La figura de “El Zorro” enmascarado, surgida de la literatura norteamericana de los “pulp novels” en 1919 (1), llegó a ser medio siglo después de su aparición literaria uno de los principales mitos del cine de Hollywood. Con más de cuarenta versiones cinematográficas y ganancias multimillonarias en las taquillas, El Zorro devino en el transcurso del siglo XX en uno de los héroes más proteicos y de larga supervivencia en las pantallas, hasta llegar a convertirse en un verdadero icono del cine europeo, norteamericano e hispano americano. Leer más…
Categoría: Este Lunes
La identidad de la diáspora literaria cubana. Una regata por la corriente del golfo.
La cultura cubana es una sola, lo que no quiere decir que estemos tratando de inventar una nueva versión del paraíso sin contradicciones, malentendidos o polémicas.
A. Fornet
Difícil es hablar de identidad en un mundo fraccionado por barreras divisorias y globalizado, en un proceso histórico enfocado hacia la bipolaridad del continente americano. En este escenario se ha engendrado una propuesta literaria diferente a la que los cubanos, por causas desconocidas, dieron la espalda desde sus inicios. Aunque ahora se reconozca y estudie bajo la denominación de “Diáspora”, algún nacionalista insular pretenderá cuestionar la merecida identidad de autor u obra. Leer más…
Los dólares del “imperialismo”
En estos casi 60 años de castrismo, el común de los cubanos se ha convertido en un ejemplo de doble moral, de mendacidad, aun de cobardía de altos quilates.
Desde la enseñanza primaria, cada mañana se ven forzados a jurar que de adultos serán asesinos: “¡Seremos como el Che!”, deben ratificar en la reuniones matutinas antes de entrar a clases. Leer más…
Dos genios del retrato artístico: Ernesto “El Chango” García Cabral y Conrado W. Massaguer
A Cabral (Huatusco, 1890 – Ciudad de México, 1968) y Massaguer (Cárdenas, 1889 – La Habana, 1965), cercanos no sólo en el tiempo sino también en la distancia (veracruzano uno, matancero el otro, es decir, casi lo mismo), les correspondió una época de profundos cambios a nivel mundial. A Massaguer le tocó ver el paso de la Cuba española a la Cuba independiente, con todas sus alegrías, esperanzas, virtudes y frustraciones; Cabral tuvo que enfrentar la transformación del México porfirista al México revolucionario, con sus cataclismos, proyectos, logros y derrotas.
Tanto La Habana como la Ciudad de México fueron capitales que experimentaron cambios intensos en esos años. Leer más…
La metáfora en Paradiso
El Realismo mágico es una visión despectiva de América desde Francia. El Realismo metafórico es una visión de América desde sí misma. El Realismo mágico es una explicación del hombre americano en una etapa mágica donde la imaginación predomina sobre la razón.
En este estado las fuerzas animistas y mágicas violan constantemente las leyes científicas de la naturaleza: en Cien años de Soledad, cuando los gitanos vuelan en una alfombra mágica, Buendía advierte que él un día volará científicamente. En Paradiso, de Lezama Lima sucede todo lo contrario: lo que se viola en Paradiso son las leyes de la palabra; por eso, Paradiso es de un realismo y un irrealismo metafórico. La magia es otra cosa, es una violación fáctica, porque es un quebrantamiento de las leyes de la naturaleza. La metáfora por el contrario, es una violación de las leyes de la lengua a través de la impropiedad que se convierte en metáfora 2. Los cabellos de oro sólo existen en el ámbito de la palabra. Si los cabellos de oro fueran verdaderamente de oro, esto sería mito de Midas, fábula, alquimia, es decir magia. Cuba es un país metafórico. Confundir las violaciones del mundo de los hechos es un pecado extranjero. Paradiso es una visión de Cuba desde una perspectiva cubana. La metáfora es una destrucción de la palabra para crear una nueva realidad en la palabra. Basado en eso llevo a cabo este estudio de la estructura metafórica de Paradiso.
Las metáforas de la obra son metáforas tradicionales y los párrafos herméticos. Leer más…
Ve mucho o poco
El artista norteamericano Ad Reinhardt (1913-1967), que al final encontró la ida suprema del “all black” (todo negro), le dio por formular los Seis Principios Generales o los Seis Nudos:
- Nada de realismo ni existencialismo.
- Nada de impresionismo.
- Nada de expresionismo ni surrealismo.
- Nada de fauvismo, primitivismo o arte bruto (se le ha olvidado el futurismo).
- Nada de constructivismo, de escultura –es un ejercicio exclusivamente mecánico-, de plasticismo o artes gráficas. Nada de collage, de pasta, de papel de arena o cuerda.
- Nada de trompe-l´oeil, de decoración o de arquitectura.
