo orden constitucional.
Objetivo: cerrar el ciclo de la transición y fundar la nueva institucionalidad definitiva.
«Yo quiero que la primera Ley de la República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”. “Sigue viviendo la colonia en las repúblicas«. José Martí, Cuba, 1853–1895
«El individuo mismo es el guardián y soberano de sus intereses«. Ignacio Agramonte y Loynaz, Cuba, 1841–1873
PREÁMBULO
Nosotros, los ciudadanos de Cuba, reconocemos este como nuestro Pacto Social; lo hacemos con el propósito de garantizar que la soberanía de nuestro país emane solo y totalmente de sus ciudadanos, como señalara Ignacio Agramonte: “El individuo mismo es el guardián y soberano de sus intereses. Consecuentemente, el Pacto Social establece la libertad, la dignidad humana y la justicia como fundamento de la armonía social; y afirma los derechos inalienables e inviolables restringidos por los gobiernos dictatoriales que ha tenido el país, el último instalando en Cuba una concepción monista del estado. Se garantiza en este Pacto Social el derecho a la vida, un debido proceso y juicio legal; control absoluto sobre el cuerpo; libertad de pensamiento, expresión, culto, reunión, asociación, circulación, prensa e imprenta; el derecho a vivir en paz libre de discriminación, abuso o tortura sin temor; tener un trabajo y sueldo dignos; promueve la cooperación entre los poderes cívicos e institucionales, y el diálogo ciudadano con la meta de contribuir al fortalecimiento de los poderes de los ciudadanos, sus comunidades y sus instituciones; y fomenta negociaciones por la paz y el bienestar en el mundo, sobre todo en las Américas, todo esto para reintegrarse al espacio vital y natural del Hemisferio Occidental, y reconstruir un próspero y fraternal país con los instrumentos que brinda la Nueva Era informática y tecnológica
NOSOTROS, los ciudadanos de Cuba, ratificamos por la presente este Pacto Social Soberano.
Refrendado por la presente por NOSOTROS, CIUDADANOS CUBANOS, el presente instrumento adquiere el significado jurídico y la trascendencia de un PACTO SOCIAL SOBERANO.
Artículo I. Soberanía
El Ciudadano es el Soberano y, en consecuencia, es la primera y última fuente de poder
Artículo II. De los derechos inalienables
Sección 1. Derecho a la vida.
Se reconoce el derecho de toda persona humana a la vida y a la búsqueda de la felicidad, en armonía con la sociedad y la naturaleza.
Sección 2. Dignidad e igualdad del ser humano.
La dignidad del ser humano es inviolable.
Sección 3. Ciudadanía.
Toda persona nacida en el territorio del Estado, así como sus descendientes, tienen derecho a la Ciudadanía Cubana.
El Estado Cubano también reconocerá la ciudadanía cubana a los naturalizados conforme a la ley.
Se admite la múltiple ciudadanía.
Sección 4. Sufragio, franquicia electoral.
Las leyes y la Judicatura garantizarán la expresión de la voluntad de los ciudadanos mediante medios legítimos y protegerán al ciudadano contra toda coacción en el ejercicio de su dignidad humana y sus derechos.
Sección 5. Libertad de opinión y expresión
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y difundirlas sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Sección 6. Libertad de culto.
No se aprobará ley ni resolución alguna relativa al establecimiento de cualquier religión ni se prohibirá el libre ejercicio del culto religioso. Habrá completa separación de la iglesia y el Estado.
No se podrá expresar poder alguno por el que se adopte una religión o una ideología como oficial del Estado o se prohíba practicarla libremente.
Sección 7. Libertad de movimiento.
Toda persona humana tiene el derecho de entrar y salir del territorio del Estado, así como circular y fijar su residencia donde su leal saber y entender lo consideren pertinente.
Sección 8. Derecho a reunión pacífica.
La ciudadanía tiene derecho a la reunión pacífica.
Sección 9. Libertad de palabra y de prensa.
