Caballo de ébano
Vicente Echerri
Ediciones Espuela de Plata, Editorial Renacimiento
La literatura cubana necesita calibrarse en un corpus único. La dispersa por el mundo y también la publicada dentro del archipiélago pervive colmada de pilluelos que eternizan la falta de claridad en la jerarquía convergiendo en sus capas, voces efímeras y otras de peso, en un juego de decapitaciones que fomenta desconcierto: reflejo del propio país.
La Historia de la Literatura Cubana, no las reducidas a sus umbrales políticos, debería incluir en un lugar más visible autores como Vicente Echerri que ha permanecido a un costado de esas manidas narrativas de la «cubanidad literaria».
Emigrado desde 1980, la obra del poeta, escritor, traductor y periodista cubano Vicente Echerri, merece más atención que la recibida. Destacan en poesía: Luz en la piedra, 1986; Casi de memorias, 2008; Estancia en los sentidos, 2018); en ensayo: La señal de los tiempos, 1993; A lo largo del año, 2021 y relatos: Historias de la otra revolución, 1998; Doble nueve, 2009, más algunos textos en proceso de edición. Ejerce el periodismo de opinión hace más treinta años y su obra de traducción es vastísima.
La novela Caballo de ébano, primera de este autor, publicada por la Editorial Renacimiento y su sello Ediciones Espuela de Plata, afianza la certeza que los adentrados en la narrativa de Echerri conocemos: es un narrador portentoso, un naturalista: un fabulador exquisito.
Esta Bildungsroman, novela de aprendizaje, centra su hilo narrativo en los desasosiegos del costarricense Gonzalo que deambula buscándose desde finales de los años cuarenta del siglo pasado en un viaje cinematográfico donde erotismo, crueldad, adversidad y esperanza se entremezclan una y otra vez.
Llena de aventuras, desventuras y picaresca, su título se desprende de una narración de Las mil una noches.
Gonzalo es un personaje anhelante: anhela ser un grande en cada una de las salidas que asume: militar, músico, prelado, literato, alquimista y termina como librero en Estados Unidos, en esa inmensa ciudad libro que es Nueva York donde cada avenida bien puede ser un renglón del gran libro; cada vida un signo que aparece y desaparece en la asfalto del tiempo.
Ha sido violado; palpa y experimenta su homosexualidad como una forma de conocerse y de conocer. El tema sexual es de suma importancia en cada una de las etapas de esta Bildungsroman: las escenas y resúmenes van de un erotismo virginal y epifánico a otros más llanos:
«Al principio, Gonzalo, con más edad que el resto de sus compañeros de curso y decidido a concentrarse en sus estudios, había ignorado aquellas «tareas extracurriculares», como las bautizara maliciosamente uno de los pupilos. No bien había transcurrido una hora después del rezo de completas, cuando toda la escuela parecía sumida en la mayor quietud (los seminaristas, recluidos en sus celdas, estudiaban o dormían), comenzaba un extraño trasiego por los pasillos en penumbra. Con el pretexto de ir al baño, algunos estudiantes terminaban en los cuartos de otros, donde se bebía, se fumaba y se fornicaba, en parejas, en tríos y hasta en grupos que, con la mayor discreción posible, incurrían en pequeñas orgías. Algunos empleados del seminario, que tenían a su cargo la vigilancia de los dormitorios, servían de cómplices a cambio de participación, de otras prebendas o simplemente por tolerancia o simpatía.»[1]
La picaresca de este personaje se desborda en el libro pero no va de ladino sino que cae de lleno en los episodios, de bruces, se arrastra, se levanta triunfante y se vuelve a caer. En las mesetas reflexiona y se reacomoda en el viaje de la vida como si montara el legendario y maravilloso caballo de ébano de las narraciones de Sheihrazade.
Caballo de ébano es una novela notable en el panorama literario y logra articular meticulosamente sus resortes narrativos; despertar en el lector todo un arco de sensaciones y curiosidad. Esta historia la compone un puzle de experiencias que se van cerrando en ese aprendizaje del personaje Gonzalo.
Algún crítico ha querido ver «una especie de prontuario de las relaciones humanas» pero esta novela documenta con elegancia la aventura colosal de vivir. La aventura de crearse.