es, indudablemente, uno de los escritores cubanos que, por su estética y su madurez literaria, puede considerarse «un raro». Admirador de Virgilio Piñera, ha configurado un estilo personal que hurga en el absurdo de lo cotidiano cubano y en la trascendentalidad de lo íntimo alterado por la violencia. Aunque podría ubicársele en una corta lista de autores que han logrado ser íconos del tema gay en la literatura cubana de las últimas décadas: Roberto Urías, Pedro de Jesús, Odette Alonso Yodú, Abel González Melo, Jorge Ángel utiliza una senda más violenta y más asentada en “lo habanero” (y en las circunstancias típicas del tema en una ciudad que se debate entre lo cosmopolita y lo pueblerino en lo tocante a las manifestaciones sociales e íntimas de la intolerancia), es el de Jorge Ángel Pérez.
Según el escritor y crítico cubano Alberto Garrandés (“El cuento cubano en los últimos años”, Anales de Literatura Hispanoamericana Vol. 31 (2002) 65-82. Universidad Complutense de Madrid, España), Jorge Ángel ya desde su primer libro, Lapsus Calami, en 1995,
“se desliza hacia el símbolo, combina el ingenio con la frialdad intelectual, intenta continuar las proposiciones del Virgilio Piñera minimalista, el de «El parque», «La montaña» y «El caso Acteón», que son prosas de fines de los años cuarenta”[1].
Y ese camino no se tuerce. En el 2000 traslada esos ingredientes al campo de la novela, se expande en su utilización del símbolo, de la frialdad intelectual y del cinismo como mecanismo crítico para lograr la excelencia de El paseante cándido y, poco después, de Fumando espero, obra que homenajea, parodia y utiliza como personaje a Virgilio Piñera en su estancia argentina, por la cual fue el primer finalista del prestigioso premio Romulo Gallegos 2004, que se concede cada año a las mejores novelas en lengua española. Para terminar de sentar cátedra como uno de los escritores más originales, obtiene el Premio Alejo Carpentier de cuento 2009 con En La Habana no son tan elegantes, un libro donde rompe la clásica estructura del cuento y ofrece un juego de cuentinovela sobre el tema gay desde todas las perspectivas y afincada profundamente en la violencia marginal de los barrios de Centro Habana.
OtroLunes se siente honrada de poder publicar este breve dossier sobre un escritor imprescindible en el panorama literario cubano.
Amir Valle
Director General
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