Franco y Fidel ¿Vidas paralelas?

Apuntes

Leonel Antonio de la Cuesta

Al empezar a gobernar a España Franco tenía grandes planes para conseguir un nuevo imperio. Gibraltar, lo primero, después, al oeste, la anexión de Portugal; al este, las del País vasco, la Navarra y la Cataluña franceses, así como el minúsculo principado de Andorra. Al sur, tras el peñón: África. Es decir, la mayor parte del imperio francés en África del Norte, junto a un millón de kilómetros cuadrados en África Occidental, incluso parte de la Nigeria británica, el Congo francés, Camerún y Gabón. Nada de ello consiguió. Por el contrario perdió el protectorado español en Marruecos, la Guinea Ecuatorial, el enclave de Ifni y a las puertas de la muerte el Sahara Occidental.

Cuba nunca ha tenido ambiciones de añadir nuevas islas a su archipiélago. La idea del Lebensraum es totalmente desconocida entre nosotros. Castro no cambió esta idea pero sí decidió intervenir en varias guerras africanas como las de Angola y Etiopía, donde murieron miles de cubanos sin motivos reales que afectaran los intereses nacionales de la Isla. Eso sí, los ejércitos cubanos triunfaron claramente en contraste con la División Azul de Franco cuyo éxito es cuestionable por haber luchado encuadrada dentro de las filas alemanas y no saberse a ciencia cierta cuál fue el resultado obtenido, aunque se sabe que lucharon con denuedo. Castro tuvo una derrota en el conocido incidente de la isla de Granada en el Caribe, incidente que “inmortalizó” al célebre coronel Pedro Tortoló quien terminó su vida en África como simple soldado. También fueron infortunadas sus aventuras en la etapa inicial como por ejemplo: en Panamá, República Dominicana y otras, pero no en Nicaragua.

Alguien ha dicho que Franco padecía de una incultura enciclopédica y se aporta como prueba que en el Palacio del Pardo, donde vivió a partir de 1939, no había una biblioteca. Sin embargo, tenía fama de estar al día en técnicas y procedimientos castrenses. En los primeros años de su régimen se aficionó a la economía y pretendía disertar sobre temas de esta naturaleza para desesperación de sus oyentes. Por suerte no se empeñó en llevar a cabo proyectos económicos de su propia iniciativa. Se interesaba en la resolución de algunos problemas económicos como por ejemplo el problema del agua, recurso natural escaso en España. En general dejaba obrar a sus colaboradores a los que sometía a interminables consejos de ministros sin darle oportunidad siquiera de hacer aguas menores.

Castro se dice que lee vorazmente sobre todo de ciencias y tecnología y ha concebido y ejecutado, por desgracia, muchos proyectos, entre otros el cordón cafetalero de la Habana, los cruces genéticos de ganado vacuno y que ha culminado, ya en retiro, con la célebre moringa. Todos han fracasado sin que nunca se le haya oído una disculpa o reconocimiento de errores, salvo en la celebérrima Zafra de los Diez Millones, la que, aparte de fracasar, dislocó completamente la economía del país. Se esfuerza diciendo que tiene amplios conocimientos de medicina, por suerte estos no se extienden a la cirugía… dispone de un equipo de traductores que en tiempo récord trasladan al español los libros de su interés. En cuanto a las manifestaciones culturales (música, pintura, escultura, etc.), no parece tener gustos personales acusados. En 1961 en un discurso conocido como “Palabras a los intelectuales” fijó su criterio: Con la revolución todo, contra la revolución, nada. Esto lo confirmó en 1971; aunque recientemente la política de control estricto de las actividades culturales se ha vuelto un poco menos dura, hay que recordar que esas decisiones han sido tomadas en tiempos de Raúl Castro.