No se aprobará ley alguna que restrinja la libertad de palabra y de prensa.
Sección 10. Derecho a la reparación de agravios.
Sección 11. Libertad de organización.
Las personas podrán asociarse y organizarse libremente para cualquier fin lícito, salvo en organizaciones militares o cuasi militares o que promuevan el odio.
Sección 12. Igual protección de las leyes; debido proceso.
Toda persona humana será igual ante la ley. Todo imputado tendrá derecho a un debido proceso, con las garantías que reconocen las ciencias jurídicas, a fin de una resolución justa de los conflictos.
Sección 13. Pena de Muerte.
No existirá la pena de muerte.
Sección 14. Derecho a la libertad.
El ser humano tiene derecho a la libertad. Ninguna persona será privada de su libertad sin debido proceso.
Sección 15. Propiedad.
Se reconocen todas las formas de propiedad a fin de satisfacer las necesidades del ser humano en armonía con la sociedad.
No se tomará o perjudicará la propiedad privada para uso público a no ser dado interés social, previa declaración judicial de necesidad y utilidad públicas, previa justa compensación, en virtud de procedimientos que fijará la Ley.
No se aprobarán leyes que menoscaben las obligaciones contractuales.
Sección 16. Protección contra ataques a la honra, a la reputación y a la vida privada.
Toda persona tiene derecho a protección de ley contra ataques abusivos a su honra, a su reputación y a su vida privada o familiar.
Sección 17. Registros e incautaciones; intercepción de comunicaciones telefónicas; mandamientos.
No se violará el derecho de los ciudadanos a la protección de sus personas, casas, documentos, efectos y archivos digitales contra registros, incautaciones y allanamientos irrazonables. No se interceptará la comunicación telefónica ni digital.
Solo se expedirán mandamientos autorizando registros, allanamientos o arrestos por autoridad judicial, únicamente cuando exista causa probable apoyada en evidencia, describiendo particularmente el lugar a registrarse, y las personas a detenerse o las cosas a ocuparse y de conformidad con la ley, en virtud de un debido proceso sustancial y procesal.
Prueba obtenida en violación de esta sección será inadmisible en los tribunales.
Sección 18. Procesos criminales.
Nadie podrá ser condenado sin celebración de juicio en virtud de un debido proceso de ley.
Nadie será obligado a incriminarse mediante su propio testimonio ni del testimonio de su padre, madre, esposa e hijos. El silencio del acusado no podrá tenerse en cuenta ni comentarse en su contra. Todo procesado tendrá derecho a juicio rápido, y a medidas cautelares que garanticen la presunción de inocencia y la capacidad de preparar una adecuada defensa y la paz publica. La detención preventiva antes del juicio no excederá de seis meses. Nadie será encarcelado por deuda.
Sección 19. Esclavitud; servidumbre involuntaria; tráfico humano, castigos crueles e inusitados; leyes «ex post facto».
No existirá la esclavitud, ni forma alguna de servidumbre involuntaria. No se impondrán castigos crueles e inusitados.
Sección 20. Hábeas corpus.
El auto de hábeas corpus será concedido con inmediatez y libre de costas. No se suspenderá el privilegio del auto de hábeas corpus a no ser que, en casos de rebelión, insurrección o invasión, así lo requiera la seguridad pública. Solo la Asamblea Legislativa tendrá el poder de suspender el privilegio del auto de hábeas corpus y las leyes que regulan su concesión.
Sección 21. Interpretación liberal de los derechos del ser humano.
Sección 22. La enumeración de derechos que antecede no se entenderá en forma restrictiva ni supone la exclusión de otros derechos pertenecientes a la dignidad humana y no mencionados específicamente, que el ser humano posee por el solo hecho de nacer.
Artículo III. Derechos humanos: derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales; de los ciudadanos en general; deber de los ciudadanos y del Estado.
Sección 1. Se reconocen y se hacen formar parte de este PACTO SOCIAL POSTMODERNO la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los pactos por los derechos civiles y políticos. Así como los derechos económicos, sociales y culturales de las Naciones Unidas.