Enrique Loynaz del Castillo, heroico y romántico

El General Enrique Loynaz del Castillo lleva al altar a su hija, la escritora Dulce María Loynas, La Habana, 1946.
Arma et litterale, en el General de Brigada del Ejército Libertador Enrique Loynaz del Castillo1 se radica la propiedad equilibrada de las armas y las letras. Como tópico literario, y de vida, esta condición, le revelaba la constante porfía entre los dos quehaceres, en donde cada uno intenta implantar al otro cuando en verdad en él formaban el equilibrio que hizo a la persona2 ante los demás: la historia de Cuba, la acción, el pensamiento y el canto que conformaron la nación. Leer más…
La Exhibición de París de 1900. Crónicas desconocidas de Rubén Darío y Amado Nervo en El Fígaro de La Habana.
En 1867 nació Félix Rubén García Sarmiento, alias Rubén Darío, uno de los poetas más importantes de la lengua española, a quien le tocó encabezar el movimiento de renovación literaria que inició José Martí en Nueva York. Durante su carrera literaria Darío contribuyó enormemente a la popularidad del Modernismo en España y en otros países del continente americano. Sus crónicas y poemas se publicaban en casi todos los periódicos de Latinoamérica. Sin embargo, muchas de ellas todavía permanecen hoy sin recogerse en sus Obras completas, o no están incluidas en los volúmenes que se han publicado después con otras crónicas desconocidas. Lo mismo ocurre con Amado Nervo, íntimo amigo de Darío, y quien estaba en París al mismo tiempo que el nicaragüense en 1900. En este ensayo me interesa explorar la visita que ambos hicieron a la Exhibición Universal de París 1900, y dar a conocer dos crónicas que ambos publicaron en la revista literaria El Fígaro de La Habana, que dirigía el poeta Serafín Pichardo. La crónica de Darío se titula “Teatro Japonés” y la de Amado Nervo “La dispersión”. La primera salió en agosto de 1900, y la segunda en noviembre del mismo año. ¿De qué tratan estas crónicas y cómo representan París? En su crónica, Darío habla de uno de los espectáculos teatrales que vio en la Ciudad Luz en julio de 1900, y narra su experiencia. En la suya Nervo habla de la manía que tenían los intelectuales latinoamericanos de viajar constantemente, de la amplia movilidad que ya en la época le permitan los transportes modernos, y de ese malestar de los latinoamericanos de no poder estar mucho tiempo en ningún lugar. Ambos escribieron en la marcha, es decir, moviéndose entre ciudades, redactando crónicas que sirven como instantáneas de su vida, y de los espacios por los cales transitaban. ¿Cómo reflejan entonces la estética modernista en estas crónicas que hablan de algo tan efímero como una representación teatral, o de los intelectuales de paso por la Ciudad Luz? En este texto, Darío muestran su interés en lo novedoso, lo exótico, y la gente que se reunieron para la ocasión en Francia, a la que habían sido invitados todos los países del orbe como una forma de comenzar y celebrar le nuevo milenio. Leer más…
El cuento artístico como enigma y reto
I
Visto en términos generales, un escritor es nada menos que un intérprete sensible e imaginativo de la experiencia humana, de los avatares cambiantes de la sociedad, de los intríngulis de la vida misma, quien a través de un empleo singular del lenguaje y una intencionalidad dosificada y eficiente revela en sus obras tanto los escenarios exteriores de lo real como los claroscuros de la intimidad. Y lo hace de ida y vuelta al entrar al flujo creativo y, ya reconstituido, volver a sus más íntimas raíces, de forma original, irrepetible y conmovedora, sin renunciar a la imaginación, cuando de un verdadero artista de la palabra escrita se trata. Leer más…
Relación del mito de la cubanidad concurrente entre Orígenes y otras revistas latinoamericanas publicadas en sus páginas: el caso de Asomante y de Letras de México
En 1937 llega a La Habana el poeta español Juan Ramón Jiménez. La amistad que se desarrolló entre él y Lezama es más que conocida y su Coloquio con Juan Ramón Jiménez –una erudita conversación entre el joven cubano y el poeta español- ha sido analizada desde diversos ángulos. En el Coloquio, no obstante ser de los primeros textos lezamianos, se brindan muchas interesantes aristas en cuanto a la teoría lezamiana de la insularidad, como punto de partida de la noción acerca del mito que nos falta. Más que una simple entrevista, la conversación entre los dos poetas refleja una teoría cultural, con fuertes raíces filosóficas, que Lezama está proponiendo. Por eso, insiste en conocer la opinión de Juan Ramón Jiménez de su propuesta acerca de la teleología insular: “ ‘Insularismo’ ha de entenderse no tanto en su acepción geográfica, que desde luego no deja de interesarnos, sino, sobre todo, en cuanto al problema que plantea en la historia de la cultura y aun de la sensibilidad”1. Leer más…









