Con motivo de cumplirse un aniversario más del inicio de la Guerra civil española (1936-1939) se publicaron en el pasado mes de julio varios artículos relativos a la misma y al general que venció en dicho conflicto: Francisco Franco y Bahamonde. Ello me hizo pensar en escribir una comparación entre el susodicho general y el comandante en jefe cubano pues me saltan a la vista analogías y diferencias. Pensándolo bien, decidí no intentar un análisis exhaustivo pero sí redactar unos apuntes que pudieran servir de base a un futuro estudio más completo. En puridad de verdad, los dos son los políticos más destacados en el mundo iberoamericano en la órbita del ya fenecido siglo XX, aunque por razones muy diversas.
Aparte de la diferencia en la fecha de nacimiento (1892 vs 1926) resalta el problema de la longevidad en el poder pues Franco gobernó algo menos de cuarenta años (1936-1975) mientras que el cubano pasó ya de lejos esa marca y no parece tener intención de pasar a mejor vida. Claro que en 2006, como es sabido, entregó el mando a su hermano menor pero su sombra sigue merodeándonos. Así que me voy a limitar en este estudio hasta dicho año 2006 y agregaré algunas consideraciones finales en torno a la sucesión de cada uno de ellos.
Origen étnico
Franco, llamado Francisco y apodado Paco, fue gallego por los dieciséis costados como hubiera dicho Unamuno. Sin embargo, se rumora que tenía sangre judía, cosa nada extraña en España habida cuenta de su especial situación en la historia europea con casi 800 años (711-1492) de presencia islámica y hebraica. No hay pruebas contundentes pero se ha especulado mucho al respecto1.
Fidel es de padre gallego, como veremos más adelante, y madre hispano-libanesa. Alina Fernández Revuelta, la hija rebelde de Fidel Castro, afirma en sus memorias que la abuela Lina era de origen turco. Sin embargo, el eminente escritor cubano Gastón Baquero, oriundo de las mismas tierras orientales que los Castro Ruz, me afirmó que en esas comarcas a la madre de Fidel la llamaban “la morita Ruz”. En Cuba, absurdamente, a los libaneses y a sus descendientes se les llaman moros y a los judíos, polaco2. Como quiera que creo más a Gastón Baquero que a Alina Fernández me inclino a pensar que Lina Ruz González era de origen cristiano libanés, o sea, católica de rito maronita.
De una forma u otra la mezcla étnica parece ser en mayor o menor grado la misma: celta y semítica.
La estructura familiar
Franco tuvo por padre a Nicolás Franco y Salgado-Araujo quien casó el 24 de mayo de 1890 con Pilar Bahamonde y Pardo de Andrade. El padre al momento de su matrimonio era contador naval, es decir, que pertenecía a la intendencia de la Armada española. La madre era hija de un oficial del propio cuerpo. Ambos eran naturales de la galaica ciudad de El Ferrol. Engendraron cinco hijos, a saber: Nicolás (1890), Francisco (1892), Pilar (1894) y Ramón (1896)3. Hubo otra hija, María de la Paz, conocida por Pacita, quien murió a los cinco años de edad.
Esta familia de impecables credenciales conservadoras se vio maltrecha por la conducta del padre. En 1907 don Nicolás fue ascendido y trasladado a Madrid, ocasión en que virtualmente abandonó a la familia. Al final de su vida vivía amancebado con una mujer llamada Angustias, con la que tuvo una hija. Francisco de quince años a la sazón resultó profundamente afectado por la conducta del padre y el abandono del hogar y se identificó con la desgracia de su madre mucho más que sus otros hermanos. Se dice que la hostilidad entre padre e hijo fue reciproca pues el pater familias mostraba una abierta simpatía hacia Ramón, su hijo menor, y una no menos abierta antipatía por el segundo de sus vástagos4.
