Sin duda, la mayor figura de la escena en las dos orillas es Matías Montes Huidobro, del que —al poco tiempo de mi arribo a Miami: el primero de julio del 2011— pude conocer in situ mucho más de su amplia creación literaria, ya que, en La Habana, apenas tenía a mano algunos datos suyos a través de la reprimida, vigilada, troppo lenta y siempre paupérrima “Intranet”, ese engendro creado por el fascistoide castrismo en su particular Gulag, para evitar que el pueblo se comunique con el mundo exterior y disfrute del elemental derecho de libertad, que, solo ahora y muy lento, ¿permiten? los gendarmes quienes, asimismo, tienen aprehendidos a los hermanos venezolanos y nicaragüenses, como sendas provincias aherrojadas. Leer más…