Sección 2. Autoridad policial y militar. La autoridad policial y militar estará siempre subordinada a la autoridad civil.
Sección 3. El Estado reconoce, además, la existencia de los siguientes derechos humanos:
• El derecho de toda persona a la protección social en el desempleo, la enfermedad, la vejez y la incapacidad física.
• La mujer tiene el derecho, en estado grávido o en época de lactancia y el niño, a recibir cuidados y ayudas especiales. Se reconoce el derecho a la licencia por maternidad a ambos miembros de la pareja.
• La niñez, por su especial condición de no haber alcanzado el pleno desarrollo físico y mental, tendrá en el Estado un defensor que deberá, en la medida de sus posibilidades, garantizar que se desarrollen en un medio seguro, que les garantice una familia armónica, educación, salud y protección contra el maltrato y la explotación sexual.
• El adulto mayor tiene el derecho a que el Estado le garantice, en la medida de sus posibilidades, el cuidado en el hogar, salud, educación, trabajo, seguridad social, inserción social, conciencia de sus derechos, y protección jurídica contra la marginalidad y la discriminación y la segregación.
• Las minorías, las personas pertenecientes a minorías podrán ejercer los derechos enunciados en el presente Pacto Social Postmoderno, sin discriminación alguna.
Los derechos reconocidos en este artículo están íntimamente vinculados a las posibilidades y el desarrollo progresivo del Estado.
Artículo IV. Organización del Estado
Todos los funcionarios encargados de ejercer las funciones de los poderes del estado deberán ser elegidos por los ciudadanos. Los ciudadanos elegidos a los poderes del Estado no podrán ejercer estas funciones por más de dos periodos consecutivos de cuatro (4) años cada uno.
Sección 1. PODER JUDICIAL.
Su función deberá ser instrumento para impartir justicia, por encima del imperio de la ley, procurando la equidad y la armonía.
Interpretar las leyes y velar por la constitucionalidad de las mismas, así como la de los demás actos de cualquiera de los poderes del estado.
El Poder Judicial deberá tener profesionales de carreras y otros elegidos por los ciudadanos, a fin de que exista un balance entre funcionarios que deben responderle a los ciudadanos directamente, e implementar la política pública de un momento dado, junto a aquellos que deben ejercer su magisterio, en virtud de sus ciencias, de las virtudes de su arte, y la armonía con la naturaleza, sin tener que estar atento a las coyunturas económicas, políticas y sociales.
La Administración de Justicia permanecerá siempre independiente del Poder Ejecutivo. Las reglas a estos efectos serán fijadas por ley.
Sección 2. PODER LEGISLATIVO
Sus funciones serán legislar e investigar a los fines legislativos.
Sección 3. PODER EJECUTIVO
Será el encargado de desarrollar la obra de gobierno, dentro de los marcos institucionales y legales vigentes.
Sección 4. PODER FISCAL
Deberá ser un garante de la legalidad. Velar por la pulcritud de la administración pública y los derechos de los ciudadanos. Deberá auditar, controlar, fiscalizar y encausar a personas naturales y jurídicas.
Sección 5. PODER ELECTORAL
Será el encargado de certificar a cada funcionario en el puesto que ha ganado por oposición, en virtud de un mejor derecho, o para el que ha sido elegido en virtud de la voluntad ciudadana. Debe ser una garantía en contra del nepotismo, las influencias y la incapacidad.
Sección 6. UN PRESIDENTE QUE NO GOBIERNE
A fin de evitar la concentración de poderes en una persona, que lo puedan convertir en determinadas circunstancias históricas en otro de nuestros dictadores, el presidente de la república, deberá representar al país como jefe de Estado, recayendo la responsabilidad de gobernar en las instituciones.