 

En el espinoso asunto de las fortunas personales hay poca información confiable. A Franco no se le puede achacar la posesión de cientos de millones de euros, ni de series de palacios o palacetes. Su viuda al salir del El Pardo se instaló en un edificio de pisos de la calle Bécquer №6, por cierto cerca de la embajada de los Estados Unidos. Claro que los Franco no salieron del poder como pobres de solemnidad y los bienes familiares, pocos o muchos, los administra un nieto del Caudillo. La revista Forbes le atribuye a Fidel Castro una gigantesca fortuna personal bien camuflada en diversos paraísos fiscales, pero esto no es factible de comprobarse.

Otro capítulo más claro es el de la ayuda internacional que los respectivos regímenes han recibido. Al terminar la Guerra Civil española (abril de 1939) España estaba destruida. Las reservas de oro del Banco de España se encontraban depositadas en la URSS (muchísimo después fueron devueltas) y no se podía esperar ayuda de Alemania o Italia a las cuales se les debía una cuantiosa deuda de guerra (que fue pagada) y que se aprestaban a iniciar la Segunda Guerra Mundial; de hecho, esta comenzó pocos meses después de la victoria de Franco. Al final del referido conflicto bélico, como se indicó, la España de Franco se vio aislada de la comunidad internacional y luego excluida del Plan Marshall. Solo la Argentina de Perón en 1947 alivió la situación económica de la época llamada con razón los años del hambre. El año 1953 significó el cambio para bien. Se firmaron tres tratados con los Estados Unidos, lo que abrió a España a las inversiones extranjeras que aprovechaban la ausencia de huelgas y de un gobierno que garantizaba el orden público y reducía la criminalidad. Se suscribió un Concordato que le permitió a Franco apoyarse en la internacional católica para sus relaciones exteriores. Quedaba el mito de autarquía inventado por el nazi-fascismo y del cual Franco era partidario. Con el tiempo cambió de criterio gracias en no poco a los ministros del Opus Dei; se abrieron las fronteras y cientos de miles de españoles se fueron al extranjero a trabajar y a mandar remesas a sus familias. La economía se desarrolló y llegó a decirse después de la muerte de Franco que  España era la novena economía del mundo.

El caso de Fidel Castro es diametralmente opuesto. En 1959 Cuba se encontraba al decir de los economistas, a punto de iniciar la etapa del despegue hacia el desarrollo económico pleno. Había fallas sistémicas que se reflejaban en una profunda diferencia entre el nivel de vida urbano y el rural, pero eran muy pocos los que emigraban y muchísimos los extranjeros que querían inmigrar. La desastrosa aplicación de los preceptos económicos del marxismo-leninismo y la torpe política que hizo salir de la Isla a millares de técnicos y administradores capaces, ha llevado al país a la triste realidad actual con casi dos millones de exiliados. Para paliar esta situación, a la que no es ajena la corrupción propia de este tipo de regímenes, la URSS abrió un verdadero “rubloducto” y cuando este se secó, tras la hórrida época llamada “el período especial”, apareció Hugo Chávez que inicio el “boloducto”22, del cual todavía malvive la Isla.  La deuda externa de Cuba está entre las mayores del mundo sin que se vea un panorama de futuro que conlleve a una mejor situación económica. Fidel Castro hundió la economía cubana todo lo contrario de Franco en España.

 