Al morir don Nicolás en 1942 y a pesar de cobrar la pensión que le correspondía como vicealmirante de la Armada, expiró en un ático menos que modesto en la calle de Hortaleza en Madrid. Allí se presentó un grupo de guardias civiles con un capitán al frente quien recogió el cadáver de los brazos de su concubina que sollozaba histéricamente. El cuerpo sin vida fue trasladado y velado en el Palacio de El Pardo y después enterrado en el cementerio de la Almudena.
Por el resto de sus días los Franco Bahamonde fueron una familia unida pues Ramón que había sido liberal y masón y se dice que hasta comunista, se arrepintió y murió combatiendo contra la República a las órdenes de Paco. Todos se beneficiaron en mayor o menor grado por su parentesco con el Caudillo. Su única hija casó con un marqués y la hija de esta con un duque nieto de Alfonso XIII. Un bisnieto de Franco, Luis Alfonso de Borbón y Martínez-Bordiú, reclamó el 23 de octubre de 1992 nada menos que los tronos de España y de Francia aunque con pocas posibilidades de éxito. Como se ve los Franco han llegado muy lejos5.
Veamos ahora la otra familia que nos interesa. Fidel Alejandro Castro Ruz nació el 13 de agosto de 1926 en la finca Manacas, Birán, Mayarí, provincia de Oriente (hoy Holguín). Sus padres fueron Ángel María Bautista Castro y Argíz y Lina Ruz González. Aquí surge ya una primera gran diferencia entre ambos caudillos. Francisco Franco era hijo legítimo y de legítimo matrimonio, como se decía en la época, mientras que Fidel era un hijo bastardo o adulterino, puesto que uno de sus progenitores, el varón, estaba casado con otra persona. Lina Ruz González era natural de Minas de Matahambre, provincia de Pinar del Río. De orígenes tan humildes que de pequeña nunca la mandaron a la escuela y aprendió a leer y a escribir por sí sola. Siendo todavía niña la familia se trasladó a Oriente donde corría el dinero debido al bum azucarero. Hicieron el viaje de más de 1000 km a bordo de una carreta de bueyes. En Birán entró a trabajar en casa de Ángel Castro como doméstica. Al poco tiempo empezó a traer al mundo hijos del dueño de la casa. Fueron en orden cronológico: Ramón, Angelita, Fidel, Juanita, Emma, Raúl y Agustina. La señora de la casa de nombre María Argota, había procreado dos hijos: Lidia y Emilio Pedro. El pater familias instaló a los bastardos en un bohío cercano a la “casa grande” y allí estuvieron hasta que después de muchas peripecias Ángel consiguió el divorcio de María Argota y se casó con Lina civil y canónicamente. Los hijos extramatrimoniales no habían sido bautizados hasta ese momento. Este es un dato importante como se ha de ver después.
¿Quién era exactamente don Ángel María Bautista? Como ya se dijo era gallego y había llegado a Cuba como soldado quinto o conscripto en las tropas coloniales que combatían a los libertadores cubanos. Desmovilizado y repatriado regresó a Cuba en aquella invasión pacífica de españoles que llegaron a la Isla después de la independencia. Se estableció en Birán, un rincón recóndito de Cuba, y compró una finca en las cercanías de las tierras de la United Fruit Company. Allí, si creemos a su nieta Alina Fernández Revuelta, a base de cambiar las cercas que marcaban los linderos de su propiedad y de asesinar a gallegos y a haitianos, se hizo de un fuerte capital. Nunca regresó a España, ni de visita. Tampoco puso casa en Santiago de Cuba o en La Habana. Resultó ser, digamos, un gallego aguajirado. Por supuesto que no hay prueba alguna para creer las aseveraciones de Alina en sus memorias. De doña Lina, tengo que agregar, que fue una mujer de mucho empuje, autodidacta, inteligente, astuta y buena madre. La única falta que se le atribuye con base a rumores sin pruebas, es que fue infiel con el jefe del puesto de la guardia rural de Guaro al que pertenecía Birán. El nombre del supuesto galán era Félix Mirabal, apodado el chino. Se dice que fue él quien procreó a Raúl. Como todo el mundo sabe Raúl es de baja estatura y lampiño y sus rasgos fisionómicos pudieran ser considerados como asiáticos. Claro que no sabemos nada de los González, abuelos maternos de los Castro por parte de madre. Recuérdese que algo por el estilo se ha dicho de la hija única de Franco, aunque en este caso lo que se ha insinuado es que fue una hija de la inclusa ya que el Caudillo no podía fecundar debido a una herida de campaña que le fue inferida en Marruecos. Hoy en día estas dificultades con las leyes de la herencia genética pudieran resolverse por medio de un examen de ADN pero no creo que en la práctica sea posible.
