Aquello que hace singular esta novela de la cubana Ena Lucía Portela (La Habana, 1972) es lo mismo que la hace destacar en el actual panorama narrativo hispánico, y que se puede resumir en la conjunción de inteligencia en la planificación y desarrollo de la trama, agudo manejo del lenguaje, notable sentido del humor y poderosa capacidad fabuladora. Con estos mimbres la joven autora viene tejiendo desde 1997 una obra compuesta por tres novelas y dos volúmenes de cuentos, galardonada con prestigiosos premios internacionales –Premio U.N.E.A.C. 1997, Juan Rulfo de cuentos de Radio Francia Internacional 2000, y Premio Jaén 2002 con esta última novela–, y digna de captar la atención de lectores en busca de obras recreadoras de hablas peculiares, personajes en trance de adorable naufragio y universos de luz y sombra. Leer más…
Categoría: Unos escriben
Ena Lucía Portela: presa y cazadora
La mar
no es el morir
sino la eterna
circulación de las
transformaciones
J.E. Pacheco, “Escolio a Jorge Manrique“
Se termina el siglo, se termina el milenio, ya hemos entrado en el dos mil, una fecha elevada simbólicamente a metáfora de la posible realización del progreso de una humanidad lanzada hacia el desarrollo y el pleno dominio de la ciencia y de la técnica. Al contrario, la cita con el siglo veintiuno se ha convertido en una cita con la duda, con la perplejidad, una cita con lo desconocido que produce un desconcierto epocal común a toda la humanidad, global, sean las que sean las experiencias de los países individualmente, sea la que sea la densidad histórica con la cual se ha cruzado el siglo. Leer más…
Para escapar al vértigo del tiempo
La Habana profunda es un concepto y, al mismo tiempo, una realidad comprobable; el concepto, suerte de validación que se auxilia de una puesta en escena, no ha tardado mucho en transformarse en sistema; la realidad comprobable, puestos de acuerdo quienes observamos la urbe y vivimos dentro de ella, podría resultar, al cabo, menos una invocación que un estado de la vida allí referenciada. En cualquier caso se produce siempre una cisura mediática: la de la ficción y el lenguaje. Leer más…
La armazón de un mundo en un sistema verbal
Acercarme a una escritora como Ena Lucía, leer su novela, así como leer algunos de los textos de los escritores más jóvenes que van apareciendo en la isla, me ha hecho descubrir cómo la nueva literatura cubana se aleja dichosamente de los tópicos que se esperan de la literatura cubana. Existe una generación naciente para quien la literatura no es exaltación ni queja, ni reivindicaciones sociales, ni ajustes de cuentas con la historia, ni interrogaciones sobre la cubanidad, ni claustrofobias insulares, ni nostalgias, ni posiciones de principio que no sean puramente literarias. Una generación que no se cuestiona su propia libertad, ni entra a discutir sus límites, porque parte de la libertad como presupuesto. Toda una generación literaria para quien la literatura comienza a limpiarse de cuanto no sea ella misma Leer más…
¿Quién le teme a Ena Lucía Portela?
Los niños prodigio y los enfant terrible – decía Wichy el Rojo, en un texto apócrifo y memorable sobre Yves Moore – no abundan en la literatura.
