Elia Barceló

Dossier

Elia Barceló. Foto: Fundación Tres Culturas

Elia Barceló no por gusto es frecuentemente mencionada como “la Dama de la Ciencia Ficción y la literatura fantástica de España”. Lees sus libros y notas que se trata de algo fuera de lo común, una verdadera imaginería anclada en un profundo conocimiento de las verdades humanas, y no ese retablo de esquemas superficiales que se vende en librerías y salas de cine como éxitos del género.

Elia Barceló, junto a la cubana Daína Chaviano y a la argentina Angélica Gorodischer son consideradas las tres cumbres del género en lengua española. Y aunque sea cierto que ellas conforman eso que algunos estudios citan como “la trinidad femenina de la ciencia ficción en Hispanoamérica”, esa etiqueta metodológica (quizás necesaria a la hora de los estudios académicos) puede ser cambiada por palabras más realistas y, en nuestra opinión, efectivas: se trata simplemente de autoras a la cabeza de la mejor literatura de ese género en lengua española.

En un artículo que reproducimos en este dossier, se afirma que “como ella misma ha repetido en algunas entrevistas, sus personajes, escenarios, tramas, le sirven para ofrecer una mirada crítica sobre el presente a partir de un profundo conocimiento de la historia que ha vivido su país, y el mundo, hasta el momento en que se escribe la novela. “Las numerosas aristas de lo mágico pueden ser un camino muy directo a la más directa de las criticas sociales”, dijo en una de sus intervenciones durante la Semana Negra de 2004.

Sus mundos imaginarios, además, incluyen una cota abierta de espacios fantásticos, cada uno de ellos rico en posibilidades expresivas, con lo cual su obra se distingue porque no desanda los trillados caminos del género: la mezcla de historia y fantasía, realidad y absurdo, amor y odio, religión y cultos paganos, brujería, terror, intriga apegada al cauce de la novela negra con la más cotidiana de las estrategias de vida: la vida misma que nos ocupa en estos años de cierre de siglo e inicio de un nuevo milenio (con todas las particularidades comunicativas que ese escenario permite) son claves para ese éxito, para esa especificidad distintiva en la narrativa de Elia Barceló.

Agradecemos entonces a Elia la amabilidad con la que nos atendió, en medio de la usual tormenta de ocupaciones que es su vida, permitiéndonos de ese modo poder dedicarle este Dossier, que honra las páginas de OtroLunes.