Constantino Laura Taboada, tejedor, pintor y poeta peruano, proviene de una familia de tejedores de Ayacucho. Actualmente es uno de los artistas textiles contemporáneos más reconocidos en América Latina y su trayectoria incluye prestigiosas bienales y exposiciones textiles en todo el mundo. Aprendió de su padre, Miguel Laura Pacheco, las técnicas del tejido ayacuchano y, con una visión más contemporánea, el artista emplea las materias primas como el algodón, lana de ovino y alpaca y el manejo del color, reinterpretando los motivos tradicionales.
Correo electrónico: tinolaura@hotmail.com Leer más…
La lengua de un glaciar
El aliento del klai
Alejandro Céspedes
Huerga & Fierro. Madrid, 2020
Sin duda hay una poesía diferente a la que los medios y modas, premios y editoriales propician. A veces se presenta con una manera lúdica y visual, caso del último poemario de Ángeles Pérez López (Interferencias), plena, eso sí, de reivindicación extrema, pero donde el referente literario, el virtuosismo de la autora al interrelacionar, por añadidura, quita algún protagonismo al grito, y nos traslada en partes iguales al juego de la intrépida combinación relectora de una serie de poetas clásicos y contemporáneos reformulados desde el hoy. Leer más…
Escenarios del apocalipsis imaginado

Desde hace siglos, la literatura se unió a la historia en el trabajo de contarla. Hace cinco siglos con la aparición de la novela y su espectacular expansión, fueron creándose los géneros novelísticos y entre ellos el histórico, renglón complicado dada la dificultad de saltar en el tiempo adelante o atrás, entonces llegamos a la ficción histórica, bueno, si esto suena a un resumen del resumen, vale, pero la ficción da para más de lo que parece, especialmente la futurista como verán. Leer más…
Las voces y la piedra
José Antonio Martínez Coronel (Güines, La Habana, 1966). Narrador, poeta y ensayista. Licenciado en Lengua y Literatura Francesas. Miembro de la UNEAC. Miembro del Consejo de Redacción de la revista Habáname. Ganador .de numerosos premios y menciones y autor de los libros de cuentos: Los hijos del silencio, Edipo y la esfinge, Quiéreme mucho, Al oeste del algarrobo, Iridiscencia, Inkarrí, ¡Ay, Mamá Inés!; las novelas: Palimpsesto, La paz de los vitrales, Los hijos de Medea y los libros de ensayo: Estaba la Pájara Pinta y El paisaje que somos. Incluido en numerosas antologías, entre ellas: Entre los poros y las estrellas y País con literas. Con la Editorial Primigenios (Miami) ha publicado los cuadernos de poesía: Donde el espejo no llega, Las arenas del tiempo, Las dunas de la espera y A veces, cuando el silencio.
A mí me ha tocado vivir
Manuel Sánchez Dalama (Santa Clara, Cuba, 1951). Estudió Licenciatura en Economía, profesión que combina con la creación literaria. Desde el año 2000 comparte su tiempo entre las ciudades de Vigo y Santa Clara. Ha publicado las siguientes novelas: Peces rojos en la lluvia (Editorial Noroeste, España, 2004), Hasta el fin del mundo (autoedición, 2009; reeditada en 2017 por la editorial cubana Sed de Belleza), La mancha negra (Ganadora del Premio Ciudad de Badajoz 2010, Editorial Algaida, España, 2011), Solo el amor construye (Editorial Distrito 93, España, 2020), Nada es para siempre (Editorial Capiro, Cuba, 2020). En el medio audiovisual ha realizado la asistencia de producción del documental germano—español El alemán de Camelle (2007) y la coproducción en Estados Unidos del CD Carmina Benguría. Una voz universal (2012). Página web: www.sanchezdalamas.blogspot.com
Una estancia en el séptimo círculo del infierno
Formas de luz. El sentido de la melancolía