Vías cívicas para una transformación democrática en Cuba
Honorable Donald J. Trump Presidente de los Estados Unidos de América 1600 Pennsylvania Avenue NW, Washington, DC 20500
De: Iniciativa Cívica Cubana / Intelectuales, Escritores y Artistas de Cuba
Asunto: Vías cívicas para una transformación democrática en Cuba
Señor Presidente:
Hay épocas en que la historia interpela a los hombres que ocupan responsabilidades de Estado.
Cuba vive uno de esos momentos.
Durante más de seis décadas, nuestro país ha estado sometido a un sistema totalitario que subordinó los derechos inalienables del ciudadano al poder de un partido único. En nombre de una ideología ajena a nuestras tradiciones occidentales se destruyeron instituciones, se sofocaron libertades, se convirtió al Estado en dueño de la vida nacional y se redujo el derecho a una simple herramienta del poder.
Las consecuencias son visibles: pobreza generalizada, éxodo masivo, fractura social y una profunda herida moral en la conciencia del país. Sin embargo, el espíritu de libertad del pueblo cubano no ha desaparecido. El 11 de julio de 2021 miles de ciudadanos salieron a las calles para reclamar lo que a todo ser humano le pertenece por derecho natural: Libertad, Dignidad y Futuro. Aquel día el mundo pudo ver con claridad lo que durante décadas se intentó ocultar: el pueblo cubano desea ser libre. La respuesta del régimen fue la represión, el encarcelamiento y el miedo. Muchos de aquellos ciudadanos continúan hoy en prisión.
Los firmantes de esta carta —artistas, escritores e intelectuales cubanos— creemos que la cultura no puede permanecer en silencio ante esta quiebra moral. En numerosos momentos de la historia, la voz de los creadores ha sido el faro ético de su tiempo. Hoy asumimos la responsabilidad de señalar el camino hacia el futuro.
Cuba necesita abrir un nuevo capítulo de su historia. En consecuencia, solicitamos su respaldo para que este proceso se canalice a través de un Pacto Social, mecanismo capaz de garantizar:
• La Amnistía plena e inmediata de todos los prisioneros políticos.
• La soberanía real del ciudadano frente al Estado.
• La independencia total de los poderes públicos.
Este nuevo porvenir descansará sobre los cimientos que nos definen como sociedad: Libertad, Dignidad y Futuro, fundado en principios universales:
• La libertad del individuo,
• La soberanía del ciudadano,
• La Justicia y Equidad como fin supremo del derecho;
• La separación de poderes,
• y la organización del Estado como herramienta al servicio del ciudadano, condición necesaria para la prosperidad de la nación y para la integración armónica de las Américas.
Estos principios no son ajenos a nuestra tradición. Los defendieron fundadores de la nación cubana como Ignacio Agramonte y José Martí, quienes soñaron una república basada en la justicia y la soberanía del individuo.
Para avanzar hacia ese horizonte proponemos y adjuntamos el Pacto Social respaldado por firmantes dentro y fuera del país, que recoge los principios fundamentales para una convivencia política fundada en la dignidad humana y en la soberanía ciudadana. Este Pacto Social propone, por primera vez, la posibilidad de una Constituyente Ciudadana, mediante la cual los propios ciudadanos —depositarios del poder constituyente originario— puedan suscribir directamente dicho Pacto utilizando los instrumentos que hoy ofrece la revolución digital.
De alcanzarse una mayoría ciudadana verificable, este Pacto adquiriría de manera inmediata la fuerza de Ley Primera de la República, inaugurando así un proceso constituyente de carácter ciudadano capaz de resolver, de forma pacífica, institucional y democrática un conflicto nacional que también posee implicaciones hemisféricas.
Señor Presidente:
La historia demuestra que en determinadas coyunturas el destino de los pueblos puede verse influido por la acción responsable de los estadistas.
Los Estados Unidos han sido, desde su nacimiento, un referente del constitucionalismo moderno y de la defensa de la libertad. En momentos en que el mundo, sus instituciones, y la prensa internacional hacen silencio, se cruzan de brazos o relativizan las razones del dolor de nuestro pueblo, es vital el protagonismo de Estados Unidos, en especial para lograr que este proceso de una Constituyente Ciudadana se realice con transparencia, accesibilidad para todos los cubanos y sin las usuales interferencias de quienes por casi 70 años han monopolizado el poder político en Cuba.
