Del amor en calma

Sobre El jardín de este mundo, de Nerea Sánchez Soria

Jorge de Arco

El jardín de este mundo
Nerea Sánchez Soria
Ars Poetica, Oviedo, 2019

 

En el jardín interior de Nerea Sánchez Soria (1997) caben las flores y las caracolas, las olas y las piedras, las estrellas y las costas que la habitan. En su bautismo lírico, la autora madrileña hilvana un discurso que desata las estaciones y hace que la vida florezca desde un mundo personal y sugeridor.

Dividido en cuatro apartados, “Poemas de la flor que se eleva entre las nubes”, “Poemas de la flor de la poesía”, “Poemas de la flor perdida” y “Poemas relativos al veneno de algunas flores”, el volumen va signando el vacío que araña las remembranzas a la vez que mira por dentro de una conciencia que subsiste como revelación de lo acontecido. Las sombras que dejan los adioses, las lágrimas volcadas en otros cielos ya finitos, las luces descosidas de un alba en retirada, van dando forma a un yo que es testigo y sujeto de cuanto sucede tras las ofrendas: “…mis brazos abiertos buscan el momento exacto del rayo de oro/ permanecer en el rayo es una despedida/ un mundo parado sin llanto de azufre/ mas espero el encuentro del amor en calma/ que convierta la palabra en promesa cumplida”.

En su prefacio, Ilia Galán afirma que es esta una poesía “sincera, honda, que merece la pena descubrir para descubrirse”. Y, en efecto, impulsada por ese flujo instaurado en el pestañeo de su decir, Nerea Sánchez Soria retoma las huellas de su caminar y se adentra en el cromatismo balsámico de su verbo. Desde él, refunda sus pertenencias -sus soledades, su nostalgia, su dicha…-, y desgrana, quedamente, la furia y el sosiego que dictan su ámbito y su tiempo primigenios: “Eres la cima de mis huesos/ eres el colmo de mi espacio/ eres el clímax y la miel/ pero eres carbón y pobreza/ y tos y enfermedad mortal/ y también la justificación/ de mis líneas”.

El libro se acompaña con un CD que acerca la grata música de Nuria de Pablo.