A diferencia de otras literaturas latinoamericanas, la cubana no se caracterizó en los años setenta y ochenta del siglo pasado por el desarrollo de una narrativa escrita por mujeres. (Sobre esto y lo que considero algunas de sus causas he publicado artículos a los que remito a lectoras y lectores.1
Sin embargo, en la segunda mitad de los noventa, década en la que Cuba experimentaba una drástica contracción económica que repercutía en todas las esferas de la vida, se produjo una eclosión de la narrativa femenina que a finales de siglo se ha convertido en una de las marcas de la literatura cubana de hoy. Leer más…