Si la causa de la libertad del pueblo cubano encuentra comprensión en su liderazgo, ese gesto sería recordado como una contribución significativa a la restauración de la democracia no solo en Cuba sino en el hemisferio. Ello representaría una reafirmación de los principios que han guiado a esa gran nación desde su origen hasta el día de hoy.
La libertad de Cuba no sería únicamente una victoria para los cubanos.
Sería también una victoria para los principios que han inspirado a las naciones libres desde hace más de dos siglos.
Con la más alta consideración y esperanza,
Intelectuales, Escritores y Artistas de Cuba
25 de marzo de 2026, 131 aniversario del Manifiesto de Monte Cristi.
Cuba, 25 de marzo de 2026, 131 aniversario del Manifiesto de Monte Cristi.
Un grupo de académicos, escritores y artistas cubanos, dentro de la isla, en el exilio y en la diáspora, ha expresado su respaldo al Pacto Social, una iniciativa que propone un nuevo modelo de legitimidad política en Cuba basado en la soberanía directa del ciudadano.
El proyecto se implementa mediante una Constituyente Ciudadana Digital, un mecanismo que permite a los cubanos participar en un proceso constituyente verificable, seguro y fuera del control del aparato estatal actual.
A diferencia de iniciativas tradicionales, esta propuesta no depende de estructuras políticas centralizadas ni de procesos de negociación con el régimen. Su enfoque combina tecnología y participación ciudadana para generar una base de legitimidad independiente y escalable.
El Pacto establece principios fundamentales como el Estado de Derecho, la separación de poderes, la protección de los derechos inalieanables y la seguridad jurídica, con el objetivo de facilitar una transición institucional ordenada.
La iniciativa ha sido presentada a miembros del Congreso de los Estados Unidos y a otros actores internacionales como una posible herramienta dentro del marco de la política hacia Cuba en 2026.
Sus promotores destacan que la plataforma digital ha sido diseñada con estándares avanzados de seguridad, permitiendo la participación ciudadana sin exposición a riesgos directos.
“Esta iniciativa no surge de estructuras políticas tradicionales, sino de la propia sociedad civil cubana”, señalaron representantes del grupo gestor.
Para más información o solicitudes de entrevista, contactar:
La línea del destino Alexander J. Bermúdez Editorial Tecnológica, Panamá, 2021
La Editorial de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) presentó en su auditorio principal el libro de cuentos La línea del destino, obra ganadora del Concurso Nacional de Literatura José María Sánchez, versión 2021, cuyo autor es el periodista y escritor Alexander J. Bermúdez.
Durante la ceremonia, los escritores Luis Fuentes Montenegro y Pedro Crenes Castro, ganador múltiple del Premio Ricardo Miró, hicieron sendos análisis de la obra presentada, sobre la cual destacaron sus méritos narrativos, su lenguaje cinematográfico y la construcción moderna de los siete cuentos que la componen, destacando, entre los demás, los cuentos «¿Quién mató a Bartolomé Hamsa?» y el que da nombre al libro, «La línea del destino».
Sobre el cuento «¿Quién mató a Bartolomé Hamsa?, ambos escritores reconocieron la novedad literaria que representa, en su composición, el manejo del tiempo narrativo y un despliegue maravilloso de técnica, en donde el pasado entra en el presente y lo transforma, convirtiéndose en una historia ágil, que da la impresión de estar ocurriendo ante los ojos del lector.
Crenes Castro, opinó que ese cuento debería ser antologado en un futuro próximo, mientras que el periodista especializado en boxeo, Daniel Alonso, quien hizo de conductor de la entrevista y la presentación del autor ante el público concurrente, manifestó la notable habilidad del escritor de construir en un breve texto un personaje memorable y entrañable.