Ángel Castro a diferencia de su paisano Nicolás Franco siempre mostró una gran predilección por Fidel al extremo de continuar su ayuda económica hasta después del matrimonio de su hijo. Fue pues un apoyo firme y decidido a pesar de la fama de tacaños que en Cuba tienen los gallegos.
Estudios
Francisco Franco estudió exclusivamente en escuelas públicas. En su época gracias al Concordato de 1851 entre España y la Santa Sede se impartía instrucción religiosa católica en esos centros de estudio. Sin embargo, Franco no parece haber sido muy devoto ya que es de público sabido que en sus años en Marruecos su lema era: “ni vino, ni mujeres, ni curas”. Andando el tiempo llegó a ser un católico practicante, al extremo que algunos adulones clericales lo propusieron para cardenal lego6, cosa que nunca fue aceptada por el Papa.
Paco quiso entrar en la Escuela de la Marina Militar de Marín, Galicia, pero no pudo por las limitaciones presupuestarias que supuso la derrota de la Armada española en la Guerra de 1898. En su lugar ingresó en la Escuela de Infantería de Toledo donde se graduó con el puesto 251 de una promoción de 312. Como cosa curiosa es de recordar que su hermano Ramón cuando se graduó en esta escuela ocupó el puesto 37 entre 251 cadetes. Sin embargo, en 1917 con solo 24 años era el comandante (mayor en otros ejércitos) más joven del Ejército. Tenía fama de militar estudioso pero es lo cierto que nunca pasó por una universidad. Por otra parte, tuvo una excelente actuación como director de la Academia Militar General de Zaragoza. Francisco Franco inclusive hizo sus pinitos en la literatura creativa. En 1922 público con su nombre un libro titulado Historia de una bandera y luego a principios de los años cuarenta fue autor de un guion cinematográfico para la película Raza. Este guion fue firmado por Jaime de Andrade, recuérdese el segundo apellido de la madre de Franco. En esta película se exaltaba a una familia de apellido Churruca. Este apellido corresponde al almirante Cosme Damián Churruca, héroe de la Armada española. La familia Churruca era la familia que Franco hubiera querido tener. No he visto el filme pero he oído críticas buenas y malas. De todas maneras Franco se lanzó a hacer literatura, cosa que hasta hoy no ha hecho el líder cubano.
En contraste con Franco, Castro es un producto de la enseñanza privada, una verdadera paradoja. Primero tuvo maestros particulares en Birán y continuó en Santiago de Cuba en la escuela de los Hermanos De La Salle. Pasó luego en el propio Santiago al Colegio de Dolores de los PP. Jesuitas donde permaneció hasta concluir el primer año de bachillerato. Se inscribió después en el Colegio de Belén, igualmente de la Compañía de Jesús. En Belén, Fidel fue un buen estudiante y un excelente deportista. Se destacó en la clase de oratoria que impartía el P. José Rubinos, gallego como su padre y animador de la Academia Literaria Avellaneda. Graduado de Belén ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana y se matriculó también en la Facultad de Ciencias Sociales y Derecho Público.
Matrimonios
Antes de seguir adelante creo necesario señalar que ambos líderes se casaron con mujeres de una clase social superior a la suya.