Marco Tulio Aguilera Garramuño
Ediciones Ilíada, Berlín, 2020
Quiero, por lo menos inicialmente, distraer mi presentación de una tesitura marcadamente formal o académica, y situarme en un tono decididamente afectivo respecto de esta novela, porque mi objetivo en esta ocasión es muy simple: por la opinión que esta novela me ha merecido, quiero ante todo, al compartir mi experiencia de su lectura, invitar al público, con el mayor entusiasmo posible, a acercarse a esta obra y a procurarse el disfrute de un texto llanamente magistral. Voy a ser breve y disparo de inmediato: la lectura de esta novela me ha deslumbrado. Leer más…
Cinco poemas
Bernardo Javier Castro Reyes (Puerto Padre, Cuba, 1975). Poeta, narrador y artista del performance. Entre otros galardones obtuvo premio en el III Salón de Arte Erótico UNEAC- Las Tunas, en 2009 por su Performance “Reservado de Manuela”. Entre 2002 y 2005 fue miembro del Taller Literario “El Cucalambé”. Ha trabajado como promotor cultural en la Dirección Municipal de Cultura de Las Tunas y como Especialista de Promoción Teatral en el Consejo Provincial de las Artes Escénicas. Actualmente es productor teatral en los grupos Huellas, Kaos Teatro y Total Teatro. En 2018 publicó el libro Cuentos Cínicos, por Ediciones Santiago.
Esperando a Diana y otros poemas
Adán Echeverría (Mérida, Yucatán, 1975). Realiza estudios de Doctorado en Ciencias en el Cinvestav, Unidad Mérida. Premio Nacional de Literatura y Artes Plásticas El Búho 2008 en poesía, Nacional de Poesía Tintanueva 2008, Nacional de Poesía Rosario Castellanos, (2007). Estatal de Poesía Joven Jorge Lara (2002). Becario del FONCA, Jóvenes Creadores, en Novela (2005-2006). Ha publicado los poemarios El ropero del suicida (2002), Delirios de hombre ave (2004), Xenankó (2005), La sonrisa del insecto (2008) y Tremévolo (2009); y el libro de cuentos Fuga de memorias (2006). Compiló en coautoría el documento electrónico en Disco Compacto Del silencio hacia la luz: Mapa poético de México. Autores nacidos en el período 1960-1989 (2008). Participa en Los mejores poemas mexicanos. Edición 2005 (2005). Ha publicado también La confusión creciente de la alcantarilla, Efory Atocha, 2012.
Sevillana y otros poemas
Andrés Mir (Fernando de Jesús Salcines Sin, Moscú, 1966).- Poeta y periodista. Autor de los poemarios De la nostalgia y la torpeza (Editorial Abril, 1993), Los de antes me servían bien (Editorial Letras Cubanas, 2000) y Sobre la
naturaleza de los mortales (2004). Entre 1996 y 2010 trabajó en las revistas culturales cubanas Revolución y Cultura y El Caimán Barbudo como realizador, diseñador y director artístico. Fundó y dirigió la revista electrónica cultural Esquife durante 10 años, publicación dedicada a promover y pensar el arte emergente en Cuba. Actualmente reside en Rusia. Corresponsal de la agencia EFE en Moscú.
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sevillana
Voy a devolver, lágrima a lágrima, gitana mía,
el pasado caudal al Guadalquivir, porque no es justo
que ya no lo surquen naos cargadas
del oro de las Indias; algún provecho tendrá
este bien de amores que me da alas y caídas, gitana mía.
¿Qué soy yo sin ti, apenas un payo gris
que ha perdido el temor a Dios, al diablo mismo, que ha perdido
el temor en sí, y se alza
contra su propia sombra en el ruedo de la tarde?
Gitana ojiverde mía, nada hay imposible
si a tu servicio pongo mi navaja, mi lomo de labriego
y este sudor sevillano de sur bronceado.
Tú, que me despiertas antes de salir el sol
con la ternura de tus caricias, que me haces hombre
al estrecharte a mi pecho tatuado por la lluvia.