La educación pública no fue uno de los aspectos destacados de la gestión política de Franco. Siendo como era un líder militar, no hizo nada comparable con, digamos, las escuelas cívico-militares de Batista en Cuba y mucho menos con la Campaña de Alfabetización de Fidel Castro. Con todo, los niveles de educación pública en España progresaron. Lo que sí fue una obra ingente lo constituyó el programa de los Coros y Danzas de España. La Sección femenina de la Falange, liderada por Pilar Primo de Rivera, hermana de José Antonio, se dedicó a coleccionar y clasificar las canciones y bailes populares y con ese material montó una compañía dedicada a poner de manifiesto la entraña popular en esta materia tanto en España como en el extranjero. La Universidad creció pero al igual que en Cuba hubo épocas de una estricta censura. A los estudiantes se les controlaba a través del SEU (Sindicato Español Universitario) y a los profesores a través de purgas ideológicas; aparte de los muchos catedráticos que se habían exiliado tras la Guerra civil. Hasta el tardofranquismo la Universidad española estuvo por debajo de la media europea. En Cuba las universidades han florecido en cuanto al número pero también están sometidas a un férreo control del Gobierno y con contactos internacionales limitados a los países del bloque socialista. Con todo el número de centros universitarios se ha multiplicado enormemente gracias a la asistencia de profesores procedentes de los partidos comunistas de diversos países como el Chile de Pinochet, los montoneros argentinos, los intelectuales republicanos españoles y otros. A niveles secundarios y preuniversitarios proliferaron los centros docentes muchos de los cuales se construyeron en las áreas rurales con el objetivo de vincular el estudio con el trabajo agrícola. Muchos críticos del sistema achacaban estos planes al deseo de desvincular a los estudiantes de sus familias. Recientemente dichas escuelas están desapareciendo por incosteables. Las escuelas suprimidas han sido trasladadas a los centros urbanos.

 

Se mencionó antes que Franco escribió el guion de la película Raza (1942), y también que en El Pardo no había una biblioteca pero sí existía una sala de cine pues el Caudillo era aficionado al Séptimo Arte. El cine español propiciado por Franco reflejó como era de esperarse los temas históricos, especialmente los relativos a la exaltación del fenecido imperio español y algunos otros, cuyo valor argumental contrastaba con la excelente calidad del celuloide empleado que era de origen alemán. Era un cine soso, pudibundo, cuyas limitaciones y recortes se extendieron hasta los doblajes de películas extranjeras. Los filmes como la prensa, los espectáculos, etcétera eran sometidos a una doble censura: la gubernamental y la eclesiástica, así que la creatividad sufría enormemente.

El cine cubano prácticamente nació con la revolución del 59. Antes de ese momento solo se produjeron un puñado de películas casi todas en coproducción con empresas cinematográficas mexicanas. No tengo noticias de que Fidel Castro sea aficionado al cine. El auge del cine cubano se debe a la conjunción de una serie de factores: los cineastas cubanos formados antes de 1959 en Cinecittà en Roma, los elementos de la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo y a los arrestos de Alfredo Guevara, el líder de la juventud socialista en la Universidad de La Habana en los tiempos de estudiante de Fidel. Por cierto que Guevara sí llegó a presidente de una asociación de alumnos: la de Filosofía y Letras. En el caso cubano el cine, con sus luces y sus sombras, ha sido de buena calidad y de éxito internacional, pero no ha escapado a la censura aunque quizás en menor grado que otras manifestaciones culturales.

 

No se interesó Franco en gran medida en el desarrollo de la medicina en España. Curó en lo posible al enorme número de heridos y ayudó a los lisiados productos de la cruenta guerra civil. Sin embargo, al final de su gestión política la expectativa de vida en Espana era superada solo por Suecia e iba delante de Francia e Inglaterra. Fidel es un fanático de la medicina. Él se cree que es todo un galeno. Uno de sus intereses personales ha sido hacer de Cuba una potencia médica. Al principio llevó la medicina a todos los rincones del país creando postas médicas y policlínicos en prácticamente cada poblado e invirtiendo en hospitales y centros de investigación médica como el célebre CIMEQ. Ideó también un sistema de medicina familiar por barrios al que llamó de médicos de la familia. Fundó escuelas de medicina en provincias y hasta creó una escuela de medicina para extranjeros en Marianao en la carretera de Jaimanitas. Allí cursan gratis la carrera básicamente estudiantes latinoamericanos, aunque se encuentran también de otras nacionalidades, inclusive de los Estados Unidos. Igualmente ha regalado hospitales a diversos países extranjeros y creado misiones médicas, unas mediante pago, como las de Venezuela y otras, gratuitas. La plétora de médicos y dentistas es uno de los problemas que enfrentaría un gobierno postcastrista ya que resulta imposible encuadrarla en el necesariamente reducido espacio laboral de la Isla. Con el paso de los años y los efectos del Período Especial la calidad de esta hipertrofiada maquinaria sanitaria se ha ido deteriorando y hoy se da el caso de encontrar médicos graduados prestando servicios de choferes de turismo pues estos cobran en divisas. En la actualidad se mantiene un excelente servicio médico pero el mismo está de hecho reservado para los turistas que pagan en moneda fuerte.