Franco contrajo matrimonio con una señorita de la alta burguesía de Oviedo con ciertas aspiraciones a ser noble: Carmen Polo y Martínez-Valdés. Huérfana de madre fue criada por una tía paterna: Isabel Polo Flores, emparentada con los condes de Canillejas, cariñosamente conocida entre sus amigos como la Condesa. Carmen recibió la educación típica de las chicas de clase alta de su época: colegio de monjas de primera categoría, institutrices francesa e inglesa, clases de música, religión y en general la preparación necesaria para dirigir un hogar de gente adinerada como lo eran los Polo.
Buen trabajo le costó a Franco hacerse aceptar pues sus orígenes eran más bien modestos y su profesión militar no era bien vista por la familia debido al peligro que corría su vida en las interminables guerras coloniales. Tras un largo noviazgo y de los hartos actos heroicos de Franco en Marruecos, se celebró la boda en Oviedo el 16 de octubre de 1923. Fue apadrinada por el rey Alfonso XIII representado por el gobernador militar de la ciudad capital de Asturias. Franco ya había recibido la llave de gentilhombre de cámara de su majestad.
En cuanto a Fidel Castro (que se ha casado dos veces), contrajo primeras nupcias con Mirta Díaz-Balart, estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de La Habana. Los Díaz-Balart eran –y son– una familia muy prominente. Hay dos Díaz-Balart que viven en La Habana en el entorno de Fidel Castro y varios en los Estados Unidos, dos de ellos en Washington, donde Mario es representante a la cámara y Lincoln ocupó hasta hace poco el mismo cargo. Franco y Castro tuvieron un solo vástago del primer matrimonio. La hija de Franco es marquesa viuda de Villaverde y duquesa de Franco. En contraste, Fidelito no parece abocado a la sucesión en Cuba y nunca ha tenido gran importancia dentro de la estructura de poder de La Habana.
Carreras profesionales
Desde su boda en 1923 hasta fines de 1931, Franco tuvo un meteórico ascenso en su carrera militar. Fue ascendido a general de brigada el 21 de enero de 1926, con lo cual resultó ser el más joven de los generales españoles. Entre 1912 y 1926 había pasado de segundo teniente a general, debido a su actividad guerrera en Marruecos donde combatió valientemente y fue herido en acción en varias ocasiones. También contó con la protección personal de Alfonso XIII. Se le designó jefe de la Legión o Tercio de extranjeros y luego director de la Academia Militar General sita en Zaragoza.
Por otra parte la hazaña del Plus Ultra llevada a cabo por Ramón, su hermano menor, le favoreció indirectamente. La proclamación de la Segunda República española y la disolución de la Academia Militar General de Zaragoza, pusieron punto final a su buena racha. Quedó en situación de cuartel (con grado pero sin mando y con el mínimo de sueldo) en la ciudad de Oviedo donde, además, era vigilado por los servicios secretos republicanos debido a su conocida conexión con el depuesto monarca.
A principios de 1932 su suerte empezó a cambiar de nuevo. Manuel Azaña7, a la sazón Ministro de la guerra, le nombró jefe de la Brigada de Infantería de La Coruña y gobernador militar de la plaza.
Más adelante Azaña lo nombró para la comandancia militar de las Baleares. Allí recibió al nuevo Ministro de la guerra, el político radical Diego Hidalgo, a quien impresionó muy favorablemente al punto de ascenderle al poco tiempo a general de división.
El 4 de octubre de 1934 entraron al gobierno radical de Lerroux tres ministros de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas), partido que poseía el mayor número de bancas en las Cortes. Este procedimiento a todas luces constitucional provocó una violentísima reacción de las izquierdas, como ya se mencionó, y a lo cual volveré más tarde. Además el Gobierno autónomo de Cataluña se rebeló contra el Gobierno central de Madrid y proclamó L’ Estat Catalá8. En Asturias se unieron, increíblemente, anarquistas, comunistas y socialistas. Las masas obreras enarbolando los cartuchos de dinamita utilizados en las minas asturianas emprendieron una revolución con toda su secuela de horrores. El ministro Hidalgo desconfiaba de los oficiales al mando de las tropas del Gobierno (el general Carlos Masquelet, jefe del Estado Mayor General del Ejército y del general Eduardo López Ochoa, jefe de operaciones) por ser ambos masones con simpatías por las izquierdas. Por lo tanto, designó a Franco para que desde el Ministerio de la guerra restableciera el orden. Franco empleó en Asturias las fuerzas de la Legión Extranjera española, así como a los Regulares indígenas (moros). Por primera vez llegaban los moros a Asturias, cuna de la Reconquista. Tras fiera lucha la izquierda fue aplastada y Franco se convirtió en el líder militar de mayor prestigio en el Ejército a pesar de su edad. Tras un breve mando en Marruecos, recibió la jefatura del Estado Mayor Central. El triunfo del Frente Popular en las elecciones de 1936 llevó a Franco, odiado por los anarquistas, comunistas y socialistas, a la Comandancia General de las Islas Canarias, punto bien alejado de la Península.