Sí los hay en otras artes, especialmente en la pintura y la música, pero cuando se trata de contar vidas y experiencias propias o ajenas, los adolescentes como Rimbaud no son muchos, y diría más, son inexistentes. Ena Lucía Portela, ya no es una adolescente, recién ha cumplido treinta y tres años, pero que sea esta chica aún tan joven uno de los escritores cubanos contemporáneos más conocidos en el mundo, dice mucho de su talento, de su arte de narrar, y de su rebeldía. Leer más…
“No me hagas preguntas capciosas”: Conspirando con Ena Lucía Portela
Cuatro novelas y numerosos cuentos publicados, así como importantes premios en el ámbito nacional e internacional, y una avalancha de estudios realizados por académicos de prestigiosas universidades del mundo, han convertido a la cubana Ena Lucía Portela (La Habana, 1972) en un nombre de obligada referencia en nuestra literatura contemporánea. Como afirma cierto personaje de sus propias ficciones, la gran escritora, en virtud de su oficio, sería una «consumada farsante», una «sublime embustera». Y a mucha honra, que no quepa duda. En la vida real, sin embargo, Portela es apenas una de las figuras más prominentes de las letras cubanas de todos los tiempos, y con esto habrá de conformarse por el momento… aunque no suene tan espectacular. Leer más…
El lobo, caperucita, Ena Lucía Portela y yo
“Regresé al cuarto. Me arrodillé frente a la mesita de noche y extraje de la gavetona mi Beretta 22. Le inserté un cargador, le quité el seguro y la rastrillé”.
Escrita en habanero y con humor la novela de Ena Lucía Portela, Cien botellas en una pared (Premio Jaén, España, y Premio Prix Deux Océans-Grinzane Cavour 2003, Francia), anatomía de un doble homicidio, nos sitúa en la capital cubana de los años 90 de la mano de Zeta y su amiga Linda, escritora de thrillers, quienes nos adentran en un ámbito marginal que no aparece en las guías para turistas. La obra ha sido traducida al francés, portugués, holandés, polaco, italiano, griego, turco e inglés. Leer más…
A modo de biografía
(La Habana, Cuba, 19 de diciembre de 1972). Narradora y ensayista. Licenciada en Lenguas y Literaturas Clásicas, por la Universidad de La Habana.
El pájaro: pincel y tinta china (novela) obtuvo en 1997 el Premio Cirilo Villaverde de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), y fue publicada en 1999 por Ediciones Unión, Cuba, y por Editorial Casiopea, España.
Una extraña entre las piedras (cuentos) fue publicado por Editorial Letras Cubanas, Cuba, en 1999.
El viejo, el asesino y yo (cuento) obtuvo en 1999 el Premio Juan Rulfo de Cuento que otorga Radio Francia Internacional, y fue publicado por la Editorial Letras Cubanas, Cuba, en 2000. Leer más…
Ena Lucía Portela. Dossier
es la más renombrada de las escritoras cubanas de los últimos años. No influyen en ese éxito, como en otros casos muy conocidos, las escandaleras políticas, las poses intelectualoides, el quítate tú pa’ponerme yo de la farándula literaria, ni la pertenencia a grupos en el poder cultural en cualquiera de las orillas donde se asienta hoy la literatura cubana. Es una gran escritora. Y punto. Y lo ha sido edificándose mediante propuestas que fueron verdaderos detonantes de los falsos cánones que algunos comisarios (otra vez en cualquiera de las orillas de la cultura cubana) han inventado, casi siempre, para imponer su propia obra o la que creen ideológica (y oportunistamente) correcta.
Le ha bastado escribir unos pocos cuentos (género que se le resiste, como ella misma confiesa) y cuatro novelas para convertirse en la escritora cubana más estudiada internacionalmente en las últimas décadas. Y a ella, queda claro, no la ha impulsado ninguna campaña propagandística de editoriales oportunistas que aprovechan el tema cubano para vender su obra; ni convenios establecidos con ciertas zonas del poder político que domina buena parte del universo periodístico y editorial en el plano internacional, ni tampoco sus esporádicas pero fortísimas declaraciones (que bien poco han influido, como ya se ha demostrado, en la venta de sus libros), a pesar de que tiene el doble mérito de que habla desde la isla haciendo uso, como ella misma dice, de una libertad de expresión que: “cogí por mi cuenta hace bastante rato”. Ena Lucía Portela es la prueba de que cuando el talento sobra y cuando ese talento se pone al servicio del don que, por regalo de Dios o del azar, se trajo al mundo, no hay que vender el alma al diablo para lograr el éxito, el prestigio y el respeto profesional.