 

Como quiera que Franco hubo de aceptar los veintisiete puntos programáticos de José Antonio Primo de Rivera como la ideología oficial del régimen, la Falange introdujo algunos cambios en la manera usual de manejar la lengua en España. A imitación del fascismo italiano que había querido suprimir el pronombre lei (equivalente al usted español) los falangistas intentaron sustituir el usted por tú. Asimismo introdujeron el vocativo camarada. Efectivamente sin eliminar completamente la diferencia entre tú y usted (diferencia presente en todas las lenguas neolatinas o romances), en España el uso del usted decayó un poco especialmente en el período azul del régimen franquista (1939-42). En cuanto al uso del vocativo camarada este no se generalizó por ser usado igualmente por los comunistas y otras agrupaciones de izquierda. Camarada se utilizaba solo en las reuniones del partido y no con mucho entusiasmo pues los carlistas lo rechazaban y se mofaban del mismo.

En Cuba a partir de 1959 dejaron de usarse como vocativos y títulos de respeto los sustantivos señor, señora y señorita los que fueron sustituidos por compañero y compañera. También se empleó ciudadano, especialmente por las fuerzas represoras y para referirse a personas no afectas al régimen. También se utilizó aunque poco el vocativo camarada. Con la llegada masiva de turistas se ha vuelto a emplear señor, señora y señorita, aunque es de notar que a las impresiones que aparecen firmadas por Fidel Castro se les llama las reflexiones del compañero Fidel.

Parece conveniente preguntarnos por las relaciones entre las dos dictaduras entre 1936 y 2006. Al terminar la Guerra Civil española en 1939 en Cuba Batista era aliado de los comunistas y esto trajo como consecuencia que su gobierno extendiera  a los exiliados republicanos españoles cierta ayuda, muy inferior por desgracia a la que le fue ofrecida por el gobierno mexicano. En España en pleno período azul (1939-42) se creó la Falange Española del Exterior (FEE) para hacer proselitismo en la América hispanohablante; hasta se habló de enviar “misioneros falangistas” con el propósito de difundir en esas tierras el pensamiento de José Antonio. Cuba fue uno de los países en que primero se organizó la FEE pero también fue, junto con Méjico de los primeros en expulsar a los organizadores de esta rama de Falange. En realidad, Franco nunca apoyó este experimento internacional. En la época de los presidentes auténticos (1944-1948) se mantuvieron las relaciones diplomáticas, consulares y comerciales entre ambos países pero sin intercambio de embajadores. Batista resumió las relaciones diplomáticas normales y suscribió un modus vivendi comercial y de pagos que propició un intenso intercambio comercial. Con la llegada de Castro se mantuvo el status quo. Hubo sospechas de que el nuevo gobierno iba a reconocer al Gobierno de la República española en el exilio (solo estaba reconocido por dos países: Méjico y Yugoslavia) pero no fue así. Hubo, sin embargo, un incidente un tanto teatral. Lo desató el embajador de España don Juan Pablo de Lojendio y Eruri, marqués de Vellisca, en enero de 1960. El Marqués irrumpió en un estudio de televisión donde Castro atacaba al régimen español y reclamó iracundo el derecho de réplica inmediata. De más está decir que fue declarado persona non grata. En España, al principio se alabó su valentía pero después en privado sufrió una fuerte reprimenda por su conducta totalmente reñida con las prácticas diplomáticas. Sin embargo, continuó en el servicio exterior con el rango de embajador. Fidel Castro amparó a figuras republicanas muy conocidas como Alberto Bayo y Enrique Lister; recibió con grandes honores a La Pasionaria y Santiago Carrillo, máximos líderes del Partido Comunista Español. Igualmente, recibió y dio asilo con los brazos abiertos a elementos de la ETA (fundada el 31 de julio de 1959). Por su parte Franco le dio asilo a Fulgencio Batista y a un buen número de exiliados políticos anticastristas muchos de los cuales se establecieron definitivamente en España.