“Se nota la pluma de un periodista versátil, con responsabilidad de la construcción del lenguaje para el lector”, opinó Fuentes Montenegro. “Demuestra a un escritor que tiene oficio, que se ha forjado en la teoría”, agregó el también abogado y poeta.
El libro de cuentos, de unas 60 páginas, además, fue escogido como el “libro del mes”, por el grupo cultural Siembra de Lectores, espacio promovido por la escritora Rose Marie Tapia, quien lo presentó en su actividad mensual Noche Millenium ante una audiencia de más de cuatro mil personas conectadas en Panamá, España, Argentina, Colombia y otros, a través de diversas plataformas como Youtube, Facebook, Instagram y Zoom.
La otra historia de Joel Merlín Manuel Gayol Mecías Ilíada Ediciones, 2022
Llevo tiempo intentando hablar de esta novela: La otra historia de Joel Merlín, del cubano Manuel gayol Mecías. Y mi demora se debe a que hay libros que son muy difíciles de resumir ante los ojos de un lector.
La primera dificultad es que Manuel Gayol Mecías jamás ha escrito una palabra fácil, jamás ha creado un mundo sencillo, como suele abundar en la literatura cubana de las últimas décadas. Estamos en presencia de uno de los escritores más originales de nuestras letras. Algo que, por cierto, me comentó nuestro amigo común, el gran novelista cubano Guillermo Vidal, cuando yo había leído apenas un solo cuento de Gayol: “La noche del Gran Godo”, si no recuerdo mal publicado en un Anuario de Narrativa, allá en Cuba. “Gayol no se parece a nadie escribiendo, es único, y es el mejor fabulador que conozco”, me dijo esa vez Guillermo Vidal. Así que apenas tuve la oportunidad de encontrarlo en nuestros exilios aproveché para leerme todo lo que escribe.
Y lo reitero, ya con conocimiento de causa: si una vez escribí que su libro de ensayos Cuba: el ser diverso y la isla imaginada es una obra de imprescindible consulta para todo el que desee entender el complejo “asunto cubano”…, su obra narrativa está a la altura de la mejor literatura escrita por cubanos en el siglo XX y lo que va del XXI. En varios análisis me he referido a él como una “rara avis”… obra tras obra ha ido configurando un estilo personalísimo, una cosmogonía muy particular, una simbología diferenciada que alcanza su cumbre en esta novela.
Mientras leía este libro sentí ese hálito universal de los más grandes creadores de atmósferas de la literatura universal: pienso en el Thomas Mann de La montaña mágica, en el Bulgakow de El Maestro y Margarita, en el Cortázar de Rayuela… y, curiosamente, muchísimo más mi mente iba a ese mundo ficcional creado en sus libros por mi querido maestro, el gran novelista José Soler Puig, especialmente con esa maravilla que es la novela Un mundo de cosas.
En esta novela, igual que en Un mundo de cosas, nos zambullimos en la historia de un viaje que es la vida del protagonista, sí, pero es también nuestra vida. Gayol, al construir a Joel Merlín en su saga novelada Crónicas Marjianas, pero en particular aquí, va colando fragmentos de su propia vida, de la experiencia vital de algunos personajes muy reconocibles de “lo cubano”, pero también de la vida de muchos cubanos que lo leemos y nos sentimos identificados con esos sucesos, anécdotas, cartas, que vamos descubriendo como marcas propias. Porque Cuba está en esta novela, calada en un cincel magistral que se mueve desde las escenas en la isla hasta la escenas en el exilio, que abarcan desde los recuerdos más íntimos de Joel, Marja, o cualquiera de ese amplísimo teatro de personajes que desfilan en estas páginas… hasta los asuntos más públicos y dolorosos y del horror como el asesinato por las autoridades cubanas de aquellos cubanos que quisieron escapar de la isla en el remolcador 13 de marzo, en 1994… Una sensibilidad especial que se esparce gota a gota a través de un sinfín de historias, personajes, confluencias espirituales y carnales que se amalgaman en la búsqueda esencial del sentido de la existencia de este Joel Merlin, que se me antoja una exquisita parábola de esa búsqueda existencial, de esa persecución desesperada de la salvación que el cuerpo de nuestra nación persigue desde hace ya muchos años.