Desde aquel primer cuento hasta el que quizás está ahora mismo por escribir; desde El pájaro: pincel y tinta china (novela que demostró su excelencia pese a la juventud de la autora cuando la escribió) hasta Djuna y Daniel (obra mayor en las letras cubanas del último medio siglo del XX y lo que va del XXI), Ena Lucía Portela, desde el aislamiento y un respeto casi enfermizo a la soledad del arte de escribir, ha creado una obra que destaca, sin dudas, en las letras cubanas, en la literatura latinoamericana y en todo el ámbito de la lengua española.
Este dossier, pequeñísimo para la vastedad de los estudios que sobre su obra se han hecho, es simplemente un mensaje fraterno que le enviamos desde Berlín y Madrid, sedes de nuestra revista, donde le agradecemos que siga escribiendo esos grandes libros, que siga demostrando a unos cuantos que no hay que doblegarse a ningún poder para hacer una obra digna y que, especialmente en estos momentos que vive nuestro país, nuestro continente y el mundo, continúe siendo un ejemplo vivo de cuánta altura moral, artística y humana puede alcanzar un intelectual, un escritor, un artista, sin tener que bajar jamás la cabeza.
Amir Valle
Director General
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- Entrevista
- Muestrario de su obra en internet
- Algunos acercamientos a su obra
- La armazón de un mundo en un sistema verbal, por Abilio Estévez
- Para escapar al vértigo del tiempo, por Alberto Garrandés
- Ena Lucía Portela: presa y cazadora, por Alessandra Riccio
- Cien botellas en una pared, por Ana Souza
- El postmodernismo cubano a finales de los 90, por Celia Peris Peris
- Jugando con la otredad, por Chiara Bolognese
- Ejercicios de microbiografía, por Gerardo Muñoz
- Paradigmas en conflicto, por Helen Hernández Hormilla
- Ena Lucía: humor y subversión de la sombra del hombre nuevo, por Ileana Álvarez
- En torno a la novela negra: poética y politica en Cien botellas en una pared, por Iraida H. López
- Personajes femeninos y huracán en dos textos de Ena Lucía Portela, por Ivonne Sánchez Becerril
- La sombra del hombre nuevo en Ena Lucía Portela, por Ivonne Sánchez Becerril
- Erizar y divertir: el proyecto de escritura de Ena Lucía Portela, por Ivonne Sánchez Becerril
- La lengua popular, por Juan Francisco Gentile
- Djuna y Daniel en la óptica de Ena, por Juan González Febles
- La caminante, la luz y su sombra, por Leyla Leyva
- Narradoras cubanas de hoy: un mapa de bolsillo, por Luisa Campuzano
- Ficcionalidad y vida literaria: Miss Barnes y la poética Portela, por Nanne Timmer
- Eros, deseo y encarnación en El pájaro: pincel y tinta china, de Ena Lucía Portela, por Nanne Timmer
- La crisis de representación en tres novelas cubanas…, por Nanne Timmer
- El espacio otro en la escritura de las (novísimas) narradoras cubanas, por Nara Araújo
- Ena Lucía Portela: “fija como el musguito en la piedra”, por Odette Casamayor
- El pájaro: pincel y tinta china, por Pío Serrano
- Escenarios del cuerpo en la narrativa de Ena Lucía Portela, por Rick Mc CAllister
- Género y nación en El pájaro: pincel y tinta china de Ena lucía Portela, por Sandra Lys Valdés
- Una aproximación a la obra de la cubana Ena Lucía Portela, por Sandra Valmaña Lastres
- Caminando bajo su sombra, por Tupac Pinilla
- Memorias del desaliento…, por Virginia Caamaño
- Inferno, por Waldo Pérez Cino
- Ci vediamo a Jerusalemme, por Waldo Pérez Cino
- Djuna y Daniel: ¿una novela histórica postmoderna?, por Yeney Soler de la Cal
- A través del ámbar o continuidad del desconcierto, por Yoandy Cabrera Ortega
- Galería