Notas del artículo

  1. Citaré solo dos libros uno en favor de la ascendencia judía y el otro contra ella: de Miguel Figueras i Vallés, Las raíces judaicas de Franco. Barcelona, 1993 y el de Paloma Díaz Mas, Los sefardíes. Historia, lengua y cultura. Barcelona, 1995.
  2. Vide, Alina Fernández Revuelta. Alina, la hija rebelde de Fidel Castro. Barcelona, Plaza y Janés, 1997.
  3. Antes de 1934, como se verá, Ramón era el más conocido de los Franco, gracias a su hazaña de volar de Madrid a Buenos Aires en el hidroplano Plus Ultra.
  4. Cuenta el periodista e historiador Ramón Garriga (en las pp. 169-172 de su libro La señora de El Pardo, publicado por la Editorial Planeta de Barcelona en 1979) que don Nicolás se encontraba en El Ferrol al inicio de la Guerra civil y allí se quedó durante el conflicto bélico. Solía pasearse por las calles con Angustias y su hija arrastrando una maleta atada con cordeles. En cierta ocasión se le acercó un familiar y le pidió que pusiera fin a tan esperpéntico espectáculo, pero el anciano le replicó que allí llevaba todos sus ahorros pues no tenía confianza en los bancos después de la exaltación de su hijo Paco a la jefatura del Estado. Agrega Garriga que durante la guerra nadie se le acercaba en público pues tenía la manía obsesiva de denostar a su segundo hijo, cosa que solo él podía hacer impunemente.
  5. Garriga (en la p. 306 del precitado libro) apunta que los hijos de Carmen Franco Polo tienen una silueta esbelta y no reflejan los rasgos típicos de la familia Franco. No olvidemos este venenoso comentario.
  6. Los cardenales esencialmente son los electores del Papa. Hasta finales del siglo XIX (Cardenal Martell) no tenían que estar ordenados ni de presbíteros. De hecho el más célebre de todos los cardenales, el cardenal Richelieu, fue un cardenal lego. Esta situación cambió con el Papa Juan XXIII quien ordenó que todos los cardenales al momento de recibir la birreta (símbolo de su cargo) debían ya ser obispos.
  7. Azaña Díaz, Manuel (1880-1940) Abogado, escritor y político de tendencia jacobina (republicano) fue varias veces ministro y jefe de Gobierno y de Estado. Murió en Francia poco tiempo después del final de la Guerra civil.
  8. Como los catalanistas no habían contado con el apoyo de los anarquistas que controlaban la región, la sublevación fue aplastada en cuestión de horas por el Ejército.
  9. La FEU la integraban las asociaciones de estudiantes de las trece facultades de la Universidad de La Habana. La organización estudiantil intervenía en muchos asuntos públicos ajenos a la actividad docente de la casa de estudios. Era como un partido político sin sujeción al Código Electoral.
  10. La Facultad de Ciencias Sociales y Derecho Público ofrecía, aparte del doctorado correspondiente, dos licenciaturas: la de licenciado en Derecho Diplomático y Consular y la de licenciado en Derecho Administrativo. Esta última estaba concebida para formar a quienes quisieran ocupar cargos públicos de importancia cuando en Cuba se implantara la carrera administrativa. Anexo a ese programa existía una Escuela de Administración Pública que ofrecía el diploma de Capacitado en Administración Pública. Lo interesante es que a ese programa se podía acceder sin ser Bachiller. Una vez terminados los estudios de la misma se podía ingresar en la licenciatura en Derecho Administrativo y después en la Facultad de Derecho. En este programa fue en el que se matriculó Raúl Castro quien no había concluido sus estudios de bachillerato.