Esta es una novela, dirían algunos, de alto vuelo: Gayol es un hombre de cultura, un ser de esos que ya casi no existen, capaces de explicar las cotidianidades más burdas, esas que asolan el panorama de la vida de los cubanos en la isla y la diáspora, con un elevado nivel de racionalidad, humanismo, espiritualidad… en el cual queda evidente su enciclopédica formación… y en esta novela, al impacto visible en la historia misma que causan las lecturas netamente literarias, se suma la mirada incisiva de quien conoce profundamente los recovecos más intrincados de la filosofía universal (algo que, por cierto, podemos leer en la también profusa obra ensayística de este autor)… Y ese macromundo de interferencias del pensamiento universal, herramienta que escasos escritores dominan, otorgan un plus de excelencia al universo ficcional creado por Gayol en La otra historia de Joel Merlín.
Cuba, el escape de la isla, el choque con España, la nostalgia por el pasado, las incertidumbres sobre el futuro, las cadenas familiares, el caleidoscopio de ciertas etapas de la vida observadas desde las cartas intercambiadas entre los personajes… un mundo de cosas, como en la novela de José Soler Puig, analizadas además desde una espiritualidad singular en todas y cada una de esas vidas que el protagonista tendrá que vivir: la del ser humano que siente que no puede quedarse detenido, que no puede dejar detener su historia…
Una excelente novela, una novela mundo, una obra cubanísima pero también de aliento universal… Y aunque creo haber develado ya algunos secretos de este libro, algunos momentos esenciales… solo añadiré el reto de pedirles que la lean y busquen algo esencial: ¿quién cuenta esta historia? Ese es otro detalle que hace grande y única La otra historia de Joel Merlín… Leer novelas de esta excelencia siempre es un enriquecimiento.
La intensa vida Zoé Valdés Editorial Almuzara, 2022
La intensa vida, de la escritora cubana Zoé Valdés me ha obligado a lanzar mi memoria a ciertos momentos de esa Cuba que Zoé y yo compartimos, allá, en los cada vez menos recordados años de la década del 90. Y, al menos en mi caso, cuando un libro me obliga a esas zambullidas memoriosas, cuando un libro me obliga a repensar o revisitar ciertas zonas de mi vida, ciertos momentos de la historia de nuestra isla, ciertos recovecos del mundillo intelectual o incluso ciertas zonas tórridas de ese circo romano que es “lo cubano”, me atrevo a jurar que se trata de un libro que va a ser de necesaria lectura para muchas personas.
Nunca le he contado a Zoé Valdés que quizás yo sea uno de los poquísimos lectores de uno de sus poemarios muchos años antes de que se publicara. Y debo aclarar que no leí ese libro porque Zoé me lo diera. No recuerdo ahora mismo en qué año sucedió, pero alguien que no puedo mencionar porque aún trabaja allá en Cuba en una importante institución cultural, un amigo común de Zoé y mío, me pasó uno de los ejemplares que ella había mandado a un premio. No logro precisar muchos detalles de aquella conversación en el Palacio del Segundo Cabo, pero mi amigo me dijo: este libro va a dar mucho que hablar, aprovecha que nos pasaron esa copia y léelo rápido. Sí me queda claro que el libro no había ganado el premio, como suele suceder en Cuba, “por razones extraliterarias relacionadas con la autora”. Quienes conozcan la obra poética de Zoé sabrán que me refiero a su excelente poemario Vagón para fumadores, y que el premio que no ganó fue el Premio Casa de las Américas. No lo ganó, pero me consta que durante semanas, copias de ese libro estuvieron pasando de mano en mano de los funcionarios culturales cubanos, y que fue la comidilla malsana de unos cuantos comisarios culturales. Lo vi con mis propios ojos.