Soy pequeño y soy grande, entro en las ventas
sin ti, pero te llevo a flor de piel, como el eco
en estas callejuelas
donde se pierden las pisadas y los sueños, y todos
sienten este fuego sobre mi camisa, el temblor
del negro lomo del toro enfrentado a la muerte,
mirando a los ojos de su destino sin parpadear.
Así con todo, mis parcas lágrimas de animal sediento
serán el monumento a este amor furioso, y lo sé:
volverán a mover el molino sobre el río que perdió su gloria
para con sus crujidos entonar la dulce canción
de nuestra unión prohibida.
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plegaria
Benditos quienes ríen de mí a mis espaldas,
tienen la drástica libertad de creerse superiores
y desde el espejismo de una altura
se mofan de mis despeines y desafeites,
esa estética perpendicular a sus trillos desbrozados,
mi empeño paradójicamente contrario a la obviedad
de no bañarme dos veces en el mismo río
ni colgarme de otras estrellas que el abrazo de mi amada.
Tienen derecho a ser felices con tan poco con tanto distante:
yo me conformo con menos todavía.
Mi bagaje va por debajo de la piel, vibración imperceptible,
seco latido, rutina de golpearme todo el tiempo
contra las paredes de túnel abriendo ventanas aquí o allá.
Benditos quienes ríen, tienen el derecho a ignorar y prejuzgar,
gozan de la potestad de a su vez pretender
alzar sus propias paredes o cavar sus pozos,
aunque les entretiene la contemplación
de los tarimbecos que cuelgo de mis hombros
para evitar que noten estas alas que me alzan sobre la ciudad
mientras las carcajadas sordas me suponen bufón allá abajo.
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tardes frente al fogón
El corazón de nuestro hogar será el sitio preciso.
buscaré lo imprescindible: ladrillos refractarios
de un ligero bronce, vibrantes como el cristal
del cielo en primavera, ladrillos rojos,
sobrios y sólidos, para cubrir la campana.
Otros materiales indispensables:
arcilla, cemento, arena, esperanza,
que junten este altar a nuestro amor. Lo armaré
con mucha calma, piedra por piedra,
cuidando el espesor de la mezcla, el nivel,
de cada nueva fila de ladrillos alzándose
en esta pequeña casa dentro de nuestra casa,
para que las llamas no le agrieten, el humo
sepa justo por dónde salir, y los chasquidos
de la leña ardiendo nos colmen de paz.
En las tardes de nuestro invierno
acudiremos a su boca como a la primera cita
y tomados de las manos me sentaré a tus pies
cubiertos por un suavísimo edredón
de la más fina alpaca.
Serán horas quedas donde hablaremos
de todos los sueños cumplidos y por cumplir,
de cómo algún día me invitaste a limón y jengibre,
y cuántas cimas tuve que vencer
para que la flor más blanca de mi pecho
adornase tu sien.
Mi luz entonces será eterna aunque mi cuerpo
no la siga, con el mismo sobresalto de la primera vez.
Cobijaré tus manos entre mis palmas, convencido
de que todo está bien, humanamente bien,
mientras el resplandor inquieto del fogón
juega a trenzar sombras chinescas en nuestras mejillas,
y tú me miras con una bondad cana que me sobrecoge
con la clara visión que tantos años atrás
lo supe todo, y supe que este día llegaría.
PUEDE ADQUIRIR ESTE LIBRO EN ESTE LINK: Piel de otras aguas, Andrés Mir, en Ilíada Ediciones.
Un día amanecimos
Prenda de abrigo
Francisca Aguirre
Olé Libros. Colección Vuelta de Tuerca, 2020
Escribo estas líneas un año y pocos meses después de que nos dejara Francisca Aguirre (Alicante, 1930 – Madrid, 2018). Era abril y la primavera se llenó de nostalgia. La misma nostalgia con la que Paca salpicaba su lírica y su tiempo vitales. Poeta sincera y de verso solidario, formó parte de esa generación femenina -Julia Uceda, María Beneyto…- que por razones de la época tardó en trascender y alcanzar su merecido reconocimiento. Leer más…