Como se acaba de ver, a partir de la incorporación de Franco a la vida militar cosechó una serie de triunfos hasta que con la proclamación de la Segunda República Española empezaron a surgir contratiempos. Como quedó dicho a los 35 años era el general más joven del Ejército español. Al acercarnos al inicio de la Guerra civil española, ponemos punto y aparte y volvemos a Cuba.
El caso de Fidel fue diferente pues una vez graduado del prestigioso Colegio de Belén ingresó en la Universidad de La Habana matriculándose en la Facultad de Derecho y en la de Ciencias Sociales y Derecho Público, como ya se vio. Siendo como era un muchacho de tierra adentro y educado por los jesuitas, lo más lógico hubiera sido que se dedicara a estudiar con denuedo como lo había hecho en Belén y graduarse con el Premio Lanuza o el Premio Dolz que garantizaban una plaza de abogado de oficio por el término de dos años, lapso que servía de ordinario para situarse bien dentro del muy competitivo ejercicio de la profesión de abogado en aquella época. Sin embargo, no fue así. Desde el primer momento se decidió a intervenir en la política universitaria. En 1944 había obtenido la presidencia de la República el Dr. Ramón Grau San Martín. La dictadura de Fulgencio Batista había terminado. Grau se encontró con varios grupos de luchadores contra las dictaduras de Machado y de Batista. Estos al perder su objetivo revolucionario se convirtieron rápidamente en gánsteres. Por otra parte, la autonomía universitaria que proscribía la entrada de la Fuerza Pública en el campus había convertido a la Universidad en un Estado dentro de otro Estado y por ende en campo de batalla donde luchaban los aludidos grupos gansteriles. La presidencia de la FEU (Federación Estudiantil Universitaria) era un escalón para llegar a los más altos cargos de la vida política nacional9.
La Universidad de La Habana pudo haber sido el Marruecos de Fidel Castro, pero no fue así. Nunca llegó a ser presidente de la FEU y ni siquiera de la Asociación de Estudiantes de Derecho o de la de Ciencias Sociales y Derecho Público. Entre 1944 y 1949 se vio involucrado en una serie de hechos peculiares como el robo de la campana de La Demajagua; el intento de invasión de la República Dominicana desde Cayo Confites, al norte de Camagüey y el tristemente célebre Bogotazo, obviamente en Colombia. De ninguno de estos hechos derivó la jefatura de ningún grupo político importante. Se graduó en la Facultad de Derecho cuyo título le permitía el ejercicio de la profesión de abogado, y en la de Ciencias Sociales y Derecho Público con el título de licenciado en Derecho Diplomático y Consular, diploma de poca utilidad práctica para quien no quisiera salir a vivir fuera de Cuba10. Tras graduarse abrió un bufete bajo la razón social de Azpiazu, Castro y Resende, de poco éxito. Como se vio, se casó, y se afilió al Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo) fundado por Eduardo Chivás, conocido por Eddy. Don Ángel Castro desde Birán seguía enviando generosas mesadas.
En resumen y en contraste con Franco no había logrado triunfar en el medio social de su elección. Lo único adquirido era la reputación de estar vinculado a grupos gansteriles y casado con una mujer de buena familia.