Leí luego Sangre azul, su primera novela, y me pareció demasiado etérea, así que seguí quedándome con la Zoé poeta hasta que tuve en mis manos La nada cotidiana… Algunos en Cuba recordarán que en un Encuentro de la Crítica en el Palacio del Segundo Cabo, cuando algunos se ensañaban en lo que llamaban “literatura de obcenidades de la Zoéz Valdéz”… comenté algo que entonces muchos tildaron de desconocimiento literario: en aquel momento, 1997, aseguré que las novelas de Zoé La nada cotidiana y Te di la vida entera sencillamente estaban reflejando un proceso de degradación del habla del cubano, una caída hacia la marginalidad de los valores tradicionales del modo en que hablábamos los cubanos… algo que entonces llamé marginalización del idioma… Y hoy, cuando veo ese balbuceo cargado de malas palabras, esa vulgaridad expresiva, y la agresividad verbal para discutir incluso los asuntos menos conflictivos que son ficha del día a día en la Cuba de hoy, sigo pensando que Zoé supo ver anticipadamente en aquella realidad de los noventas ese drástico cambio antropológico.
Menciono estos recuerdos porque La intensa vida tiene mucho que ver con ese cambio, en este caso, en lo que fue cambiando en la propia Zoé Valdés mientras la propia realidad cubana cambiaba tan escandalosamente. La aplastante sinceridad de esas dos novelas, el modo de asumir el libertinaje individual como rebeldía contra las imposiciones sociales, estuvo en aquellas novelas y está aquí… pero esta vez con un distanciamiento que le permite ponernos delante también lo que de hermoso y entrañable hubo en aquella época. La transición entre la muchachita despistada que, sin embargo, era más despierta que los varones de su edad como para atreverse a retarlos, y la joven que se vinculó al mundo de la cultura ocurren en un escenario convulso y en transformación continua: la decadencia de la revolución cubana, una decadencia que provocaría rupturas en todas las generaciones de cubanos que vivieron ese proceso social. También en Zoé Valdés, un espíritu sensible que, como ella misma confiesa, escribía un diario para intentar ser feliz y escapar de la dura vida, alguien que recuerda con nostalgia la pluma que le regaló su abuela para que escribiera lo que le diera la gana.
Este es un libro donde Zoé muestra la lucha que tuvo lugar en su propia formación intelectual y como escritora entre la alta cultura que ella devoraba vorazmente para cultivar su espíritu y esa marginalia social agresiva, inculta, pero llena de enseñanzas de vida esenciales en la que transcurrió su vida cubana. Ya sea por lo que despierta una llamada que la escritora hace a Cuba, ya sea en la rememoración de alguna anécdota familiar, ya sea en el comentario irónico sobre muchas de las discutibles aristas del acontecer nacional, ya sea en las confesiones que ella hace sobre las esencias de varias de sus más reconocidas obras, Cuba, mirada desde el exilio, en este libro, se nos presenta en su compleja diversidad, en sus entornos contradictorios, en sus innegables vergüenzas… Y hay aquí, además, un contrapunteo sutil entre los retos de haber sido borrada de la cultura por los comisarios culturales, y esos otros retos que ha enfrentado en muchos ámbitos desde que tuvo que salir al exilio.
Cuestionamientos a ciertos personajes de nuestra historia, sociedad y cultura…, destellos memoriosos de la cotidianidad cubana…, preguntas sobre la responsabilidad que tenemos en esa desgracia que ella llama Cagonia…, incisiones irónicas sobre el comportamiento de opositores y figuras de las muy bien cotizadas guerritas cubanas en internet…, reflexiones sobre el impacto de la cultura universal en su estilo…, homenajes a cubanos dignos…, acercamientos afilados al daño antropológico en los cubanos de la isla y el exilio provocados por la llamada Revolución Cubana… En resumen, un libro controversial, como debe ser todo buen libro.