Asley L. Mármol. Poeta y novelista. Desde 1996 hasta 1999, trabajó como subdirector de la revista literaria Jácara. Publicó, durante el año 1996, el cuaderno de poesía El cuerpo vivo (Ediciones Jácara). En el 2009, su primera novela Magister Dixit fue publicada por Editorial Sigla en los EE. UU. Su libro de poemas bilingüe El Esplendor (The Splendor) vio la luz en mayo del 2019 publicado por Editorial Verbum, Madrid. Su colección bilingüe de cuentos cortos El interior de la montaña (The Interior of the Mountain) fue lanzada en enero del 2020 en Tampa, Florida. Su novela en inglés The Watchers fue publicada en el invierno del 2020 por Editorial Primigenios, Miami, Florida.
Puede adquirir el libro aquí: El Reflejo / The reflection – Ilíada Ediciones.
I
Los miramos hundirse en el marasmo habitual
Introspección hacia un universo que creemos atroz
Nosotros
Carne seca y cerebro pastoso
Dedos torpes y miradas adustas
Enfurecidos al tener que ser socorridos constantemente
Cuando nos atoramos en algún laberinto virtual
Incapaces de llegar a alguna parte.
II
Furias de lo inalámbrico
Triunfantes iconoclastas que diseñan industrias fantasmagóricas
que nos hacen reír por ser incomprensibles
para nuestras embotadas nociones
devenidas arcaicas.
III
Si supiéramos escuchar
El sube y baja de la vida
Reconocer que el ramalazo del tiempo
Nos persigna inadecuados.
Nos rebelamos fútilmente
Pronosticando maldiciones que terminamos inhalando…
Bajo la cabeza con resignación
Y tecleo lentamente mi carta de renuncia.
IV
No es nuestra culpa que los dedos
habituados al mango y la palanca
Sean incapaces de remontar la marejada
de diminutas cifras fulgurantes
que para colmo no existen.
V
El despiadado juicio taja…
¿No es esa la niña que hasta no hace mucho
me contaba historias de ardillas
Y saltaba en mis muslos olorosa a canela?
VI
A sabiendas comenzamos a parecernos menos
Desechamos las bridas
Despedimos el ruido que otrora nos dio el pan.
Cambiamos los lemas y hasta de libros sagrados
Rechazamos la piel que nos definía
Todo por sabernos más plausibles
Y no quedar abandonados a un lado del camino.
VII
Nosotros, mis padres, los padres de mis padres, sucesivamente
Transgredimos la placidez establecida
Irrumpiendo hacia lo que creímos fue la luz
para concluir
que aquel hueco que creamos en el tiempo
Todos esos lagos colmados de gotas
Se secarían a nuestros pies
Solo para regresar a la montaña llana que es el ayer.