  11. El pronunciamiento es un fenómeno político originado en España y que se ha extendido a Iberoamérica. Consiste, básicamente, en la protesta de algunos militares contra una situación política para ellos intolerable. Con el pronunciamiento se declaran cesantes a los gobernantes y se impone el gobierno de una junta. Algunos autores han caracterizado el pronunciamiento como la huelga general de los militares.
  12. En España el titulo tradicional del heredero de la Corona es Príncipe de Asturias, pero ese título presumía la existencia de un rey en ejercicio.
  13. En este apretadísimo resumen de casi cuarenta años he obviado la mención de ciertos hechos importantes pero de poca consecuencia: la entrevista entre Hitler y Franco en Hendaya (23 de octubre de 1940); la carta de los generales exmiembros de la Junta de Defensa Nacional dirigida a Franco donde la pedían que diera paso a la monarquía (15 de septiembre de 1943); la invasión de los maquis a través del valle de Aran (iniciada el 3 de octubre de 1944); el matrimonio de una nieta suya con don Alfonso de Borbón y Dampierre, hijo del primogénito de Alfonso XIII, y muchas más.
  14. También se intentó tomar al mismo tiempo el Cuartel Céspedes de Bayamo con iguales resultados negativos. De este hecho, por cierto, casi no se habla en Cuba.
  15. Esta protección sobrenatural se extendía a dos aspectos: el fracaso de los atentados personales contra ellos y la desaparición natural de aquellos que podían hacerles sombra, a saber: Camilo y el Che en el caso de Castro, y Sanjurjo y Mola en el de Franco.
  16. La oficialidad del ejercito batistiano estaba compuesta por muchos cabos y sargentos de 1933 autopromovidos y de los oficiales de academia. Las relaciones entre los dos grupos no eran buenas.
  17. Nombre popular de los soldados de Batista.
  18. La Codorniz, célebre periódico satírico español, se publicó al día siguiente de este incidente como “Codorniz, La”.
  19. En la ONU en una ocasión habló durante cuatro horas y media.
  20. En la Cuba de Castro fue curioso notar como la difunta Vilma Espín, esposa de Raúl, usaba como nombre completo Vilma Espín de Castro y en las reuniones internacionales de primeras damas actuaba como tal.
  21. Frey es en portugués.
  22. Bolo es el término popular en Venezuela para referirse a la moneda nacional, el bolívar.
  23. Vide, Francisco Franco y Salgado-Araujo. Mis conversaciones privadas con Franco. Barcelona, Editorial Planeta, 1976., pp. 254, 278, 293, 305, 312, 353, 363, 364, 433, 438, 445 y 596.
  24. Vide, Pío Moa. Los mitos de la Guerra civil. Madrid, La esfera de los libros, SL, 2005, p. 183.
  25. El regeneracionismo fue un movimiento político de finales del siglo XIX que intentaba una reforma integral de España yendo de arriba abajo. Su principal ideólogo fue Joaquín Costa (1846-1911).
  26. Vide, Juan Eslava Galán. Una historia de la Guerra civil que no va a gustar a nadie. Barcelona: Editorial Planeta, 2005, p. 261.
  27. Una cosa buena de un dictador intrascendente: la legislación protectora del servicio doméstico de Rafael Correa en el Ecuador. También las carreteras de Hitler y el que Mussolini hiciera que los trenes llegaran a tiempo.

Del Autor

Leonel Antonio de la Cuesta
Profesor universitario en los Estados Unidos durante cuatro décadas. Dirigió durante dieciocho años el Programa de Formación de Traductores e Intérpretes de Florida International University. Está acreditado por la American Translators Association y es uno de los principales analistas de Derecho constitucional cubano. Ha publicado varios libros, el último de ellos es Constituciones Cubanas desde 1812 hasta nuestros días.